31 mayo 2012

Mayo 31 - Devocional: Tiempos Difíciles.


“Toda palabra de Dios es digna de crédito; Dios protege a los que en él buscan refugio. No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y te exponga como a un mentiroso”. Proverbios 30:5, 6 NVI

Quienes han colocado su confianza en las promesas contenidas en la palabra de Dios son testigos de primera mano de que nunca han sido defraudados.

La palabra de Dios siempre ha demostrado ser verdadera y digna de confianza.

Una versión moderna de las escrituras dice que “toda palabra de Dios ha pasado la prueba de fuego”.

Si a alguien le ha ido mal por poner su fe en la palabra de Dios, lo más probable es que la causa de dicho fracaso se deba a una actitud inadecuada o a unos propósitos erróneos.

La gran mayoría de las personas cuando compran un artefacto nuevo, sea eléctrico o mecánico, ni siquiera le echan un vistazo al manual de operación pensando que no hace falta leer las instrucciones y advertencias contenidas en el manual porque la operación del artefacto en cuestión es muy sencilla y harto conocida.

Se han dado muchos casos en los cuales una incorrecta operación del artefacto ha resultado en un daño para el usuario o en la destrucción del utensilio.

Lo mismo pasa con los seres humanos.

La Biblia es el manual de operación del hombre.

Quienes ignoran, voluntaria o involuntariamente, seguir las instrucciones que en este libro se han recopilado para beneficio de la raza humana, terminan haciéndose daño a sí mismos o a quienes los rodean.

¿Manejas tu vida de acuerdo a los principios contenidos en la palabra de Dios?

¿Consultas a diario en la palabra de Dios cuál sendero tomar y qué actitud presentar frente a la vida?

¿Te dejas llevar por las influencias del mundo que sólo buscan tu destrucción y la de tus seres queridos?

¿Sabes qué es lo que el Señor espera de ti?

Vivir ignorando los decretos y enseñanzas de la palabra de Dios sólo puede llevarte a la ruina material y espiritual.

¿Por qué ignorar las promesas que han demostrado ser dignas de confianza una y otra vez?

No ignores ni tuerzas el sentido de las enseñanzas que Dios ha preparado y nos ha comunicado por medio de su confiable palabra.

Hacerlo implica grave riesgo.

Confía en Dios y en su palabra y nunca serás defraudado.

Amén.

30 mayo 2012

Mayo 30 - Devocional: Tiempos Difíciles.


“Los justos aborrecen a los malvados, y los malvados aborrecen a los justos”. Proverbios 29:27 NVI

Mucha gente piensa que los hijos de Dios deben mantenerse al margen y no expresar su opinión acerca de las malas obras con las que los impíos han llenado el mundo.

No obstante, hay muchas cosas que son innegociables para el hijo Dios puesto que Dios no acepta medias tintas.

Una de estas cosas que Dios no tolera es la injusticia.

Los impíos, por su parte, se gozan en ella y la hacen su herramienta favorita a la hora de ejercer y abusar del poder con que el mundo los ha recompensado por sus malas acciones.

Para el hijo de Dios toda evidencia de injusticia y maldad debe ser rechazada y denunciada y sus autores deben ser reprendidos públicamente.

Muchos se descorazonan porque la mayoría de las veces sus denuncias no producen los resultados esperados.

Tenemos que entender que el mundo se encuentra bajo el control del maligno y el mal siempre va a tener preferencia y cancha y esto seguirá siendo así hasta que el Señor Jesucristo retorne y ponga fin a toda maldad.

El hijo de Dios debe sentirse furioso cuando se topa con la injusticia.

Su reacción ante el mal no puede ser de fría indiferencia ni de cobarde huida.

El que calla, otorga, dice la sabiduría popular, entonces, si callamos ante la injusticia estamos aceptándola y aprobándola y eso no le agrada a nuestro Padre celestial.

Si la presencia del mal no te causa repulsión, tu vida no está siendo controlada por el Santo Espíritu de Dios y corres el peligro de cometer eventualmente las mismas injusticias ante las cuales hoy callas.

Que sea nuestro motivo de oración diario el dejarnos guiar por a voz del Espíritu Santo hablando a nuestro espíritu y la palabra de Dios grabada en nuestros corazones señalándonos el camino correcto.

Quedarnos callados no es una opción.

Como hijos de Dios defendamos y proclamemos la justicia y la verdad.

Amén.

29 mayo 2012

Mayo 29 - Devocional: Tiempos Difíciles.


“Muchos buscan el favor del gobernante, pero la sentencia del hombre la dicta el Señor”. Proverbios 29:26 NVI

La fe no es algo natural para el ser humano.

De hecho, hasta las personas que han alcanzado un alto nivel de madurez espiritual les toca a veces tener que lidiar con la duda.

Somos seres sensuales, es decir vivimos y nos movemos de acuerdo con lo que nos indican nuestros sentidos.

Aún teniendo las evidencias enfrente de nosotros muchas veces decimos…

- Lo veo y no lo creo.

Muchas otras veces nos comportamos exactamente como el apóstol Tomás diciendo…

- Mientras no vea yo la marca de los clavos en sus manos, y meta mi dedo en las marcas y mi mano en su costado, no lo creeré.

En este sentido el hijo de Dios no puede comportarse como lo hace el resto del mundo, que se mueve bajo el manto de la incredulidad.

El hijo de Dios debe imitar los ejemplos que nos dejaron los reconocidos héroes de la fe de quienes se nos habla en el capítulo 11 de la carta a los Hebreos.

Abel, Enoc, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, José, Moisés, Rajab, etcétera, éstos son nuestros ejemplos para imitar.

La palabra de Dios también nos habla de las cosas que le sucedieron a quienes se apasionaron por lo malo para servirnos de ejemplo, a fin de que no imitemos su mal comportamiento, pues quedaríamos expuestos a las graves consecuencias de la desobediencia a Dios.

Tomemos toda prueba y tribulación que venga sobre nosotros como una excelente oportunidad para desarrollar y reforzar nuestra fe.

Ése es el propósito de la prueba y si no aprovechamos las dificultades para afianzar nuestra fe estaremos perdiendo el tiempo y demostrando que somos escasos de inteligencia.

No dejemos de imitar lo bueno y rechazar lo malo que de ello depende nuestro avance hacia la madurez espiritual.

No pongamos nuestra confianza en seres humanos por mucho poder que ellos aparenten tener.

Pongamos nuestra fe en la única persona que es digna de toda confianza, nuestro Señor y Salvador Jesucristo, el Hijo de Dios.

Amén.

28 mayo 2012

Mayo 28 - Devocional: Tiempos Difíciles.


“Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, halla perdón”. Proverbios 28:13 NVI

Muchas veces nos preguntamos por qué las cosas nos salen mal de continuo sin darnos cuenta de que es muy probable que la razón de nuestros males se halle en nuestras propias acciones.

A veces estamos tan acostumbrados a una conducta pecaminosa que buscamos y logramos convencernos a nosotros mismos de que lo que estamos haciendo está bien aunque sea algo indebido.

Aunque nuestra conciencia se atreva a advertirnos que no es correcto el rumbo que estamos tomando su voz es acallada por nuestra voluntad.

De lo que sí no podemos abstraernos es de las consecuencias que nuestras malas acciones traen sobre nuestra vida y la de nuestros seres queridos.

Pero de esto también hacemos una racionalización y le endilgamos la culpa a cualquier otra cosa que se nos ocurra tan sólo para hacernos creer a nosotros mismos que somos inocentes de todo lo que nos está ocurriendo.

Huir de los retos no es una característica de los valientes sino de los cobardes.

Como hijos de Dios debemos comportarnos de manera tal que la gente alabe a Dios por nuestras acciones.

¿Cuándo fue la última vez que el nombre del Señor fue exaltado por algo que tú hiciste?

Si ha pasado mucho tiempo o si ni siquiera recuerdas cuándo fue esa última vez es necesario que te detengas y hagas un análisis profundo de tu vida y del camino que estás transitando.

Esto no significa que vamos a estar anunciando a todos que vamos a hacer algo para la gloria del Señor.

Simplemente actúa correctamente, obedeciendo al Señor en todo lo que él te indique y verás como las alabanzas a Dios surgen sin necesidad de promoción o publicidad.

Pide al Señor que te limpie de tus faltas y dedícate con orgullo a hacer las cosas que él quiere que tú hagas.

Amén.

27 mayo 2012

Mayo 27 - Devocional: Tiempos Difíciles.


“El hijo entendido se sujeta a la ley; el derrochador deshonra a su padre”. Proverbios 28:7 NVI

Alguien dijo que hay tres formas de obtener una fortuna.

Ganándola por medio del trabajo, recibiéndola en herencia y finalmente robándosela.

Hay quien, cínicamente, ha dicho que casi todas las fortunas se han hecho por medio de las dos últimas maneras y que raramente se sabe de alguna que haya sido obtenida por esfuerzo propio y legítimamente.

Para no entrar en detalles digamos que la gran mayoría de las fortunas personales se obtienen por medio de herencias.

Así que muchas personas que poseen grandes acumulaciones de dinero en sus cuentas bancarias y numerosas propiedades lo pueden hacer porque sus padres o sus abuelos trabajaron duro para crear esa fortuna que ahora ellos, los hijos, están disfrutando.

Si los hijos despilfarran lo que a sus padres tanto les costó alcanzar, el despilfarro se convierte en una manera de deshonrar a sus progenitores.

Aún si no hemos recibido una fortuna de ellos, nuestros padres trabajaron fuerte para que nosotros pudiésemos vivir ahora más cómodamente que ellos.

También nos alimentaron, nos vistieron y nos ayudaron a obtener una educación.

Seamos personas que manejan las finanzas con sabiduría y prudencia.

Ya sea que los bienes que poseemos los hayamos recibido en herencia o los hayamos obtenido a partir de nuestro trabajo, ese capital algún día quedará para quienes nos sobrevivan, si es que el Señor no vuelve antes.

Seamos buenos mayordomos de nuestro Señor y Dios, Jesucristo quien es el único que en realidad ha permitido que tengamos algo con que sostenernos y algo, sean riquezas o enseñanzas, que dejar a nuestros descendientes.

Amén.

26 mayo 2012

Mayo 26 - Devocional: Tiempos Difíciles.


“Asegúrate de saber cómo están tus rebaños; cuida mucho de tus ovejas; pues las riquezas no son eternas ni la fortuna está siempre segura”. Proverbios 27:23, 24 NVI

Algunos hijos de Dios quisieran no tener que esforzarse para conseguir su sustento.

Ellos quisieran vivir una vida fácil y cómoda donde todo esté a la mano y nada falte, eso sí, sin mayor esfuerzo.

Es cierto que a veces nos hace falta un descanso prolongado que nos permita recuperar las fuerzas y disfrutar de un tiempo sin afanes, libres de actividad, pero esto sólo por un tiempo.

Así podríamos repetir junto con el pueblo italiano… dolce far niente.

El mensaje que nos envía Dios por medio de su palabra en ninguna manera promueve el ocio sino más bien nos exhorta a dedicarnos con gozo al trabajo que Dios nos ha concedido para que con el usufructo de la labor podamos satisfacer nuestras necesidades y alguno que otro deseo.

Confiar en las riquezas es característico del necio pero ellas no nos pueden sacar de aprietos ni concedernos la felicidad.

Por otra parte, ya sabemos que el amor al dinero es la raíz de todos los males y que muchos han perecido por no darse cuenta del camino de muerte en que se hallaban por estar buscando el dinero a expensas de su vida y de la de sus seres queridos.

Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante y no nos preocupemos por las riquezas sino por cumplir las actividades que nos permitirán alcanzarlas mediante el trabajo honesto y mesurado.

Dios siempre bendice a quien le es obediente.

Obedezcamos, pues sus instrucciones y confiemos en su poder para concedernos todas las bendiciones que él ha reservado para nosotros sus hijos.

Hay una gran satisfacción en proveer para los suyos en obediencia a los mandatos del Señor.

Tan importante como el “qué” es el “cómo”.

No descuidemos estos principios bíblicos y tendremos la satisfacción de hacer las cosas como le agradan a Dios.

Amén.

25 mayo 2012

Mayo 25 - Devocional: Tiempos Difíciles.


“Aunque al necio lo muelas y lo remuelas, y lo machaques como al grano, no le quitarás la necedad”. Proverbios 27:22 NVI

La necedad es algo intrínseco a la naturaleza humana.

Dada la opción entre lo bueno y lo malo -siempre la hay- el hombre tomará la ruta de menor resistencia, la cual es la ruta de la necedad.

No se requiere ningún sacrificio, ningún esfuerzo ni la intervención de alguna fuerza especial para comportarse de una manera estúpida.

Tan sólo dándole rienda suelta a las pasiones y a las emociones se logra dar a conocer la necedad.

Tan sólo mostrarnos al mundo tal cual somos nos permitirá demostrar con suficiencia cuanta necedad hay en nuestras vidas.

Cualquier esfuerzo que hagamos apoyados en nuestras propias fuerzas o incluso con la ayuda de terceros por deslastrarnos de la mentecatería estará destinado al fracaso porque para erradicar la falta de juicio habría que acabar con nuestras vidas.

Sólo la intervención divina puede transformar nuestra naturaleza irracional y darnos verdadera sabiduría y conocimiento.

La palabra de Dios nos dice que los necios desprecian la sabiduría y el conocimiento.

También nos dice que el principio del conocimiento es el temor del Señor.

¿Has tratado de dejar de hacer esas cosas que tú sabes que no te convienen?

¿Has intentado hacerlo apoyado en tus propias fuerzas?

¿Quisieras obtener sabiduría y conocimiento?

¿Quieres disfrutar de los beneficios y ventajas de ser una persona sabia?

Sólo tienes que buscar en la palabra de Dios y apropiarte de las promesas que el Señor ofrece a quienes le siguen de todo corazón.

La verdadera sabiduría viene de lo alto, de los cielos, de Dios.

Ningún plan de estudios o certificado académico te dará la sabiduría y el conocimiento que viene de Dios.

Eso no significa que vas a dejar los estudios a un lado.

La educación es importante y juega un papel muy especial en la vida del creyente pero aún más importante es poseer inteligencia, discernimiento, sagacidad y discreción.

Amén.

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