31 julio 2009

Ve con la fuerza que tienes… ©

“… Ve con la fuerza que tienes… ”. Jueces 6:14 NVI

Siempre que los problemas surgen…

¿Adónde van las personas?

Algunas tienen miedo de enfrentarlos y tratan de huir.

Otros buscan ayuda.

Unos pocos tratan de resolver el problema ellos mismos.

Mucha gente joven no está consciente de la gama de habilidades que tienen.

En lugar de eso, ellos se preocupan por lo que no tienen.

Dios nos ayuda a reconocer las habilidades que tenemos.

Gedeón estaba preocupado por su gente, mientras que ellos luchaban duramente por su sustento en medio de sus enemigos.

Ellos no podían siquiera cosechar sus campos o moler sus granos.

Un día, un ángel de Dios apareció a Gedeón, dirigiéndose a él como guerrero valiente (Jueces 6:12 NVI).

Gedeón no entendió las palabras del ángel, quien le dijo que iba a redimir a la gente de Israel de sus enemigos.

Gedeón pensó que no tenía la habilidad para hacer esto, pero Dios le dijo que fuera con la fuerza que el le había dado.

Gedeón fue a pelear contra los enemigos con la promesa de Dios.

El ganó la guerra y libertó a la gente de Israel de la esclavitud.

Dios bendice a cada uno de nosotros con dones y talentos.

Pablo, en su epístola a los Filipenses dice…

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Filipenses 4:13 NVI

La fortaleza de Dios está con su gente al resolver sus problemas.

No tengas temor si los problemas surgen.

Dios te ayudará a usar tus talentos y habilidades para enfrentar y resolver cualquier problema que se presente.

No te preocupes acerca de lo que no tienes, sino quédate contento con lo que tienes y se testigo de Dios, en Cristo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

30 julio 2009

Venida la mañana… ©

“Venida la mañana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo entraron en consejo contra Jesús, para entregarle a muerte. Y le llevaron atado, y le entregaron a Poncio Pilato, el gobernador”. Mateo 27:1, 2.

Pilato, el gobernante romano, tenía la posición para juzgar a Cristo, en principio, debería haberlo juzgado de acuerdo con la justicia.

El reino de los cielos está basado en la justicia, pero Mateo 27 revela que el reino de este mundo es absolutamente injusto.

Este capítulo presenta un contraste entre la justicia y la injusticia… el gobierno terrenal, el reino de este mundo, es injusto, pero el reino de los cielos es justo.

El Señor Jesús, el único justo, compareció ante Pilato y fue condenado a muerte por el gobierno mundano injusto.

Este contraste implica que el reino de este mundo no puede prevalecer, puesto que no está fundado sobre la justicia.

Sin embargo…

El reino de los cielos y de Dios es absolutamente justo.

De acuerdo con la ley romana, el sanedrín actuó ilegalmente al arrestar a Cristo.

Si Pilato hubiera sido justo, él habría impedido que el sanedrín hiciera esto y habría dicho…

- Vosotros no tenéis el derecho de hacer esto, pues sois sólo un partido religioso.

- Vosotros no podéis arrestar ni juzgar a nadie, esto es ilegal.

Pero Pilato no dijo eso debido a que él era injusto y cobarde.

Por temor a los líderes religiosos de los judíos actuó en contra de la ley romana, la cual era muy poderosa.

El imperio romano era famoso por su ley, pero aunque su ley era poderosa, la aplicación fue débil.

No obstante, Pilato se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros (Mateo 27:24).

Esta fue una justificación cobarde e irresponsable.

El versículo 26 de Mateo 27 dice…

“Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado”.

¡Esto puso de manifiesto la oscuridad e injusticia de la política!

Esta injusticia cumplió la profecía de Isaías 53:5, 8.

Amén.

Dios Te Bendiga.

29 julio 2009

Vivamos decentemente… ©

“Vivamos decentemente, como a la luz del día…”. Romanos 13:13 NVI

La decencia cristiana, que gran tema de la vida y ética cristiana desarrolla el apóstol.

En cuanto a la decencia, para Pablo, hay una sola forma de ser, la forma del Señor Jesucristo.

Cualquier otra forma es indecente o deshonesta.

Vivimos en un tiempo donde se vive una filosofía relativista.

Esta es una época en que no hay ni malo ni bueno, según la mentalidad de hoy todo depende de la demanda del momento.

Pablo define en este texto muy claramente lo que es la decencia cristiana al exhortarnos a que andemos decentemente y nos dice como vivir de tal manera.

Esta palabra traducida como “decentemente” es la misma utilizada en otros dos pasajes (1 Corintios 14:40 - 1 Tesalonicenses 4:12).

Me llama la atención que en Tesalonicenses la palabra ha sido traducida como “honestamente”.

Y no cabe duda de que la forma de Cristo, es la única “decente” y “honesta”.

Es también importante notar que en este texto Pablo, toma como punto de partida para una vida de buen testimonio la forma en que nos comportamos de día, o sea cuando nos están mirando.

Es imprescindible que nosotros los cristianos meditemos en que nuestra forma de ser ha de ser intachable.

Nuestro testimonio ha de ser a cada hora como si nos estuvieran mirando.

Muchos cristianos viven una vida de doble cara.

Son unos cuando los están mirando y otro cuando no los ven.

Quiera Dios que aprendamos las exhortaciones del apóstol.

Al fin y al cabo, Dios nos esta mirando siempre y todo lo que hacemos es para su honra y gloria.

Hermanos, andemos hoy y siempre decentemente, como de día.

Amén.

Dios Te Bendiga.

28 julio 2009

Y escupiéndole, tomaban la caña… ©

“Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza. Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron Sus vestidos, y le llevaron para crucificarle”. Mateo 27:30, 31.

Cuando Jesús estaba en pie delante de Pilato, la esposa de Pilato le mandó decir: no tengas nada que ver con ese justo; porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él (Mateo 27:19).

Este sueño sucedió por el arreglo soberano de Dios.

La mujer también sabía que Jesús era justo y que los judíos fueron injustos al arrestarlo.

Además, él sabía que debía soltar a este hombre justo, pero tuvo temor de liberarlo.

En el día de la fiesta se acostumbraba que el gobernador soltara a la multitud un preso, el que quisiesen.

Pilato les preguntó…

“… ¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: A Barrabás”. Mateo 27:21.

Barrabás era uno de los peores criminales.

No hay duda de que Pilato tenía la intención de liberar a Jesús y retener a Barrabás, pero el pueblo quería que liberase a Barrabás y que crucificase a Jesús.

Pilato parecía estar diciendo…

- Vosotros me estáis pidiendo que libere al peor de los criminales y que crucifique a un hombre inocente.

El versículo 23 de Mateo 27 dice…

“Y el gobernador les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más, diciendo: ¡Sea crucificado!”.

Al fin, Pilato accedió por el vocerío de la multitud.

Y para apaciguar su conciencia, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros (Mateo 27:24).

Luego respondió todo el pueblo y dijo…

“… Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos”. Mateo 27:25.

Entonces Pilato le soltó a Barrabás, pero a Jesús, habiéndole azotado, le entregó para ser crucificado.

¡Qué injusticia tan grande!

Amén.

Dios Te Bendiga.

27 julio 2009

Y acontecía que habiendo pasado… ©

“Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días”. Job 1:5.

He aquí un padre que a partir de su propio temor santo de Dios, se ocupa de cubrir “la posibilidad supuesta” de que sus hijos estuvieran pecando.

Y no es descabellada la tesis de Job.

Los excesos de la comida y la bebida, lleva a los hombres, generalmente, también a excederse en los puntos controvertidos y oscuros de sus comportamientos sociales.

Las grandes borracheras no son siempre el producto de la reunión en bares por parte de gente desocupada.

También se producen y creo suponer que en mayor cantidad, a partir de “inofensivas” reuniones o banquetes donde se exceden los límites soportables.

La lección en este caso, es…

¿Haces lo mismo que Job por cada uno de tus hijos o hijas?

No importa si están en la iglesia y confías en sus conductas.

La pregunta sigue siendo la misma…

¿Lo haces?

Amén.

Dios Te Bendiga.

25 julio 2009

Y aquel Verbo fue… ©

“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”. Juan 1:14.

Una de las señales importantes de la hombría es la palabra.

Antiguamente no era necesario firmar papeles con tantas cláusulas, sólo era necesaria la palabra de la persona que hacía el acuerdo.

Nadie quebraba eso porque era una cuestión de dignidad.

La palabra de un hombre es muy importante porque es la expresión de su naturaleza, marca su carácter.

Esto es una verdad hoy como lo fue ayer, porque Dios así lo ha establecido.

Jesús es la palabra encarnada.

Él y su palabra son uno como tu y tu palabra también lo son.

Este es el tiempo de los hombres y mujeres de Dios que respetan su palabra.

Quien tiene respeto por la palabra de Dios, tiene respeto por su propia palabra.

Debemos limpiar nuestro modo de hablar, quitar toda mentira o exageración y hablar verdad.

Un hombre de palabra no puede mentir en una solicitud de trabajo, ni decirle a su hijo que lo va a llevar a pescar y luego decirle que no.

Eso defrauda la confianza del niño y forma una mala imagen del padre.

Un esposo no puede decirle a su esposa que va a cambiar y nunca hacerlo, la confianza llegará hasta el límite de la verdad.

Todo se resiente y se vuelve inestable cuando no se es un hombre de palabra.

Debemos seguir el ejemplo de nuestro Padre.

Cuando Dios dio una promesa siempre la cumplió.

Él es fiel y verdadero y su palabra permanece para siempre.

¿No te da esto seguridad a ti?

Entonces refleja lo mismo, mantén tu palabra, mantén tu integridad aunque a veces aparentemente te lleve a pérdida.

Pero te aseguro que no será así porque Dios te honrará y te exaltará por tu fidelidad.

Amén.

Dios Te Bendiga.

24 julio 2009

Mujer virtuosa… ©

“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”. Proverbios 31:10-31.

¿Qué significa ser virtuosa?

Persona dotada de disposición extraordinaria.

Ella es toda una mujer.

El rasgo más atractivo de una mujer es su feminidad, ello se destaca antes que su belleza física.

Hermana…

¿Estás desarrollando las capacidades que Dios te ha dado?

¿O simplemente está siendo una mujer común y corriente?

¿Son tus modales gentiles y femeninos?

¿Eres sumisa y amable?

Una mujer aumenta su feminidad cuando es limpia y prolija, eso no quiere decir que se ahogue en perfumes sino que más bien tenga la natural fragancia que da la humildad.

Una mujer virtuosa no tiene una voz áspera o unos modales groseros, no pelea ni es exigente, permite que sea su marido el que tenga la autoridad en todas las áreas.

Aún en aquellas que pudieran parecer ridículas…

- ¿Cómo me queda este vestido?

- ¿Se me ven bien estos zapatos?

Se gloria en Dios solamente, es sin duda una joya de gran precio.

Hablando de los hijos, el apóstol Pablo escribió…

“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo”. Efesios 6:1.

Esto será objeto de atención para aquella joven que quiera ser virtuosa, siendo obediente a sus padres.

Es una hija en la que se puede confiar, que no tenga doble personalidad, que sea sincera, amable, segura de sí misma, dedicada, responsable y dispuesta a ser obediente a Dios.

Muchas jovencitas lamentablemente están dando la espalda a la dignidad que tienen, están dando la espalda a Dios siendo desobedientes a sus padres, pues les mienten, les engañan, se comportan de manera vergonzosa en ausencia de ellos.

Son conocidas en su barrio como mujeres fáciles, flojas, sucias o incluso sumamente inmorales.

¿No has escuchado la frase en la que se afirma que hoy en día no hay mujeres vírgenes?

¿A qué crees que se deba?

Pues a la triste realidad de que muchas jovencitas están siendo presas del mundo y sus deseos carnales.

Esto deshonra a tus padres, a ti misma y sobre todo a Dios.

¡Ve formándote como una mujer virtuosa!

Respetándote a ti misma.

Dándote a respetar por tus amigos.

Siendo responsable en tus estudios, preparándote para cualquier situación difícil en el futuro.

Limpia, sí, que la pureza mental, espiritual, emocional y física sea una de tus cualidades.

Hacendosa, trabajadora, responsable a tus deberes, honrando así a tus padres, a ti misma y a Dios.

¡Cómo hacen falta jovencitas puras hoy en día!

Pues si te cuidas en cada uno de estos aspectos, sin duda alguna estarás contribuyendo mucho a evitar la terrible propaganda pro inmoralidad que existe en nuestros días.

Para llegar a ser la mejor novia, se requiere paciencia de su parte.

No es una joven que busca compañía masculina, sino que espera a que el hombre tome la iniciativa y se le declare.

Ella tampoco se caracteriza por decirle sí a cuanto galán se acerca, sino que elige con cuidado y sabiduría, es aquella que no está buscando solamente la belleza exterior o las riquezas engañosas, sino un hombre cristiano, dedicado al Señor y responsable, serio, sensible y con excelentes planes para su vida.

¡Ella se comporta como la hija de un rey!

Muchos de los conflictos matrimoniales, los divorcios y diversos problemas que de todo esto emana, se deben precisamente a relaciones prematuras, mal planeadas o apresuradas por parte de jovencitas que toman malas decisiones en la elección de su pareja.

Toman una mala decisión y posteriormente estarán sufriendo, no solamente dentro de un matrimonio, sino aún en el noviazgo, pues temen que su corazón sea roto por una pareja tosca, borracha, irrespetuosa que constantemente está exigiendo una prueba de amor.

Y si llegan al matrimonio, el sufrimiento aumenta, pues ahora están muy arrepentidas por la elección que han hecho y se dan cuenta que lamentablemente se han enclaustrado en una relación sumamente tormentosa y asfixiante.

Se una mujer virtuosa siendo una joven paciente y sumamente cuidadosa en tus relaciones, teniendo amigos, conociéndolos y tomando buenas decisiones en aquellas relaciones de carácter emocional romántico.

Pablo escribió con respecto a las esposas…

“Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor”. Colosenses 3:18.

La mujer virtuosa estará atenta a obedecer a Dios en cuanto a su papel como mujer casada.

Ella obedecerá y respetará a su marido.

Será una mujer hacendosa, cuidadora de su casa, limpia, ordenada, dedicada a sus deberes en el hogar, cuidadosa de sus hijos, será una buena compañera, usará de lenguaje puro y respetuoso para con sus hijos y su marido.

Será amante de su esposo y dedicada a hacerle feliz.

¿Cuántas mujeres no quieren obedecer a Dios en cuanto a su deber como esposas?

La filosofía y diversos movimientos feministas están convenciendo a la mujer de buscar otra vida que no sea la que Dios le ordena.

Cree que puede y que debe ser feliz de otra manera que no sea la que Dios dice.

Arrogantemente se levanta como su propio dios e inventa un nuevo estilo de vida que finalmente tendrá desastrosos resultados.

Muchas otras son indecorosas, sucias, desordenadas, irresponsables, quejosas, que en lugar de traer paz, amor y armonía a su hogar, traen conflictos, fastidio y desilusión en su marido.

Todo esto genera violencia, inestabilidad emocional, no solamente en ella sino también en sus hijos.

¡Hacen falta mujeres virtuosas para que existan hogares estables y llenos de amor!

¡Se una de ellas!

¿Has leído lo que escribió Lucas con respecto al joven Timoteo?

Él dice que…

“… daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio”. Hechos 16:2.

Desde luego, un joven con estas agradables credenciales debe haber sido educado de una manera especial.

Y así fue, pues su madre es descrita como una mujer judía creyente (Hechos 16:1), de quien Pablo dijo que tenía fe no fingida (1 Timoteo 1:5).

Así pues, la mujer virtuosa cría y educa a sus hijos desde su nacimiento.

Es maestra del bien para ellos y aún su mejor amiga.

Los comprende, los disciplina, los guía.

Sus hijos no serán aquellos niños abandonados, con hambre, no solamente de pan sino también de afecto.

Les dará buen ejemplo de tal manera que ellos se sientan seguros y llenos de agradecimiento por su vida.

Hoy en día abundan mamás, pero muy pocas cumplen en verdad con su deber de criar a sus hijos.

La mujer virtuosa será un ejemplo como madre y de gran estima para sus hijos.

La vida de una mujer está sumamente rodeada de hombres.

Papá, hermanos, esposo e hijos.

Es probable que esta relación de la mujer con el hombre sea producto de lo que Dios ordenó cuando Eva desobedeció, pues decretó que sus pensamientos y los deseos de su corazón serían para su marido.

Vivir de acuerdo a este orden hará la vida más fácil para la mujer, así como para quienes le rodean.

Dios les asignó un área de acción y ciertas responsabilidades que solamente ellas pueden llevar a cabo con éxito y si comprenden la importancia de obedecer a Dios y el plan que él diseñó para el hombre, sin duda alguna llevarán a cabo su tarea con gozo y gran responsabilidad.

Sus obras serán alabadas, honradas y seguirán con hermosos efectos sobre su familia.

La mujer virtuosa tiene todo el derecho de ser apreciada por las cosas que hace, no necesitará gritarlo desde las azoteas para llamar la atención, pues sus obras serán sumamente ensordecedoras, hablarán por ella.

Estimada hermana, evalúa tu propia vida, tu conducta y si algo falta… adelante, se la mejor.

Que el Señor te ayude para ser una mujer, no sólo teórica, sino también práctica y así llegaras a ser la mejor mujer.

Amén.

Dios Te Bendiga.

23 julio 2009

Habló también Jehová a Acaz… ©

“Habló también Jehová a Acaz, diciendo: Pide para ti señal de Jehová tu Dios, demandándola ya sea de abajo en lo profundo, o de arriba en lo alto”. Isaías 7:10, 11.

Observemos que muchísimos años más tarde y en las letras del Nuevo Testamento, hallamos que en la vida de Jesús, él debió decir en algún momento a esa generación perversa e incrédula que no habría más señal que la de Jonás.

Con ese gesto, es como si hubiera dado por sobreentendido que toda persona que pide una señal de Dios, también pasa automáticamente a ser perversa, que es torcida, equivocada o incrédula.

Pero aquí nos encontramos con una novedad… quien le dice a Acaz que pida señal, es el propio Señor.

¿Por qué motivo lo haría?

Cuando hable de los textos siguientes, lo podrás ver con mayor claridad.

Mientras tanto, la enseñanza que te debe quedar es que jamás deberás pensar más allá de lo que está escrito.

Es bueno intentar pensar con la mente de Dios, pero tremenda y absolutamente malo, pretender reemplazarlo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

22 julio 2009

Y respondió Acaz… ©

“Y respondió Acaz: No pediré, y no tentaré a Jehová”. Isaías 7:12.

Ya lo has leído antes.

Dios le ofrece a Acaz una señal para que él pueda corroborar que las cosas provienen de él mismo.

La enorme pregunta que podríamos hacernos los unos a los otros, aquí, leyendo esto, sería…

¿Qué harías tú si Dios te propusiera algo así para confirmar algo tuyo, personal y esperado?

Hay todo un enorme abanico con las cosas que podríamos hacer.

Y entre ellas, la que hace Acaz.

Él rechaza esa señal y decide ser obediente al antiguo mandato dado por Jehová para todos sus hijos desde lo que leemos en el libro de Habacuc… que el justo por la fe vivirá, lo que quiere decir que no andará por vista y que llegado el caso, podrá hasta rechazar ser iluminado por vista para seguir en plena obediencia aceptando ser revelado por fe.

Amén.

Dios Te Bendiga.

21 julio 2009

Y se acordó Dios de Noé… ©

“Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas”. Génesis 8:1.

¡Cuánto necesitamos en los momentos de prueba que alguien se acuerde de nosotros!

A nadie le gusta atravesar las pruebas en soledad.

Nuestro corazón se torna más sensible ante las reacciones y actitudes de los demás delante de nuestros problemas.

Llegamos a ser tan radicales en esos momentos que hemos llegado a decir…

- Ha sido en ese instante dónde me di cuenta quiénes eran mis amigos... para quién era importante.

Algo maravilloso se revela en el versículo 1 de Génesis 8, una verdad que sostiene el corazón y levanta al caído se ve allí, leámoslo juntos…

“… se acordó Dios de Noé… ”.

Noé es un símbolo de la humanidad.

De ti y de mi cuando atravesamos problemas.

De ti y de mi cuando nos sentimos atormentados, tristes, solos, desamparados.

De ti y de mi que sentimos que no le importamos a nadie cuando atravesamos las más grandes de las dificultades.

Así que es válido que cambies el nombre de Noé por el tuyo en ese versículo.

Vamos anímate a hacerlo.

Inténtalo, no te detengas.

Pon tu nombre en el espacio en blanco.

Se acordó Dios de__________

¡Maravilloso!

¿No te parece?

Vives en los pensamientos de Dios.

Él tiene puesta su atención en ti y todo lo que te acontece.

Si dudas que alguien se acuerde de ti mientras atraviesas el diluvio.

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”. Jeremías 29:11.

Amén.

Dios Te Bendiga.

20 julio 2009

Ha acordado maligno consejo… ©

“Ha acordado maligno consejo contra ti el sirio, con Efraín y con el hijo de Remalías, diciendo: Vamos contra Judá y aterroricémosla, y repartámosla entre nosotros, y pongamos en medio de ella por rey al hijo de Tabeel”. Isaías 7:5, 6.

Es muy bueno recurrir a la historia para poder comprobar, una vez más, cómo operan las fuerzas que se evidencian a través de las estructuras religiosas, pero que indudablemente tienen libreto escrito en el mismísimo infierno.

Traman hacer el mal.

¿Es posible que alguien, adentro de un sitio denominado como “religioso”, pueda estar tramando hacer el mal?

No es posible, es real.

¿Y cómo lo harán?

Aquí te lo explica… tratando de provocar el pánico.

¿Cómo consiguen esto?

Calumniando e injuriando a los siervos genuinos y haciéndolos pasar por representantes de alguna secta diabólica.

¿Y con qué intención?

También aquí está escrita… colocar sus propios representantes en los cargos de poder.

Amén.

Dios Te Bendiga.

18 julio 2009

En el amor… ©

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”. 1 Juan 4:18.

Los días que vivimos son verdaderamente peligrosos.

A las noticias de nuestras propias naciones, con sus inseguridades, desempleo, corrupción, se le suman el flagelo mundial del terrorismo, lo cual hace que ningún lugar del mundo sea absolutamente seguro.

En los últimos tiempos ha vuelto a estar en boca de muchos la frase “guerra nuclear”, donde países descontrolados y enemigos de Israel, como Corea del Norte, pretender seguir adelante con sus ensayos de la bomba nuclear, lo cual puede en un instante hacer de esta tierra un verdadero infierno.

A nivel mundial existe un temor descontrolado, pensando que en un solo instante, la acción descontrolada de algunas personas malignas pueda ocasionar un verdadero desastre mundial.

Estados Unidos ya no piensa si algún día van a intentar lanzar una bomba nuclear contra esa nación, sino que directamente piensa cuando será.

Dondequiera que vivamos, estamos como atrapados en una red invisible destructora llamada temor.

Las estadísticas dicen que durante la segunda guerra mundial murieron en combate doscientos cincuenta mil soldados, mientras que en el mismo lapso de tiempo en los Estados Unidos murieron dos millones de personas de ataques al corazón, donde casi la mitad de ellos murieron como consecuencia de la preocupación y el temor por la guerra.

Para los creyentes en Cristo Jesús, todas estas cosas no hacen más que certificar lo que dice la Biblia.

En 2 Timoteo 3:1 la palabra de Dios menciona que los últimos tiempos serán tiempos peligrosos.

En Lucas 21:26 encontramos que por todos estos acontecimientos difíciles, la gente desfallecerá por causa del temor.

El temor es una de las sensaciones más difíciles de controlar y afectan destructivamente a la persona, en su espíritu, alma y cuerpo, como cristianos podemos vivir sin temor en un mundo de terror.

Por eso que se hace necesario, hoy más que nunca, aprender a vencer al temor.

En Proverbios 3:21-26 leemos lo siguiente…

“Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; guarda la ley y el consejo, y serán vida para tu alma, y gracia para tu cuello. Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezara. Cuando te acuestes, no tendrás temor, sino que te acostaras, y tu sueño será grato. No tendrás temor de pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere, porque Jehová será tu confianza y el preservara tu pie de quedar preso”.

El temor tiene un efecto destructivo sobre el ser humano.

Leamos lo que dice la Biblia…

En Génesis 32:7 leemos que…

“… Jacob tuvo gran temor y se angustió… ”.

El temor produce angustia.

En Deuteronomio 1:28 leemos…

“… nuestros hermanos han atemorizado nuestro corazón… ”.

El temor afecta el corazón y a la vez es contagioso.

En Josué 10:25 leemos…

“… no temáis, ni os atemoricéis… ”.

El temor nos hace desmayar o perder fuerzas para vivir.

En Job 3:25, 26 leemos…

“… el temor que me espantaba me ha venido, Y me ha acontecido lo que yo temía”.

El temor atrae lo malo a nuestra vida.

En el Salmo 112:7 leemos…

“… No tendrá temor de malas noticias… ”.

El temor nos hace esperar recibir lo malo o lo peor.

Una buena pregunta para formularnos es…

¿De donde se origina el temor? (*)

¿Es de origen natural o espiritual?

La Biblia enseña que…

En 1 Juan 4:18 leemos que el temor (destructor) no proviene de Dios.

El temor proviene del diablo, pues su origen es espiritual, pero del lado del mal.

En Efesios 6:16 se nos dice…

“Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno”.

Uno de los dardos o flechas que el enemigo nos tira es el temor.

El Salmo 18:4, 5 dice…

“Me rodearon ligaduras de muerte, Y torrentes de perversidad me atemorizaron, Ligaduras del Seol me rodearon, me tendieron lazos de muerte”.

El Salmo 55:5 dice…

“Temor y temblor vinieron sobre mí, Y terror me ha cubierto”.

Proverbios 29:25 dice…

“El temor del hombre pondrá lazo… ”.

Si prestas atención detenida a estos pasajes, podrás darte cuenta que el temor es un arma que el diablo utiliza para dañar y destruir al ser humano.

Entonces, el temor es el resultado de una fuerza exterior (diablo) que ejerce su fuerza sobre nuestro interior para hacer que creamos y veamos un panorama negativo con un futuro peor.

El temor es un espíritu que viene para hacernos mal.

El espíritu de temor es el espíritu principal que a la vez se subdivide en otros espíritus menores.

De allí la importancia de detectar al principal (espíritu de temor) para que cuando lo echemos fuera, huyan con el todos los otros espíritus menores.

Algunos de ellos son… fobia, pesadillas, ansiedad, tensión, tormento, horror/terror, temor al hombre, desconfianza, incredulidad.

Si últimamente has padecido algunas de estas cosas, ahora sabes que todas ellas responden a un espíritu principal, llamado espíritu de temor.

Si por un momento pensáramos acerca de al menos dos o tres cosas de las cuales tuviéramos temor, generalmente se relacionarían con a) algo que podemos perder, b) algo que se nos puede quitar o c) con la perdida de alguna persona d) algo que nos puedan hacer.

Los temores nos hacen reaccionar de maneras diferentes.

Por ejemplo… el que le tiene miedo a quedarse sin trabajo o a la pobreza, reaccionará acumulando con avaricia todo lo que pueda, el que le tiene miedo a alguna enfermedad, reaccionara cuidando desmedidamente su cuerpo con dietas, chequeos médicos, etc.

Muchas de estas cosas tienen su lugar en la vida, pero cuando son reacciones debido al temor estamos frente a un problema… el temor nos dictará como será nuestra vida, como serán nuestros días.

¿Como podemos hacer para vencer el temor destructor?

Existen dos cosas muy importantes que como cristianos podemos hacer para alejar el temor de nuestras vidas…

La única solución siempre consiste en buscar primero al Señor.

Todo lo demás que hagamos para intentar vencer al temor son paliativos momentáneos pero nunca quitaremos su raíz destructora para nuestro espíritu, alma y cuerpo.

El Salmo 34:4 dice…

“Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores”.

Como cristianos podemos enfrentar y vencer cualquier temor, todo temor con la ayuda del Señor.

Para vencer a un enemigo espiritual (el temor proveniente del diablo) se necesita de alguien superior, que es el Señor Jesucristo.

Buscar a Dios es la única alternativa para todo aquél que quiere vivir libre de todo temor.

¿Sabias que la búsqueda de Dios trae sus beneficios?

Nos da paz interior.

Juan 14:27 dice…

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”.

Nos da fe.

El Salmo 27:1 dice…

“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?”.

Nos da una actitud diferente para enfrentar la vida diaria.

Josué 10:25 dice…

“No temáis, ni os atemoricéis; sed fuertes y valientes…”.

El buscar a Dios nos ayudara a vivir en paz, con fe y confianza en el Señor y con una actitud diferente en medio de la atmósfera pesada de temor que cubre el mundo en que vivimos.

Atar, reprender y echar fuera al espíritu de temor, en el nombre de Jesucristo.

No tenemos porque tolerar ni permitir que la atmósfera pesada, negativa, destructiva del temor nos haga ver la vida diferente de como Dios quiere que la veamos.

Debemos hacer nuestra parte para impedir que todo espíritu de temor invada nuestra vida, familia, ambiente laboral, la escuela y aún la iglesia local.

Necesitamos utilizar la autoridad espiritual que tenemos en Cristo Jesús.

En Efesios 5:11 leemos…

“Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas”.

Cuando percibas espiritualmente que una “nube negra” de temor quiere invadir tu vida, casa, lugar de trabajo o donde quiera que te encuentres, no te quedes pasivo sino actúa con valentía espiritual.

Es posible vivir sin temor en un mundo de terror.

Vivimos tiempos difíciles.

Tomemos como cristianos los recaudos espirituales necesarios y experimentaremos el favor y la bendición de Dios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

(*) En este escrito no se está hablando acerca del temor reverente a Dios, lo cual es otra cosa completamente diferente ni acerca de los temores naturales que nos ayudan, como una alarma interior a prevenir accidentes, estoy tratando el tema del temor destructivo que viene sobre nuestras vidas.

17 julio 2009

Todo lo que te viniere a la mano… ©

“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría”. Eclesiastés 9:10.

Uno siempre desea ser el protagonista de un hecho heroico.

Pero por lo general, nunca llega ese momento.

En contraposición, hay cientos de momentos cotidianos que se repiten a diario a los que les prestamos muy poca atención.

Quizás porque son cotidianos y rutinarios.

Y creo que es ahí adonde apunta el sabio Salomón, cuando nos da este consejo.

Todo lo que te venga a la mano para hacer no discrimina, no elige, no selecciona, significa todo.

Es cierto que no siempre tenemos las mismas ganas de actuar, pero este consejo es muy amplio.

Incluye, despertarse con una sonrisa y decirle algo lindo a nuestro cónyuge, ser cortés en el momento de subir al tren, ser educado cuando conversamos, hacer la comida con rico sabor, ser amable con los que nos rodean, abrazar, ser dulce, limpiar la casa todos los días como si vinieran visitas, ver por la necesidad, estar dispuesto a ayudar aunque no me lo pidan, sentarse al lado del que está solo y triste, disfrutar de la alegría ajena.

Hay cientos de pequeñas acciones cotidianas que se podrían agregar a la lista y Salomón nos recuerda que cada una de ellas debemos hacerla con toda nuestra capacidad y empeño.

No importa no ser correspondidos y es muy probable que a veces, ni siquiera nos agradezcan lo que hacemos.

Pero es necesario comenzar a romper esta tendencia egoísta de pensar siempre en uno y olvidarse de los demás.

Vivimos días muy individualistas.

Y cada vez más, se ve esta tendencia de buscar sólo por las necesidades propias.

Perdimos esta sensibilidad de ver por el otro, de preocuparnos, de saber como está.

Y llevamos esta actitud a la iglesia.

¿Sabes en qué trabaja cada miembro de tu congregación?

¿O cómo está compuesta su familia?

¿Sabes cuales son sus sueños?

Enfrentemos este día con una nueva disposición, de hacer cada cosa de la mejor manera, cada pequeño acto, cada acción y pongamos en cada cosa que hagamos nuestro corazón.

¡Ahora es tu oportunidad, no la desperdicies!

Amén.

Dios Te Bendiga.

16 julio 2009

Tenía en su diestra siete estrellas… ©

“Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza”. Apocalipsis 1:16.

La mano derecha es la mano del poder, la mano ejecutiva.

Siete estrellas, siete iglesias, todas, porque el siete es el número de lo completo.

¿Setenta veces siete?

Todas las que sean necesarias.

Una espada aguda en la boca.

¿Alguien ha visto a una persona de tales características?

Literalistas, abstenerse, por favor.

Esto es palabra genuina.

No estoy hablando de mensaje de púlpito de domingo por la tarde, estoy hablando de palabra.

- ¿Pero es que no es la misma cosa?

En algunas contadas ocasiones, gracias a Dios, sí.

Pero en una gran mayoría, ni lo sueñes.

- ¿Una espada aguda?

Sí.

Cuando corta, lastima y lastima mucho.

- ¡Pero no, hermano!

- ¡Yo he predicado más de mil mensajes y jamás se me ofendió ningún hermano!

¿Ah, sí?

Entonces has preparado magníficos discursos teológicos, pero palabra genuina, no.

Porque el evangelio de la cruz es confrontativo, fastidioso, incómodo y en algún punto, habrá de sacudirte y enojarte.

Amén.

Dios Te Bendiga.

15 julio 2009

Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas… ©

“Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, Y mira con cuidado por tus rebaños”. Proverbios 27:23.

La grave incidencia de esta dupla de enfermedades actuales, nos hace pensar que además de reconocerse por sus trastornos psicosomáticos y desequilibrios nutricionales, puede ilustrarnos y advertirnos en cuanto a la condición espiritual que aqueja a muchos cristianos.

Cuando hablamos de verdades paralelas, queremos significar que existen realidades espirituales que corren parejas con aquellas que nos es posible observar en el mundo físico.

Así las parábolas y otros símiles usados por nuestro Señor Jesucristo, eran una alegoría de verdades espirituales y eternas con que todavía nos está enseñando desde los evangelios.

Es en este marco que examinaremos cómo tales trastornos se corresponden también en la vida espiritual de los cristianos.

Si bien es entre los simples miembros de las iglesias que hallamos la mayor cantidad de casos, es el elenco ministerial, que por más visto y expuesto, ofrece los síntomas más notorios de estos graves desórdenes.

Aunque en lo físico no es esta una enfermedad infecciosa que pueda contagiarse, en lo espiritual sí puede trasmitirse, dada la incidencia que la vida, hábitos y actitudes de los pastores suele tener sobre sus ovejas.

Esta es la razón por la que observaremos las peculiaridades del síndrome en unos y otros.

Si la información médica contribuye a evitar, detectar y tratar estos males, no nos cabe la menor duda que nuestro médico celestial nos ha dejado en su santa palabra las instrucciones precisas para socorrer a cuantos padezcan estos males, o se hallen en riesgo de contraerlos.

Es por eso que oramos al Padre en el nombre del Hijo para que el Espíritu que inspiró esa palabra nos guíe a toda verdad en este asunto.

La anorexia es definida como pérdida del apetito o como lo expresa nuestro diccionario… falta anormal de ganas de comer.

Tras el respirar, el alimentarse es una necesidad vital de toda criatura viviente, incluso antes de nacer, ya en el vientre de la madre.

Cualquier desgano en tal sentido, anuncia que la persona no está saludable, ya sea en lo físico, anímico o espiritual.

Siendo apenas un síntoma de un trastorno que puede ser originado por múltiples y distintas causas, solamente sirve de aviso que algo anda mal y seguirá peor a menos que sea corregido.

Recomienda la escritura al pastor…

“Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas… ”. Proverbios 27:23.

Lamentablemente, son tantos los problemas que actualmente abruman a los pastores, procurando la subsistencia de su familia y el sostén de su ministerio, que ni tiempo tienen siquiera de ver su propio rostro en el espejo.

Así que habrá que excusarles porque no se detengan a ver si el rostro de sus ovejas indica algún síntoma de debilidad espiritual.

A lo sumo manifestarán algún interés por como les marcha el trabajo, ya que de allí podrán estimar su capacidad de ofrendar.

Sin embargo…

Son tantos los que hoy están con ingresos reducidos y sin trabajo, que ni sirve preguntar por ello, pues sería como invitarles a dar una excusa que no quieren oír.

Además, esta anorexia espiritual no es un mal originado en las “ovejas locas”, sino que les fue trasmitido por sus propios pastores en su menguada ración de pasto.

Si ellos no están saludables, robustos y vigorosos -en su vida espiritual- tampoco tienen la fuerza y disposición necesarias para sustentarlas convenientemente.

Así que no es simple coincidencia sino algo totalmente natural, que la flacura de la grey descubra la de sus conductores.

El mismo miedo que algunas jovencitas tienen a excederse de peso y perder su buena forma (dismorfofobia), es el de no pocos cristianos que temen “perder imagen”.

Todos saben que para estar espiritualmente sanos requieren de la leche espiritual, el verdadero maná, el manjar sólido y la plenitud del Espíritu Santo.

Pero también saben que su crecimiento espiritual implica responsabilidades mayores en la obra de Dios.

Así que puede resultar más cómodo mantenerse como pequeñines (espiritualmente hablando), mientras no se afecten otros aspectos de su personalidad, como puede ser… aceptación, prestigio y autoridad.

La ventaja obvia que puede resultar para un ministro su mejor conocimiento de las escrituras, la doctrina y acaso de la teología, implica también preocupaciones tan serias como indeseables.

Así que “cortar por lo sano” significa en este caso, contentarse con lo que le fue enseñado en el seminario o instituto donde se graduó y no complicarse la vida con un aprendizaje cotidiano que pretenda algo más que la simple preparación del bosquejo de su próximo sermón.

Nadie quiere hoy día parecer un fanático, legalista o dogmático, aunque esencialmente así sea.

La mejor forma de disimularlo se consigue no ganando peso espiritual a costa de mucho estudio bíblico, lecturas, meditaciones y pías conversaciones.

Es evidente la apreciable indisposición general que se observa entre los ministros, de manera que el ejercicio de su profesión compensa la falta de nutrición intelectual y espiritual.

La acción suplanta a la inapetencia, el hacer al pensar, el predicar al conversar y el mostrarse en público a la comunión privada con Dios.

Probablemente el mayor ejercicio intelectual que ha reemplazado a la atenta lectura de las escrituras, esté en leer y responder a los correos electrónicos.

Pero tras el diagnóstico…

¿Qué sigue?

De poco o nada serviría el dictamen médico si no siguiera la prescripción del tratamiento adecuado.

Pero para que el paciente se someta al tratamiento, será necesario que esté convencido tanto de la bondad y conveniencia de éste, como de lo acertado del diagnóstico.

Entre los cristianos, es muy difícil admitir que se está padeciendo de alguna anomalía espiritual y bastante difícil someterse al trato que sólo Dios por su gracia puede darle para el recobro de su salud espiritual.

Quizás la única recomendación que me atrevería hacer a quienes están inapetentes de Dios, de su palabra y su Espíritu, es que comiencen a obedecer al Señor.

Esto significa, que en cuanto logren darse cuenta de la singular aventura que significa practicar día a día lo que se va aprendiendo, se despertará el apetito por conocer mejor a Dios, instruirse en su palabra y ser llenado y guiado por su Santo Espíritu.

La falta de disposición para acatar los mandamientos de Dios, hace estéril cualquier determinación de estudiar su palabra.

Si no existe la voluntad pronta y dispuesta a obedecer lo aprendido, jamás se aprenderá realmente.

La vocación cristiana a la que hemos sido llamados, las promesas y los dones que por su gracia Dios nos concede, nos presentan un camino y una meta promisorios por demás.

Quizás falte desarrollar mejor esta visión para despertar un genuino y sano apetito y acabar así con la anorexia espiritual.

Ayudará, ciertamente, el empaparse de la palabra de Dios, mirando los atributos divinos y cual ha sido el llamamiento que nos hizo por su gracia.

Descubrir cuán importantes somos para él, cuánto nos ama, todo lo que nos ha dado y lo que hará todavía con nosotros, nos hará perder el temor a lo que los demás piensen de nosotros, pues nuestra pasión pasa ahora a ser él mismo… agradarle, contentarle, satisfacerle.

A la inversa de la anorexia, caracteriza a la bulimia un apetito atroz, un hambre desesperante que a la vez que es insaciable, lucha con el temor a engordar y afear su aspecto físico.

De ahí que se intente a través de la compensación satisfacer el hambre y controlar el peso.

Al exceso de la ingesta, para anular sus efectos, siguen los vómitos provocados, uso de laxantes, dietas exageradas y/o abuso de los ejercicios físicos.

En el terreno espiritual, tenemos que reconocer antes que nada, que no existe límite alguno en cuanto a la sed o hambre de Dios, de su palabra y de su Espíritu que pueda tener un cristiano.

Esto jamás será enfermizo y no indica un padecimiento anómalo de ninguna clase.

Nuestro problema no está lamentablemente en que deseemos demasiado del Señor, sino que nos acontezca lo de Isaías 53:2.

“… le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos”.

Toda mi vida he escuchado el manido argumento sobre los hermanos que saben mucho de la Biblia pero que su vida cristiana deja mucho que desear.

Cuando he pedido ejemplos, siempre fue difícil proporcionar casos auténticos, cuando se dieron, a poco de examinarlos mejor, se hacía evidente que el conocimiento de las escrituras de esos hermanos, ni era amplio ni exhaustivo, normalmente aparente o apenas relativo entre el grupo donde ellos se movían.

Que en tierra de ciegos el tuerto sea rey, nunca haría de éste un buen observador.

Siendo que de todos modos el hambre es real y no ficticia, debemos convenir que el problema más que en la propia ansiedad, está en lo que es el objeto de la misma, que sin duda no es Dios, su Espíritu y su palabra, ya que amar a Dios por sobre todas las cosas y con todo nuestro ser es el primer mandamiento, ser llenos del Espíritu es igualmente una ordenanza sin medida de suministro y conocer su palabra, creyéndola, amándola, obedeciéndola, practicándola y compartiéndola, es asunto de nunca acabar.

Lo que se apetece, entonces, es lo que resulta placentero al momento de saborearlo y seguidamente se vuelve repulsivo, pues su permanencia en el organismo colma la capacidad digestiva impidiendo una nueva ingestión.

Así como los estados depresivos son comunes entre los bulímicos, así también la inconstancia es propia de los aquejados por la bulimia espiritual.

No hallo pues ante el caso patológico del maníaco religioso.

A veces nos sorprende gratamente descolgándose con dichos y hechos inauditos, pero correctos y con un nivel de excelencia.

Al rato nos deja estupefactos, diciendo y haciendo lo contrario con una bajeza indigna del comportamiento anterior.

La confusión que provocan estas imprevisibles actitudes genera temor, dependencia e incondicional adhesión de los caracteres débiles que como masoquistas disfrutan tanto del halago como del maltrato.

Aunque son indeseables especímenes, abundan en las iglesias mucho más de lo que suponemos.

Así que lo que ahora tanto desean, al rato lo aborrecen y lanzan fuera, para volver a repetir el ciclo una y otra vez.

El caso más común de bulimia espiritual se da entre los mismos pastores, que pudiendo ser por momentos fogosos evangelistas, no bien consiguen bautizar y congregar en su redil la oveja, se desentienden de la misma y de marcar ella presencia con algún don espiritual, prontamente es puesta de patitas en la calle.

Sus iglesias no crecen sino que apenas se mantienen, pues tantos ingresan por el frente, tantos salen por la puerta de atrás.

De las ovejas no queda en la iglesia más recuerdo que la lana de su trasquila.

Lo paradójico en estos casos, es que quienes más usan de la Biblia, más fácilmente la ignoran y menos la quieren, mostrando una bibliafobia que les lleva a la desesperación ante una Biblia abierta no por sus manos.

En cuanto a los miembros de las iglesias, el comportamiento bulímico se percibe mayormente en mujeres y jóvenes, sensibles a la terapia grupal que hallan en la congregación a la que asisten.

Al momento del culto pueden disfrutar de la celebración y la alabanza (no de la exposición de las escrituras) y mayormente de la ministración final cuando son invitados a pasar al frente.

Son bien dispuestos a las largas vigilias y ayunos, así como para ausentarse de la iglesia por un buen tiempo incursionando por los antros de perdición del mundo.

Alternan entre la iglesia y las discotecas y así como suben a dar su testimonio en una campaña evangelística, al tiempo lo dan en la cárcel ante los compañeros de prisión que procuran “convertir”.

Algunos hasta se vuelven parásitos de los mismos pastores que oportunamente supieron usarlos como trofeos de conversión en su ministerio.

¿Qué es lo que está incidiendo entre tantas mujeres y jóvenes que suelen componer la gran mayoría de la membresía de las iglesias, para quedar presos de la bulimia espiritual?

La presión social parecería activar los mecanismos psicológicos que no es debidamente contrarrestada por una efectiva predicación del evangelio de Jesucristo.

El ser igual a los demás parece ser entonces una premisa más deseable que la de ser imitadores de un Cristo cuyos discípulos contemporáneos le confiesan con sus labios y le niegan con sus vidas.

¿Cuál tratamiento puede ser efectivo para librar a un cristiano de su bulimia espiritual?

Así como los pacientes anoréxicos y bulímicos rara vez acuden al médico, tampoco recurren a la consejería espiritual los cristianos así afectados.

Pero la mejor terapia está en las manos de aquel que es nuestro mejor consejero y médico espiritual.

A él debe volverse el creyente atribulado, él lo sanará.

Amén.

Dios Te Bendiga.

14 julio 2009

Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez… ©

“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio”. 2 Timoteo 1:7.

Todos hemos tenido ratos de timidez.

Aún los caracteres más firmes.

Aún las personalidades más duras.

Nadie se escapa de tartamudear algunas veces en su acontecimiento inesperado para el cual va preparado.

Pero muchas veces la timidez en nuestra vida provoca que perdamos algunas bendiciones que Dios nos quiere dar, es por ello que quiero hablar de este problema que muchos tienen.

Primero quisiera definir…

¿Qué es la timidez?

1. Es una sensación de impotencia para actuar en presencia de otra persona.

2. Es un miedo crónico a hacer algo, que procede de la falta de confianza en si mismo y en los demás.

3. Tendencia por parte de la persona a sentirse incómodo, inhibido, torpe y muy consciente de sí mismo en presencia de otras personas, esto produce incapacidad para participar en la vida social, aunque se desee hacerlo y se sepa cómo.

Muchos de los más fieles siervos de Dios en tiempos bíblicos y en la historia posterior, fueron personas extraordinariamente tímidas, con unos caracteres que hoy la sicología puede etiquetar lindamente y que en lenguaje común pueden denominarse, simplemente, acomplejados.

Veamos la causa de la timidez…

Una es el llamado proteccionismo, que es no dejar a los hijos afrontar las situaciones que pueden resolver respecto a la edad.

El exhibir a los hijo haciéndolos que hagan demostraciones ante las visitas.

El comparar, el poner cualidades de otro hijo o amigo para que le de vergüenza o se sienta mal.

Cuando es molestado por compañeros o familia con algún apodo o en una situación importante para él.

El no lograr adaptarse al cambio de la niñez a la adolescencia.

Poner al hijo en ridículo ante la gente por una mala actitud.

Cuantos hoy en día pierden grandes bendiciones de Dios y todo por la timidez de realizar algún privilegio que viene de parte de Dios.

Nunca hay que creerse más en algo pero también nunca hay que creerse menos que los demás.

El apóstol Pablo dijo…

“… Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener… ”. Romanos 12:3 NVI

Recuerda que si Dios te llama él te capacita y si él te capacita él te respaldara.

La pregunta es…

¿Como vencer la timidez?

1. Localizar la limitación real.

2. No ocultar sus defectos o limitaciones y reconocer que vales la sangre de Cristo.

3. Dialogarlo con otras personas y no sentirse menospreciado.

4. Aceptarse tal y como somos.

5. Creer que con la ayuda de Dios puede vencer la timidez.

6. Confiar en Dios y depender de él en tus capacidades.

Si tu eres una persona que crees que eres tímida es hora que comiences a creer lo que Dios puede hacer en tu vida.

No dejes pasar las bendiciones de Dios por creer que no lo podrás lograr o por algún complejo que el enemigo quiera poner en tu vida.

Es hora de permitirle a Dios que él haga lo que quiera con tu vida, así que adelante.

Amén.

Dios Te Bendiga.

13 julio 2009

No temas, porque yo estoy contigo… ©

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. Isaías 41:10.

Nadie puede negar que la vida cristiana tenga momentos en los cuales pareciera que todo se nos viene abajo.

En momento determinado todos hemos experimentado como las circunstancias de la vida opacan muchas veces el gozo que Dios quiere que permanezca en nuestra vida.

Muchos que un día declararon fidelidad a Dios han ido cayendo en esta batalla.

Muchos de nuestros amigos más queridos los cuales un día estuvieron junto a nosotros alabando a nuestro creador ya no están…

¿Por qué?

Porque desmayaron en esta carrera.

Por el contrario aquellos que tratamos la manera de seguir adelante soñamos con un día estar frente a Jesús cara a cara, es por eso que no desmayamos pese a nuestro errores y nuestros defectos, sino que tratamos cada día de mejorar para ser un olor fragante delante de Dios.

Es difícil asimilar porque muchos desmayan, porque teniendo un Dios todopoderoso se regresan al mundo.

Porque si un día prometieron fidelidad eterna terminan tirando la toalla.

Porque después que Jesús curo sus heridas vuelven y se hacen otras más letales.

¿Por qué?

Te has preguntado el…

¿Por qué?

Bueno después de analizar un poco te voy a dar algunas de las razones porque muchos desmayan en esta lucha diaria de la vida cristiana.

¿Por qué muchos cristianos muchas veces desmayan?

Porque son atraídos por el mundo.

Un dicho secular dice…

- El que juega con fuego se quema.

Muchos comienzan a realizar ciertas actividades que solo el mundo que no conoce de Cristo lleva a cabo.

Hoy en día es común ver como la iglesia se va acomodando a lo que el mundo ofrece, es decir fiestas paganas, celebraciones que van en contra de los principios bíblicos, tradiciones que no exaltan a Dios, formas de vida que exaltan mas la mundanalidad que la espiritualidad, etc.

Mientras nosotros nos acomodamos al mundo, el enemigo gana ventaja y nos envía mísiles de desgano y acomodo espiritual.

La Biblia dice…

“… Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos”. Jeremías 15:19.

Que triste es ver que hoy en día difícilmente se distingue a un cristiano con un mundano, pues su modo de vida es casi similar, lamentablemente estamos siendo atraídos por el mundo y eso te puede llevar a desmayar en esta carrera.

No voy a decir que las amistades son malas, sino más bien que tanto efecto están haciendo en nuestra vida.

¡Recuerda!

“… ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”. Santiago 4:4.

Mientras tratamos de agradar a gente que no tiene a Cristo en su corazón, nos estamos olvidando de predicar el evangelio y de agradar al que agrado merece, esto es a Jesús nuestro Salvador.

Muchos desmayan porque han permitido que las alianzas enemigas influya en su vida de tal manera que te alejas de Dios.

Porque no han permitido que Dios los libere de las cadenas del mundo.

Cuanta gente desmaya porque tienen ataduras del mundo como por ejemplo… la música, los vicios, la fornicación, el adulterio, la masturbación, etc.

Muchas gente esta atada a estas cadenas, es normal escuchar a quienes dicen…

- Es que no puedo dejar de tener relaciones sexuales.

Como que ese bajo instinto lo dominara por completo.

Tienes que entender que Jesús te ha dotado de fuerza para resistir al enemigo, la Biblia dice…

“… resistid al diablo, y huirá de vosotros”. Santiago 4:7.

Pero pareciera que nosotros somos los que huimos de Dios al no poder resistir las tentaciones que se nos presentan.

Muchos piensan que están desperdiciando su vida, al estar en una mal llamada religión.

No somos religiosos, sino que tratamos de agradar a aquel que un día nos perdono nuestros pecados, esto es a Jesús a quien debemos de agradar.

La religión no te salva, el que salva se llama Jesús, si tu crees que estas desperdiciando tu vida sirviendo o tratando de agradar a Cristo, te tengo una mala noticia… tus ojos están vendados por el enemigo (2 Corintios 4:4).

Es triste ver a muchos que no quieren saber nada de Jesús, creen que todo lo saben y que no les hace falta nada.

Jesús nunca te va obligar a que creas en él.

Fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve, bienaventurados aquellos que no viendo creímos y mas bienaventurados aquellos que aprovechamos nuestra vida en Cristo para vivirla de la mejor manera.

- Es que yo puse mis ojos en un hombre y confiaba en él y me fallo.

Basta ya del viejo pretexto…

No, eso no es valido para Dios, el que te salvo no fue un hombre, sino que fue Dios, el se merece que pongas los ojos en él, a lo mejor habrán personas las cuales impacten tu vida de manera positiva, pero tu fe no tiene que depender de ellos, sino de Jesús, pues el hombre en su naturaleza humana fallara, pero Jesús en su naturaleza divina jamás te fallara.

Muchos desmayan porque ponen sus ojos en el hombre, argumento no valido para la salvación.

Muchos al no ver su respuesta optan por desmayar y volver a la vieja vida que antes llevaban, sin darse cuenta que eso no los hará felices, sino mas bien lo contrario.

No entiendo porque alejarse de Jesús cuando no vemos nuestros anhelos cumplidos.

¿Será que alejándonos de él se cumplirán?

¿Será que es la mejor decisión?

¿Seremos más felices?

No, definitivamente no.

Entonces no desmayes jamás.

La pregunta hasta acá seria…

¿Crees que son válidas las razones por las cuales muchos desmayan?

Se necesita ser osado y valiente para resistir todo viento contrario y permanecer firme en medio de la tempestad.

Si tomaste la decisión de prevalecer y sientes que se te van las fuerzas, recuerda que es el momento preciso para creer en Dios.

“… Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”. Romanos 8:31.

No dejes tu lugar, no cedas, no te rindas, que el que prometió ha de cumplir.

Ni una sola de sus palabras ha caído en tierra, cada una de ellas hace aquello para lo cual es enviada.

Esfuérzate, confía y espera, tu Dios no te fallará.

Él está a tu lado como poderoso gigante.

Posiblemente tu estés a punto de desmayar, ponte a recordar el día que le entregaste tu vida a Jesús, la felicidad que sentiste cuando lo recibiste como salvador, las veces que orabas y cantabas con todo tu corazón, la paz interior que nada ni nadie te pudo dar sino que solo Jesús, recuerda las veces que estuviste a punto de colapsar y Jesús estuvo ahí para darte una mano, para abrazarte y para darte una nueva oportunidad.

Si consideras que todo esto no vale la pena como para no desmayar, entonces hazlo, desmaya, regresa al mundo, pero nunca digas que Jesús no fue bueno contigo, nunca digas que él no te fortaleció ni que él no quiso ayudarte.

Puedo ver a Jesús con lagrimas en sus ojos mientras muchos desmayan, con su voz entre cortada diciéndote con el amor jamás encontrado.

- Hijo mío, no desmayes, yo nunca te he dejado ni te dejare, yo te amo y por eso di mi vida por ti, dame la oportunidad de levantarte y hacer que seas de bendición para las naciones.

Jesús te ama no desmayes, él esta contigo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

11 julio 2009

Mi porción es Jehová… ©

“Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré”. Lamentaciones 3:24.

El profeta Jeremías hacía esta declaración ante la tristeza de la cautividad de Jerusalén, cuando todo era desolación, luto y amargura, pero él tenía la confianza que la liberación venía por la misericordia de Jehová, porque sabía en quien había confiado.

No es fácil hacer una declaración con tanta fe, cuando todo está en contra, pero fiel es Dios que no nos deja avergonzados.

El profeta Isaías decía…

“Reyes serán tus ayos, y sus reinas tus nodrizas; con el rostro inclinado a tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies; y conocerás que yo soy Jehová, que no se avergonzarán los que esperan en mí”. Isaías 49:23.

Muchas veces dudamos ante situaciones difíciles, sobretodo cuando enfrentamos tantas barreras en una sociedad poco amigable, con escaso acceso laboral, a la educación por mencionar algunos de los derechos que no se respetan, gracias a Dios que hoy se están firmando tratados, leyes, las cuales esperamos que sean efectivas.

Cuando leo este texto sagrado que escribe Jeremías mi alma rebosa de felicidad, si mi herencia es Jehová.

El salmista David decía…

“Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte”. Salmo 16:5.

Cuando era niño, leía en el Antiguo Testamento como Dios había ordenado la distribución de la tierra prometida por cada Tribu de los hijos de Israel, pero además leía que la Tribu de Leví no tendría heredad en medio de sus hermanos y me causaba tristeza y me identificaba con ellos y no me explicaba porque.

Pero cuando fui adulto me di cuenta que ellos tenían la mejor de las herencias.

“Los sacerdotes levitas, es decir, toda la tribu de Leví, no tendrán parte ni heredad en Israel; de las ofrendas quemadas a Jehová y de la heredad de él comerán. No tendrán, pues, heredad entre sus hermanos; Jehová es su heredad, como él les ha dicho”. Deuteronomio 18:1, 2.

Que bendición tuvieron los Levitas, ser los sacerdotes servidores en la casa de Jehová, y que alegría el saber que esa herencia hoy es nuestra.

“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”. Romanos 8:16, 17.

Que importa si la sociedad nos pone límites, Dios no nos limita en nada, para él somos todos iguales no hay diferencia.

“que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio”. Efesios 3:6.

Hoy quiero darte esta buena noticias que tienes una heredad, la cual se recibe por fe, solamente tienes que buscar a Dios, entregar tu vida por completo a él, confesar todo pecado, consagrarte a Dios, hacerlo el Señor de tu vida y confesar que Jesucristo es él Señor y esto bastará para heredar la vida eterna.

Amén.

Dios Te Bendiga.

10 julio 2009

El Señor no retarda su promesa… ©

“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. 2 Pedro 3:9.

Es muy importante comprender bien que tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, el sentido y el alcance que tiene la expresión “el día del Señor”, es diferente de “la venida del Señor”.

Cuando el Señor venga, los santos que han dormido en él serán resucitados y los santos que estén viviendo serán transformados.

Pero ese acontecimiento no es el día del Señor y nunca se lo llama así en las escrituras.

En 2 Pedro 3 hay un pasaje que parece ofrecer alguna dificultad, pero tal dificultad sólo se presenta cuando se confunden los dos eventos de los que hablo.

Cuando se los diferencia, todo se hace claro.

Lo que dicen los burladores de los postreros días es…

“… ¿Dónde está la promesa de su advenimiento?... ”. 2 Pedro 3:4.

El Espíritu Santo responde que el día del Señor vendrá y vendrá como ladrón en la noche, para juzgar la iniquidad de la tierra.

Los burladores menosprecian a los creyentes que aguardan la esperanza bienaventurada, es decir, la venida de su Señor, pero el Espíritu Santo los amenaza con el terrible día del Señor.

La palabra jamás presenta al Señor como ladrón en la noche, salvo cuando se trata realmente del juicio, como en el mensaje dirigido a Sardis (Apocalipsis 3).

En 1 Tesalonicenses 5 el Espíritu Santo introduce la imagen del ladrón en la noche, cuando anuncia que el día del Señor vendrá sobre el mundo y no en relación con los santos que esperan a Cristo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

09 julio 2009

El que a vosotros recibe… ©

“El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió”. Mateo 10:40.

Hoy quisiera hablar sobre el hogar cristiano con el pensamiento de su institución por Dios mismo y que el verdadero amor cristiano es allí donde al Señor se le da su justo lugar y donde las relaciones divinas son mantenidas de acuerdo con la mente de él y su propósito y para su gloria.

En este capítulo concluyente consideraremos el tema del hogar mismo para el Señor y sus intereses.

Cuando el bendito salvador estuvo aquí sobre la tierra como el extranjero sin hogar, sin lugar donde reclinar su cabeza, Marta lo recibía en la casa de ella (Lucas 10:38).

Quizás el hogar de ella fue el único en su ciudad de Betania que estuvo abierto para él.

Aquí él era siempre bienvenido y a este hogar él siempre recurrió.

Aquí él vino exactamente antes de la pascua y de su muerte sacrificatoria, cuando el odio de los directores religiosos se levantó en una llama de fuego contra él y aquí, esta devota familia de Marta, María y Lázaro le hicieron allí una cena y María le ungió con un ungüento muy costoso (Juan 11:57 - Juan 12: 3).

¿Qué bálsamo recibió el corazón de Jesús en este hogar en Betania exactamente antes de la hora de su mayor pena y sufrimientos?

Verdaderamente este hogar fue un hogar para el Señor Jesucristo.

Mientras el amante salvador no está ya corporalmente en la tierra, como en el día de Marta, el Espíritu Santo está aquí trabajando por sus intereses y habita en su pueblo redimido morando en y por ellos.

Por tanto nosotros también podemos recibir al Señor en nuestros hogares algo como Marta lo hizo de antiguo.

Hablando con sus discípulos él dijo…

“El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió”. Mateo 10:40.

Cuando recibimos al pueblo de Dios en nuestros hogares, le recibimos a él.

“… De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”. Mateo 25:40.

Este es el principio que el Señor establece para aquellos que han alimentado, vestido, visitado y recibido a los hermanos de Cristo.

Así vemos que podemos y debemos abrir nuestros hogares para el Señor y sus intereses y su pueblo y no tenerlos solo para nuestros intereses egoístas o para el mundo que lo rechaza a él.

Veamos ejemplos Bíblicos…

Encontramos muchos casos en la Biblia de hogares del pueblo de Dios abriendo sus puertas al Señor y usados para su obra y para sus intereses.

En los días de David, Obed Edom el heteo, guardó el Arca de Jehová en su casa por tres meses y Jehová le bendijo a él y a toda su casa por ello (2 Samuel 6:10, 11).

El dueño de casa en Marcos 14:14 prestó el gran aposento alto en su casa al Señor y aquí fue celebrada la pascua y la cena del Señor instituida.

Los cristianos primitivos se reunieron en sus hogares diariamente para recordar al Señor en el rompimiento del pan y diariamente los apóstoles enseñaron y predicaron a Jesucristo en el templo y en cada casa (Hechos 2:46 - Hechos 5:42).

En Hechos 12:12 vemos a muchos reunidos en la casa de María, madre de Juan Marcos, para oración especial.

En Romanos 16:5 y 1 Corintios 16:19 aprendemos que el hogar de Aquila y Priscila fue el lugar de reunión de los cristianos que comprendían la iglesia local.

Así también en Filipenses 4:15 y Filemón 2 observamos que Ninfas y Filemón abrieron sus hogares para que la iglesia local se reuniera.

El amor de Cristo constriñó a cada uno a usar su hogar para el Señor y su pueblo y sufrir de buena voluntad el inconveniente y trabajo adicional que tales reuniones conllevaban.

Formas especiales de servicio cristiano son posibles para el esposo y la esposa cristianos quienes han establecido un hogar y desean servir mancomunadamente al Señor.

En Aquila y Priscila tenemos un ejemplo sobresaliente de la poderosa influencia y el bendito servicio que un matrimonio, consagrado como uno a los intereses de Cristo, puede ejercer y llevar a cabo.

Ya se ha hecho referencia a la reunión de la iglesia en el hogar de ellos y ahora queremos considerar el valioso y unido servicio de hogar según puede éste verse en Hechos 18:3, 24-28.

Cuando el apóstol Pablo vino a Corinto, el hogar de ellos se abrió para él y juntos vivieron y trabajaron en su oficio de construir tiendas por espacio de dieciocho meses.

Así fue provisto un hogar para el consagrado apóstol quien no tuvo morada segura, durante sus labores para el Señor allí y ellos en cambio, fueron indudablemente enriquecidos espiritualmente del gran maestro de los gentiles, quizás salvos por medio de él.

De las distintas menciones hechas por el apóstol, aún al fin de su vida, podemos ver cuán caros les eran y cómo él evaluó la bondad de ellos.

Más tarde vemos a esta piadosa pareja mudándose con el apóstol a Efeso y pronto el ferviente y elocuente Apolos viene a la ciudad de ellos y habla valientemente en la sinagoga de las cosas del Señor.

Discerniendo el limitado conocimiento de éste de la salvación de Dios en Cristo, Aquila y Priscila con gran tacto y cortesía invitan a Apolos a la morada de ellos y en la piadosa atmósfera de aquel hogar cristiano, él aprende de ellos el camino de Dios más perfectamente, según está revelado en el cristianismo.

Abriendo de este modo el hogar de ellos a los siervos del Señor y ofreciéndoles hospitalidad, primero que todo, ellos aprendieron las maravillosas verdades del cristianismo del uno y tuvieron el privilegio de ser usados de Dios privadamente y con gran éxito impartirlas al otro para su gran ayuda y bendición y también pan la bendición de otros.

Tales son algunos de los benditos resultados de tener el hogar de uno para el Señor y sus intereses.

La práctica de la hospitalidad es una hermosa virtud cristiana la cual las escrituras nos exhortan constantemente por precepto y ejemplo, esa bondadosa y generosa recepción del prójimo al abrigo y cuidado del hogar de uno, se ha llamado la gloria del hogar y la flor de la vida hogareña.

En un justo y adecuado adorno de la doctrina de Dios nuestro salvador.

La esencia misma de la doctrina integral de Dios es su gracia abundante y generosa que fluye en bendiciones divinas hacia el hombre pecador.

La hospitalidad del cristiano a su prójimo es una pequeña manifestación de esta misma gracia fluyendo por el canal de su corazón redimido.

Las epístolas del Nuevo Testamento, las cuales exponen completamente esta maravillosa gracia de Dios, urgen la práctica de la hospitalidad como una parte vital del cristianismo práctico.

Entre los cristianos primitivos, se dice, que la hospitalidad era tal marcando rasgo de sus vidas, que aún los gentiles de alrededor los admiraban por ello.

Mirando a las exhortaciones de las escrituras, vemos de Romanos 12:9-21, que uno de los muchos preceptos los cuales forman la santa ropa del cristiano vivo, es… practicando la hospitalidad.

Así también uno de los requisitos para ser obispo o sobreveedor es que debe ser hospedador u hospitalario (1 Timoteo 3:2 - Tito 1: 8).

Pero la hospitalidad no ha de ser sólo demostrada a los que amamos y conocemos, ha de ser mostrada a los desconocidos de igual modo.

Así Hebreos 13:2 nos instruye.

“No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles”.

Aquí se hace referencia al bello acto de Abraham y Sara en Génesis 18 cuando ellos diligentemente prepararon una comida personal para los tres forasteros que vinieron a la puerta de la tienda de ellos y más tarde demostraron ser dos ángeles y Jehová Dios mismo.

Los benditos resultados de mostrar hospitalidad a los extraños son de ese modo ilustrados, como muchos han probado desde entonces.

La importancia y peso de mostrar hospitalidad a los extraños es más tarde enfatizada por el hecho de que si una mujer que quedó viuda siendo vieja, había hospedado a extraños, ello era uno de los rasgos que la encomiaba para recibir el cuidado y ayuda de la asamblea cuando lo necesitara (1 Timoteo 5:10).

Uno de los rasgos admirables del patriarca Job era, que él abría sus puertas a los viandantes y el forastero no posaba en la calle (Job 31:32), mientras los días de decadencia y apartamiento de Dios y su voluntad por su pueblo están caracterizados por la falta del mismo.

Esto se nota en los días de los Jueces (Jueces 19:15-18), cuando el pueblo de Dios estaba en muy bajo y mal estado de alma.

En ese tiempo cierto levita y los que le acompañaban vinieron a la ciudad de Gabaa, de la tribu de Benjamín y se sentó en la calle cuando el día declinaba, porque no hubo quien los acogiese en casa para pasar la noche (Jueces 19:15).

El tuvo que decir…

“… mas ahora voy a la casa de Jehová, y no hay quien me reciba en casa”. Jueces 19:18.

Más tarde, un anciano de Efraín, que moraba como forastero en Gabaa, se acercó y lo llevó a su casa.

En nuestros días de Laodicea, de tibieza y un estado de alma autosatisfecho, necesitamos percatamos, no sea que esta misma falta de hospitalidad se convierta en característica de nuestros hogares.

En medio de las complicadas y agobiantes condiciones de vida del presente, la práctica de hospitalidad puede hacerse más difícil para algunos y para nuestras mentes, la falta de ella puede ser plausiblemente excusada.

¿Estuvieron los cristianos primitivos en mejores circunstancias que nosotros para practicar la caridad?

¿Y son las exhortaciones en las escrituras en cuanto a la hospitalidad de menor aplicación a nosotros en nuestros días de prueba que a ellos en sus días?

Examinemos de nuevo seriamente la cuestión y sed hallados sobresaliendo en la excelente virtud de la hospitalidad.

En hermoso contraste con los días de Jueces 19 están los hechos encomiables y hospitalarios de la “gran mujer de Sunem”, según se registra en 2 Reyes 4:8-17.

Cuando el profeta Eliseo pasaba por aquel camino, ella le obligó a entrar y comer pan y siendo tan cordialmente bienvenido, él se volvía a comer pan allí cada vez que pasaba por aquel camino.

Un día ella habla a su marido y le propone hacer una pequeña cámara al profeta, amueblándola para que el profeta se alojara en ella cuando viniera por allí.

Hicieron esto y cuando el profeta venía y disfrutaba de este especial hospitalario amor, se regocijó mucho y dijo…

“… He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero; ¿qué quieres que haga por ti?”. 2 Reyes 4:13.

Pero observa la simplicidad de la cámara para hospedar de esta sunamita y su hospitalidad.

Ella contenía sólo las cosas necesarias para el descanso físico y comunión y refrigerio espirituales.

Una cama para dormir, una mesa para leer o escribir sobre ella, un taburete para sentarse y un candelero por el cual alumbrarse, constituían el mobiliario de aquella habitación.

¿No hay aquí un estímulo para aquellos de medios sencillos para practicar la caridad de igual manera?

¿No es con frecuencia el orgullo de la vida la que gusta de ostentar opulencia ante los huéspedes y alternar con otros la causa yaciente de la falta de hospitalidad?

Que podamos todos aprovecharnos y andar en la simplicidad de esta gran mujer de Sunem y ser hallados en la simplicidad que es en Cristo (2 Corintios 11:3).

“… el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”. 1 Samuel 16:7.

Es la bondad y el amor del corazón lo que cuenta en la hospitalidad y no las abundantes y maravillosas aportaciones que uno pueda o no pueda estar dispuesto a suplir.

Esto está más tarde sostenido por Pedro en las palabras de 1 Pedro 4:9.

“Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones”.

Todo lo que uno posea, poco o mucho, debe ser compartido con otros de voluntad.

Es el espíritu en el cual se hacen las cosas lo que cuenta más que lo que se hace.

Las palabras del Señor en Mateo 10:42 son adecuadas en relación con esto…

“… cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa”.

Aquí está la promesa segura de recompensa por la hospitalidad brindada como al Señor, aún por un acto tan pequeño como dar un vaso de agua fría.

Que todos estos pasajes bíblicos con ejemplos de aquellos que tuvieron sus hogares abiertos para el Señor y sus intereses y practicaron la hospitalidad, nos estimulen y ayuden a tener nuestros hogares para servir a Cristo verdaderamente.

Y que nosotros vivamos de tal manera dentro de ellos, que pueda haber luz celestial en nuestras moradas alumbrando a todos los que están en casa, para que los que entran vean la luz (Mateo 5:15 - Lucas 11:33).

Que podamos recordar siempre que él es el centro bendito, de donde debe comenzar todo y hacia quien debe tender todo y alrededor de quien debe reunirse todo.

El es la cabeza gloriosa a quien cada uno debe mirar y sobre quien depender para diaria sabiduría, gracia y fe para saber sobreponerse a las dificultades y pruebas y por paciencia para sufrirlas.

Entonces nuestros hogares serán verdaderamente corrientes que constantemente derramarán chorros de bendición para iluminar el oscuro mundo que nos rodea y centro de todo lo que es piadoso, noble, inspirador y bendecido, los sitios más sagrados en el mundo.

Dios bendecirá la morada de los justos (Proverbios 3:33).

Que esta bendición del Señor se cumpla en cada hogar cristiano para la gloria de aquel que ha provisto para nosotros un hogar eterno con él en gloria y dicha eternas.

Amén.

Dios Te Bendiga.

08 julio 2009

Al que venciere… ©

“Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”. Apocalipsis 3:21.

¿Acaso dice que le permitirá esto a quien resulte vencedor de una horrible guerra cruel, despiadada y sangrienta?

No.

Simplemente se trata de aquellos que resulten vencedores en lo que él, precisamente, implantó para con todos nosotros cuando nos dijo que en él, somos más que vencedores.

La perseverancia en la fe, la confianza en la victoria y la ausencia total de temor.

Ese será quien tenga el derecho a sentarse (símbolo de haber terminado con la ministración sacerdotal) en su trono de la misma manera que él mismo, a partir de la cruz, pudo hacerlo en el del Padre celestial.

Esto deja en claro, además, que en la vida del creyente sí hay recompensas, sí hay premios y sí hay reconocimientos por parte de Dios a una calidad de buenos hijos.

Amén.

Dios Te Bendiga.

07 julio 2009

Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo… ©

“Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”. Efesios 5:24, 25.

Además las casadas deben tomar a sus maridos por cabeza, como cabeza de la mujer, el marido tipifica a Cristo, quien es la cabeza de la iglesia.

Además de ser el salvador del cuerpo, Cristo es también la cabeza de la iglesia.

El hecho de que él sea el salvador es cuestión de amor.

Mientras que el hecho de que sea la cabeza tiene que ver con la autoridad.

Nosotros amamos a Cristo como nuestro salvador, pero también debemos estar sujetos a él como nuestra cabeza.

Lo mismo debe suceder en la relación entre las mujeres y los maridos.

Pablo exhorta a los maridos a que amen a sus mujeres.

Lo opuesto a estar sujeto es regir, el apóstol no exhorta a los maridos a que rijan a sus mujeres, sino a que las amen.

En la vida matrimonial, la obligación de la esposa es estar sujeta y la del marido es amar.

La sujeción de la esposa más el amor del esposo constituyen la vida matrimonial adecuada y tipifican la vida de iglesia normal, en la cual la iglesia está sujeta a Cristo y Cristo ama a la iglesia.

El amor del marido hacia su esposa debe parecerse al amor que Cristo siente por la iglesia o sea que él debe estar dispuesto a entregarse a sí mismo por su mujer.

El requisito para el marido es mucho mayor que lo que se le pide a la mujer.

Someterse a una persona no es tan difícil como entregarse a sí mismo por ella.

Entregarse por alguien equivale a morir como mártir, a sacrificar su vida por él.

Los maridos deben amar a sus mujeres a ese grado, deben estar dispuestos a pagar un gran precio, aun el de morir por ellas.

Amén.

Dios Te Bendiga.

06 julio 2009

Bajan al sepulcro los malvados… ©

“Bajan al sepulcro los malvados, todos los paganos que de Dios se olvidan”. Salmo 9:17.

¿Qué significado podemos ver en esa expresión utilizada aquí de “bajar al sepulcro”?

¿Acaso está hablando de que estas personas van a encontrar la muerte física?

No.

Dios no habla en ese tenor.

Dios no anuncia la muerte física de nadie.

Para Dios, la peor de las muertes no es la física, sino la espiritual.

Por lo tanto, lo que se está diciendo aquí no es en referencia a la muerte, sino a sus consecuencias.

Y la consecuencia más evidente de una muerte, es la corrupción del cuerpo.

De eso se está hablando.

Ahora entiendes… los malvados y todos los paganos (así se digan religiosos) que viven olvidados de Dios (aunque lo mencionen) entrarán indefectiblemente en corrupción, ya que Dios los tiene que dejar libres.

¿Te das cuenta ahora por qué existe tanto esa corrupción, aún en sitios donde supuestamente no debería haberla?

Amén.

Dios Te Bendiga.

04 julio 2009

¿Cómo te has convertido en ramera, oh ciudad fiel? ©

“¿Cómo te has convertido en ramera, oh ciudad fiel? Llena estuvo de justicia, en ella habitó la equidad; pero ahora, los homicidas”. Isaías 1:21.

Si te digo que este texto tiene que ver con la iglesia actual, vas a ofenderte terriblemente, vas a pensar soy un detestable resentido que vaya uno a saber qué trapisondas habrá hecho que lo deben haber expulsado de alguna congregación y hoy inventa barbaridades porque “sangra por la herida”.

No te preocupes, nada de eso me ha ocurrido.

Sin embargo…

Este texto tiene que ver con la iglesia actual.

Porque prostituirse es, entre muchas otras cosas, comenzar a exigir dinero por lo que antes se hacía gratis y con mucho amor, simular que se siente lo que no se siente, huirle a todo tipo de compromiso y a los efectos de no perder posibilidades, darle enorme importancia al maquillaje externo.

Eso es una prostituta.

Esas son sus características.

Ahora reflexiona y compara.

Después tendrás derecho a pensar lo que quieras de mí.

Amén.

Dios Te Bendiga.

03 julio 2009

Confesaos vuestras ofensas unos a otros… ©

“Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”. Santiago 5:16.

Cuántas oraciones son impedidas por la mala actitud del corazón.

Cuando hay faltas que confesar, ofensas que perdonar, la oración no es eficaz, aunque esté acompañada del ayuno se ve trabada en su cometido y no produce los resultados esperados.

Tal vez te has estado preguntando…

¿Por qué mis oraciones no reciben respuestas?

Oro y ayuno sin ver los resultados...

Mírate por dentro, confiesa tus faltas y luego ora.

Se cuenta la historia de un cazador que salió con un deportista a cazar antílopes.

El deportista llevó su cinturón cargado de balas, mientras que el cazador tomó sólo una.

Cuando el amigo le preguntó…

- ¿Sólo llevas una bala?

Él respondió…

- Me basta con un antílope.

El sabía que iba a dar en el blanco con un solo disparo, en cambio el otro, también pensaba cazar un solo animal pero después de una serie de disparos.

Creo que ésta es una ilustración acertada de las diferentes oraciones que elevamos al Señor.

Es mi anhelo que tu y yo aprendamos la oración que da en el blanco, que halla eco en los oídos de Dios.

La oración que encuentra respuesta en el todopoderoso.

Amén.

Dios Te Bendiga.

02 julio 2009

Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente… ©

“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. Apocalipsis 3:15, 16.

Los cristianos light, tienen un perfil psicológico y espiritual muy particular.

Se trata de personas que se autodefinen como cristianas, que están relativamente bien informadas, pero con escasa adecuación de su conocimiento teológico a su nivel de formación profesional.

Son personas muy pragmáticas, abiertas a diversos campos de interés cultural, político, artístico, etc.

Pero con dificultad para trascender lo epidérmico del compromiso.

Generalmente evitan hacer una síntesis inteligente del bagaje de conocimientos que manejan y ello les trae como consecuencia el estructurarse como sujetos triviales, ligeros, con poca consistencia, en muchas ocasiones frívolos, inclinados a aceptar fácilmente lo que se les impone y actuando en consecuencia, es decir, sin conductas asentadas en criterios cristianos sólidos.

Son un tipo de personas que tiende a tornar todo a su alrededor un poco volátil, etéreo, liviano… banal, permisivo.

Viven una especie de evangelio también light o descafeinado.

Un evangelio que no es sal ni fermento en la sociedad.

Que se ha tornado insulso, incapaz de dar sabor…

Han convertido al eu-angelion (buena noticia) en un dys-angelion (mala noticia).

Por el bautismo creen que la fe les convirtió en privilegiados, cuando en realidad en el cristianismo todo es responsabilidad y no privilegio.

Porque esa fe que tienen no es para que se salven ellos, sino para que les sirva como fermento, como algo a comunicar a los demás.

Como una buena noticia ante las grandes preguntas (sobre la vida, la muerte, si amar vale la pena, si el malvado tiene la última palabra, etc.) que hoy se hace la gente.

Son cristianos que han visto en poco tiempo tantos cambios en la iglesia y en la sociedad y tan rápidos, que empiezan a perder las referencias, a no saber a qué atenerse.

No pocos se organizan en función del “entonces todo vale” o “qué más da”.

No han abandonado una práctica de vida cristiana a nivel parroquial o en algún movimiento de iglesia, pero ella no es ni muy exigente aunque tampoco reducida a la mera práctica intimista.

No reconocen la indiscutible novedad y la perenne desinstalación que supone el evangelio.

Desgraciadamente han sido poco atentos a aquello que el profeta escribió de la iglesia de Laodicea.

“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. Apocalipsis 3:15, 16.

Son el tipo de cristianos típicamente tibios que creen estar en el justo medio, creen no haber caído en los extremos, piensan que son prudentes, sabios, inteligentes.

Sin embargo…

Son sólo tibios, indecisos, pasivos espectadores de la historia.

Se han convertido, sin caer en la cuenta, en el vómito de Dios.

Habría que recordarles que es a la luz de ese texto revelado que deberían intentar actuar de más en más en nuestra iglesia.

Estos cristianos light son por lo general buenos profesionales en su área específica, conocen bien la tarea que llevan entre manos, pero tienen dificultad para anunciar su buena noticia dentro de ese contexto.

Flotan un poco a la deriva, sin actitudes claras y su entorno va haciendo de ellos unos seres superficiales, indiferentes, permisivos, en quienes va anidando poco a poco un gran vacío de convicciones.

El cristiano light no tiene referentes serios, movilizadores.

Ha perdido o no ha querido tener un punto de vista un poco más alto que los demás, se conforman con ser uno más del montón.

El Señor nos dice…

“… Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. Lucas 9:23.

Amén.

Dios Te Bendiga.

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