26 septiembre 2009

Pero tú, Señor, por siempre reinarás… ©

“Pero tú, Señor, por siempre reinarás; ¡siempre estarás en tu trono!”. Lamentaciones 5:19 DHH

El paso de los imperios arrasando pueblos, sólo deja lamentos y destrucción.

Es peor que el invierno crudo, que no deja ni siquiera pasto con las heladas.

Todos sufren… ricos y pobres, animal y árbol.

Sólo queda mendicidad y sumisión, las huellas de la violencia.

“Para llenarnos de pan, tendemos la mano a los egipcios y a los asirios”. Lamentaciones 5:6 DHH

La voracidad de la maquinaria imperial se alimenta de niños, mujeres y ancianos.

Pero no se olvida de explotar la fuerza del trabajador.

“A los hombres más fuertes los pusieron a moler; los jóvenes cayeron bajo el peso de la leña”. Lamentaciones 5:13 DHH

Los recursos naturales son expropiados y abusados inmisericordemente, obligando al pueblo a ser extranjero en su propia tierra.

“¡Nuestra propia agua tenemos que comprarla; nuestra propia leña tenemos que pagarla!”. Lamentaciones 5:4 DHH

Sólo queda el lamento testimonial y paradójicamente de esperanza.

Es que Dios el protector, a veces aquieta su brazo.

Pero a pesar de la brutalidad de los imperios, sigue siendo el Señor de la historia.

Acaso si hay arrepentimiento y cambio, si hay fe y compromiso consciente, transformador y solidario… entonces el imperio caerá y el pueblo volverá a sonreír.

“¡Haznos volver a ti, Señor, y volveremos! ¡Haz que nuestra vida sea otra vez lo que antes fue!”. Lamentaciones 5:21 DHH

Amén.

Dios Te Bendiga.

Mis pecados los ha visto el Señor… ©

“Mis pecados los ha visto el Señor; me han sido atados por él mismo, y como un yugo pesan sobre mí: ¡acaban con mis fuerzas! El Señor me ha puesto en manos de gente ante la cual no puedo resistir”. Lamentaciones 1:14 DHH

Los lamentos están a la orden del día en todos los pueblos.

Pero hay distintas formas de lamentarse, la más de las veces las culpas casi siempre tienen que ver con “otros”, no con “nosotros”.

El libro de Lamentaciones, atribuido a Jeremías, parece poner otra perspectiva al dolor de la catástrofe nacional.

Por eso es palabra de Dios.

Porque es lamento humano y profético hecho esperanza.

En este lamento poético, que como tal adquiere aún más fuerza, se trata de dar esperanzas al pueblo luego de la caída de la ciudad de Jerusalén y del templo a manos del imperio asirio.

Cómo hacerlo cuando se comenzaba a dudar del verdadero poder de Dios, que se podía interpretar como impotente ante las potencias que arrasaban.

El autor supera este dilema entonando lamentos, pero no desesperándose.

El poeta llora por las desgracias del pueblo, pero deja como trasfondo su fe en un Dios que sigue vivo.

Dios no es una víctima del poder opresor, sino aquél que aún maneja los destinos profundos y misteriosos de la historia.

Dios no sucumbe ante el imperio, sino que aminora su poder protector y deja al desnudo la poca fidelidad y falta de visión histórica del pueblo.

“Al encenderse su enojo, cortó de un tajo todo el poder de Israel. Nos retiró el apoyo de su poder al enfrentarnos con el enemigo… ”. Lamentaciones 2:3.

Si Dios hubiera fracasado impotente, ya no cabría la esperanza.

Pero ahora aún entre lamentos se afirma que él dirige la historia, entonces sí vale la pena seguir luchando desde el cambio, desde la conversión.

Amén.

Dios Te Bendiga.

25 septiembre 2009

La palabra que nos has hablado… ©

“La palabra que nos has hablado en nombre de Jehová, no la oiremos de ti; sino que ciertamente pondremos por obra toda palabra que ha salido de nuestra boca, para ofrecer incienso a la reina del cielo… ”. Jeremías 44:16, 17.

Es trágico el destino del profeta Jeremías.

Fiel y consecuente hasta el fin con la misión para la cual Dios le llama.

Es un profeta en el cual la palabra proclamada y el compromiso vital están íntimamente ligados.

Por eso debemos leerlo con respeto y atención.

Como un preanuncio de lo que después el mismo Dios en el Señor y profeta crucificado nos va a revelar y completar.

Jeremías debe anunciar al pueblo el mensaje de Dios, quien le ofrece una posibilidad de salvación y un camino.

El pueblo enceguecido y soberbio, va a preferir seguir con sus costumbres, que no son otras que la desconsideración hacia su Dios.

Pero no sólo eso, elegirá emigrar a Egipto pensando que así va a evitar la catástrofe del ataque babilónico.

Pretendiendo sumirse a un imperio para evitar otro peor.

Finalmente, los asirios arrasarán a Egipto y con él caerán cautivos en Babilonia.

El libro de Jeremías nos muestra un Dios que ve destruir su obra y aún más, un Dios que tiene que hacer lo que le es extraño.

Es un constante intento y lamento divino que ve a su pueblo caminando hacia su propia destrucción.

Duelo anticipado de Dios ante el fracaso histórico de su pueblo.

Desde esa palabra, podemos leer la historia de nuestros pueblos… nuestra historia.

Y tal vez podamos ver cómo naciones soberbias que en lugar de asirse a su destino histórico, creen que pueden salvarse colocándose bajo las alas de algún imperio poderoso de turno.

Utilizando prácticas y tradiciones cómodas o atajos claudicantes como excusas, en lugar de seguir el camino de la verdadera libertad.

Amén.

Dios Te Bendiga.

El pisotear sin compasión… ©

“El pisotear sin compasión a los prisioneros del país, el violar los derechos de un hombre en la propia cara del Altísimo, el torcer la justicia de un proceso, son cosas que el Señor condena”. Lamentaciones 3:34-36 DHH

Cuando esas cosas suceden en un país y la impunidad se enseñorea ante los ojos de Dios.

Cuando se violan los derechos humanos y reina la corrupción, entonces Dios baja los brazos protectores y para los violadores de esos derechos no hay perdón.

El libro de Lamentaciones de Jeremías nos describe un Dios que no amnistía a los que en tiempo de impunidad no respetan la vida.

Sigue diciendo…

“Reflexionemos seriamente en nuestra conducta, y volvamos nuevamente al Señor. Elevemos al Dios del cielo nuestros pensamientos y oraciones. Nosotros pecamos y fuimos rebeldes, y tú no perdonaste”. Lamentaciones 3:40-42 DHH

Al parecer el perdón de Dios no es tan fácil.

Hace falta una conversión, un profundo cambio y socialmente una profunda reforma y transformación de las estructuras que generan esas injusticias “que no escapan a los ojos de Dios”.

Esto va dirigido a las autoridades políticas y religiosas (580 a. C.) que se aliaron con el imperio egipcio para evitar al imperio asirio, que finalmente destruyó a ambos.

También para el pueblo que se calló y no escuchó a los profetas, hizo silencio ante la justicia corrupta y no dijo nada ante la tortura de los prisioneros.

El mismo Dios en cuyo nombre pensaron que actuaban, pero que desoyeron en boca de los profetas, es ahora el que los condena.

Amén.

Dios Te Bendiga.

24 septiembre 2009

El Señor no ha de abandonarnos para siempre… ©

“El Señor no ha de abandonarnos para siempre. Aunque hace sufrir, también se compadece, porque su amor es inmenso. Realmente no le agrada afligir ni causar dolor a los hombres”. Lamentaciones 3:31-33 DHH

No hay experiencia más profunda y conmovedora en el ministerio pastoral de la consolación, que cuando se visita a alguien que ha pasado por una experiencia de sufrimiento amarga y dura y el consolador resulta ser consolado y animado en la fe.

Concluyo siempre que aún en la peor de las situaciones, es posible dar testimonio del amor de Dios y proclamar su buena nueva.

Y eso tiene una fuerza testimonial auténticamente cristiana.

En el libro de Lamentaciones que nos ocupa, podemos ver esta experiencia.

El autor, posiblemente el profeta Jeremías, sufrió con todo el pueblo la catástrofe nacional de la caída de Jerusalén en manos asirias.

Lo refleja amarga, consciente y crudamente en la primera parte del capítulo 3.

Pero la belleza poética testimonial y la esperanza que transmiten los versos 22 al 33, son incomparables.

¡Cada día se renueva la gran fidelidad del Señor!

¡El Señor es bueno con los que en él confían!

¿Cómo se puede decir algo tan hermoso, cuando se ha sufrido tanto, incluso ser rechazado por el pueblo al proclamar la palabra?

Tan sólo porque hay un objetivo mayor, que es la necesidad de consolar al pueblo sufriente, levantarlo y renovar su esperanza.

Esa es la misión cristiana por excelencia.

Danos, Señor, fortaleza de fe y conciencia histórica de la misión que nos encomiendas, especialmente en medio de nuestros lamentos y sufrimientos.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Así ha dicho Jehová Dios de Israel… ©

“Así ha dicho Jehová Dios de Israel a ti, oh Baruc: Tú dijiste: ¡Ay de mí ahora! porque ha añadido Jehová tristeza a mi dolor; fatigado estoy de gemir, y no he hallado descanso. Así le dirás: Ha dicho Jehová: He aquí que yo destruyo a los que edifiqué, y arranco a los que planté, y a toda esta tierra. ¿Y tú buscas para ti grandezas?... ”. Jeremías 45:2-5.

Baruc, el quejoso secretario del profeta Jeremías, nos muestra un Dios harto de su pueblo.

Un Dios que cansado de observar tantas posibilidades desaprovechadas, potencia al enemigo de su redil para no dejarle otra escapatoria que el cautiverio y el sufrimiento.

¡Las paradojas del Dios de la historia!

¡Qué profunda manera de leer la historia desde la fe!

Jeremías profetiza la palabra de un Dios que se cansa de tanta soberbia y desobediencia y afloja su brazo protector, dejando caer al abismo del fracaso y del sufrimiento a su pueblo elegido, el que había plantado.

La palabra de Dios es una magnífica herramienta para interpretar la historia de nuestras naciones y pueblos y sus delirios de grandeza.

¿Acaso en la historia reciente no hubo momentos en que pensamos que alguna nación se quebraba y desaparecía?

Precisamente luego de un período de pretensión, de esplendor y grandeza, en el cual se cotejaba con las mejores potencias del mundo, haciendo incluso gala de alianzas “carnales” con el imperio.

¿Qué nación no ansía ser favorecido por el imperio poderoso?

Ante esa traición y sumisión idolátrica a otro poder, Jeremías nos revela un Dios que no castiga con su propia mano.

Se cansa a veces de nuestras transgresiones y afloja su mano, cesando su protección.

Así lee la historia de su pueblo Jeremías, con la pluma de Baruc.

Que podamos leer la historia de nuestros pueblos con esa misma fe, para aprender de nuestros errores y pretendidas alianzas con los poderosos imperios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

23 septiembre 2009

Porque el siervo del Señor no debe… ©

“Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido”. 2 Timoteo 2:24.

La contienda es un ladrón que debemos aprender a reconocer y a manejar inmediatamente.

Es necesario controlarla antes que nos controle a nosotros.

Ser contencioso significa que por costumbre se disputa o contradice todo lo que otros afirman.

Una persona así, discute con amargura y produce discordia.

Unas veces la discordia es abierta, otras es una corriente de rabia debajo de la superficie.

La contienda es peligrosa.

Es una fuerza satánica enviada para destruir.

La Biblia dice que debemos resistir al diablo firmemente.

Cuando alguien nos hiere o nos ofende, el enojo empieza a surgir.

No es un pecado enojarse.

Pero tenemos que manejar los sentimientos de enojo adecuadamente.

No debemos permitir el rencor, la amargura, el resentimiento, o la falta de perdón.

No debemos dejar que el sol se ponga sobre nuestro enojo.

Una actitud de juicio es una puerta abierta para la contienda.

Tenemos que recordar que la misericordia triunfa sobre el juicio.

El juzgar a los demás, por lo general, lleva a los chismes.

Estos, empiezan a diseminar la contienda de una persona a otra.

Nos destruye, la armonía y la unidad.

En realidad, nos saca del área de las bendiciones de Dios.

Cuando viene la tentación de juzgar a otros y después compartir nuestra opinión a través de los chismes y las patrañas, debemos recordar esto…

“… El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra… ”. Juan 8:7.

¡Recuerda!

Dios cambia las cosas a través de la oración y la fe, no a través de nuestras opiniones y chismes.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Sean gratos los dichos de mi boca… ©

“Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
Oh Jehová, roca mía, y redentor mío”. Salmo 19:14.

Las palabras son contenedores de poder.

Tienen poder para crear o destruir.

Pueden demoler o construir, animar o desanimar.

No es aceptable delante de Dios cuando usamos nuestra boca para hacer daño o destruir.

Las palabras bien elegidas pueden cambiar nuestra vida.

Piénsalo, podemos usar nuestra boca y el poder de las palabras para sanar relaciones o destruirlas.

Las palabras adecuadas pueden afectar nuestro futuro de una manera positiva.

Podemos encontrar lo que dice la palabra de Dios acerca de sus promesas y el futuro de nosotros como creyentes, entonces profetizaremos acerca de nuestro futuro.

Podemos empezar a llamar las cosas que no son, como si fuesen.

Tomar palabras de fe y alcanzar el reino espiritual para traer de la bodega de Dios la manifestación de las cosas que él ha prometido.

Sabemos que las palabras pueden ser usadas adecuadamente o no.

Nuestra boca debe pertenecer al Señor y debemos ser disciplinados con lo que sale de ella.

Debemos hablar sus palabras y usar nuestros labios para comunicar su mensaje.

Que tus palabras sean un instrumento para animar y no para desanimar.

Amén.

Dios Te Bendiga.

22 septiembre 2009

Porque de tal manera amó Dios… ©

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Juan 3:16.

Dios amó tanto al mundo que dio su único Hijo como un sacrificio por él.

¡Dios te ama!

Eres especial para él.

Dios no te ama porque eres una buena persona o porque haces todo bien.

Él te ama porque es amor.

El amor no es algo que Dios haga, es algo que él es.

Es su naturaleza.

El amor de Dios es puro y siempre fluye.

No se puede ganar o merecer.

Tiene que ser recibido por fe.

Cuando lo hacemos, somos fortalecidos en el ser interior.

Cuando estamos fortalecidos interiormente, las dificultades externas no nos pueden vencer.

Si no lo has recibido, no puedes compartir este amor con otros.

Deja que Dios te ame.

Recibe su amor.

Que abunde en ti.

Medita en él.

Permite que te fortalezca.

Y como resultado puedes regalar ese amor a otros.

Amén.

Dios Te Bendiga.

No lo digo porque tenga… ©

“No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación”. Filipenses 4:11.

La Biblia nos enseña a estar contentos, sin importar las circunstancias.

No debemos estar desconcertados por nada, suceda lo que suceda.

Al contrario, necesitamos orar acerca del problema y expresar nuestras necesidades a Dios.

Mientras esperamos que Dios obre, debemos estar agradecidos por todo lo que él ya ha hecho por nosotros.

He descubierto que el secreto del contentamiento es pedir a Dios todo lo que deseo y entender que si es bueno, él lo va a conceder en el momento preciso y si no, él hará algo mucho mejor que eso.

Tenemos que aprender a confiar en Dios completamente, si vamos a disfrutar de la paz.

Tenemos que meditar en lo que Dios ha hecho en nuestra vida, en vez de pensar solo en lo que estamos esperando todavía.

Dios te ama.

Y solo desea el bien para ti.

Debes estar contenta al saber que su camino es perfecto y que él tiene una recompensa grande para los que confían en él.

Confía en Dios.

Escóndete en el lugar secreto en él.

Amén.

Dios Te Bendiga.

21 septiembre 2009

Digo, pues: Andad en el Espíritu… ©

“Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne”. Gálatas 5:16.

¿Quién está en control de tu vida?

¿Tú o Dios?

¿Estamos dispuestos a entregar al Espíritu Santo el control de nuestras vidas, permitiendo que nos dirija y nos guíe?

La mayoría de nosotros diría que este es el deseo de nuestro corazón, pero muy pocos lo hacen.

¿Cuál es el problema?

Nuestra carne trata de asumir el control.

Gálatas dice claramente que la carne se opone continuamente contra el Espíritu (Gálatas 5:17).

Lo que desea la carne, está en contra del Espíritu.

Lo que desea el Espíritu, la carne nunca lo aprueba.

Tenemos que rechazar el mal y escoger el bien.

El papel del Espíritu Santo en nuestras vidas incluye incentivarnos a tomar las decisiones correctas, pero su papel no es -y nunca será- obligarnos a tomarlas.

Dios nunca nos haría daño.

Él quiere que confiemos en su dirección para simplemente obedecerlo, aunque no entendamos todo.

Cuando estamos dispuestos a entregar el control de nuestras vidas al Espíritu Santo, él nos guía a la victoria.

Deja que el Espíritu Santo controle tu vida.

Te guiará a la voluntad perfecta de Dios, esto incluye bendiciones abundantes y extraordinarias, la paz y el gozo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Cuando pases por las aguas… ©

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”. Isaías 43:2.

Dios quiere que seamos diligentes y que lleguemos hasta el final con él, no que vayamos parando en el camino, frente a cada dificultad.

Uno de los desafíos más grandes es el de enfrentar nuestras montañas en vez de tratar de hacer otro camino alrededor de ellas.

A veces damos vueltas y vueltas alrededor de la misma montaña y terminamos como los israelitas en el desierto, vagando durante cuarenta años.

Tenemos que aprender a subir las montañas, llegando hasta el final con Dios.

Ese es el único sendero a la victoria.

Te animo a seguir todo el camino con Dios, por difícil que parezca.

Deja que él haga su voluntad en tu vida.

Ora para que se cumpla su voluntad, no la tuya.

Dios quiere que dirijas tu vista hacia delante, que plantes firmemente tus pies en el camino y que sigas hasta el final.

A propósito, la actitud que asumes mientras atraviesas el camino es lo más importante.

La palabra dice que debemos tener gozo, porque es posible que tengamos que pasar por el camino de nuevo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

20 septiembre 2009

Y yo rogaré al Padre… ©

“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre”. Juan 14:16.

Servimos a un Dios trino… Padre, Hijo y Espíritu Santo, un solo Dios, tres personas.

El Espíritu Santo es quien puede hacernos santos.

El Padre planificó nuestra santidad, el Hijo la pagó y el Espíritu Santo la realiza.

Llegamos a ser santuarios de Dios por la presencia en nosotros de quien es santo.

El Espíritu Santo es el agente encargado en el proceso de la santificación, cumpliendo en nosotros lo que tiene que ser logrado.

Es vital que entendamos el ministerio del Espíritu Santo para apreciarlo y cooperar con él.

Es el Espíritu Santo que nos mueve a orar y nos enseña cómo hacerlo.

Nos fortalece en el momento de necesidad.

Solo él puede ministrar a nuestro ser interior, donde necesitamos tantas veces ser consolados y refrescados, mientras vivimos aquí en la tierra.

Debemos permitir que el Espíritu Santo tome el control.

Nosotros solos, no podemos cambiar las cosas en nuestra vida que tienen que ser cambiadas, pero el Espíritu Santo si puede hacerlo.

Confía en el Espíritu Santo.

Comienza hoy a recibir el beneficio de su ministerio.

Deja que te muestre nuevas soluciones a viejos problemas.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón… ©

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”. Colosenses 3:23.

En todas nuestras vidas, hay espacios de tiempo que debemos dedicar a lo que llamamos “vida normal” y “quehaceres cotidianos”.

Tendemos a ver estos quehaceres como muy diferentes a las cosas que consideramos sagradas.

La mayoría prefiere las tareas sagradas por sobre los quehaceres comunes.

El hecho de ver dos lados de nuestra vida en categorías totalmente distintas por lo general causa un problema serio.

Con frecuencia nos sentimos divididos dentro de nosotros mismos, luchando para terminar con las tareas de la “vida normal” y con los “quehaceres comunes” para poder volver a los asuntos “sagrados”, porque nos sentimos más santos cuando estamos haciendo lo que consideramos santo.

Todo lo que hacemos debe ser ofrecido al Señor y si se hace con un corazón puro y amor, llega a ser santo.

La verdadera libertad es aquella que te permite no tener que vivir una vida dividida, en la que algunas cosas están en la categoría de comunes y otras en la categoría de santas.

El Señor es santo y él vive en nosotros, así que esto nos hace santos.

Por lo tanto, dondequiera que vayamos y cualquier cosa que hagamos, todo llega a ser santo cuando se hace para él.

Únete conmigo en el estilo de vida liberada y comienza a gozar de la vida diaria.

Amén.

Dios Te Bendiga.

19 septiembre 2009

Sed, pues, vosotros perfectos… ©

“Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”. Mateo 5:48.

Se nos manda a ser perfectos y cuando Dios exige algo, pone el deseo en el corazón para alcanzarlo.

Sin embargo…

Este deseo de ser perfectos puede causar mucha frustración.

La perfección es un proceso que se desarrolla en nuestra vida, mientras cambiamos de un grado de gloria a otro.

Hay grados de perfección.

Podemos ser casi perfectos en un área y muy imperfectos en otra.

Cuando entregamos nuestra voluntad a Dios, tenemos un corazón perfecto.

Pero aun en ese momento, todavía tenemos fallas, debilidades, malos hábitos, e imperfecciones.

El Señor nos acepta tal como somos y nos considera perfectos, mientras estamos en el camino hacia la perfección.

Si has entregado tu voluntad a Dios, este el primer paso.

Ahora tienes un corazón perfecto y el proceso ha comenzado.

No estás solo en tu peregrinaje de gloria en gloria.

Pablo dijo en Filipenses 3.12, 13 que quería ser perfecto, pero que no había llegado.

Seguía adelante hacia la meta.

Sabía que si su corazón estaba bien encaminado (si tenía un corazón perfecto), eso era todo lo que Dios pedía.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Puestos los ojos en Jesús… ©

“puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”. Hebreos 12:2.

¿Tienes comunión con tu problema o con Dios?

El diablo quiere que pensemos en nuestro problema, que nos preocupemos, que hablemos y razonemos, buscando una solución a nuestro problema.

Dios desea que pasemos tiempo con él, hablando con él, pensando en él y en su palabra.

Es en Jesús en quien debemos fijar la vista para suplir nuestras necesidades.

Si meditamos en él, nuestro problema no tiene poder sobre nosotros, pero si meditamos en el problema, lo agrandamos por sobre él.

Cuanta más atención le prestamos al problema, mas lo alimentamos y más poder tiene sobre nosotros.

El diablo lo maneja como si fuera una bola de nieve que va rodando.

Cuanto más te preocupes, piensas, hablas, planificas y diseñas soluciones en tu mente, más grande se hace el problema.

Si miras a Jesús, experimentaras el poder milagroso de Dios, mientras confías en él.

Amén.

Dios Te Bendiga.

18 septiembre 2009

Por lo cual te aconsejo que avives el fuego… ©

“Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos”. 2 Timoteo 1:6.

Tenemos que estar alertas vigilando el espíritu de la pasividad.

Esta es una de las herramientas favoritas que Satanás usa en contra de los hijos de Dios.

El postergar las cosas hasta la última hora y la pereza son primas de la pasividad y atacan juntas.

Una persona pasiva espera ser movida por alguna fuerza externa antes de actuar.

Nosotros somos motivados y guiados por el Espíritu Santo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Por la misericordia de Jehová… ©

“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad”. Lamentaciones 3:22, 23.

Cada día podemos encontrar un lugar fresco para empezar.

Me gusta la manera en que Dios ha dividido los días y las noches.

Me parece que no importa cuán difícil o problemático fue un día, el amanecer trae nueva esperanza.

Dios quiere que regularmente pongamos el pasado atrás y hagamos lugar para un nuevo comienzo.

Quizás estés atrapado en algún pecado y aunque te hayas arrepentido, todavía te sientes culpable.

Puedes estar seguro de que el arrepentimiento sincero trae un nuevo comienzo fresco.

Una vez que entiendes la gran misericordia de Dios y comienzas a recibirla, estarás más dispuesto a mostrar misericordia a otros.

Posiblemente te duela una herida emocional.

La mejor manera de dejar el pasado atrás es perdonar a la persona que te hirió.

El perdón siempre significa dejar el pasado atrás.

Dios tiene nuevas cosas en el horizonte de tu vida, pero nunca las veras si vives y revives el pasado.

El hecho de seguir pensando y hablando de esto te mantiene atrapado.

Cada día es un nuevo día.

No malgastes el presente viviendo en el pasado.

Amén.

Dios Te Bendiga.

17 septiembre 2009

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro… ©

“Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros”. 2 Corintios 4:7.

A veces nuestras estructuras se van resquebrajando como el barro seco y hasta nuestra religiosidad y cultura parecen elementos firmes inconmovibles pero quedan expuestos a los primeros golpes.

El cristiano verdadero, el que se somete a la palabra, puede sufrir distintos tipos de circunstancias propias de su naturaleza humana, sujeto a leyes que no lo diferencian de los otros seres.

Sin embargo…

No puede ser destruido.

Hay una razón de ser que lo sostiene contra todo, es la fe, por virtud de una promesa de Dios que nos alcanza por la gracia a quienes confiamos en él.

En ocasiones se ve la superficie vulnerable y no la estructura que lo sostiene.

Gracias a Dios, nuestra dependencia a Cristo permite mantenernos firmes ante cualquier situación de la vida, porque sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.

Pero llevamos un tesoro (el evangelio) en vasos de barro para mostrar que este poder del evangelio es de Dios y no de nosotros.

Pablo también portaba en sí mismo este tesoro.

La grandeza reside en el hecho de que una débil vasija, lleve tamaño tesoro.

El mensaje de Cristo Jesús, llevado por un mortal que no es dueño del tesoro, tan sólo el portador del mensaje y que no depende de su elocuencia, sino del poder que lo origina y produce el efecto vivificador.

Verdaderamente una paradoja asombrosa.

Pablo tiene en mente la imagen tan familiar para él, un soldado, cercado de enemigos, pero no tanto como para perder su libertad.

La perplejidad a veces llega a la desesperación.

El apóstol aparece perseguido y a punto de caer, pero no abatido hasta la desesperanza.

Se lo ve derribado, pero no a al punto de no poder volver a levantarse.

La gracia de la fe nos guarda de desmayar.

Es un elixir contra el desvanecimiento en los momentos críticos.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Pero sin fe es imposible agradar a Dios… ©

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. Hebreos 11:6.

El miedo es un pariente cercano del temor.

Tanto el miedo como el temor manifiestan claramente que no estamos operando con fe, que es la única manera de agradar a Dios.

El temor frecuentemente nos impide seguir adelante y hacer lo que deseamos.

El miedo nos quita la paz y el gozo del momento, porque tenemos una actitud negativa hacia lo que vamos a hacer, aunque no quisiéramos sentirnos así.

El hecho de entender que Dios siempre nos capacita para todo lo que tenemos que hacer nos traerá la liberación del espíritu de miedo.

No tenemos que sentir miedo acerca de cosas nuevas, desafíos, o incluso acerca de cosas desagradables.

Podemos enfrentar la vida con una actitud de confianza, sabiendo que donde sea que Dios nos guie, también hará la provisión.

Dios nos da la gracia suficiente para cada día, tal como proveía maná para los israelitas un día a la vez.

Cada vez que te des cuenta de que sientes miedo acerca de algo, decide dejar de lado el miedo y cree que puedes hacer con gozo todo lo que tengas que hacer porque Dios está contigo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

16 septiembre 2009

Pero él da mayor gracia… ©

“Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. Santiago 4:6.

Todo ser humano tiene tendencias pecaminosas, pero Santiago enseña que Dios nos dará más y mayor gracia para resistir esas tendencias.

Pasé gran parte de mi vida cristiana tratando de resistir mis propias tendencias pecaminosas.

Todos mis esfuerzos resultaron en mucha frustración.

Tuve que llegar a un lugar de humildad.

Aprender que Dios da mayor gracia a los humildes y no a los soberbios.

Tenemos nuestras propias ideas acerca de lo que podemos lograr, pero frecuentemente sobreestimamos nuestras capacidades.

Debemos ser humildes, sabiendo que fuera de Dios, no podemos hacer nada.

Si estás planificando tu propio camino, tratando de lograr cosas en tu propia fuerza carnal, estarás frustrado.

Probablemente hayas pensado…

- No importa lo que haga, parece que nada resulta bien.

Nada resultará hasta que aprendas a confiar en la gracia de Dios.

¡Relájate!

Deja que Dios sea Dios.

No seas tan duro contigo mismo.

El cambio es un proceso y sucede poco a poco.

Estás en el camino hacia la perfección.

¡Disfruta el viaje!

Amén.

Dios Te Bendiga.

Mirad, pues, con diligencia cómo andéis… ©

“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios”. Efesios 5:15.

Las emociones, los sentimientos, son parte del alma, dados por Dios a nosotros.

Una vida sin sentimientos sería muy seca y aburrida… pero si dejamos que los sentimientos nos controlen, pueden ser muy peligrosos y hacernos muy infelices.

Lo que sea que Dios nos da para disfrutar, Satanás tratará de usarlo en nuestra contra.

Dios nos ha dado sentimientos para ser una bendición para otros en el reino, pero Satanás trata de usarlos para causar sufrimiento.

Quiere que tomemos todas nuestras decisiones basadas en los sentimientos y que dejemos que estos, nos gobiernen.

Los sentimientos llegan a ser peligrosos y dolorosos, cuando no entendemos que podemos decidir si nos gobiernan o no.

¿Cuántas veces sentimos que alguien nos ha ofendido?

Podemos decidir si vamos a sentirnos ofendidos o no.

Caminar según nuestras emociones significa hacer lo que queremos ahora, lo que nos hace sentir bien en el momento.

Nuestro futuro es afectado por las decisiones que tomamos hoy.

Has que tus emociones te sirvan, no pases tu vida sirviéndoles a ellas.

Decide hoy manejar tus emociones en vez de dejar que ellas te manejen a ti.

Amén.

Dios Te Bendiga.

15 septiembre 2009

Derribando argumentos y toda altivez… ©

“derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”. 2 Corintios 10:5.

¿Tienes a veces dificultades con pensamientos distraídos?

Dominar la mente humana es como domar un animal salvaje.

No te desanimes.

Con diligencia y mucha gracia de Dios, puedes ganar el control de tu mente.

La clave de la victoria sobre los pensamientos malos, para evitar que vuelvan, es reemplazarlos con pensamientos sanos.

Fija tu mente en cosas buenas.

Decide empezar a pensar cosas buenas y a entrenarte, a tener pensamientos puros.

El hecho de dar vuelta y vuelta a los problemas en nuestras mentes, sin llegar a una solución, nos lleva a confusión.

El Espíritu Santo me hizo ver que no puedo confundirme, excepto cuando estoy tratando de solucionar algo que debo dejar en las manos sabias de Dios.

Los pensamientos negativos causan muchas dificultades.

Como una persona piensa en su corazón, así es.

Yo creo que nuestros pensamientos trazan limites para nuestras vidas y que tenemos que vivir dentro de esos límites.

Amén.

Dios Te Bendiga.

A ordenar que a los afligidos de Sion… ©

“a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto… ”. Isaías 61:3.

Miles de personas han sido dañadas severamente en sus vidas.

Vienen de relaciones quebrantadas o de experiencias de abuso, que todavía tienen consecuencias negativas en sus vidas.

Dios quiere enviar el viento del Espíritu Santo a nuestras vidas, para remover las cenizas que han quedado del intento de Satanás por destruirnos y para cambiar las cenizas por belleza.

El Señor me ha enseñado que el fruto que es constantemente malo viene de raíces malas.

No importa cuánto tratemos de deshacernos del fruto malo, si las raíces no se sanan, continuarán dando frutos malos en otro lugar.

Dios nos ha creado para ser amados.

Él quiere amarnos, quiere que nos amemos los unos a los otros, que sintamos amor y nos aceptemos a nosotros mismos.

Sin este fundamento de amor y aceptación, no tendremos gozo ni paz.

Algunos de nosotros necesitamos ser trasplantados.

Si comenzamos en tierra mala, Jesús nos trasplantara para que tengamos raíces y fundamento en su amor, como enseña la Biblia.

Tú sabes que eres de valor, amado y especial.

Cuando tienes este cimiento y estas raíces, produces buen fruto.

Pide a Dios que cambie tus cenizas en belleza.

Amén.

Dios Te Bendiga.

14 septiembre 2009

Mi corazón ha dicho de ti… ©

“Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová”.
Salmo 27:8.

Si nuestro deseo es conocer al Señor de verdad, tenemos que elegir estar donde él estaría, pensar lo que él pensaría, ir donde él iría y tratar a las personas como él lo haría.

Tenemos que buscar correctamente.

Debemos hacer una evaluación, para ver si estamos buscando realmente a Dios mismo, o si estamos buscando solo las cosas que él puede hacer por nosotros.

Deberíamos buscar su rostro y no solamente su mano.

¿Alguna vez has usado mucho tiempo, energía, oración y mucha fe, en un proyecto, para después descubrir que era solamente un pozo seco y llegar a la triste conclusión de que tenias tanta sed como antes?

Pase muchos años de mi vida cristiana, haciendo un proyecto tras otro, pensando cada vez que sería “el proyecto” que me iba a dejar satisfecho, contento y feliz.

Ahora por fin he encontrado lo que satisface mi alma… Jesús el Señor.

Nuestra calidad de vida no consiste en lo que el mundo puede ofrecer, sino en la presencia de Dios, en su voluntad, en conocerlo a él y en conocer sus caminos.

Amén.

Dios Te Bendiga.

La paz os dejo… ©

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”. Juan 14:27.

La paz del Señor es una de las bendiciones más preciosas en la vida.

Desde un punto de vista espiritual, fue la sangre de Jesús lo que compro nuestra paz.

Pero desde un punto de vista práctico o natural, el precio que tenemos que pagar por la paz, es una disposición de cambiar nuestro enfoque de vida.

Nunca disfrutaremos la paz sin la voluntad de ajustarnos y adaptarnos.

Tú y yo debemos estar dispuestos a sacrificar la preocupación y el razonamiento si queremos tener paz.

No podemos tener ansiedad, frustración, o actitudes rígidas y legalistas y también disfrutar de la paz de Dios.

Concentra tu mente y tu conversación en Jesús… no en el problema.

El afán es inútil, vano y arrogante.

Uno de los ajustes más grandes que tuve que hacer fue bajar la velocidad de mi vida.

Es imposible tener paz y estar apurado.

Dios no está apurado.

Amén.

Dios Te Bendiga.

13 septiembre 2009

Jehová el Señor es mi fortaleza… ©

“Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar… ”. Habacuc 3:19.

¿Tienes alguna adicción?

Una adicción es cualquier cosa que te controle, algo que sientes que necesitas para aliviar el dolor.

El dolor puede ser físico, mental, o emocional.

Con frecuencia la adicción es un intento de esconderse de la realidad, postergar la solución de los problemas que causan dolor.

Las adicciones no están limitadas al abuso de sustancias químicas.

Excepto por el cigarrillo, mis adicciones no eran del tipo de sustancias químicas.

Era adicto al razonamiento, la ansiedad, el juicio de los demás, los halagos, la autocompasión, al control y el trabajo.

Cuando me di cuenta de que tenía estas adicciones, decidí romperlas y disciplinarme, todo iba muy bien hasta que sentí el dolor.

Si no hubiese tenido la fuerza interior que el Señor me dio para resistir el dolor, habría cedido otra vez a las adicciones, que habrían aliviado el dolor, pero que darían comienzo al mismo ciclo de nuevo.

Dios no solamente desea darte fuerza, él quiere ser tu fuerza.

Deja que Dios te ayude a romper las adicciones.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Instruye al niño en su camino… ©

“Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”. Proverbios 22:6.

Los hijos son una bendición del Señor (Salmo 127:3), pero también una gran responsabilidad.

Es muy importante entender que somos mayordomos de los dones y los talentos que Dios nos ha dado, no los dueños.

Como tales, debemos buscar la voluntad de Dios para nuestros hijos y encaminarlos en esa dirección.

Es necesario que nuestros hijos aprendan la diferencia entre el bien y el mal, debemos amarlos incondicionalmente y cuando sean adultos darles la libertad para seguir su propio corazón.

Es necesario enseñarlos a fundamentar sus vidas sobre la roca firme… Cristo Jesús.

La corrección apropiada y guiada por Dios es vital para el desarrollo del niño.

Corregir a un niño de una manera que no es bíblica puede ser peor que simplemente no corregirlo.

Como padres, nuestras palabras tienen un efecto dramático y a veces permanente en nuestros hijos.

Por lo tanto, debemos tener cuidado de usar las palabras adecuadas para edificar y no para destruirlos.

Debemos orar que el Espíritu Santo nos ayude a entrenar a nuestros hijos basados en la palabra de Dios, no como el mundo lo hace, sino como Dios nos enseña.

Recuerda, si instruyes bien a tus hijos cuando son niños, cosecharás buenos frutos cuando sean adultos.

Amén.

Dios Te Bendiga.

12 septiembre 2009

Estos confían en carros, y aquéllos en caballos… ©

“Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria”. Salmo 20:7.

La fe, tiene muchos aspectos.

El más brillante, es la confianza.

Esto es algo que tenemos y debemos decidir qué hacemos con ella.

Decidir en quien o en que ponemos nuestra confianza.

Tenemos que recordar quién nos libero en el pasado, quien nos liberara de los problemas actuales y entonces poner la confianza en la persona correcta, Dios.

La confianza tiene ciertas características que la identifican.

No se preocupa, porque ha entrado en el descanso de Dios.

No admite confusión, porque no necesita seguir su propio entendimiento.

La confianza no razona en forma carnal, porque deja que Dios sea Dios.

¿En quién has puesto tu confianza?

¿En qué has confiado?

¿En tu trabajo, tu empleador, tu cuenta bancaria, tus talentos, o tus amigos?

Quizás tu confianza este en ti mismo, en tu pasado exitoso, en tu educación, o en tus posesiones.

Todas estas cosas son temporales.

Están sujetas al cambio.

Solo el Señor no cambia.

Él es la roca firme que no se mueve.

Decide poner tu confianza en Dios.

Requiere una inversión mayor de fe, pero los intereses son fantásticos.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Antes sed benignos unos con otros… ©

“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”. Efesios 4:32.

Cuando guardamos rencor contra alguien…

¿Lo lastimamos realmente?

¿No será que nos lastimamos a nosotros mismos?

Con mucha frecuencia, Jesús hablaba de la necesidad de perdonar a otros.

Si vamos a seguir el camino angosto, tenemos que aprender a ser prontos para perdonar.

Cuanto más rápido perdonamos, más fácil será la solución.

Tenemos que hacerlo antes que el problema eche raíces en nuestras emociones.

Será mucho más difícil sacarlo si tiene raíces profundas y fuertes.

Guardar rencor contra otras personas no las hace diferentes, pero sí nos cambia a nosotros.

Nos hace amargados y difíciles.

Cuando pensamos que estamos guardando rencor, en realidad es el rencor que nos guarda a nosotros.

Es la manera engañosa de Satanás para mantenernos en esclavitud.

Él quiere que pensemos que estamos, que tenemos saldadas las cuentas protegiéndonos de otra herida.

¡Pero nada de eso es verdad!

Quiero animarte a pedir la gracia de Dios para perdonar a cualquiera contra quien tengas rencor.

Decide de ahora en adelante mantener tu corazón libre de este tipo de emoción negativa.

Dios tiene grandes planes para tu vida, pero solamente los verás realizados si transitas por el camino angosto.

Amén.

Dios Te Bendiga.

11 septiembre 2009

Aconteció que estaba Jesús orando… ©

“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos”. Lucas 11:1.

Si vamos a pasar tiempo en la oración, debemos asegurarnos de que el tiempo sea bien invertido, que nuestras oraciones sean eficaces y que estemos orando de tal manera que Dios pueda responder.

También queremos disfrutar de nuestro tiempo de oración.

Una vida exitosa de oración no se desarrolla de un día para otro, tampoco se puede copiar de otra persona.

Dios tiene un plan personal para cada uno.

No podemos siempre hacer lo que hace otra persona y esperar que resulte para nosotros.

Nuestra vida de oración es progresiva.

Avanza mientras avanzamos nosotros, así que ten paciencia.

Con frecuencia nuestras oraciones son muy vagas, sin expresarlas con claridad.

Cuando oras, sé específico con el Señor.

Ora con valentía, con expectación, sé directo y claro.

Tu Padre celestial te ama, así que no tengas miedo de orar con confianza.

El escritor de Hebreos dice que debemos acercarnos al trono de la gracia sin miedo, con confianza, con valentía (Hebreos 4:16).

Si necesitas ayuda en tu vida de oración, sé honesto con Dios.

Cuéntale tus necesidades.

Él te ayudará si se lo pides.

Comienza a decir…

- Señor, enséñame a orar.

Amén.

Dios Te Bendiga.

A los cielos y a la tierra llamo por testigos… ©

“A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia”. Deuteronomio 30:19.

Dios nos ha creado con una voluntad libre.

Eso significa que tenemos la gran responsabilidad de escoger o rechazar su camino.

Dios nos ama más de lo que podemos entender.

Él desea lo mejor para nosotros, pero su palabra dice que pone una decisión delante de nosotros.

Él respeta nuestro derecho a elegir y no va a manipularnos o controlarnos.

El Espíritu Santo busca obrar en nuestras vidas para guiarnos en la senda que Dios tiene planificada, pero somos rebeldes y desobedientes, persistiendo en nuestra propia voluntad, nos permitirá hacerlo, aunque entristezca el corazón y el espíritu de Dios.

Hay muchos creyentes que nunca han disfrutado de la buena vida que Dios ha preparado de antemano para ellos, simplemente porque han rehusado obedecerlo.

Muchos hijos de Dios no están viviendo la vida abundante que él desea, porque han elegido seguir su propio camino.

Te enfrentarás con muchas oportunidades para obedecer o desobedecer.

Dios ha prometido que si eliges caminar en su voluntad, caminarás en la buena vida.

Solo tú puedes tomar la decisión.

Amén.

Dios Te Bendiga.

10 septiembre 2009

Y no se acordaron los hijos de Israel de Jehová… ©

“Y no se acordaron los hijos de Israel de Jehová su Dios, que los había librado de todos sus enemigos en derredor; ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Gedeón, conforme a todo el bien que él había hecho a Israel”. Jueces 8:34, 35.

¡Cuán humanas son las historias de Jueces!

Una historia más de la ingratitud a Dios, el dador de la vida.

Ingratitud hacia aquellos que con su bondad, han sido instrumentos de la bondad de Dios.

En fin, nuestra propia historia.

Se olvidaron del Señor es el estribillo de la historia deuteronómica del pueblo del Antiguo Testamento (el Dios que llamó a Abraham, que los liberó de la esclavitud en Egipto, que los acompañó en el desierto y en el asentamiento en la tierra prometida).

Y se olvidaron de la entrega sin reservas de Gedeón, quien se jugó todo entero para defender su tierra y asegurarles libertad y tranquilidad, luego de haber renunciado a las prácticas idolátricas (Jueces 6:25) y respondido al llamado de Dios de poner todas sus fuerzas a su servicio y de su pueblo (Jueces 6:14).

Primero, quisieron hacerlo rey (Jueces 8:22), Gedeón tuvo el tino de no pretender fundar una dinastía real.

Sin embargo…

Cedió a la tentación del poder real… recoger parte de los despojos de guerra, hacerse de un numeroso harén y confeccionar un objeto sagrado (efod) y un altar real en Ofra, todo Israel le fue infiel al Señor por causa del efod, el cual se volvió una trampa para Gedeón y su familia (Jueces 8:27).

Todo terminó en tragedia.

Después de 40 años de paz, los israelitas volvieron a abandonar a Dios para adorar representaciones de Baal y no correspondieron a la bondad de Jerobaal y su familia.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio… ©

“y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre”. Juan 2:25.

¿Cuántas veces nos dejamos llevar por lo que dice la gente?

A menudo decimos…

- Tengan cuidado con éste que es así y así.

La mayoría de las veces son prejuicios, valoraciones que hacemos antes de conocer verdaderamente a una persona.

Conocerla realmente, va más allá de lo que nos cuentan acerca de ella, o lo que nos causa como primera impresión.

Se trata de entrar al “corazón” mismo de alguien.

Muchos siguieron a Jesús a lo largo de su ministerio.

Cada uno de los seguidores llegó a él motivado por algo diferente… porque compartían sus ideas, su forma de tratar a la gente, su religiosidad.

Todos llegaban a Jesús por algún motivo.

Pero no todos estaban dispuestos a aceptarlo como Hijo de Dios.

Muchos como en la parábola del sembrador se acercaban a él, se entusiasmaban, pero no lograban transformar verdaderamente sus vidas.

Este texto bíblico nos adelanta lo que vendrá… encontrarse con Jesús significa poder nacer de nuevo.

Eso es lo que hizo Nicodemo.

Jesús entra en el corazón de cada uno de sus seguidores.

Él conoce tus pensamientos y necesidades.

A Jesús no le alcanza con tener un público numeroso, iglesias llenas, o que todos hablen maravillas de los milagros que hace.

Lo que Jesús quiere es que nos entreguemos a él con el corazón, no con la boca o con las ideas.

Jesús entra también en tu corazón.

Te conoce y sabe tus pensamientos y necesidades.

Tú puedes aceptarlo y seguirlo.

Si es tu corazón el que alaba a Cristo, todo tu ser, pensamientos y actuar serán una expresión de esa alabanza a Cristo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

09 septiembre 2009

Porque para mí el vivir es Cristo… ©

“Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”. Filipenses 1:21.

Cuando el apóstol Pablo redacta esta carta para la comunidad de Filipos, lo hace desde una situación muy especial y difícil para su vida… se encuentra preso, sabe que va a ser juzgado, que su futuro está entre la vida y la muerte.

Ante esta realidad angustiosa les dice a sus hermanos filipenses, quienes oran por él…

“Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”. Filipenses 1:21.

Pero…

¿Qué nos quiere decir Pablo con esta frase?

Que a pesar de estar preso, de tener el imperio romano en contra, él confía en Cristo, quien lo llamó y transformó su vida, la cual ha sido dedicada a proclamar la buena noticia y fundar comunidades de fe.

Ser liberado es poder continuar su misión, lo cual es para él un motivo de gratitud.

Pero en caso de ser condenado, Pablo sabe que Cristo venció a la muerte por la resurrección, por eso no tiene miedo alguno, ya que ve en la muerte la esperanza de encontrarse con Cristo.

Esta alternativa de vivir o morir no depende del apóstol, está bajo la voluntad de Dios, él lo sabe y lo respeta a pesar de sus deseos personales.

A ti que lees esto, al empezar o terminar el día, te invito a que tomes un momento y oremos juntos, por aquellos que están frente a una situación difícil, para que su sentir sea el de Pablo.

Oremos a Dios para poder demostrar que nuestra vida es Cristo y que nuestras acciones reflejen su amor, que nos permitan ir al encuentro del otro, para darle un abrazo al que se encuentra solo(a), escuchar y compartir nuestras experiencias de fe aceptando la voluntad de Dios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Porque todo aquel que hace la voluntad… ©

“Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que esta en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre”. Mateo 12:50.

El capítulo 12 de Mateo nos presenta dos grupos que debían haber reconocido desde un primer momento, la naturaleza, obra y predicación de Jesús.

Esos grupos son… los dirigentes de Israel y la propia familia de Jesús.

Ambos grupos desconocen a Jesús como el Hijo de Dios.

La madre y los hermanos querían hablar con Jesús porque consideraban que no estaba en una actitud correcta.

A modo de conclusión y señalando a sus discípulos, Jesús responde con el texto que nos ocupa hoy y que contiene dos claves importantes.

Primero, Jesús extiende el alcance del vínculo familiar al grupo de sus discípulos, a los que componen la comunidad de sus seguidores y a todos los que se unirán en el futuro.

Esta extensión de la familia del vínculo de sangre a la gran familia de la fe, es una ampliación del vínculo fraternal.

En efecto, para todos los seguidores de Jesús se abre la nueva dimensión familiar por el vínculo de la fe.

Segundo, surge de la conclusión del verso, la máxima extensión de ese vínculo a cualquiera que hace la voluntad de mi Padre.

Para entrar en la gran familia de la fe no hay limitaciones de sangre, ni de raza, clases sociales, o sexos y ese será el sentido de la evangelización de la Iglesia, sin ningún tipo de fronteras.

Amén.

Dios Te Bendiga.

08 septiembre 2009

Hermanos, yo mismo no pretendo…©

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante”. Filipenses 3:13.

El apóstol hace un repaso de su vida y se da cuenta de que no puede vivir aferrado a la historia pasada.

Dios le presenta un tiempo nuevo.

Para ello, debe esforzarse en alcanzar la meta, lo que Dios tiene guardado para él, tiene que descubrir qué es lo que Dios espera de su vida y ministerio.

Siente, en su cuerpo y en su espíritu, que Cristo lo ha transformado.

Además, reconoce que esa transformación suya sirve como ejemplo para que las vidas de muchas personas más también sean tocadas por Cristo.

Por eso, Pablo se pone como un referente que puede guiar a los demás hacia Cristo reconociendo, por otra parte, que él mismo aún está en camino.

La vida, para nosotros, es un movimiento permanente que nos acerca a Cristo cada día un poco más.

No podemos decir que ya hemos llegado a la meta.

Siempre hay pasos que dar, algo más por aprender, sentimientos y cargas que confesar, esperanzas para atesorar, tareas a planificar y personas con quienes contar en el camino de la fe.

El apóstol Pablo superó su sentimiento primario de autosuficiencia.

Ahora está llamado a compartir lo que sabe y experimenta por su seguimiento de Cristo.

Lo hace buscando a las personas, compartiendo acciones de sanidad y por medio de testimonios escritos y orales.

Necesita las comunidades de fe, así como éstas lo necesitan a él.

El Espíritu Santo fue el instrumento de Dios para movilizarlo y capacitarlo como apóstol de Cristo resucitado.

Este mismo Espíritu sigue actuando entre nosotros.

Dejemos que su poder nos transforme.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Le oyeron hablar los dos discípulos… ©

“Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús”. Juan 1:37.

Los discípulos de Juan siguieron espontáneamente a Jesús.

Ellos estaban preparados, pero sabían que él tenía mucho más para enseñarles.

Grande fue su sorpresa cuando vieron y escucharon a un Jesús que nada tenía que ver con las tradiciones judías del Antiguo Testamento.

Es que Jesús vino a cambiar todas las cosas, a revelar una religión que ninguno había conocido hasta entonces y que todavía no hemos acabado de comprender.

No es la religión de un Dios a la medida de nuestras ideas, que obra según nuestros planes.

Se trata de un Dios humilde de corazón, que somete el mal con la bondad y la mansedumbre, un Dios que vino al mundo a amar, a entregarse como el cordero destinado al sacrificio.

- ¿Qué buscan?

Son las primeras palabras que pronuncia Jesús al ponerse en contacto con sus seguidores.

Y es la pregunta que nos hace a todos los hermanos y hermanas deseosos de la luz.

Vengan y vean, es la invitación que nos hace Jesús accediendo a la pretensión de conocerlo.

Verlo implica abrir la puerta a las sorpresas, a la vida.

Cuando la vida entra, ella misma ayuda a elegir el camino y va desplazando otros que nos hielan el corazón, como el consumismo, la avaricia, la codicia, el egoísmo.

Hemos encontrado al Mesías, es el grito de júbilo que descubren los corazones de los creyentes auténticos.

Y esto sucede porque es Jesús quien nos moviliza con su fuerza persuasiva.

Permitámosle entonces el actuar en nuestras vidas.

Él está en medio nuestro y nos pide que como Juan seamos sus profetas y testigos, vayamos juntos de la mano como hermanos.

Amén.

Dios Te Bendiga.

07 septiembre 2009

Guías ciegos, que coláis el mosquito… ©

“¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!”. Mateo 23:24.

Quizás los fariseos habían llegado a un máximo de convicción en su saber, entender y hacer, por ello, tal como lo testifican los evangelios, se habían erigido como modelos de fe para todo el pueblo.

Jesús debió enfrentarlos durante su ministerio y ese enfrentamiento fue causa de su muerte.

Cuando decimos que Jesús murió por el pecado de todos nosotros deberíamos pensar y entender que ese pecado no es cualquier pecado, sino la actitud farisaica.

Su ira contra los fariseos es enorme e inocultable.

El versículo de hoy muestra la seguridad que produce la ceguera.

Como aquel hombre que de tanto recorrer el mismo camino, lo hace con los ojos cerrados… no necesita ver nada, porque lo sabe y conoce todo.

La total seguridad farisaica les impide tener una actitud crítica hacia sus propias convicciones y conductas.

Sólo les queda actuar como jueces de los que aún no son como ellos.

Por eso lo acompañan a Jesús solamente para juzgar sus palabras y sus acciones.

La ceguera de los fariseos es su incapacidad de ver lo nuevo, lo diferente.

¿Qué provoca esa ceguera?

La seguridad absoluta de haber conseguido lo máximo en sus convicciones y prácticas.

Esto hace que a partir de allí sólo se puedan tener actitudes conservadoras… no perder lo logrado, oponerse permanentemente a lo nuevo y diferente, rechazar nuevas propuestas o alternativas.

Ver y oír… esto significa exponerse a lo nuevo, también a lo nuevo de Dios.

Ver y oír… no ser sordos ni ciegos, significa dejarse tocar por Dios que nos llama a cada momento y dejarnos tocar por la realidad de todos los hombres para poder responder a las necesidades que se nos plantean.

Así no seremos guías ciegos.

Amén.

Dios Te Bendiga.

El Padre ama al Hijo… ©

“El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano”. Juan 3:35.

Estamos tan acostumbrados a los usos arbitrarios del poder, que nos cuesta mucho entender que Jesús tenía poder sobre todas las cosas.

¿De qué poder hablo?

Jesús no era un déspota ni un populista.

No tomaba medidas para engrandecerse a sí mismo, ni para juntar más clientela.

Estaba sobre todo y sobre todos, pero no utilizaba su poder para sacar provecho propio de las situaciones ni de las personas.

En este breve pasaje que encontramos en el evangelio de Juan se repite en tres oportunidades que Jesús está sobre todo.

Pero como él mismo lo señala en otro momento, su reino no es de este mundo, o sea que no se rige por las reglas de este mundo y por lo tanto, podemos deducir que su manera de ejercer el poder nada tiene que ver con las manifestaciones del poder terrenal que soportamos a diario.

Él no pide subordinación ciega, ni que aceptemos jerarquías impuestas, ni poderes extraordinarios para manejar presupuestos sin rendir cuentas.

En numerosas oportunidades durante su ministerio, Jesús hace un llamado a sus discípulos a estar dispuestos a servir a los demás antes que recibir honores o ser considerados los primeros.

Pero seguir otras reglas de juego es sin duda difícil.

Estamos rodeados de una cultura basada en el individualismo y la competencia que nos lleva a querer dominar en las decisiones, señalar qué debe hacerse, ocupar un lugar de jerarquía y ansiar privilegios y riquezas.

Jesús nos llama a romper con estas reglas y a aceptar su modelo de vida.

La decisión es nuestra.

Amén.

Dios Te Bendiga.

06 septiembre 2009

Dad a Jehová la gloria debida a su nombre… ©

“Dad a Jehová la gloria debida a su nombre; Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad”. Salmo 29:2.

Todo este salmo habla del poder y de la fuerza de Dios.

El rey David invita a todos sobre todo a los reyes y poderosos del mundo a maravillarse del poder de Dios, a alabarlo y adorarlo, a reconocerlo como Dios y soberano.

Y lo hace a través de una exaltación de su poder en las fuerzas de la naturaleza… quizás una tormenta eléctrica, donde la voz de Dios se escucha a través de los truenos y los rayos son bocanadas de fuego.

Alabar y adorar es eso… ponernos en las manos de Dios.

Ese es el verdadero culto que podemos hacer a Dios… reconocer que él es nuestro creador.

Sólo gracias a su fuerza y a su gracia podemos andar nuestra vida, todo lo que tenemos en la vida lo tenemos gracias a él.

Amén.

Dios Te Bendiga.

De parte mía es puesta esta ordenanza… ©

“De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin. El salva y libra, y hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra; él ha librado a Daniel del poder de los leones”. Daniel 6: 26, 27.

¡Cuántos cristianos reniegan de su fe ante la más mínima amenaza o decepción, frente a momentos adversos que nos tocan vivir!

El relato de Daniel en el foso de los leones nos enseña que la salvación de la humanidad está en la adhesión a los mandamientos divinos y en la trasgresión de dichos mandamientos está el peligro y la amenaza mayor.

El mensaje es una exhortación a la obediencia al Dios viviente, precisamente dentro de esa estrecha convivencia diaria con los adoradores de otros dioses.

Es también una exhortación a la vigilancia, a fin de mantenerse preparado ante conflictos graves que nos pueden sobrevenir.

Si Dios mismo no nos lleva y sostiene hoy a través de todos los peligros, estaríamos perdidos.

Pero no estamos solos ni abandonados frente a la superioridad de los imperios del mundo.

A veces quisiéramos ser un poco como Daniel… casi un héroe y campeón en la fe.

Pero somos humanos débiles, que nos dejamos tentar fácilmente.

Estamos llenos de dudas y miedos, somos cómodos e indiferentes.

Mientras perseveramos en la obediencia, podemos sentir muy cerca la ayuda de Dios que dirige la historia y que no permite que los suyos sean burlados.

Nuestra confianza está en la fidelidad de Dios.

El testimonio de Daniel nos exhorta y también nos consuela.

Amén.

Dios Te Bendiga.

05 septiembre 2009

Porque así dijo Jehová, que creó los cielos… ©

“Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro”. Isaías 45:18.

Las preguntas que surgen en momentos difíciles buscan explicaciones a la situación que se vive.

Esto se puede aplicar a las crisis sociales y a las personales.

Como personas de fe, muchas veces nos preguntamos dónde está Dios cuando ocurren, tanto catástrofes naturales como las que son consecuencia de luchas por el poder o de la dominación de humanos sobre humanos.

Dios no ha creado la tierra vacía, la creó para ser habitada, para ser hogar de todos.

La justicia y la solidaridad son indispensables para que esta tierra sea habitación para todas las criaturas.

Dios está siempre presente, no hay espacio en el cual no esté.

Dios sufre con nuestro dolor y llama a cambiar a quienes producimos sufrimiento, para que toda la creación disfrute del milagro de la vida.

Dios llama a cambiar, a ser comunidad, a compartir lo que él nos brinda para que nuestro mundo pueda ser un lugar habitable y no simplemente subsistencia en la miseria.

Dios no declama simplemente, sino que se pone a la par de los seres humanos, se hace persona humana en Jesucristo para que no lo busquemos en lo alto de los cielos o más allá del horizonte, sino para que vivamos este encuentro en la comunidad que propone e invita a todos, a ser señales de un mundo nuevo, habitable, donde no haya personas excluidas de antemano, donde seamos hermanas y hermanos.

Somos llamados a ser señales de justicia, paz y solidaridad, a la manera de Jesucristo.

De esta manera, vivimos la presencia de Dios en lo cotidiano, siendo señales de esperanza para otras personas.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Yo, yo soy el que borro tus rebeliones… ©

“Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados”. Isaías 43:25.

Dios, el liberador de Israel, no puede renunciar a sus propósitos de salvar a su pueblo, porque tampoco renuncia a la promesa que le hizo, de ser bendición para otras naciones.

Aunque su pueblo tantas veces le ha fallado, no es posible que siga por ese camino, no puede ser tan desobediente.

Al menos ese parece ser el pensamiento del Señor.

¿Cuántas veces y en relación con otros hombres y mujeres que conocemos, nosotros también pensamos lo mismo?

¿Cómo es posible que la porfía para la maldad llegue a ese extremo?

¿De no querer perdonar, por ejemplo?

Y nuestro Dios conoce nuestra condición mucho más que nosotros mismos.

Sabe que aún reconociendo la maldad y la permanente tentación de alejarnos de él para caminar en el orgullo de nuestros propios caminos, somos capaces de seguir porfiando una y otra vez, para no admitir que en definitiva es necesario cambiar y cambiar desde lo más profundo.

¿Será que hemos olvidado que solamente él es nuestro Dios y nosotros su pueblo?

¿Será que hemos olvidado que solamente por su gracia somos pueblo para caminar por sus promesas?

¿Será que a menudo no queremos reconocer los crímenes y los pecados de nuestros propios pueblos?

¿Nos parece que no le debemos nada a nuestro Dios?

Amén.

Dios Te Bendiga.

04 septiembre 2009

Mira que te mando que te esfuerces… ©

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”. Josué 1:9.

Josué es elegido por Dios.

Le espera nada menos que tomar el lugar del gran Moisés para continuar liderando a un pueblo difícil en el tramo final del largo camino a la tierra prometida.

Una tierra que se vislumbra plena de riquezas, pero que habrá que conquistar en la batalla, con violencia y pérdida de vidas.

¿Qué exige Dios de Josué (Josué 1:6) y qué le pide el pueblo (Josué 1:18)?

Ambos quieren ver en Josué “valor y firmeza”.

Dios también le requiere fidelidad a la ley otorgada por Moisés y lo invita a meditar en ella para comprender su voluntad.

Pero Dios no sólo exige.

También da a conocer su promesa.

Sabe que los tiempos que le esperan al líder elegido y a su pueblo serán duros, de decisiones fuertes ante las cuales seguramente habrá dudas y temores.

“… no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”. Josué 1:9.

Dios no deja a la deriva a sus hijos en un mar de exigencias, sino que está siempre presente, sosteniendo con amor y firmeza, aún en las situaciones más difíciles.

Pero también espera de cada uno, como lo esperó de Josué, que meditemos en su palabra, que profundicemos en ella para vislumbrar su voluntad y que siendo fieles a ella, la dejemos actuar como guía constante de nuestro pensamiento y de nuestras acciones.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Pero así dice Jehová: Ciertamente… ©

“Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos”. Isaías 49:25.

Somos parte de un mundo en el cual se predica que sólo por la fuerza y la violencia es posible sustentarse.

Quienes detentan el poder saben muy bien que para conservar los privilegios sobre los demás necesitan usar la violencia.

Hay veces que ésta se presenta en forma de guerras, dictaduras, genocidios y otras más sutiles, que promocionan los modelos de éxito por los medios de comunicación.

Convertir al otro, en enemigo es la forma en que se sustenta el poder en nuestro mundo.

Los enemigos son presentados como pobres, inmigrantes, enfermos, los diferentes a una norma establecida.

Un modelo en que la única forma de estar bien es demonizando a los demás.

Se fabrican e inventan guerras para apoderarse de los recursos naturales de otras regiones, se sustentan en mentiras que, una vez develadas, son defendidas con todo tipo de argumentos y cuando los argumentos se acaban, se recurre a la fuerza.

Dios habla, da palabras de esperanza a quienes anhelan un mundo diferente.

Invita a no caer en las mentiras de los poderosos, a ser parte ya aquí de las primicias de su reino.

Dios nos invita a seguir las huellas de Jesús, a vivir a partir de la comunidad de fe una vida renovada, hijas e hijos del mismo Dios, diferentes en muchas cosas pero que comparten el milagro renovador de la esperanza.

El Dios de paz nos llama a ser señales de justicia y libertad a la manera de Jesús por medio de nuestras comunidades de fe.

Comunidades que tendrán una práctica interna diferente al modelo del mundo, porque Jesús se encuentra en medio de ellas.

Amén.

Dios Te Bendiga.

03 septiembre 2009

Jehová el Señor me dio lengua de sabios… ©

“Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios”. Isaías 50:4.

En momentos difíciles solemos decir….

- Hay que tener esperanza.

Tan gastada está la pequeña frase, que muy poco ofrece.

La esperanza que da el discípulo no surge de sus propias ideas… el mismo Dios abre el oído para escuchar.

Dios concede el don de escuchar su palabra y el dolor de los demás.

Es en el encuentro de este escuchar “doble” que surgen palabras de aliento.

Las personas fatigadas, los pueblos desesperanzados, reciben un mensaje de aliento porque Dios mismo ha vencido al modelo de este mundo.

El modelo de los poderosos cae ante un Dios que se compromete con todas las personas a las que les han robado la esperanza.

Un modelo diferente que lleva el sello de la cruz.

Dios mismo asume la fatiga y el dolor de los seres humanos muriendo en una cruz.

La resurrección es la garantía de un mundo nuevo que no está atado a un simple consuelo.

La resurrección es señal de una esperanza activa, transformadora, que señala los orígenes y las fuentes de los malestares a la luz de un reino que no se acomoda a nuestro mundo.

Para dar palabras de esperanza es necesario poner nuestro oído a disposición.

No hay verdadera comunidad de fe si no se escucha la palabra de Dios y simultáneamente el clamor de quienes sufren.

Esta visión integral es la que nos hace personas renovadas, señales visibles para tantos que esperan.


Amén.

Dios Te Bendiga.

Jehová, no hay semejante a ti… ©

“Jehová, no hay semejante a ti, ni hay Dios sino tú, según todas las cosas que hemos oído con nuestros oídos”. 1 Crónicas 17:20.

Estas palabras son parte de la oración con la que David se dirigió a Dios después de escuchar sus promesas en labios de Natán, promesas de alianza y bendiciones para él y su pueblo.

Palabras como reino, dinastía, pueblo elegido, salvación, bienestar de la nación y otras, son importantes en estas promesas y también en la oración con la que David responde a Dios.

Según destaca el Cronista, la grandeza, el poder y fidelidad de Dios por sobre todos los dioses, demostrados con Israel, demandan símbolos o representaciones en la historia.

La dinastía davídica intentará cumplir con esto… el poderío del reino (real o esperado), Jerusalén como ciudad santa, lugar del rey y sede del futuro templo, quieren ser testimonio de la gloria de Dios.

Con Jesucristo, Dios manifiesta un reino de perdón, de amor y de vida plena para su pueblo.

Un reino eterno sin territorio o nación, destinado a manifestar su grandeza y a construir su lugar en los corazones de mujeres y hombres.

Que el reino de Dios se manifestó y está presente entre nosotros, lo prueba aquel que entregó su vida en una cruz por el amor que nos tiene.

Ese reino sigue edificándose en quienes dan gracias en oración, en alabanza y en el servicio alegre, humilde y fiel en el mundo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

02 septiembre 2009

Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo… ©

“Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le parezca”. 1 Crónicas 19:13.

Los pertrechos, los soldados y la arenga antes de enfrentar la muerte.

Un lenguaje terrible que preanuncia siempre lo mismo… destrucción y muerte.

Pero…

¿Qué hace Dios en todo esto?

Joab, oficial del rey David, ve que tiene ante sí una guerra difícil.

Dios es mostrado como quien, aún en la guerra que no desea, está presente y hace su voluntad.

La consolidación del reino de David no está significando el fortalecimiento de la paz, por el contrario.

El crecimiento de su poderío bélico parece ser directamente proporcional al debilitamiento de la paz.

Sabemos que los conflictos interpersonales, sociales y la violencia en todas sus formas son un síntoma de cosas que están mal entre nosotros.

Nunca el camino para solucionar nada.

Sin embargo…

Esto es así, la violencia entre o hacia las personas ha alcanzado niveles alarmantes en sus diferentes manifestaciones y por la larga lista de consecuencias que trae… violencia de orden político, social, económico, violencia en las familias, entre los adultos y los niños, violencia en las escuelas y en la calle.

Seguramente el testimonio y práctica de la iglesia y de muchas personas de buena voluntad ayudan a prevenir, frenar o evitar el crecimiento de la violencia en muchas partes.

La situación demanda un esfuerzo mayor en este sentido.

Amado Dios que puedas hacer tu voluntad entre nosotros, no mientras nos estamos destruyendo sino encontrándonos trabajando por la paz, como Cristo nos enseña.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Israel será salvo en Jehová… ©

“Israel será salvo en Jehová con salvación eterna; no os avergonzaréis ni os afrentaréis, por todos los siglos”. Isaías 45:17.

Si hay algo que el pueblo de Dios debe saber y nunca olvidarse, es que no existe liberación ni victoria verdadera si Dios mismo no es el que la da.

O también, que no existe derrota, si Dios mismo no es el que la permite, para reprender y corregir.

Porque el poder de Dios es aquel que restablece en su pueblo la justicia y la paz, la equidad y el bienestar.

No son los ídolos u ocurrencias y buena voluntad humana que producen todo eso.

Porque aún el pueblo que Dios ha elegido y que está tratando de rescatar desde lo más profundo de la opresión y de la desesperanza, no deja de ser un grupo de personas propensas al orgullo y a la rebeldía contra su creador.

Le cuesta reconocer no solo su fragilidad, sino sus propias responsabilidades y también el gran amor que Dios le sigue teniendo.

Que Dios salve y salve para siempre, no significa entonces que en su pueblo todas las personas quedemos libres de cumplir o no nuestros deberes y responsabilidades.

Significa más bien el reconocimiento y la proclamación de que es la voluntad liberadora de Dios la que anticipa todo buen intento por restablecer la justicia y la paz.

Significa también que es la voluntad de Dios la que produce y moviliza en las personas el actuar con juicio y rectitud, e incluso más… que Dios se vale de personas e instrumentos insospechados para rescatar, salvar y liberar al pueblo de sus falsas confianzas y excéntricas expectativas.

Amén.

Dios Te Bendiga.

01 septiembre 2009

Ahora pues, oye, Jacob… ©

“Ahora pues, oye, Jacob, siervo mío, y tú, Israel, a quien yo escogí. Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará: No temas… ”. Isaías 44:1, 2.

El que ha creado todo y que nos ha incorporado a su pueblo, llamado a ser bendición de todas las naciones, el que nos ayuda en nuestras penurias, no se cansa en recordarnos una y otra vez su intención liberadora.

Y es comprensible que así lo haga.

¿Cómo podríamos llegar a ser bendición, si nuestra propia condición no deja de ser tantas y repetidas veces, una desgracia?

Gente quejosa, que vive de lamentos o de pura nostalgia.

Personas que ante las dificultades, la opresión y la injusticia no hace más que acobardarse, olvidarse de las promesas de Dios, olvidarse de la comunidad de fe y acomodarse a las circunstancias como si ya no hubiera más nada que hacer.

Pero nuestro Dios insiste y lo hace de una manera clara, pide ser escuchado.

Porque es con su palabra que recrea la esperanza y reaviva sus promesas, para que nosotros… su pueblo, volvamos a caminar confiados hacia un futuro mejor.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Delante de Dios en Cristo hablamos… ©

“… Delante de Dios en Cristo hablamos; y todo, muy amados, para vuestra edificación. Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes”. 2 Corintios 12:19, 20.

Pablo sigue su defensa frente a la desconfianza de la iglesia de Corinto.

Habla en plural ahora en nombre de él, de Tito y de otro hermano, quienes, parece, sufren el mismo desprecio.

La reacción desfavorable fue en parte porque Pablo había escrito palabras fuertes sobre aspectos de la conducta de los corintios.

Sin embargo…

La defensa de Pablo fue siempre que lo había dicho todo en el espíritu del amor.

Esta actitud se manifiesta en nuestro pasaje de tres maneras.

Primero, afirma que como base común, los corintios, como Pablo y Tito, pertenecen a Cristo.

Lo que dicen y hacen no es sólo un diálogo entre los dos partidos, sino que Dios también participa.

Segundo, Pablo los acepta como hermanos y hermanas en el Señor.

Como dice Pablo en otro lugar, todos somos miembros de un solo cuerpo.

Las palabras y acciones nos afectan personalmente, por supuesto.

Pero, aun más importante es el efecto que tienen para los demás.

La aceptación mutua como personas amadas por el mismo Señor provee una base firme para la reconciliación.

Finalmente viene el propósito y la meta de lo que decimos y hacemos.

Crecer espiritualmente significa vivir una vida plena de pureza, de entrega, de servicio, de amor, para con Dios y el prójimo.

Quizás podríamos avanzar en la misión de comunicar el evangelio, si atendiéramos a estos principios… reconocer el carácter sagrado de todas nuestras relaciones humanas, aceptar a las demás personas como hechas por el mismo creador y como miembros potenciales del cuerpo de Cristo y actuar para hacer posible una vida plena para todos.

Amén.

Dios Te Bendiga.

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