“Permanezca el amor fraternal”. Hebreos 13:1.
Cuando hablamos del amor y de cómo lo expresamos, afectamos positiva o negativamente a quienes son parte de nuestro entorno inmediato, es decir, elegimos a quién brindar ese amor.
Sin embargo…
El texto nos habla de un amor amplio y permanente, que debe manifestar en los hijos e hijas de Dios comportamientos y testimonios que reflejen, incluso ante nuestros enemigos, nuestra permanencia en el amor.
Ese amor que obedece a una confianza que está más allá de nuestro propio ser, como es el ejemplo de Jesucristo.
Ese mismo amor debe ayudarnos hoy a cuidarnos de no caer en la tentación de seguir doctrinas que sólo buscan beneficios temporales y personales, que ponen en juego lo que es verdadero… el amor y la gracia de Dios.
Tenemos en nuestras manos la respuesta… seamos esa iglesia que sigue los pasos de quien entregó su vida por la humanidad y que nos dejó como herencia el ejercicio de una conducta cristiana y de una intercesión permanente de amor fraternal.
Aún con todas nuestras imperfecciones, Señor, estamos dispuestos a seguir tus pasos.
Amén.
Dios Te Bendiga.
Permanezca el amor fraternal… ©
Etiquetas: Letra P
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Diseño e iconos por N.Design Studio | A Blogger por Blog and Web




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada