30 mayo 2009

Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días… ©

“… y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”. Mateo 28:20.

Uno de los principales problemas que enfrenta el ser humano… es el desanimo.

Para todo tipo de actividades necesitamos estar animados, tener esa chispa que nos motiva para realizar cualquier cosa, es como el motor que propicia que avancemos, así es el ánimo.

Pero que sucede cuando nos pasa todo lo contrario, nos sentimos como el manager del boxeador que está peleando por el titulo mundial pero ve que su contrincante lo esta vapuleando y quiere detener la pelea aventando a la lona la toalla, pero al hacerlo automáticamente la pelea se detiene y pierde esa pelea de su vida.

El manager no ve por donde pueda ganar su peleador solo ve la adversidad, así sucede con nosotros cuando vemos que la vida no nos sonríe, que todo lo que hacemos nos sale mal, que tenemos tantos problemas que a veces pensamos en arrojar la toalla, buscar una salida “fácil”, renunciando a la vida o simplemente dejar de luchar.

Pero quiero decirles algo, aún en lo momentos más difíciles de nuestra vida nunca estamos solos, ya que la biblia nos enseña…

“… y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”. Mateo 28:20.

Estas fueron las palabras de Jesús a los discípulos pero también es para nosotros, Dios tiene cuidado de nosotros, pero es necesario que padezcamos a fin de ser perfeccionados, muchas de las pruebas o luchas que tenemos en nuestra vida, Dios las permite para que podamos crecer espiritualmente.

Zacarías 13:9 dice…

“… y los probaré como se prueba el oro… ”.

¿Cómo se prueba el oro?

Con fuego, que es símbolo de pruebas, es igual como cuando estamos en el colegio para cursar el siguiente año tenemos que pasar pruebas o exámenes de las materias que llevamos, esto es igual para subir de nivel espiritual tenemos que pasar pruebas, pero seamos como Santiago, pues él decía…

“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”. Santiago 1:2, 3.

Tal vez te has cansado de luchar y sientes que esa armadura se encuentra desgarrada de tanto que has peleado, pero sigue luchando, te animo para que sigas luchando, recuerda que vienes de una casta de campeones, no eres cualquier cosa, eres…

“… linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”. 1 Pedro 2:9.

Amén.

Dios Te Bendiga.

25 mayo 2009

Escudriñad las Escrituras… ©

“Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”. Juan 5:39.

Para el creyente la Biblia es el libro más importante que existe, porque es la palabra de Dios.

Este es el libro que nos enseña el camino de la salvación.

La Biblia dice…

“… las Sagradas Escrituras… te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús”. 2 Timoteo 3:15.

Ella nos dice claramente que el hombre en su pecado solo puede ser salvo de una sola manera, a través del Señor Jesucristo.

El hombre no puede salvarse por si mismo y tampoco puede salvar a otros ni ser salvo por otros.

Solo hay un camino para salvarse.

Este camino es por gracia, por la fe en Cristo Jesús.

Y todo cuanto leemos en la Biblia nos conduce a Cristo.

El Antiguo Testamento nos habla en repetidas ocasiones de su venida.

Nos dice cómo y porque iba a venir.

Nos dice lo que Cristo iba a hacer cuando viniera.

Nos habla de cómo iba a morir y también de su resurrección para salvar y justificar a los pecadores.

Por otra parte el Nuevo Testamento nos demuestra que todo lo que se escribió en el Antiguo Testamento acerca de Cristo se cumplió fiel y literalmente en la vida y obra del Señor.

Después de resucitar Cristo recordó a sus discípulos lo que las escrituras decían de sus sufrimientos y la gloria que vendría después de ellos.

El Antiguo Testamento, nos dice que Cristo iba a venir y el Nuevo Testamento nos demuestra que Cristo ha venido.

El cristiano lee su Biblia para aprender del Señor Jesucristo y a través de las palabras de la Biblia el Señor habla a su corazón.

Ella ayudará, enseñará y guiará al creyente en el camino de la vida.

Jesús en su gran oración oró por su pueblo.

“Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad”. Juan 17:17.

Por medio de la Biblia el Espíritu Santo guía al cristiano en el camino de la santidad, la justicia y la piedad.

Por eso cada día el creyente en Cristo debe dirigirse a su Biblia, orar para que el Espíritu Santo le enseñe y a medida que lo hace se convertirá en un hombre, en una persona, que ama la palabra de Dios.

La Biblia se convertirá en su alimento diario.

Porque así como un recién nacido necesita comida para ayudarle a crecer sano y fuerte, de la misma manera el cristiano necesita alimentar la vida que Dios le ha dado.

Y este alimento solo se consigue leyendo, escudriñando y practicando la palabra de Dios.

El cristiano también necesita ser guardado de los ataques del diablo que es su enemigo.

La Biblia le será por espada que lo defenderá contra éstos ataques, tal como hizo el Señor Jesús cuando fue atacado por Satanás en el desierto (Mateo 4).

El cristiano hallará que la vida tiene muchos problemas para el, pero la Biblia será para el una brillante luz que le ayudará en los momentos oscuros que tenga que atravesar.

Le mostrará todas las cosas buenas que Dios tiene preparadas para el en el momento que las necesite.

En la Biblia Dios ha dado al cristiano todo cuanto necesita para que su vida espiritual prospere.

En la Biblia el cristiano encuentra las respuestas a los problemas de la vida.

En la Biblia el creyente tiene la única arma que lo protegerá contra las malas sugerencias del diablo y sus invitaciones para practicar al mal.

El cristiano deberá agradecer a Dios el que le haya dado este libro.

Cristiano, lee tu Biblia, no dejes que el polvo se acumule en sus cubiertas.

Cristiano, cree lo que dice tu Biblia y no permitas que los falsos maestros te roben el lugar que ella debe tener en tu corazón.

Cristiano, por en práctica lo que te dice tu Biblia y al hacerlo hallarás un gran placer que te estimulará a amarla más.

Solo así podrás crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo (Tito 2:13).

Amigo(a) que lees, si tú no eres cristiano, si tú no tienes la Biblia en tu casa, consigue una para ti.

Ella te enseñará el camino de la vida eterna.

Y la vida para ti será distinta porque Cristo es el camino y la verdad y la vida (Juan 14:6).

Ella te enseñará el camino, al arrepentimiento la verdad de la salvación y la vida eterna.

Amén.

Dios Te Bendiga.

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