28 junio 2009

No se trata más que de reglas externas… ©

“No se trata más que de reglas externas relacionadas con alimentos, bebidas y diversas ceremonias de purificación, válidas sólo hasta el tiempo señalado para reformarlo todo”. Hebreos 9:10 NVI

¿Sabes algo?

Estamos transitando el tiempo aquí descrito como el adecuado para reformarlo todo.

De cada diez genuinos hombres (o mujeres) de Dios, por lo menos ocho tienen la palabra reforma como palabra de Dios para este tiempo.

¿Y qué es lo que va a reformarse?

Muchos creyeron que se trataba del orden o las formas del culto.

Entonces incorporaron nuevos instrumentos inéditos a la música de adoración y alabanza, otros implementaron danzarinas o estandartes, otros cambiaron la madera antigua y tradicional del púlpito por uno más moderno de acrílico o fórmica.

Está bien, bienvenido, pero…

¿Sabes qué?

Nada que ver con reforma real todo eso.

La reforma tiene que ver con sepultar definitivamente todo lo que sea mera expresión externa y consolidar definitivamente todo lo que sea expresión interna.

Saca tus propias conclusiones y te encontrarás con muchas sorpresas.

Amén.

Dios Te Bendiga.

27 junio 2009

Mas la hora viene, y ahora es… ©

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”. Juan 4:23, 24.

Hoy me gustaría hablar sobre “El Regeeaton”, de su significado, su origen, sus características y todo referente a este género musical que se ha popularizado en los últimos años.

Pero…

¿Qué significa Reggaeton?

El Reggaeton o Reguetón es una variante del Raggamuffin o Dancehall Reggae, estilos fuertemente influidos por la música rap.

Las particularidades del Reguetón, originario de Panamá y Puerto Rico, son sus letras en los dialectos locales del español y la influencia de otros estilos latinos, como bamba y la salsa.

¿Cuál fue el origen del Reggaeton?

El Reggaeton es un estilo de música muy popular entre los jóvenes de toda América Latina, siendo fácil de bailar y provocando supuestamente a movimientos muy sensuales.

Líneas de bajo y un ritmo repetitivo (casi clónico en todas sus canciones) es característico en el Reggaeton.

Tiene una sincronización característica por la cual se guían la mayoría de las canciones, dándonos una referencia fácil que pone a vibrar todo el cuerpo.

Otra característica del Reggaeton son las voces estridentes, que son distorsionadas con equipos electrónicos, agregando un suave eco que le da más poder a cada palabra pronunciada (tipo Dub, por ejemplo).

Las voces cumplen una función importante, inclusive a veces tomando el rol de la música, aunque sus letras no son precisamente muy elaboradas aunque cumplan con su función.

Los temas de las letras en un origen eran de denuncia social, pero con el paso del tiempo ha ido derivando en un tipo de letras mucho más comerciales.

Tan importante es la voz del cantante como el disc jockey que mezcla la música.

El éxito de una canción de Reggaeton dependerá de una armonía entre ambos (dj y cantante) y de una letra pegadiza.

Así de importante es el DJ que por lo general al inicio de las canciones, los cantantes nombran al o a los DJ's que mezclan la música en la canción.

El tema del Reggaeton, es frecuentemente muy simple… el sexo o el amor.

En ocasiones este tema es manejado de una forma discreta y en otras la letra es simple y sexualmente explícita.

El léxico que se emplea esta lleno de modismos populares que le dan jocosidad o melancolía según sea el caso.

El Reggaeton se suele asociar a una forma de bailar muy “sensual”, con los cuerpos muy pegados, llamada a veces perreo.

Pero…

¿Qué es el perreo?

Es a lo que los latinoamericanos llaman juntar los cuerpos de manera seductora y sexy mientras se baila.

Esta expresión se hizo más popular en los años 1995 en Puerto Rico y República Dominicana por el gran cause de música de este estilo.

Baile muy sensual, bien bellaco, normalmente el chico detrás de la chica y ésta rozándole con su trasero sensualmente.

Desde algunos sectores consideran de mal gusto el llegar a emular posturas sexuales, pero por otro lado muchos opinan que el Reggaeton es en cierto modo un estilo musical descarado, como hacer el amor con ropa sobre una pista de baile (cosa que es un objeto risible para sus críticos).

También algunas de sus letras son calificadas por sus críticos como machistas y simples.

No quiero con este tema censurar el Reggaeton o cualquier tipo de música que escuches, sino más bien invitarte a la reflexión para adorar al Señor en espíritu y en verdad y que la música cristiana que escuches y que utilices para la alabanza sea en verdad edificante para tu alma para la gloria de Dios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

26 junio 2009

Den gracias a Dios en toda situación… ©

“den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús”. 1 Tesalonicenses 5:18 NVI

No hay nada más descortés que una persona que nunca da gracias.

Las vemos en todo lugar… en el trabajo, en la escuela, en el mercado.

Parece que la palabra gracias no existe en el vocabulario de estas personas.

A mi mente vienen tantas experiencias cuando personas me han pedido algún favor y yo me he esforzado en gran manera para ayudarles y proveerles asistencia, privándome yo mismo de tiempo y de recursos, con el fin de servir a otros y ni siquiera miran a uno a los ojos para darle un gesto de agradecimiento.

¿Qué puede estar pasando por la mente de una persona así?

¡No sé!

Éste es uno de los muchos misterios del ser humano.

Pero lo más triste del caso es la falta de agradecimiento que manifiestan muchos en el pueblo de Dios.

No solamente esto es descortés sino que también es un terrible pecado.

Cuando aprendamos a agradecer seremos más felices en nuestra vida.

¿No has notado alguna vez qué infeliz se ve una persona malagradecida?

El que nunca agradece siempre vive descontento.

En la palabra de Dios hay muchas exhortaciones sobre el agradecimiento y Dios quiere enseñarnos a ser agradecidos.

La voluntad de Dios es que seamos agradecidos todo el tiempo.

En otras palabras… tanto en las buenas como en las malas.

- ¿Cómo?

- ¿Quiere decirme que tengo que dar gracias aún cuando estoy pasando por momentos difíciles?

No lo digo yo, sino Dios mismo en su palabra.

“den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús”. 1 Tesalonicenses 5:18 NVI

Dios quiere que aprendamos a ser agradecidos.

Y cuando damos gracias por todo, como nos dice la palabra, damos evidencia de madurez espiritual, porque comprendemos que no hay casualidades en esta vida, sino que el plan y la voluntad de Dios para nuestra vida van en progreso.

La Biblia nos asegura que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman”. Romanos 8:28 NVI

Vivimos nuestra vida siempre a la carrera y no nos detenemos a vivir la vida que Dios nos ha regalado, mucho menos a darle gracias.

¿Cuándo fue la última vez que dejaste todas las cosas a un lado y saliste de tu casa u oficina, a contemplar un atardecer mientras el sol se ocultaba de tus ojos?

¿Cuándo fue la última vez que le diste gracias a Dios por la lluvia?

¿Le has dado gracias a Dios por la belleza de su creación… en una flor, el aire fresco del campo, las bellas melodías de las aves en la mañana?

Quizás puedas estar pensando…

- Yo no tengo tiempo para esas cosas.

Lamentablemente ése es nuestro problema.

¡No tenemos tiempo para esas cosas!

Sin embargo…

Dios constantemente tiene tiempo para nosotros y a diario nos recuerda que nos ama y que anhela nuestro compañerismo y amistad.

Recuerdo una maravillosa bendición que recibí una tarde a finales del otoño.

Había pasado un día bastante fuerte y mi mente estaba sobrecargada con muchísimas cosas.

Al finalizar mi día de trabajo iba manejando mi coche hacia mi hogar cuando de repente pude observar en el cielo una mezcla extraordinaria de colores.

Había azul, gris y detrás de unos árboles secos se podía ver el cielo anaranjado.

Era el perfecto atardecer que daba la bienvenida a una gloriosa noche de otoño.

Cuando mis ojos contemplaron lo que el pincel del Maestro había pintado, mi corazón se llenó de gozo y de paz.

Allí mismo le di gracias a Dios por haberme visitado en la majestad de su gloriosa creación.

Aquel bello cielo pintado era para mí.

Yo lo hice mío.

Yo lo recibí como un regalo exclusivo de mi Dios.

Al aceptar su regalo pude sentir su paz y tuve que darle gracias.

Pude respirar profundamente y recordar las palabras del Salmo 19.

“Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos. Un día comparte al otro la noticia, una noche a la otra se lo hace saber. Sin palabras, sin lenguaje, sin una voz perceptible, por toda la tierra resuena su eco, ¡sus palabras llegan hasta los confines del mundo!”. Salmo 19:1-4 NVI

Dios no me habló con voz audible sino que por medio de la belleza de aquel cielo me comunicó su amor hacia mí.

¿Qué hubiera pasado si yo no hubiera prestado atención a mí alrededor?

Ciertamente hubiera llegado a mi hogar de mal humor y muy cansado.

Sin embargo…

Llegué a mi hogar rejuvenecido por la misericordia de Dios.

Dios está a tu lado en este mismo instante…

¿Sabias?

Él quiere tocarte con su mano de amor, quiere darte aliento por su palabra de vida.

Y quiere escuchar tus palabras de agradecimiento.

Detente por un instante y reflexiona en el amor y la misericordia de Dios.

¡Dale tu alabanza de agradecimiento, pues de nada te sirve si te quedas con ella!

“¡Que todo lo que respira alabe al Señor! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!”. Salmo 150:6 NVI

Amén.

Dios Te Bendiga.

25 junio 2009

Cuando fueres a la casa de Dios… ©

“Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal”. Eclesiastés 5:1.

Hay consejos que a veces parecen muy duros, pero que ayudan mucho.

Nadie los quiere, pero son necesarios para estar mejor.

Este es un típico consejo que parece lastimar, pero que encierra una gran verdad que si la aplicamos en la vida, obtendremos enormes resultados.

Es muy común que cuando algo malo nos pasa, nos acercamos a Dios en oración y le pedimos que nos ayude.

Pero a medida que el tiempo pasa y la situación no mejora, nos ponemos más impacientes y cada vez oramos con más intensidad.

Y a pesar de lo mucho que oremos y lo bien que nos portemos, la situación no mejora.

Y entramos en la etapa de las promesas.

Y cuando hablamos con Dios, le prometemos que haremos esto o aquello si nos soluciona nuestro problema.

Y nos comprometemos a ser mejores y cambiar lo deficiente, a cambio de que Dios nos ayude.

Y pensamos que con portarnos bien y hacer buena letra, va a condicionar el favor de Dios.

Pero cuando recibimos la ayuda de Dios, muchas veces nos olvidamos de lo que prometimos y no cumplimos.

Este es justamente el sacrificio de los necios.

La promesa de los tontos.

Promesas que se hacen en un momento de desesperación y están condenadas a ser rotas.

Es cierto que cuando todo está mal, uno intenta cualquier manera de mejorar.

Puede ser que tu problema hoy sea muy pesado y que lo vengas soportando hace mucho tiempo.

Nadie sabe cuanto pesa y angustia el problema del otro.

Pero Dios si lo sabe.

Él tiene el control.

Pero no actúa en nuestro tiempo.

Y no creas que el silencio de Dios sea olvido o apatía.

Solo es oportunidad divina.

No dejes que la desesperanza te gane.

No permitas que la angustia te haga caer.

No prometas lo que no puedes cumplir.

Dios sabe de tu problema.

Dios está consciente de tu sufrimiento y necesidad.

Dios te ama.

No hace falta que te vayas de boca con falsas promesas para que Dios te de la solución.

¡Mejor que hablar, es pensar!

Amén.

Dios Te Bendiga.

24 junio 2009

Porque los que son de la carne… ©

“Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu”. Romanos 8:5.

Este es un ejercicio muy sencillo que deberíamos realizar cada día.

Te levantas por la mañana, te cepillas los dientes, te sacas la barba si eres hombre, te maquillas si eres mujer y te dispones a salir para tu trabajo o estudio.

Por favor y en el nombre de Jesucristo, antes de salir, reflexiona un momento y pregúntate…

¿Cómo voy a vivir este día?

Si sólo tienes en mente ganar dinero, conquistar chicas o chicos, comer bien, beberte una copa o divertirte, le has dado prioridad a tu naturaleza pecaminosa.

Si piensas en que el Señor te pondrá delante, seguramente a alguien necesitado de oír la palabra de salvación y le aseguras en oración que puede contar libremente contigo para ello, le has dado prioridad al Espíritu.

Los resultados, los frutos y las consecuencias, ya las conoces.

Amén.

Dios Te Bendiga.

23 junio 2009

Porque el ocuparse de la carne es muerte… ©

“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz”. Romanos 8:6.

¿Está hablando de muerte física?

Quizás la incluye, sin dudas, pero cuando la Biblia habla de muerte, habla de muerte espiritual.

Porque esta es la muerte que a Dios le preocupa y le duele en nosotros.

La muerte física para Dios no existe.

Sólo se trata de un hombrecillo cambiando de una habitación a otra según su visión global.

Pero la muerte espiritual sí le duele porque saca al hombre de su presencia y lo traslada a otro ámbito.

Un ámbito donde reinan Satanás y sus demonios.

Allí es donde se va al morir espiritualmente cuando se vive con mentalidad pecaminosa.

Esto es para aquéllos que todavía dudan si existe o no existe un infierno.

Este texto es claro.

Tan claro como que vivir en el Espíritu, no sólo te llevará a la presencia permanente del Señor, sino también accedes a la vida y la paz aquí y ahora, que no es poco.

Amén.

Dios Te Bendiga.

22 junio 2009

Porque a mis ojos fuiste de gran estima… ©

“Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida”. Isaías 43:4.

En cierta ocasión leí este versículo en mi Biblia y de ahí me surgió la siguiente pregunta…

¿Cuanto valgo?

¿Que idea tienen las personas de mi?

Cuando Jehová habla al profeta Isaías 43:1 y le dice estas palabras…

“Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú”.

Este contexto cambia todo mi panorama, pues ante los ojos de Dios soy de gran estima y me amó, me redimió, es decir me compró a precio de sangre, sangre bendita que no se puede comprar con oro ni plata, solamente fue un acto de amor, donde el Hijo de Dios puso su vida en lugar de la mía, sin importarle mi condición, no se preguntó si yo era una persona productiva, si mi apariencia era agradable a la mirada humana.

“el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. Filipenses 2:6-8.

Que amor tan fiel el de Jesús.

¿Por qué Jesús puso su vida en lugar de la nuestra?

¿Cuánto valemos para él?

¿Cómo nos ve Jesús?

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable”. 1 Pedro 2: 9.

Amén.

Dios Te Bendiga.

21 junio 2009

Justo es Jehová en todos sus caminos… ©

“Justo es Jehová en todos sus caminos, Y misericordioso en todas sus obras”. Salmo 145:17.

Creo firmemente, fielmente, que por más que nos esforcemos en nuestras mentes, jamás podríamos llegar a entender cuál es la calidad y la cualidad de la justicia de Dios.

Inevitablemente la compararemos con la justicia de los hombres, lo cual en estos tiempos, es prácticamente un insulto para nuestro Padre.

Dios es justo y como tal, esa justicia jamás se aliará o se “casará” con ninguna clase de personas que puedan ostentar determinadas jerarquías, porque eso es exactamente lo que sí haría nuestra sociedad secular y que de hecho lo está haciendo.

Por eso es que los pobres, insignificantes, anónimos y desprovistos de todo contacto importante, a la hora de tener un juicio, suelen pagar consecuencias muy graves.

No tienen quien responda por ellos o los haga respetar.

En el reino de Dios ese tipo de justicia no existe.

Y cuando ciertos hombres que dicen representarlo lo entiendan, temblarán sus rodillas.

Amén.

Dios Te Bendiga.

20 junio 2009

Por tanto, Jehová el Señor dice así… ©

“Por tanto, Jehová el Señor dice así: No subsistirá, ni será. Porque la cabeza de Siria es Damasco, y la cabeza de Damasco, Rezín; y dentro de sesenta y cinco años Efraín será quebrantado hasta dejar de ser pueblo. Y la cabeza de Efraín es Samaria, y la cabeza de Samaria el hijo de Remalías. Si vosotros no creyereis, de cierto no permaneceréis”. Isaías 7:7-9.

Podría hablar de muchas cosas relacionadas con este texto, pero por razones de tiempo y espacio, voy a quedarme con el final.

No me vengas con historias extensas ni compliques las enseñanzas con recursos teológicos enredados y complicados que nadie entiende.

Búscame todas las concordancias que quieras y léeme todos los textos que se te ocurran.

Muéstrame todos los resultados que te parezca y promocióname todas las fórmulas técnicas de evangelización y discipulado que desees, pero lo cierto y concreto es que, si no crees, no te servirá nada absolutamente para nada.

Y adentro del pueblo de Dios, lamentablemente, hay mucha gente que habla de él, que enseña sobre él y que vive por su nombre, pero que en su ser interior, en realidad, no creen.

No prevalecerán.

Amén.

Dios Te Bendiga.

19 junio 2009

Y conoceréis la verdad… ©

“y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Juan 8:32.

Este verso de la Biblia nos demuestra que a través del conocimiento de la verdad Dios nos hace libres, muchas religiones dicen tener la verdad, pero es completamente falso, ya que la misma Biblia dice en Juan 14:6.

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida… ”.

Entonces la verdad es Cristo, no lo es una religión y en consecuencia a través de conocer a Jesús y su palabra, los conceptos erróneos que traemos del mundo son cambiados, el apóstol Pablo en su carta a los Romanos en el capítulo 12, versículo 2 dijo…

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.

¿Por qué es importante que cambiemos nuestra forma de pensar?

Porque si queremos agradar a Dios tenemos que buscar las cosas espirituales y el mundo solo busca las materiales y el señor dice…

“… ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”. Santiago 4:4.

Es fácil diferenciar las cosas del mundo a las de Dios, por ejemplo el mundo dice que debemos odiar, pero Dios dice que tenemos que amar, el mundo dice no perdones, Dios enseña a perdonar y así sucesivamente podemos encontrar muchos conceptos erróneos que solo afectan moral y espiritualmente al ser humano, pues ello nos incapacita para poder dar amor o perdonar y cuando no amamos o perdonamos somos esclavos del odio, del rencor y de la amargura, pero entonces tal vez te preguntes…

¿Cómo podremos ser felices si nuestro corazón alberga todos esos sentimientos?

La respuesta es primero tienes que perdonar, sabemos que no es fácil, pero hay que hacerlo si verdaderamente queremos ser libres, muchas enfermedades están asociadas con la falta de perdón entre las que se destacan… la artritis, desordenes cardiovasculares, migraña, el cáncer, etc., inclusive ese tipo de personas viven en constante depresión, con pensamientos suicidas, no le encuentran gusto a la vida, porque viven en esa esclavitud, pero para ser libre tienes que conocer a aquel que dio su vida por ti para que tuvieras la oportunidad de salvar tu alma y se llama Jesucristo, es el único que puede cambiar tu corazón.

Dios nos creo para vivir una vida de felicidad a través de nuestra relación con él, pero nosotros nos descarriamos, por ello es importante volver a él, la solución a tus problemas está en Cristo, ninguna religión te va a solucionar tus problemas búscalo a él y veras como las cosas son diferentes.

Amén.

Dios Te Bendiga.

18 junio 2009

Pero tienes a tu favor que… ©

“Pero tienes a tu favor que aborreces las prácticas de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco”. Apocalipsis 2:6 NVI

Todo esto está muy bonito, pero una gran mayoría de cristianos no tiene demasiado en claro cuales eran esas prácticas de los nicolaítas que Dios aborrecía y que también el destinatario de esta carta aborrecía.

Esas prácticas tenían que ver preponderantemente con la libertad de la carne por sobre la dependencia del Espíritu.

Sin embargo…

La base más sólida de la doctrina de los nicolaítas, fue la de establecer la diferencia entre el clero y los laicos, dos palabras que parecerían emparentadas con el catolicismo romano nada más, pero que a la luz de lo observado, también sentó sus reales grandemente entre el pueblo evangélico.

Para la iglesia no es la misma cosa su Pastor que tú, que te sientas en el último banco.

¿Sabes algo?

Para Dios no sólo que sí son la misma cosa, sino que por esa causa, él puede llegar a aborrecer a ese supuesto “pastor” y admitirte a ti.

No lo comentes en tu iglesia porque te expulsarán de ella…

Amén.

Dios Te Bendiga.

17 junio 2009

¿No es Efraín hijo precioso para mí? ©

“¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová”. Jeremías 31:20.

Hay ocasiones que nos sentimos un poco depresivos por las diferentes circunstancias que nos rodean y pensamos que todo esta en contra nuestra y vienen pensamientos que nos hacen sentir tristes y solos, a pesar que estemos rodeadas de muchas personas.

No se si en alguna ocasión hayas experimentado esta sensación, pero en lo personal me ha pasado y cierto día que tenía un quebranto de salud vinieron estos sentimientos a mi corazón.

Pero al leer y meditar sobre esta palabra que Dios decía acerca de Efraín, hijo de José, reflexioné que esta palabra es para mi también y quiero compartirte como Dios piensa acerca nuestro, Dios tiene tantos atributos que nuestra capacidad humana se queda corta para poder llegar a definirlo, pero él es un torrente de amor que es difícil de explicar, pero Dios tiene un corazón tan tierno y amoroso del cual quiero compartirte en esta ocasión.

Pues bien Dios tiene tantos detalles para nosotros y quiero que pensemos en lo que él dijo de Efraín, por ello te invito a leer nuevamente Jeremías 31:20 y en lugar del nombre de Efraín pon el tuyo, hazlo no pierdes nada, regresa al inició y léelo con tu nombre.

¿Ya lo hiciste?

Ahora piensa que esa niño(a) eres tu, que Dios te ve precioso(a), no ve tu mal carácter, no ve todos tus errores, tus pecados, él te ama tanto y dice el texto que él se deleita en ti y se recuerda de ti, imagínate que privilegio tan grande el que tenemos, que Dios siendo el ser más poderoso del universo se deleite en ti y te recuerde constantemente.

Si nosotros siendo humanos nos sentimos muy felices cuando la persona que nos ama se siente bien a nuestro lado y nos recuerda constantemente, enviándonos un mail, una carta, una llamada telefónica, una sonrisa, cuanto más nos debemos sentir muy felices al saber que Dios quien es el Rey de reyes, él se deleita en nosotros y nos recuerda constantemente, es por ello que nos favorece con su misericordia.

Misericordia es cuando nosotros no recibimos lo que merecemos, como pecadores merecíamos la muerte eterna, pero Dios dio a su hijo para que fuera él quien pagara nuestro pecado y nosotros recibiéramos la vida eterna, Jesús se puso en nuestro lugar y cargo todo nuestra culpa y ahora somos libres.

Si tu quieres experimentar este amor, sentir las caricias de tu amado Dios, solamente necesitas acercarte a él y él se acercará a ti, no esperes más, ya no continúes con tu tristeza y soledad, entrega todas tus cargas a él, él esta esperando por ti.

Amén.

Dios Te Bendiga.

16 junio 2009

He aquí yo estoy con vosotros… ©

“… he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Mateo 28:20.

Cuando una pareja, una familia o una comunidad practican la reconciliación y el perdón en su trato diario se respira en ese ambiente paz y gozo, o sea, un pequeño paraíso.

Pero cuando, por el contrario, esas personas permiten anidar en sus corazones, pensamientos de amargura uno contra el otro, donde se disiente y no se perdona, eso es un infierno.

Es un hecho que Jesús es misericordioso.

Él comprende la situación, sabe cuán difícil es reconciliarse con alguien que nos ha ofendido y humillado injustamente.

O cuando han dicho cosas que han arruinado nuestra reputación y lastimado a la familia.

El Señor sabe cuántas veces despertamos en la noche y seguimos viendo a esas personas y el daño que nos han hecho.

Sí, nadie comprende todo esto tanto como Jesús, pues el pasó por la misma experiencia, la diferencia es que él pudo perdonar, orar y bendecir a sus enemigos.

Y eso nos dijo que debíamos hacer nosotros también.

Cuando guardamos rencor, Dios no escucha nuestros ruegos, pero el perdón y la reconciliación nos abren el camino al corazón de Dios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

15 junio 2009

Mi siervo Moisés ha muerto… ©

“Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel”. Josué 1:2.

Los seres humanos cometemos muchos errores a lo largo de nuestra vida.

Cosas que quisiéramos que no hubiesen pasado…

Cosas que nos avergüenzan y nos hacen sentir mal…

Eso es completamente normal.

En lo personal, he cometido tantos errores en mi vida, que no terminaría de contarlos.

Aunque conozco a Cristo como mi Señor y Salvador, eso no me ha excluido de hacer cosas que después he lamentado profundamente.

¿Cuál es el sentimiento en esos casos?

Frustración, culpa, vergüenza, tristeza y hasta depresión.

Pero Dios es fiel y misericordioso y definitivamente está listo para perdonarnos, redimirnos y levantarnos con poder, sin importar lo grande, oscuro o terrible de nuestro pecado.

Él conoce nuestra condición, sabe que somos humanos, que somos polvo y solamente espera que nos arrepintamos de todo corazón, con el firme deseo de cambiar, alejarnos del pecado y empezar de nuevo.

Cuando Moisés murió, Jehová le dijo a Josué que se levantara, que cruzara el río Jordán con todo el pueblo porque tenía un lugar muy especial preparado para ellos.

Dios no le dijo a Josué que se quedara allí por un tiempo, llorando por Moisés, pensando en lo buen siervo de Dios que fue, en lo difícil que sería seguir sin él, en lo numeroso y rebelde que era el pueblo de Israel.

Dios le dijo…

- ¡Levántate!

Cuántas veces nos ha pasado que después de cometer un pecado o caer en error, nos quedamos llorando, deseando volver atrás para cambiar las cosas, pensando en lo mismo, día tras día, semana tras semana, e incluso a lo largo de varios años.

Te lo digo con autoridad porque yo mismo he vivido esa experiencia.

Es terrible y estoy seguro que Dios no quiere eso para nosotros.

Es cierto que estuvo mal, no debimos permitirnos caer en ese pecado, pero no hay nada que podamos hacer para cambiar nuestro pasado y torturarnos no nos ayudará más que a sumirnos en la más profunda tristeza y depresión.

Cuando estamos experimentando la culpa, el rechazo hacia nosotros mismos y el reproche por esas situaciones, lo único que debemos hacer es primero… arrepentirnos sinceramente y confesar nuestro pecado, porque fiel y justo es Dios para limpiarnos de toda maldad.

Segundo, tener la firme voluntad de cambiar, no seguir cometiendo el mismo error, alejarnos y separarnos completamente de el.

Tercero, ya limpios de toda maldad, debemos perdonarnos a nosotros mismos y olvidar nuestro pasado.

El enemigo, tratará de recordárnoslo cada vez que pueda y cada vez que Dios esté bendiciendo nuestra vida y desee usarnos para su gloria.

Esta parte es muy difícil, es una lucha constante, pero aunque las tentaciones vendrán, el sentimiento de culpa regrese a veces, no debemos volver atrás.

Hay una tierra prometida delante de nuestros ojos y dependerá de nosotros el llegar a ella más pronto o más tarde.

Si nos quedamos allí lamentándonos por lo que no debió pasar, simplemente tardaremos mucho más en recibir el precioso futuro que Dios ha preparado para cada uno de sus hijos.

No es maravilloso saber que si nos arrepentimos, confesamos nuestros pecados, nos disponemos a cambiar y lo más importante… le entregamos nuestra vida completa a nuestro Padre celestial.

Este es el mejor regalo que cualquier persona puede obtener.

Pero Dios es tan misericordioso que además de éste regalo, tiene muchas otras bendiciones esperando por todo aquel hijo que lo desee.

¿Estás dispuesto a recibir los regalos de Dios para ti en éste día?

Entonces no mires atrás, olvídate de tu pasado, porque el pasado es pasado, no vamos a regresar allí nunca más.

Levántate y conquista tu tierra prometida.

¿Qué esperas para hacerlo?

Amén.

Dios Te Bendiga.

14 junio 2009

Por lo cual, desechando la mentira… ©

“Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros”. Efesios 4:25.

Que difícil es hablar de un tema como la mentira.

¿Por qué?

Te preguntaras.

Pues por la simple y sencilla razón de que…

¿Quién de nosotros nunca ha dicho una mentira?

Pero es triste ver que hay personas que han sido gobernados por la mentira, es decir que cada día de su vida practican la mentira como si fuera algo normal en su jornada diaria.

Lo mas difícil de creer de todo esto es que cada vez que mentimos defraudamos a Dios, pues él en su palabra nos manda a no mentir.

No hay excusas para practicar la mentira.

No hay pero que valga, ni mucho menos mentira piadosa.

No hay mentira pequeña o mentira grande, todo aquello que lleva el fin de engañar es denominado como mentira.

Ahora bien…

¿Qué debemos hacer nosotros como cristianos?

¿Estas tratando de no mentir?

O definitivamente…

¿Te dejas llevar por la concupiscencia de mentir?

Es por esa razón que es necesario que aprendamos las consecuencias de mentir y el porque no debemos practicar la mentira.

¿Pero qué es mentira?

Según el Diccionario de la Lengua Española… mentira es la expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa.

Por otra parte también podemos definir a la mentira como… manifestación contraria a la verdad, cuya esencia es el engaño y cuya gravedad se mide según el egoísmo o la maldad que encierra.

¿Será que nosotros mentimos?

Creo que es difícil decir… no, pues desde ese momento estaríamos mintiendo.

Pero el punto no es que alguna vez hayas mentido, el punto es…

¿La mentira es como un hábito diario para ti?

Tengo que dejar en claro que no estoy a favor de la mentira, por piadosa o santa que el enemigo la quiera camuflajear.

Definitivamente “mentira”, es mentira, desde cualquier perspectiva para Dios.

Es como el pecado, el pecado es pecado no importa cuan grande parezca o cuan pequeño se muestre, de todas formas es pecado y desagrada a Dios.

Muchos quieren excusar su hábito de mentir como algo que esta contra su voluntad y que lo tiene que hacer porque es necesario en algunos casos.

Pero si fuera así.

¿Por qué la Biblia nos manda a no mentir?

La mentira se puede ver desde varios puntos de vista.

La mentira directa… esta es la típica mentira cara a cara, es decir cuando alguien nos pregunta algo y le contestamos mintiendo pero queriendo demostrar que decimos la verdad, el típico ejemplo de esta mentira es Ananías y Safira y lo podemos ver en Hechos 5:4.

Una media verdad… esta se da cuando alguien nos pregunta algo y nosotros queremos en parte decir la verdad, pero en parte dejar en lo secreto algo, el típico ejemplo de esta mentira es Abraham cuando le dijo a Abimelec que Sara era su hermana en lugar de decirle que era su esposa y lo podemos ver en Génesis 20:2.

Una respuesta evasiva… es cuando nos preguntan algo y evadimos la respuesta porque no queremos decir la verdad, el ejemplo típico es Caín cuando Dios le pregunto por su hermano Abel y el esquivo la pregunta, eso lo podemos ver en Génesis 4:9.

Un silencio… esta se lleva a cabo cuando sabemos la verdad sobre algo y guardamos silencio, el ejemplo lo podemos ver en Judas cuando en la ultima cena Jesús se refirió a él como el que lo iba a entregar esto se encuentra en Juan 13:31, 30.

Toda una vida engañosa… hay muchas personas “cristianas” entre comillas que dicen vivir una vida en santidad, en comunión con Dios, pero públicamente dejan mucho que desear, personas que no han comprendido que el evangelio es practico y no tan solo teórico, en pocas palabras si decimos que andamos en comunión con Jesús y andamos en tinieblas, mentimos, la Biblia lo declara en 1 Juan 1: 6.

¿Dios se agradara de nuestra mentira?

La pregunta solo tiene una lógica respuesta… no.

Nunca la mentira agradara al Señor, jamás, ni en sueños.

Entonces…

¿Por qué seguimos practicando la mentira?

¿Por qué muchos viven vidas “cristianas” separadas de la verdad que es Jesús?

¿No te das cuenta que al que estas engañando es a ti mismo?

Dios no quiere que exista mentira entre su pueblo.

“No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos”. Colosenses 3:9.

Además la Biblia dice que Dios odia la mentira.

“Los labios mentirosos son abominación a Jehová; Pero los que hacen verdad son su contentamiento”. Proverbios 12:22.

Si tú hasta este momento has llevado una vida en la cual practicas la mentira, quiero decirte que tu acción esta dañando tu relación con Dios, tú puedes decir…

- Para nada, Dios me esta respaldando.

Y posiblemente sea cierto que estés recibiendo el respaldo de Dios, pero no es por lo recto que eres o lo limpio, sino más bien por misericordia de Dios, pero tienes que saber que Dios anhela verte desechar la mentira, cualquiera que fuera esta en tu vida.

¿Imagínate?

Si Dios te ha respaldado hasta este día aun con tus defectos…

¿Imagínate como te respaldara cuando comiences a desechar el pecado en tu vida?

Cuando Dios habla a tu vida, es con un propósito y este es el de mejorar su relación contigo, pues Dios quiere tener una intima relación de amistad contigo, pero es necesario de deseches la mentira de tu vida y comiences a caminar en la verdad, por muy difícil que te sea, deberías comenzar a practicar el dejar la mentira.

¿Cuál deberías ser mi actitud hacia la mentira?

En primer lugar aborrecerla, la Biblia dice en Salmo 119:163.

“La mentira aborrezco y abomino; Tu ley amo”.

Cuando aborrecemos la mentira comenzamos a ganar el favor de Dios para nuestra vida, es ahí en donde Dios se fijara en ti para usarte en gran manera.

En segundo lugar evitarla, si tu sabes que hay algo que te llevara a mentir, evítalo.

No tienes que buscar el fuego, pues te puedes quemar.

Si hay algo que tú sabes que te hará caer en el pecado, entonces…

¿Por qué buscarlo?

Mejor evítalo, pues te sentirás mas satisfecho al evitar el pecado que al caer en el.

Por otra parte debemos de evitarla porque la mentira conduce a otra mentira y así sucesivamente, pues el que miente una vez le es necesario mentir nuevamente para encubrir la primera mentira.

En tercer lugar si te es tan difícil el no mentir pídelo en oración.

“Aparta de mí el camino de la mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley”. Salmo 119:29.

La Biblia nos manda a que clamemos a Dios en todo lo que necesitemos y si esto es salir de una atadura como lo es la mentira.

¿Qué estas esperando?

Posiblemente alguna vez tú has sido victima de una mentira y ya sabes lo que es caer en las garras de la mentira.

Pero que lindo saber que Dios no tendrá al justo por injusto lo cual quiere decir que no debes de preocuparte, pues Dios estará contigo.

Debes cuidarte de la mentira, pues en momento determinado puede ser el inicio de una larga cadena de males que pueden ocasionarte grandes problemas y porque no decirlo hasta la muerte.

Muchas veces el mentiroso se contenta por el aparente éxito de su mentira.

Lo que no se da cuenta es que la Biblia dice que los mentirosos no heredaran el reino de los cielos (Apocalipsis 21:8).

La mentira nunca te traerá beneficios eternos.

¿Podemos ser libres de la mentira?

Primero tienes que confesar tu pecado, tienes que reconocer que la mentira es un pecado abominable a Dios por lo cual debes pedirle perdón.

No justifiques tu mentira, ve delante de Dios y confiésale el error en el cual has caído.

Segundo Comprométete delante de Dios a ya no mentir, al realizar este acto debes tratar por todos los medios de evitar la mentira, huir de la mentira y si sin darte cuenta caes en ella, rápidamente pedir perdón y tratar de ya no caer mas.

Tercero si a pesar de todo esto sigues mintiendo, no pienses que todo ha terminado y que la mentira te ha ganado la batalla, pues ya no puedes mas.

Al contrario quebrántate delante de Dios y pídele perdón y fuerzas para levantarte nuevamente y caminar en la verdad.

Recuerda nunca puedes decir que no puedes hacer algo, si nunca lo has intentado, se libre de la mentira hoy a través de rendirte a Jesús.

Amén.

Dios Te Bendiga.

13 junio 2009

Ay de los que emiten decretos inicuos… ©

“¡Ay de los que emiten decretos inicuos y publican edictos opresivos!”. Isaías 10:1 NVI

Sabiendo que iniquidad significa una maldad o una injusticia muy grande y que opresión es el acto de someter a una persona, a una nación, a un pueblo, etc., vejándolos, humillándolos o tiranizándolos, es indudable que este texto tiene que ver con personas que ostentan alguna clase de poder.

¿Gobernantes?

Sí.

¿Políticos en general?

Sí.

¿Funcionarios públicos?

¿Jueces?

Si.

¿Eso es todo?

No.

Porque al Señor le interesa de sobremanera todo esto, pero no es su prioridad.

Suponer que lo fuera, es llevar a Cristo al terreno del revolucionario social con que lo disfraza la extrema izquierda con el fin de sumarlo a su discurso humanista.

A Dios le interesa su pueblo y su pueblo es la iglesia.

Por tanto, todo esto que se escribe aquí, tanto para la iniquidad como para la opresión, tiene que ver con el gobierno y el poder en su iglesia.

Claro, eso siempre y cuando haya iniquidad y opresión en alguna parte del planeta.

¿No crees?

Amén.

Dios Te Bendiga.

11 junio 2009

Así que, los que recibieron su palabra… ©

“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”. Hechos 2:41-47.

Todos los períodos de avivamiento en la historia de la iglesia han provocado la restauración de antiguas verdades, principios que eran realidades fundamentales para los primeros discípulos de Cristo, pero que en el transcurso del tiempo, fueron ahogadas por diversas razones (pecado, mundo, religiosidad).

Cuando miramos las vidas de Lutero, Wesley, Finney, Moody y tantos otros líderes de avivamientos, encontramos una y otra vez la misma historia… la necesidad de volver a las fuentes de la fe.

Y hoy más que nunca es imprescindible que sea restaurada la esencia de la iglesia primitiva, no las formas, sus principios, no sus estructuras.

De lo contrario, sería como pretender que en México cosecháramos las mismas bananas del Ecuador… aunque tuviéramos las semillas correctas.

¡Necesitamos también su clima, sol, temperatura, humedad!

Es por eso que al leer el libro de los Hechos de los apóstoles, se nos revela el Génesis de la iglesia, allí encontramos un modelo original, una comunidad de fe en su estado virgen.

Y si bien es muy probable que aquellos primeros cristianos hayan cometido errores, también tenían muchísimas virtudes dignas de imitar.

¿Cuáles eran las principales características de la iglesia de Jerusalén?

1. Temerosa de Dios.

“Y sobrevino temor a toda persona… ”. Hechos 2:43.

Este temor no se refiere al terror y espanto hacia un Dios sin misericordia, vengativo.

Más bien nos habla de respeto y honra hacia su santidad y autoridad.

Adorarle y servirle no era un juego, era imprescindible una genuina consagración.

La congregación de creyentes en Jerusalén era una comunidad santa.

Es una sensación de asombro y admiración por ver la grandeza de Dios en acción.

El sentimiento de cuán pequeño soy yo y cuán grande es él, cuán santo es nuestro rey y cuán impuros somos nosotros, quedaría más evidente con lo sucedido con Ananías y Safira.

La iglesia primitiva tenía una profunda conciencia de que el Señor no había establecido un nuevo sistema religioso hipócrita.

¡Dios mismo estaba llenando con su presencia las vidas y esto infundía temor santo!

2. Sobrenatural.

“… y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles”. Hechos 2:43.

Los primeros cristianos estaban familiarizados con el poder de Dios en acción, sanidades, prodigios y milagros de todo tipo se manifestaban en esta congregación.

En otras palabras… lo sobrenatural era algo normal para ellos, todos los dones sobrenaturales estaban activos en la tierra, por medio del cuerpo de Cristo.

Algunos años más adelante, el apóstol Pablo escribiría…

“… el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder”. 1 Corintios 4:20.

Y la iglesia de Jerusalén demostraba que ellos eran canales para que el Cristo resucitado, a quienes ellos proclamaban como Señor, verdaderamente estaba vivo y las señales confirmaban esta proclamación.

3. Familiar.

“… estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno”. Hechos 2:44, 45.

Los primeros discípulos vivían el amor de Dios (ágape) de tal manera que, aquella primera congregación era una verdadera familia solidaria, generosa, cubriendo las necesidades de manera práctica.

La fe cristiana no puede vivirse plenamente desde el aislamiento, la salvación se alcanza mediante una decisión personal, pero la vida del reino es comunitaria.

Sin una mentalidad y una visión comunitaria, la iglesia se convierte en un club.

4. Perseverante.

“Y perseverando… ’. Hechos 2:46.

Perseverancia es una de las principales virtudes que todo cristiano necesita incorporar y desarrollar.

Perseverar es la capacidad de tener constancia, permanencia, darle continuidad a lo que hemos iniciado, cada día, todos los días…

Los primeros discípulos perseveraban en… recibir la enseñanza apostólica, compartir la comunión fraternal, celebrar la cena del Señor, la oración.

Esta perseverancia de la iglesia de Jerusalén, llevó a que el mandato de Jesús -hacer discípulos para el reino- tuviera una asombrosa multiplicación.

5. Unida.

“… unánimes…”. Hechos 2:46.

Es importante resaltar que todas las virtudes que mencione hasta aquí, se desarrollaban en un marco de unidad.

La iglesia primitiva era una… un mismo espíritu, una misma visión, un mismo propósito, un mismo sentir.

¡Hay verdadera gloria en la unidad!

Debemos aprender a cultivar y proteger la unidad, en medio de la diversidad.

Esto es lo maravilloso (y desafiante) de formar parte del cuerpo de Cristo, aunque no somos todos iguales, en Cristo somos uno.

No una ensalada rusa, sino más bien un puré de papas.

Guardar la unidad implica cultivar el amor, la paciencia, la sinceridad y la humildad.

Y cuando el pueblo del Señor está verdaderamente unido, es muy difícil que el diablo pueda ganar ventajas sobre el avance del reino.

6. Dinámica.

“… cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas… ”. Hechos 2:46.

Aquella primera comunidad cristiana estaba en continuo movimiento y su accionar no se ataba a una estructura, lugar o forma rígida.

Usaban el templo para la gran reunión y usaban los hogares para los pequeños grupos, un culto central para adorar todos juntos y muchos círculos íntimos de oración, comunión, evangelismo y adoctrinamiento.

No debemos auto-limitarnos… donde Dios abra puertas, allí debemos ver una oportunidad para predicar y formar discípulos.

Sea en el templo, sea por las casas, sea en las plazas, sea en los colegios…

¡El avivamiento que viene no quedará encerrado en un templo!

¡Destruyamos el templo religioso y llevemos la presencia de Dios a todo lugar!

7. Alegre.

“… con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios… ”. Hechos 2:46, 47.

Si la verdadera alegría para vivir no la vemos en la iglesia de Cristo.

¿Dónde la vamos a encontrar?

Aquellos primeros cristianos tendrían tantos o mayores problemas que nosotros, pero se caracterizaban por ser una comunidad feliz, vivían con sencillez, sus corazones mantenían la dicha de ser hijos de Dios por encima de todo motivo de tristeza.

Ellos se alegraban en la alabanza al Señor y así se fortalecían contra la oposición del enemigo.

¡Dios establece su gloria entre la alabanza de su pueblo!

La iglesia del siglo XXI debe aprender a quejarse menos y alabar más, hacer a un lado el lamento y la depresión y abrazarse a la gratitud y el regocijo del Espíritu Santo.

8. Impactante en la sociedad.

“… y teniendo favor con todo el pueblo…”. Hechos 2:47.

La iglesia de Jerusalén no pasaba desapercibida en la ciudad, ellos disfrutaban de la estimación general del pueblo.

No estaban aislados, ni eran considerados una secta cerrada en sí misma.

Todos conocían quiénes eran ellos y los admiraban.

Tener favor con el pueblo es una posición que se gana por medio de… testimonio de integridad, servicio a la ciudad, vivir el evangelio, respaldo del cielo.

Ese favor nos permite ser escuchados, atendidos y respetados, aunque no todos estén de acuerdo con nuestra fe, ni siquiera comprendan todo lo que implica ser cristianos comprometidos.

9. Multiplicadora.

“… Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”. Hechos 2:47.

Desde el mismo día de Pentecostés, aquel grupo básico de 120 discípulos comenzó a experimentar un crecimiento constante y ese crecimiento fue en calidad y cantidad.

En los primeros 6 capítulos del libro de los Hechos, Lucas intenta describir el crecimiento de la iglesia utilizando palabras y expresiones como éstas… se añadieron aquel día como tres mil personas (Hechos 2:41), muchos de los que habían oído la palabra, creyeron (Hechos 4:4), la multitud de los que habían creído (Hechos 4:32), los que creían en el Señor aumentaban más, gran número (Hechos 5:14), la multitud de los discípulos (Hechos 6:2), crecía la palabra del Señor y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén (Hechos 6:7).

Observemos que los primeros cristianos no crecían lentamente y por sumatoria, crecían con rapidez y multiplicación.

¡Ése es un principio fundamental de cómo funciona un organismo con células sanas y fuertes!

Éstos deben ser nuestros verbos favoritos… crecer, aumentar, sumar, multiplicar, avanzar, conquistar, poseer, expandir…

Pero al observar este conjunto de virtudes tan maravillosas, cabe preguntarnos…

¿Cuál era el secreto?

¿Cómo lograban los discípulos mantener esta calidad de vida?

¿Dónde estaba la clave que permitía sostener y acrecentar a esta comunidad?

Para responder a esto, debemos concluir indefectiblemente en la virtud.

10. Una estrecha comunión con el Espíritu Santo.

Al recorrer los 28 capítulos de los Hechos de los apóstoles nos encontramos con más de 50 referencias a la persona del Espíritu Santo de Dios.

Esto es más que una estadística teológica… refleja el protagonismo central del Espíritu Santo en la vida de la iglesia primitiva, siendo el pastor y maestro principal.

Obviamente, al ser reconocido y honrado como tal, no es difícil de entender porque aquella comunidad creció tanto, en calidad y cantidad.

Y aunque se destacan los nombres de algunos apóstoles, líderes y discípulos fieles, el registro de los Hechos dirige nuestra mirada hacia la tercera persona de la trinidad…

“… seréis bautizados con el Espíritu Santo… ”. Hechos 1:5.

“… recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo… ”. Hechos 1:8.

“Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas... ”. Hechos 2:4.

“… el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo… ”. Hechos 4:31.

“… el Espíritu del Señor arrebató a Felipe… ”. Hechos 8:39.

“Entonces las iglesias… eran edificadas… y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo”. Hechos 9:31.

“… el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso”. Hechos 10:44.

“… dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo… ”. Hechos 13:2.

“… ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros… ”. Hechos 15:28.

“… les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra”. Hechos 16:6.

¡Y mucho más!

Para finalizar…

La restauración de los principios de aquella iglesia-modelo puede ser una realidad, siempre y cuando nos dispongamos abiertamente a la obra que el Espíritu Santo quiere hacer en estos días.

Volver al Espíritu Santo con arrepentimiento y una genuina sed de él, abrirá las puertas para un tiempo de refrigerio para nuestras vidas y congregaciones.

Sólo una genuina comunión con el Espíritu Santo puede hacer fructificar todas estas virtudes que tenían los primeros discípulos.

Recordemos… la salud integral de una persona depende de la suma de salud de todas sus partes.

De igual manera, la calidad de vida de una iglesia, se compone de la vida abundante que experimentan cada uno de sus miembros.

Si en verdad queremos formar una congregación que sea… temerosa de Dios, sobrenatural, familiar, perseverante, unida, dinámica, alegre, impactante, multiplicadora.

Debemos restaurar y cultivar una amistad íntima con el Espíritu Santo.

El fundamento del éxito de la iglesia primitiva no reposaba sobre “métodos” humanos sino en “principios” divinos.

Que los cristianos del siglo XXI procuremos la restauración de aquellas virtudes de los primeros discípulos del Señor.

“Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey”. 1 Samuel 16:1.

Deja de llorar por tu Saúl… los fracasos del ayer, lo que un día fue ya no es, lo que ya quedó desechado…

Llena tu vida del aceite… la presencia del Espíritu Santo, una unción fresca, nuevas experiencias de comunión con él…

Camina hacia belén… hay una misión por delante, no te detengas, avanza hacia el propósito de tu vida…

Amén.

Dios Te Bendiga.

09 junio 2009

No te niegues a hacer el bien… ©

“No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo. No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, Y mañana te daré, Cuando tienes contigo qué darle”. Proverbios 3:27, 28.

¿Cuánto das de lo que tienes?

Hay preguntas que jamás tendrán respuesta.

- ¿Por qué no hice esto o aquello y perdí esa oportunidad?

- ¿Por qué no dije no a tiempo y me evite tantos problemas?

- ¿Por qué estudie esta carrera para darle gusto a mis padres y no la profesión que verdaderamente quería?

Pero hay una pregunta mucho más importante, que quizás nunca podremos responder…

- ¿Por qué no ayudé a esa persona que me necesitaba cuando tuve la oportunidad de hacerlo?

Ayudar a los demás debiera ser un principio que rija nuestra existencia.

Sin embargo…

En más de una ocasión negamos ayudar a los demás, porque simplemente no queremos.

No que sea imposible hacerlo, sino que no deseamos hacerlo.

Esta es la premisa que nos sembró la sociedad que nos rodea.

Cada quien vive para resolver sus propias situaciones y bajo condiciones así, le preocupan poco o nada quienes están próximos.

La insensibilidad pareciera que tomó control no solo de nuestro corazón y emociones, sino de nuestra forma de actuar.

Frente a una comunidad indiferente, individualizada, falta de solidaridad y con un elevado nivel de preocupación por sus propios asuntos, el apóstol Pablo escribió…

“Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando así, harás que se avergüence de su conducta. No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien”. Romanos 12:20, 21 NVI.

De entrada plantea la imperiosidad de no contemplar la ayuda sólo a nuestros amigos, sino a quien la necesite.

Y por supuesto, una actitud así frente a la vida obliga que rompamos todos los esquemas que hayamos construido.

Se entiende por individualismo la actitud de quien se centra en sus propias necesidades y excluye a quienes están a su alrededor.

Tiene ventajas, pero también desventajas.

Hoy desconocemos las necesidades de los demás, luego serán ellos quienes desconozcan las nuestras.

Al respecto fue el propio Pablo quien recomendó…

“Que nadie busque sus propios intereses sino los del prójimo”. 1 Corintios 10:24 NVI.

Dar de lo nuestro no es fácil.

El egoísmo es uno de los aspectos más complicados de vencer en una persona, bien por su formación, hábitos adquiridos o elementos que solo desde la perspectiva sicológica se pueden explicar.

Tenemos algo y consideramos que es a tal punto nuestro, que no lo compartimos con nadie más.

Y allí tenemos un problema.

Sólo cuando nos desprendemos de las cosas, somos libres de la atadura que representa el amor desmedido a lo material.

Así lo explicó el apóstol en la carta a la comunidad de judíos en la dispersión…

“No se olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen, porque ésos son los sacrificios que agradan a Dios”. Hebreos 13:16 NVI.

No es fácil decirle a alguien…

- ¿Necesitas esto? ten, es tuyo.

Pero esa actitud nos libera.

Nos lleva a ver la vida desde una perspectiva diferente.

Muchas culturas antiguas, acompañaban sus ritos funerarios con pertenencias.

Era la extraña convicción de que todos los objetos conseguidos en vida, iban a ser necesarios en la posteridad.

Y con el paso de los años, junto a los restos mortuorios, aparecen objetos muy disímiles.

¿Y, saben?

Creo que si a muchas personas les fuera posible, acompañarían su sepelio con todo lo que consiguieron en la vida.

Un favor se hace, no se publica... cuando hacemos un favor o ayudamos a alguien e inmediatamente se lo contamos a todos a nuestro alrededor, lo que buscamos es justificarnos.

Decirles…

- Miren, yo soy muy bueno, ayudo.

- Soy desprendido.

Y la ayuda que prestamos, pierde su mérito, además de ofender a aquél que recibió el favor.

Una actitud así puede herir.

Pues dentro de toda esta perspectiva de hacer el bien, te propongo que asumas de forma práctica, desde hoy, la recomendación que hizo nuestro Señor Jesucristo.

“Por eso, cuando des a los necesitados, no lo anuncies al son de trompeta, como lo hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que la gente les rinda homenaje. Les aseguro que ellos ya han recibido toda su recompensa. Más bien, cuando des a los necesitados, que no se entere tu mano izquierda de lo que hace la derecha, para que tu limosna sea en secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará”. Mateo 6:2-4 NVI.

En la práctica tres conclusiones, que serán en adelante principios de vida que transformarán tus actitudes frente a ti mismo y frente a los demás.

1. Reconoce que lo material no es todo en la vida, aunque si importante, pero depender de los bienes materiales, nos pueden traer infelicidad más que felicidad.

2. Entiende que cuando ayudamos a alguien, estamos sembrando para el futuro.

3. Desde hoy si haces algo a favor de otros, guárdalo solo para ti, Dios sabe lo que hiciste, él te recompensará...

Y sobre todo, no olvides que ayudar es una forma de crecer, de ser libres, de construir el reino de Dios aquí en la tierra.

Amén.

Dios Te Bendiga.

07 junio 2009

Mas tú, oh hombre… ©

“Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos”. 1 Timoteo 6:11, 12.

Últimamente con más frecuencia que antes, me entero de varones de Dios que sucumben ante el ataque del enemigo y caen en los lazos de Satanás.

Si hago un recuento de las causas, el 80 % se debe a caídas por sexo, el 10 % a caídas por ganancias deshonestas (fraudes, robos, etc.) y el 10 % restante a causas muy variadas como chismes, intrigas, mal testimonio, etc.

Los varones de Dios, somos blancos de ataques del diablo y caemos cuando perdemos el objetivo de Dios para nuestra vida, que es la santidad.

“como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”. 1 Pedro 1:14-16.

Es cierto que no podemos ser santos por nuestra propia voluntad y que es Jesús quien nos ha santificado con su sangre en la cruz.

Sin embargo…

Corresponde a cada cual apartarnos por nuestra propia voluntad de todo tipo de mal.

“¿Quién es el hombre que desea vida, Que desea muchos días para ver el bien? Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela. Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos”. Salmo 34:12-15.

Nadie cae en el lazo del diablo cuando por su voluntad está haciendo lo que Dios manda, sino que en el momento que no se aparta del mal, ocurre la caída.

“Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. Amados hermanos míos, no erréis”. Santiago 1:13-16.

La consecuencia de la falta de santidad en los varones de Dios, repercute en la familia, entre otras cosas se pierde autoridad moral y espiritual.

¿Cómo podemos enseñar a nuestros hijos a amar y obedecer a Dios cuando nosotros no lo hacemos, demostrándolo con nuestra propia vida?

La falta de santidad, provoca que perdamos el liderazgo al que Dios nos ha llamado, (es común en las congregaciones cristianas que las mujeres asuman el liderazgo a falta de varones y aunque esto es comprensible) debemos reconocer que el orden establecido por Dios es que sea el hombre quien tome el liderazgo.

“Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo”. 1 Corintios 11:3.

Buscar la santidad requiere de luchar cada día contra la tentación y el pecado.

Hay que iniciar venciéndose a sí mismo para poner en orden los pensamientos que hay en la mente y los malos deseos.

“Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias”. Mateo 15:19.

Satanás no quiere hombres de Dios, santos que de todo su corazón alaben a Jehová Dios y tratará siempre de destruirles sabedor que cada vez que un varón de Dios cae, también hace estragos en su familia, sus hijos, la iglesia y muchos tropiezan o se vuelven atrás.

Mujer, clama a Dios por la vida de tus varones… esposo, hijos, hermanos.

Sostenles en espíritu delante de Dios.

Varón, no permitas que el diablo te robe la victoria que tienes en Cristo Jesús, cuida tu comunión con Dios día a día y seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor (Hebreos 12:14).

Inicia tu día en oración, lee la palabra de Dios y medita en ella durante el día, ocupa tu mente y corazón con la gloria de Dios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

05 junio 2009

Despertando el carcelero… ©

“Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí”. Hechos 16:27, 28.

No es muy difícil entender lo que le pasó a aquel hombre.

Acababa de atestiguar la ruina de su carrera y la pérdida de todo por una circunstancia inesperada.

Repentinamente vino el terremoto y todo se derrumbó ante sus ojos.

En pocos minutos experimentó pánico, miedo y desesperación.

El texto dice que…

“… se iba a matar… ”. Hechos 16:27.

No vio ninguna salida y decidió matarse con su propia espada.

Quizás pensaba…

- Mejor morir que seguir así.

¿Conoces tu situación o sentimientos?

Muchos, si son honestos, tendrían que decir que “sí”, porque saben lo que es sentir la tentación de suicidarse.

Frustrados, enojados, desengañados o deprimidos, descienden en el remolino de la depresión y la única salida que ven es ésa.

Pero el suicidio no es ninguna salida, es hacer mal.

El apóstol gritó…

“… No te hagas ningún mal… ”. Hechos 16:28.

Sí, el suicidio es un mal, es el colmo del egoísmo.

El carcelero pensaba que todo estaba mal, pero ignoraba dos cosas muy importantes, que quizás tú también ignoras.

1. Todo iba a ser mucho peor si él se matara.

2. Todo podía llegar a ser mucho mejor, para siempre, si a través de aquella situación él aceptara por fin la solución de Dios, que es la salvación en el Señor Jesucristo.

Amigo(a), lo mismo te digo.

- No te hagas ningún mal.

Por mala, negra y desesperada que sea tu situación, ten en cuenta dos cosas…

1. Si te matas, será tu pecado final y no solucionarás nada, sino que irás de mal en peor.

Saltarás de la sartén al fuego.

Te harás mal.

No lo deseo y también Dios no lo desea.

Recuerda… no es la solución.

2. ¡Hay esperanza!

Todo podría llegar a ser mucho mejor, para siempre, si por fin, aunque sea través de esta situación, depresión, humillación o desesperación, tú aceptaras por fin la solución de Dios, que es la salvación en el Señor Jesucristo.

Dios no quiere hacerte mal, sino mucho bien.

Pero…

¡Qué difícil es hacer que escuches!

Aquel carcelero no escuchó hasta llegar a ese punto tan extremo en su vida.

Y quizás para esto mismo tú hayas tenido que sufrir un “terremoto”, quebrantos o pérdidas y quizás aún llegar al lugar donde contemplas lo impensable, para que por fin estés dispuesto(a) a escuchar y aceptar la ayuda que Dios tanto quiere darte.

¿No ves que tu religión, filosofía y sociedad no tienen la respuesta?

Entonces, permíteme presentarte con la verdadera buena noticia, el evangelio… borrón completo, vida nueva y eternidad feliz.

¿Estás interesado?

Espero que sí.

Espero tu respuesta, pero mientras tanto, como amigo te ruego… no te hagas ningún mal.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Dijo entonces Jesús… ©

“Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Juan 8:31, 32.

Lo peor que le puede pasar a un ser humano es ser libre pero vivir esclavizado.

Muchas veces a pesar de ser cristianos y conocer lo que dice la palabra acerca de la posición de autoridad que como hijos de Dios tenemos en Cristo, muchos viven como esclavos del sistema del mundo.

Dependen del jefe, de que les de el aumento o la promoción, sufren las presiones del mundo natural, viven influenciados por el temor, temen al fracaso, viven esclavos de su economía.

Estamos en el reino de Dios y debemos manejarnos con las leyes del reino.

¡No se puede vivir en el reino de Dios con las leyes del mundo natural!

¿Y cómo es esto?

Un ejemplo sería declarar que Dios es nuestra fuente de provisión y luego andar angustiados porque el jefe no nos da el aumento o porque no conseguimos clientes.

El reino de Dios está en nuestro interior y para vivirlo debemos permitir que la palabra de Dios sea la máxima autoridad en nuestras vidas, establecerla en nuestras mentes y ejecutarla con nuestras acciones.

Al conocer lo que dice la palabra acerca de cada aspecto de nuestras vidas y tener el conocimiento revelado de ello, la verdadera libertad irá tomando lugar.

Si el Espíritu Santo te ha mostrado algún área donde aún vives sujeto a esclavitud no es para que te condenes ni te sientas avergonzado, es para que tomes autoridad en el asunto y por medio de la fe y la obediencia a la palabra, entres a vivir en la verdadera libertad que Cristo te ha otorgado.

Naciste para ser libre, victorioso, bendecido, aumenta tu confianza en Dios y no te dejes engañar por el diablo.

Nosotros estamos en el mundo pero no pertenecemos a su sistema.

A partir de hoy, permite que la luz de la palabra alumbre áreas en tu vida que aún no han sido renovadas y anuncie la verdad a otros.

Tú eres la luz de este mundo, permite que otros conozcan que hay una vida de libertad, gozo y paz en Cristo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

En el amor no hay temor, sino que el perfecto… ©

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”. 1 Juan 4:18.

El temor es una fuerza destructiva.

Destruye tanto la salud mental como la física.

Hemos sido creados para tener fe y no para temer.

La fe nos fortalece, el temor nos desmoraliza y nos destruye.

El temor es una fuerza negativa, una emoción negativa incontrolada que destruye nuestro equilibrio, personalidad y esperanzas.

Si dejamos que las emociones negativas nos asalten, o que la desilusión impregne nuestro organismo, iremos a la desesperación.

Tales emociones sin control, producen las causas que minan nuestra salud y traen enfermedades.

Por el contrario, cuando permitimos que las emociones positivas nos dominen, tales como la alegría, fe, confianza en la palabra de Dios, entonces nuestras emociones se estabilizan y producen sanidad emocional y también física.

Un psicólogo dijo que cuando la tensión del alma o de la mente se hace tan grande que rebasa, se derrama y salpica el cuerpo, éste se enferma.

Y si saturas tu mente con emociones positivas de fe, de confianza en Dios, de alegría, de entusiasmo, de amor, también tu mente va a rebasar y salpicar tu cuerpo con esa medicina tan curativa.

Si te sientes encerrado en emociones negativas toma dominio y autoridad sobre todas esas fuerzas de ira, rencor, de temor y angustia que te han dominado, desmoralizado y destruido y somételos al control de Jesucristo.

Recibe el poder, el gozo, el amor de Dios que sobrepasa todo entendimiento y se lleno de la paz del Señor.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios… ©

“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente”. Mateo 22:37.

El amor a Dios y la madurez están estrechamente relacionados.

Para comenzar veamos este versículo de Gálatas.

“… Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo…”. Gálatas 4:1.

Muchos cristianos son inmaduros espiritualmente…

¿Por qué?

Porque no desean tomar nuevas responsabilidades en el reino de Dios.

Son niños espirituales, sin los beneficios de un heredero.

No pueden hacer uso de sus derechos por ser inmaduros y seguramente te preguntarás…

¿Cómo puedo alcanzar la madurez?

¡Es simple!

Teniendo como prioridad en tu vida el amar a Dios independientemente de toda circunstancia.

Amar a Dios debe ser tu prioridad.

Si vivimos dependientes de él, la palabra dice que tenemos armas poderosas en Dios (no fuera de él).

Estás ungido para cambiar atmósferas, situaciones y problemas.

El diablo te tiene miedo.

Sin Dios nada se puede, pero con Dios todo es posible.

Cuando hacemos las cosas a nuestra manera, estamos demostrando que el amor de Dios lo hemos dejado a un lado y estamos actuando en forma inmadura.

Para poder madurar hay que dejar las cosas de niño.

Un niño es irresponsable.

En lo espiritual es lo mismo.

Hay muchos cristianos chiquilines.

No pienses más como un niño.

Ellos piensan sólo en ellos mismos.

Sólo quieren satisfacer sus propios deseos y sus propios caprichos…

¿Conoces a alguien así?

Tu madurez depende de tu relación con Dios.

Ahora piensa…

¿Por qué Dios, a veces, no da respuestas a determinadas oraciones?

“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”. Santiago 4:3.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Mas ahora que habéis sido libertados… ©

“Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna”. Romanos 6:22.

Todo cuanto el cristiano es y tiene se lo debe a su salvador.

Cuando vivía lejos de Dios, siguiendo su propio camino, el camino del pecado, el Señor Jesús vino a buscarlo.

El vino como un pastor con el fin de buscar y salvar a los que estaban perdidos.

En su gran y eterno amor, el Señor Jesús murió para salvarlos.

El libro de Dios, la santa Biblia dice que cuando éramos pecadores, Cristo murió por nosotros los impíos.

El creyente sabe y acepta que Cristo murió en su lugar y que sufrió la muerte que los pecadores se merecían, con el fin de salvarlos.

Por medio de su muerte hemos sido reconciliados con Dios.

Debido a que Cristo fue castigado en su lugar, el creyente ha recibido el perdón de sus pecados.

Y no solamente ha sido perdonado, sino que también ha recibido una nueva vida que es eterna.

El Señor dijo…

“… yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”. Juan 10:28.

Este glorioso dicho da gran consuelo al creyente, porque desde que creyó en Jesús, es acosado por muchas tentaciones.

El diablo lo tienta y en el mundo muchos intentan desviarlo de hacer lo que es bueno, del camino del bien.

Él sabe que es débil y si fuera dejado a sus propias fuerzas ciertamente caería en los caminos del pecado otra vez.

Pero Cristo no lo ha dejado solo.

Él lo salvó y nunca lo abandonará, ni lo dejará solo por el mundo.

Ha descubierto que la vida que Cristo le ha dado, le concede nuevo poder con el cual vencer más y más el pecado y las tentaciones.

E incluso cuando es necio y falla en confiar en Cristo al caer en pecado, el Señor permanece en el mismo.

Él está preparado para perdonar el mal que haya hecho y restaurarlo de nuevo a la plena comunión con el salvador.

La santa palabra de Dios dice que si el creyente confiesa sus pecados al Señor puede tener la completa confianza y seguridad de que él perdona sus pecados y lo limpia de toda maldad.

Por causa de tener tan maravilloso salvador, el creyente anhela agradar a su Señor y estar agradecido en todo.

Para saber cómo hacerlo, acude a la Biblia y allí lee las palabras del Señor Jesús…

“Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor… ”. Juan 15:10.

“Si me amáis, guardad mis mandamientos”. Juan 14:15.

El creyente ama a su salvador y muestra su amor haciendo las cosas que Cristo le dice que haga.

El Señor ha enviado a su Santo Espíritu para que viva en el creyente y le sea de maestro enseñándole el camino de la santidad y del bien.

Este Espíritu Santo guía al creyente y le da poder para hacer lo que es bueno y rechazar lo que no lo es.

Y a medida que el creyente obedezca y siga a su salvador en todas las cosas, irá pereciéndose más y más a él.

Un día el Señor regresará en su gran poder y gloria y el creyente saldrá a recibirlo y nunca cesará de alabar al Dios eterno por su salvación.

Amén.

Dios Te Bendiga.

03 junio 2009

Cansado estoy de llamar… ©

“Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; Han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios”. Salmo 69:3.

La sensación de estar cansado, es bien conocida.

Puedes estar cansado por hacer alguna actividad física.

Sin ganas de moverte, con dolor de piernas y calambres.

El cansancio te aplasta.

Pero a veces, estás cansado por otras razones.

Y sin hacer ninguna actividad física, te sientes igualmente aplastado.

Te pesa el cuerpo, no tienes motivación.

Estás cansado de problemas.

Y este es el peor cansancio.

Te puedes recuperar de alguna actividad física con masajes y una ducha caliente.

Pero el cansancio del alma es más complicado.

¿Cómo haces para masajear tu corazón triste, para eliminar los calambres de tu ánimo?

El salmista conocía esta sensación.

Estaba cansado de llorar.

El problema que tenía lo había aplastado.

Y no había solución.

Si tu problema es como el del salmista, está complicado.

Hay problemas que no tienen solución y estos son los que más desgastan.

Una enfermedad incurable, una muerte, una violación, una infidelidad, son cosas que no tienen arreglo.

Puedes mejorar un poco la situación del momento, pero en el fondo, el problema nunca desaparece, siempre está ahí y te aplasta.

El salmista había bajado los brazos, ya no tenía fuerzas para seguir enfrentado ese problema sin solución.

Estaba desganado, enojado, triste, deprimido, solo y angustiado.

Era inútil seguir orando por la solución de un problema que no tiene solución y eso lo desanimaba aún más.

Ya ni llorar quería.

Estaba demasiado cansado.

Pero termina la frase con un grito de esperanza.

A pesar de la dificultad cotidiana, a pesar del dolor del problema sin solución, a pesar del silencio de respuestas que no llegan, a pesar de la angustia por no poder modificar la realidad que lo golpeaba y deprimía, el salmista seguía esperando en su Dios.

Dios era su Dios.

Y eso le daba fuerzas para continuar.

Es cierto que Dios tiene el soberano poder para solucionar cada problema y que a veces no actúa como nosotros desearíamos que actuara.

Que la tristeza, el enojo o la depresión, no te borren la mirada.

Puedes seguir confiando en Dios, si es tu Dios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

01 junio 2009

Aunque mi padre y mi madre me dejaran… ©

“Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá”. Salmo 27:10.

Estaba pensando al leer éste versículo el porque el salmista se refería a sus padres cuando dijo…

“Aunque mi padre y mi madre me dejaran…”.

Y pensé que él sabía que las últimas personas en abandonarnos en nuestra vida son nuestros padres.

En esos momentos en los que nos encontramos en problemas, tristes, necesitados, casi siempre acudimos a nuestros padres por ayuda.

Pero…

¿Que pasa cuando ellos no están o cuando aunque ellos estén nos sentimos solos?

No sé si has atravesado momentos en los cuales aunque estamos rodeados de amigos, compañeros, familiares, sentimos una soledad increíble.

Es como un vacío indescriptible que nos llena de tristeza e incertidumbre.

A mí me ha pasado, especialmente en esos días en los que estoy sufriendo por algún problema, cuando todo pareciera decirme que no hay salida y no importa qué haga, diga, piense o con quien hable, no encuentro solución, ni paz.

Es un sentimiento de impotencia que me hace sentir que estoy rodeado de dificultades y no tengo adonde ir.

Es como si a pesar de tener muchas personas a mi alrededor apoyándome, quienes pueden saber las respuestas a mis preguntas, simplemente mi mente y mi corazón no parecen sentir lo mismo.

Es como si estuviera necesitado de alguien a mi lado que me diga algo que me dé la solución inmediata a mi preocupación.

Pero no importa qué tan bueno pueda ser un consejo o una palabra de aliento, sigo sintiéndome solo, triste y sin salida.

Es extraño, siendo un hombre de Dios, muchas personas podrían decir que yo no debería estar hablando así, pero estoy seguro que no soy el único que a pesar de tener a Cristo en mi corazón he pasado por ésta situación.

Enfrentamos tantas desilusiones, rechazos, traiciones y desprecios a lo largo de nuestras vidas, que llega un momento en el cuál nos preguntamos…

¿En quién puedo confiar?

¿Quién puede llenar ese vacío inexplicable que hay en mis momentos de tristeza y darme al mismo tiempo una solución a mis problemas más personales?

Claro que la respuesta es obvia, solamente él, quien nos acompaña aunque no nos demos cuenta, quien ve nuestras lágrimas en lo más secreto de nuestra habitación, quien conoce nuestros pensamientos, deseos y oraciones, él, nuestro único y más confiable amigo, quien nunca nos traicionará aunque nosotros le seamos infieles… es Cristo Jesús.

Yo sé que esto no es un secreto, pero por algún motivo extraño, los seres humanos esperamos confiar o contar con personas a lo largo de la vida, quienes estén a nuestro lado, quienes nunca nos fallen.

Es quizás porque estamos acostumbrados a “ver” antes de creer y ese es un gran problema, porque si tan solo pudiésemos creer primero, yo te aseguro que veríamos grandes cosas sucediendo en nuestras vidas.

Puedo asegurarte que he aprendido que las cosas más valiosas, las más bellas, las que perduran, son aquellas que no podemos ver con nuestros ojos pero podemos sentir con el corazón.

A Dios nunca nadie lo ha visto, pero en lo personal puedo decirte con seguridad que lo siento a mi lado, en muchas formas, en los momentos en que la tristeza y la soledad llegan.

Si yo clamo a él, es entonces que puedo sentirle de tal forma que me parece estarlo viendo junto a mí, aunque creo firmemente que nunca me abandona, en ningún momento, sé que con todo, él me recoge sin importar quien me deje.

¿Quieres dejar de sentirte solo(a) a pesar de tus problemas?

¿Quieres confiar en alguien quien nunca te traicionará ni abandonará?

Puedes tener muchos buenos amigos, puedes contar con tus padres, pero cuando ellos no estén cerca o como humanos te fallen, debes recordar que tu primera opción es y siempre debe ser tu Padre celestial quien a pesar de no poder verlo, puedes sentir si realmente lo dejas actuar.

Él tiene tantas cosas que decir, escúchalo un momento y nunca más te sentirás solo(a).

Amén.

Dios Te Bendiga.

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More