31 octubre 2009

El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios… ©

“El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas”. Hebreos 1:3 NVI

¿A quién le gusta limpiar algo sucio, olvidado y hediondo?

Poner las manos en algo viscoso, pegajoso y con olor indescifrable, sólo se hace en caso de extrema necesidad… porque lo necesitamos para algo, o porque necesitamos el dinero que nos dan a cambio del trabajo.

Sabemos que trabajos como la recolección de residuos, el desagote de pozos negros con el camión atmosférico, la limpieza de baños públicos, sólo se hacen cuando no existen otras alternativas.

En lo posible los dejamos a otros, porque nos desagradan y porque nadie disfruta de ese tipo de trabajos.

Por eso, cuando comprendemos que Jesucristo, siendo Dios, bajó al mundo para limpiarnos de nuestros pecados, simplemente porque lo deseaba hacer y por el amor que nos tiene desde la creación, nos resulta sorprendente.

El hecho de que Jesucristo se arremangó e hizo el desagradable trabajo de limpieza que nosotros generalmente evitamos, es admirable.

Y esa limpieza, que no es fácil, sólo fue posible a cambio de su propia vida, a través de su muerte en la cruz.

Así, nuestro Señor nos da una gran lección… que es la del servicio, la del trabajo desagradable que se hace con gusto, por amor, sin otra recompensa que la de la tarea realizada.

Amén.

Dios Te Bendiga.

30 octubre 2009

Así que, por cuanto los hijos participaron… ©

“Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo”. Hebreos 2:14.

Llevar la misma sangre, como ocurre en una familia, es un lazo de unión que supera todo tipo de dificultades.

Podemos no opinar igual en todo a nuestros hermanos, padres o hijos.

Pero a la hora de la necesidad, nos unimos con la fortaleza de una roca, para que nada nos pase y nadie, aunque lo intente, logre separarnos.

Pensar en Jesús como nuestro hermano inseparable, teniendo la experiencia de una familia unida, nos llena de tranquilidad.

Saber que Dios, como un padre amoroso, nos ha enviado a Jesucristo para que experimentara nuestra realidad humana y de esta manera comprender cómo vivimos las pruebas a las que nos enfrenta, no nos provoca otra cosa que una infinita gratitud.

Jesús fue carne y sangre humanas para derrotar a la muerte y al diablo y de esa manera hacernos eternos a nosotros, que somos de carne y sangre.

Él compartió con nosotros nuestra humanidad, para que nosotros podamos compartir su eternidad.

Todo esto nos demuestra la dimensión del amor de Dios, que creó el mundo por amor.

Aunque nosotros no lo merezcamos y obviando nuestra desobediencia, por medio de su Hijo nos dio la vida eterna.

Porque Dios quiere que todos tengamos parte en su gloria.

Amén.

Dios Te Bendiga.

29 octubre 2009

Ciertamente, si habiéndose ellos escapado… ©

“Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero”. 2 Pedro 2:20.

Así como en medio del trigo el enemigo siembra la cizaña, la verdad de Dios siempre ha sido infiltrada por el error.

Desde la antigüedad los profetas tuvieron que lidiar con los falsos profetas que con sus propuestas lisonjeras, sus mensajes demagógicos y su retórica deslumbrante pero hueca, arrastraban al pueblo tras ellos.

Siempre el error es más atractivo que la verdad y siempre habrá quienes prefieran la dulzura del engaño a la rispidez de lo veraz.

También la fe cristiana es infiltrada.

Así lo anunció el Señor cuando dijo…

“Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos”. Mateo 24:11.

Y los apóstoles, como antaño los profetas, una y otra vez advierten de los peligros de los que falsean la verdad.

La globalización ha hecho que la fe entrara también en el mercado.

Y aparecen mercaderes que disimuladamente introducen un mensaje engañoso y libertino que les reporta suculentas ganancias, arrastrando tras el error a los incautos y difamando el camino del Señor.

Pedro desenmascara a estos farsantes haciendo una aguda descripción de su forma de actuar y sus motivaciones.

Pero deja unas palabras de aliento para quienes siguen el camino con sinceridad.

“sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio”. 2 Pedro 2:9.

Descansamos seguros en esta promesa de liberación que garantiza la protección de Dios a los que permanecen fieles y temblamos al pensar en el castigo que recibirán quienes arteramente tergiversan la verdad.

Pero nos mantenemos alerta analizando cuidadosamente las múltiples ofertas del mensaje de la fe y manteniendo nuestra mirada en el Señor para no ser arrastrados por la corriente.

Amén.

Dios Te Bendiga.

28 octubre 2009

Te alimentarás con la leche de las naciones… ©

“Te alimentarás con la leche de las naciones, con la riqueza de los reyes serás amamantada. Sabrás entonces que yo, el Señor, soy tu Salvador; que yo, el Poderoso de Jacob, soy tu Redentor”. Isaías 60:16 NVI

Me pregunto…

¿Cuánto de todo lo que recibimos a diario, llámese ropas, alimentos, salud, educación, amistades, etc., se lo reconocemos a Dios y se lo agradecemos como tal?

Seguramente poco.

Me pregunto…

¿Cuántos de los que hoy tienen más recursos económicos o más posibilidades a nivel social reconocen y agradecen a Dios por lo que tienen y manifiestan ese agradecimiento en solidaridad con sus prójimos?

Seguramente pocos.

¿Por qué será que las personas confiamos más en nuestras capacidades y voluntades que en la capacidad y la voluntad de Dios?

Sólo cuando nuestras fuerzas se agotan y nuestro orgullo se siente herido nos acordamos de que existe un Dios salvador y que él nos puede liberar de esa situación.

Uno de los momentos donde más vulnerabilidad manifestamos las personas es frente a la enfermedad o la muerte.

Es ahí donde tomamos conciencia de que todo lo que nos ofrece el mundo como sinónimo de seguridad y salvación es temporal y limitado.

Es ahí donde muchos se encuentran consigo mismos y se hacen un replanteo profundo de su vida y de su fe.

Uno no debería esperar solo esos momentos de la vida para tener la seguridad de que Dios existe en su Hijo Jesucristo.

La comunidad de creyentes no sólo debe esperar los momentos de crisis para darse cuenta de que el Espíritu de Dios la guía y fortalece.

En todos los momentos y ámbitos de la vida estamos llamados a experimentar y reconocer la fuerza salvadora y liberadora de Jesucristo.

Ofrezcamos a Jesucristo todo lo mejor porque ha llegado a nuestro mundo confundido y desorientado la única salvación y verdadera liberación.

Amén.

Dios Te Bendiga.

27 octubre 2009

Porque Dios no es injusto para olvidar… ©

“Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún. Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza”. Hebreos 6:10, 11.

Ayudar con amor y entusiasmo es la clave para que la esperanza sea plena.

Tremenda afirmación, que resuena como un latigazo en una sociedad que “con cada vez mayor indiferencia” va edificándose sobre la base del individualismo, la ley del menor esfuerzo y donde servir parece ser una cada vez más pesada carga.

Resulta claro cuan importante es tener una vida con fundamento y con propósito.

También, cuánta equivocación hay detrás de la idea de buscar una vida sin muchos compromisos, sin desafíos, pues suele conducirnos al vacío.

Y ese vacío suele llenarse con cosas que nos destruyen, que nos deprimen más.

Servir con amor y entusiasmo es la clave para que tu vida sea plena.

Amén.

Dios Te Bendiga.

26 octubre 2009

Porque si Josué les hubiera dado el reposo… ©

“Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas”. Hebreos 4:8-10.

Jesús nos dice… no se preocupen por el día de mañana porque mañana habrá tiempo de preocuparse (Mateo 6:34).

Y es cierto que nuestros quehaceres, nuestro trabajo, nos agobian, pero también nos agobia el tiempo en que vivimos… noticias de desastres por todos lados, el hambre, que se ha convertido en una presencia habitual, la injusticia y el terrorismo, con su cara siempre siniestra.

Y en esta situación aprendemos el valor y la necesidad del descanso de cada día, de cada semana y hasta de las vacaciones que aunque sean en casa, llegan a ser una prescripción médica.

El descanso no es sólo dormir, es necesario tener algún recurso para ablandar día a día el corazón, para poder descansar en paz.

Como cristianos tenemos el regalo de la palabra de Dios, que nos ofrece su don para entrar en un descanso saludable, pero esta palabra no aparece por sí sola, sino que necesitamos sembrarla en nuestro corazón.

Y su fruto es un tesoro de vida, que aparece en la necesidad pero que a su vez va alumbrando nuestra vida, para llegar a un descanso más perfecto.

Amén.

Dios Te Bendiga.

24 octubre 2009

¿Qué es más fácil, decir…? ©

“¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?”. Lucas 5:23.

Tanto quienes lo llevaban en la camilla, como el propio paralítico, querían que fuera curado.

Pero dice la historia que cuando Jesús vio la fe que tenían, le dijo al enfermo…

“… Hombre, tus pecados te son perdonados”. Lucas 5:20.

Si hubiera sucedido hoy, seguramente diríamos…

- ¡Qué fiasco!

Le llevaron un paralítico que quería curarse de su discapacidad y resulta que Jesús sólo pudo decirle que sus pecados quedaban perdonados.

Eso lo podía decir cualquiera.

¿Y qué tenía que ver con la verdadera cuestión?

Si el problema era de salud.

No reaccionaron así los maestros de la ley y los fariseos.

Para ellos era obvio que quien podía perdonar la violación de los mandamientos era Dios y no un “cualquiera” como Jesús.

Además, ellos no pensaban que los pecados y la enfermedad de ese hombre fueran dos cosas diferentes.

Porque esto era algo sabido tanto por ellos, como por la gente común… que cada uno recibía su merecido y que el paralítico estaba condenado a yacer en esa camilla porque estaba siendo castigado por Dios por sus pecados.

Para Jesús esta manera de pensar era inaceptable.

Por eso fue que no sólo dejó sin vigencia la despiadada idea de la represalia, perdonándole sus pecados, sino que también suprimió el supuesto castigo, curándolo de la parálisis.

Tampoco tú y yo tendremos que pagar por nuestro pasado, ni recibiremos nuestro merecido.

Porque, de manera gratuita e inmerecida, Jesús nos regala el perdón.

Amén.

Dios Te Bendiga.

23 octubre 2009

Porque como los cielos nuevos… ©

“Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre”. Isaías 66:22.

Es el sueño de los grandes personajes, de quienes detentan el poder y las riquezas de este mundo, que sus nombres perduren para siempre.

Anhelan que sus gestas, sus victorias y logros figuren en los libros de historia, en la memoria de los pueblos, en las placas de bronce.

La promesa de Dios de un cielo nuevo y una tierra nueva que duren para siempre, una descendencia y un nombre que se recuerde para siempre, está dirigida a un pueblo humillado, pisoteado y oprimido por el dominio de Babilonia.

Babilonia era una potencia extranjera, que había privado al pueblo de Israel de su libertad, llevándolo cautivo a una tierra extraña, donde se adoraba otros dioses.

Allí el rey se consideraba un ser divino y exigía total sumisión.

El reino de Dios que nos anuncia Jesús y nos invita a proclamar, también a nosotros subvierte los criterios de nuestra sociedad.

En las bienaventuranzas encontramos de qué manera pone cabeza abajo los privilegios y las arrogancias de los grandes y soberbios de nuestra sociedad y nuestro mundo, en tanto exalta a los más débiles y relegados.

Jesús llama y declara dichosos a los humildes, a los tristes, a los mansos, a los que tienen hambre y sed de justicia, a los que son compasivos, a los limpios de corazón, a los que trabajan por la paz, a los que son perseguidos por causa de la justicia y les anuncia el reino de Dios, el consuelo, la herencia prometida, satisfacción, compasión, ver a Dios.

Dios quiere ayudarnos en nuestro trabajo y en nuestro testimonio diario para ser sus instrumentos haciendo de nuestra familia, de nuestra comunidad y sociedad un lugar donde prevalezcan los valores del reino de Dios, que son el amor, el servicio y la renuncia a todo privilegio personal para estar a disposición de los demás, sin esperar recompensa.

Amén.

Dios Te Bendiga.

22 octubre 2009

Palpamos la pared como ciegos… ©

“Palpamos la pared como ciegos, y andamos a tientas como sin ojos; tropezamos a mediodía como de noche; estamos en lugares oscuros como muertos”. Isaías 59:10.

Vivimos en medio de una sociedad donde lo que se ha globalizado es la maldad.

La justicia se venda los ojos para no avergonzarse de su propia prostitución.

La vida humana es derramada para acumular bienes y cosas muertas.

Un mundo donde la mentira y el engaño se convierten en la única verdad… todos mienten, esa es la única certeza.

Un mundo donde la paz solamente se garantiza para aquellos que viven en obediencia servil a los intereses de los poderosos de turno, caso contrario hay guerra.

Ahora bien, en medio de toda esta maldad generalizada, en el corazón del que cree surge la pregunta…

¿Tenemos acaso derecho de reclamar a Dios por lo que nos sucede, exigiendo de él una pronta intervención o debemos soportar las consecuencias lógicas de un obrar humano ajeno y contrario a la voluntad del creador?

¿Somos víctimas o culpables en todo esto?

Culpables somos, claro que sí.

Es la ambición humana que busca caminos propios la que ha construido un mundo donde lo que se refleja es justamente su egoísmo.

Pero también somos víctimas y en este caso, víctimas del veneno de la injusticia que se ha generalizado y comienza a provocar su mortal efecto… estamos faltos de visión y sin capacidad para actuar y obrar con absoluta libertad.

Al decir del apóstol Pablo, ya no hacemos el bien que queremos sino el mal que no queremos.

Andamos como ciegos.

Por eso, en medio de las tinieblas que nos rodean, clamemos al Señor para que nos traiga su luz y así enderezar nuestros pasos.

En Jesucristo hallamos esa luz.

Él nos dijo…

“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Juan 8:12.

Amén.

Dios Te Bendiga.

21 octubre 2009

He aquí que esto he hallado… ©

“He aquí que esto he hallado, dice el Predicador, pesando las cosas una por una para hallar la razón; lo que aún busca mi alma, y no lo encuentra: un hombre entre mil he hallado, pero mujer entre todas éstas nunca hallé”. Eclesiastés 7:27, 28.

¿Acaso pensaba Salomón que las mujeres no podían tener sabiduría?

No, porque en el libro de Proverbios personificó a la sabiduría como una mujer responsable.

Lo que Salomón quiso decir no es que las mujeres no sean sabias, sino que es difícil que cualquier persona, hombre o mujer, sea sabia alejada de Dios.

En su búsqueda, descubrió que la sabiduría era casi escasa en ambos sexos, aun cuando en su cultura a los hombres se les daba un programa de educación religiosa y a las mujeres se las restringía.

En efecto, el versículo está diciendo…

- He encontrado sólo una persona entre mil que es sabia a los ojos de Dios.

- No.

- He encontrado mucho menos que eso.

Confía en Dios.

Ejecuta lo que él te dice que hagas a través de su palabra y serás sabio.

No importa si eres varón o mujer.

Amén.

Dios Te Bendiga.

20 octubre 2009

Y el polvo vuelva a la tierra… ©

“y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio. Vanidad de vanidades, dijo el Predicador, todo es vanidad”. Eclesiastés 12:7, 8.

Despojados del Espíritu de Dios, nuestros cuerpos regresan al polvo.

Despojados del propósito de Dios, nuestro trabajo no tiene sentido.

Despojados del amor de Dios, nuestro servicio es vanidad.

Hay personas que trabajan en la iglesia incansablemente, pero son insoportables e irritables en sus relaciones interpersonales.

Su trabajo pasa a ser “pura hojarasca” cuando llegan las pruebas.

Debemos poner a Dios primero sobre todo y en todo lo que hacemos, porque sin él no tenemos nada.

Saber que la vida es vanidad sin Dios motiva a la persona sabia a buscar a Dios primero.

Amén.

Dios Te Bendiga.

19 octubre 2009

Por el placer se hace el banquete… ©

“Por el placer se hace el banquete, y el vino alegra a los vivos; y el dinero sirve para todo”. Eclesiastés 10:19.

El mundo en el que vivimos es un mundo consumista.

Y hasta los cristianos se volvieron “consumistas de la religión”.

Se dice que la iglesia local…

- No responde a los deseos personales.

- Que el mensaje del domingo no dejó nada.

- Que los hermanos no demostraron amor.

- Que en el culto faltó más fervor que me movilice el cuerpo y las emociones.

- Y hasta se busca varias iglesias que “sepan” dar más cosas atractivas o sensacionales o con más “marketing religioso”.

Es que se olvidó que a la iglesia vamos para dar lo que tenemos o lo que somos a Dios y a los hermanos.

Y hasta a los pastores los atrapa la ansiedad de no saber qué otra cosa deben hacer para conformar a la gente, en vez de centrarse en los propósitos de Dios.

Laodicea era una ciudad de Asia con una importante iglesia, muy bendecida en cuanto a recursos materiales.

Sin embargo…

Los creyentes olvidaron el rol social que les cupo en su tiempo.

Eran tibios e indefinidos en sus relaciones humanas.

La realidad es que el mundo occidental, en su obstinado afán por alcanzar el bienestar, ha dejado al hombre y a la mujer una sensación de vacío, de tristeza, de insatisfacción.

¿Has aprendido el verdadero rol social en tu congregación?

Puedes movilizar a otros con la pasión de los primeros cristianos de Filipos.

Si así lo haces, tu iglesia será una iglesia sana que crecerá inevitablemente e impactará el lugar donde se encuentra.

Y los cultos serán una verdadera celebración de vidas cambiadas.

¡Qué mejor mensaje para el mundo que decir lo que Cristo ha hecho en nuestras vidas!

Amén.

Dios Te Bendiga.

17 octubre 2009

Todo lo que te viniere a la… ©

“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría. Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos”. Eclesiastés 9:10, 11.

Nos es difícil pensar en casos donde el más rápido o el más fuerte no ganan, el sabio pasa hambre y los inteligentes no son recompensados con riqueza ni honor.

Los científicos no son valorados por el servicio que desarrollan a favor de la humanidad.

Nuestra nación tiene varios premios Nobel en diferentes ramas de la ciencia.

Pero ahora los galardonados deben emigrar para no volver, aunque ello signifique sufrir el desarraigo de su cultura y sus afectos.

La maquinaria de la guerra no distingue entre supuestos culpables e inocentes.

El fiel creyente es perseguido en algunos países por sus convicciones.

Cuando se ven casos así, la gente no creyente en Dios dice que la vida es injusta y tienen razón.

El mundo es finito y el pecado ha torcido el deseo de Dios.

El libro de Proverbios enfatiza cómo sería la vida si todos actuáramos con justicia.

Eclesiastés es más sociológico y cotidiano y pretende explicar lo que sucede a menudo en nuestro mundo imperfecto y pecaminoso.

No dejes que las injusticias de la vida te impidan realizar un trabajo serio y dedicado, de acuerdo con lo que sabes hacer, a favor de los demás.

Amén.

Dios Te Bendiga.

16 octubre 2009

Echa tu pan sobre las aguas… ©

“Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás. Reparte a siete, y aun a ocho; porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra. Si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán; y si el árbol cayere al sur, o al norte, en el lugar que el árbol cayere, allí quedará”. Eclesiastés 11:1-3.

Estos versículos de Salomón resumen que la vida encierra riesgos y oportunidades.

Debido a que la vida no ofrece garantías, debemos estar preparados.

Echa tu pan sobre las aguas… significa que la vida presenta oportunidades que debemos aprovechar y no limitarnos a ir a lo seguro.

Salomón no apoya la actitud de ansiedad.

Sólo por el hecho de que la vida sea incierta no quiere decir que no hagamos nada.

Necesitamos un espíritu de confianza y aventura.

Debemos enfrentar los riesgos y las oportunidades de la vida con entusiasmo y fe, dirigidos por Dios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

15 octubre 2009

Y esta es la confianza que tenemos en él… ©

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye”. 1 Juan 5:14.

Debemos tener confianza en cada área de nuestras vidas.

La oración es una de las maneras en que podemos mostrar que nuestra confianza está en Dios.

Si oramos por los problemas, en vez de afanarnos y tratar de solucionarlos nosotros mismos, estaremos diciendo con nuestras acciones…

- Señor, confío en ti en esta situación.

Creo que muchas veces oramos y después nos preguntamos si Dios escuchó.

Nos cuestionamos si hemos orado suficiente tiempo o correctamente, si usamos las frases correctas, suficientes pasajes bíblicos, etc.

No hay efectividad en la oración si lo hacemos de esta manera.

Tenemos que orar con fe.

Dios me ha estado animando a darme cuenta de que una oración simple, con fe, es suficiente.

No tengo que repetir las cosas una y otra vez.

Me escucha la primera vez.

No tengo que usar palabras rebuscadas.

Puedo ser yo mismo, confiar que me escucha y me comprende.

Debemos presentar nuestras peticiones, creer que Dios nos oye y que nos contestara en el momento apropiado.

Ten confianza en tus oraciones.

Cree que Dios escucha aun las más simples, como las de un niño, cuando es de un corazón sincero.

Amén.

Dios Te Bendiga.

14 octubre 2009

Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra… ©

“Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria”. Isaías 60:2.

Exámenes, compromisos, noticias desgarradoras.

A veces los días parecen ser oscuros pese a tener un sol radiante sobre nosotros.

A veces queremos desaparecer, no enfrentar la vida tal como es.

Caemos en la tristeza, la desilusión, el desgano, sentimos la fea sensación de no poder hacer nada bien, la oscuridad nos envuelve, nos deja sin rumbo, nos sentimos solos.

¡Pero no tiene que ser así!

La vida está llena de cosas maravillosas, sólo debemos dejarlas entrar y poder así enfrentar el día a día con una sonrisa.

Dejemos que la luz nos ilumine, aquella luz que da vida como el sol, aquella que muestra la verdad… la luz de Cristo.

Él, como la luz del mundo, nos invita a seguirlo, a tomarlo como ejemplo para que reflejemos su luz formando parte de ella y ser así guía para los que están en oscuridad.

Dejemos que esta luz nos guíe hacia nuestras metas y nuestro camino de vida.

Mediante el brillo de la luz del Señor podemos confiar en él y estar seguros de que está con nosotros.

Como cristianos somos reflejo de esa luz y es nuestra tarea encenderla para otros, transmitir esperanza en momentos difíciles, contagiarlos con el Espíritu de Dios para así, juntos, hacer más luz.

Sólo debemos animarnos, está en nosotros transitar la vida en oscuridad o luz.

Reconozcamos que el Señor es nuestro camino y dejemos que nuestra luz interior y la alegría de vivir en la palabra del Señor hagan de este mundo uno radiante y mejor.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Vestíos de toda la armadura de Dios… ©

“Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”. Efesios 6:11.

Dios nos provee todo lo que necesitamos para caminar en victoria.

Nos da la armadura y las instrucciones de cómo usarla.

¡Pero tenemos que ponérnosla, no llevarla en el brazo!

Muchos creyentes llevan su armadura en el brazo, en vez de ponérsela.

La acción inspirada por Dios es esencial para la vida victoriosa.

Los creyentes que son débiles de voluntad y de mente, no constituyen ninguna amenaza para el diablo.

Dios desea que poseamos la tierra.

Pero no sucederá si no entendemos la importancia de mantenernos fuertes en el Señor y en su poder.

Tenemos que estar decididos a correr la carrera hasta el final y no rendirnos.

La acción inspirada y dirigida por Dios es la clave de la victoria.

Mucha gente intenta luchar en su propia fuerza y siempre fracasan.

La fuerza viene de pasar tiempo con Dios y de sacar la fuerza de él.

La confianza en Dios y la oración son fuentes vitales de poder.

Cuando esperamos en la presencia de Dios, hay un cambio divino.

Cambiamos nuestra nada por su todo.

Nuestra debilidad se pierde en su fuerza.

¡Esfuérzate en el Señor!

¡Vístete de toda la armadura de Dios!

¡No la lleves en brazo!

¡Póntela!

Amén.

Dios Te Bendiga.

13 octubre 2009

Porque como la tierra produce su renuevo… ©

“Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones”. Isaías 61:11.

Si empezamos a enumerar todos los factores que garantizan el nacimiento de plantas y el brote de retoños, pensaríamos enseguida en el agua, la energía luminosa, los nutrientes, etcétera y la lista sería mucho más larga que aquella en la que se nombren los factores necesarios para que brote la victoria del Señor.

A mi parecer esta segunda lista se reduce a un solo factor… la fe.

Si Cristo vive en nuestros corazones por la fe y si el amor es raíz y fundamento de nuestras vidas, el poder de Dios actuará en nosotros para que la victoria nos acompañe por siempre.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Pero persiste tú en lo que has aprendido… ©

“Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús”. 2 Timoteo 3:14, 15.

¡Qué importante es aferrarse a la palabra de Dios!

Timoteo conocía las sagradas escrituras desde su infancia, lo cual quiere decir que las palabras estaban depositadas en él, esas eran las palabras del Antiguo Testamento que él había aprendido de la abuela Loida y de su madre Eunice.

Además aprendió de Pablo la economía neotestamentaria de Dios.

Por eso, la palabra estaba disponible a la hora que la necesitaba.

Esto demuestra que a pesar de que en los postreros días vendrían tiempos peligrosos, basta seguir de cerca las enseñanzas saludables y aprender de los sufrimientos de quienes están delante de nosotros en la obra del Señor.

Aprendamos también como Pablo a soportar las grandes persecuciones, teniendo fe de que el Señor nos librará de todas esas persecuciones y sufrimientos.

En el momento en que la corriente de la degradación nos empuja hacia abajo, debemos subir contra esa corriente.

Cada día ocurren situaciones difíciles y peligrosas, pero tenemos que avanzar positivamente en la dirección contraria.

En la vida de la iglesia amamos al Señor, a Cristo y la iglesia, la Biblia.

Todo esto proviene del amor y tiene como resultado el amor.

No sigamos la corriente de este mundo.

Nosotros tenemos poder… el Espíritu es nuestro poder y la palabra de Dios es nuestro poder.

Debemos tener fe como Pablo y luchar y avanzar.

El Señor nos llama de lo alto…

- Ven, tengo un galardón para ti.

- Olvida todo que quedó atrás.

- ¿Flaqueaste?

- Olvida la debilidad.

- ¿Tu espíritu se debilitó y se apagó?

- Reaviva el don que está en ti.

Debemos salir de la situación de degradación de la iglesia y avanzar positivamente.

Tenemos una firme determinación… levantar iglesias en todas las ciudades del país, del continente y del mundo.

Que todos los hermanos de un talento se levanten para trabajar por el Señor.

Cuanto más la iglesia pasa por tiempos difíciles, más debemos ir contra la corriente y avanzar, puesto que el Espíritu está en nuestro espíritu, dándonos poder, amor y dominio propio.

Amén.

Dios Te Bendiga.

12 octubre 2009

Nunca más te llamarán Desamparada… ©

“Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beula; porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada”. Isaías 62:4.

Cuántos hoy en día se sienten abandonados por sus iguales, desprotegidos en esta sociedad donde los gobernantes no pueden o no quieren luchar por el bien común.

Cuántas personas ven sus vidas destruidas ante las catástrofes naturales y la violencia social.

A cuántas decepciones nos debemos enfrentar todos los días.

Seguramente en cada uno de nosotros hubo, hay o habrá alguno de esos sentimientos y en esos momentos deseamos ser cuidados, sentirnos seguros, a salvo.

El texto nos promete que mientras vivamos con Dios en nuestro corazón, seremos los predilectos del Señor y nada nos faltará, porque el amor que el Señor nos tiene nos protegerá de todo mal.

Jamás seremos abandonados por nuestro Dios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

En vez de bronce traeré oro… ©

“En vez de bronce traeré oro, y por hierro plata, y por madera bronce, y en lugar de piedras hierro; y pondré paz por tu tributo, y justicia por tus opresores”. Isaías 60:17.

Así como en la primera parte de este capítulo se nos invita a ser luz que contagie y atraiga a quienes nos rodean y alumbre las situaciones difíciles, en esta segunda parte el texto nos vuelve a recordar la promesa de salvación.

El texto nos anuncia que todas nuestras necesidades se reducen a una sola, tener fe.

Ante tantos “dioses” que en la sociedad se nos presentan, el texto expresa que lo que proviene de nuestro único Dios es mejor.

Todo lo que podemos obtener de los “dioses” terrenales es mínimo comparado con la vida que Dios nos propone.

Los beneficios que nos ofrecen son superados por los que recibimos de Dios… la libertad, la capacidad de tomar decisiones acordes al ser cristiano.

Salvación y alabanza, ya no habrá sufrimiento ni opresión.

Identificar qué es lo que nos oprime y cuál es su origen, ya nos acerca a la luz y si logramos superarlo con la ayuda de Dios, su esplendor nos acompañará por siempre y seremos libres.

Libres para vivir una vida nueva, renacidos para multiplicar el mensaje de libertad.

Amén.

Dios Te Bendiga.

10 octubre 2009

Doy gracias a Dios, al cual sirvo… ©

“Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día”. 2 Timoteo 1:3.

Una vez que hemos recibido gracia, misericordia y paz, debemos saber cuál es nuestra posición.

Cuando hay decadencia…

¿Será que también nosotros estamos en decadencia?

No podemos estarlo.

Tenemos la promesa de la vida.

Debemos permanecer firmes y no ser influidos por la degradación, pero esto lo logramos solamente mediante la vida incorruptible, increada, eterna y de resurrección.

La misericordia no tiene que ver con hacer buenas obras.

Si llevamos el bien que podamos hacer delante de Dios, eso no tiene ningún valor, porque lo hacemos por nosotros mismos.

No somos dignos, desperdiciamos los bienes que el Padre nos dio, así como el hijo pródigo.

Además, cuando nacimos de Dios, obtuvimos dones, es decir… él nos dio la capacidad.

Dios nos otorgó esto para sí mismo, para que seamos útiles en sus manos.

Estos dones son talentos que Dios nos dio y pueden ser aplicados y usados.

No es porque somos naturalmente buenos en determinadas cosas o porque llegamos a ser buenos de acuerdo con la instrucción y entrenamiento adquiridos.

No hemos sido llamados para servir al Señor porque somos naturalmente capaces, por el contrario, somos incapaces.

Pero, por su misericordia, Dios nos llamó para servirlo según su gracia, la cual nos capacita.

Por causa de su misericordia y gracia, no debemos entrar en la corriente de la degradación.

Por el contrario, debemos tener una conciencia pura.

Por eso Pablo dijo…

“Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día”. 2 Timoteo 1:3.

Dios desea usar nuestra conciencia, la cual hace parte del espíritu, para controlar todo nuestro ser.

Dios desea que las tres partes del alma (mente, voluntad y emoción) se vuelvan a él.

Este es su propósito original para el hombre.

Para esto fuimos creados a su imagen.

Nuestra voluntad debe contener la voluntad de Dios, nuestra emoción debe contener el placer de Dios y nuestra mente debe contener el plan de Dios.

La meta de Dios es que nuestra alma sea totalmente saturada del Espíritu que habita en nuestro espíritu.

Dios puso la conciencia en el espíritu del hombre.

La conciencia y las tres partes del alma constituyen el corazón del hombre.

Todo depende de esa conciencia.

Si la conciencia está contaminada, es insensible, no funciona y no ejerce ningún control sobre el alma.

Por esa razón la emoción no se vuelve al placer de Dios, la mente no se vuelve al plan de Dios, la economía divina y la voluntad del hombre no hace la voluntad de Dios.

La conciencia contaminada no logra influir y controlar el alma del hombre.

Una conciencia así está cauterizada.

Alabamos al Señor, porque por medio de esa tendencia de degradación, podemos tener una conciencia pura.

Para tener una conciencia pura, no debemos permitir que la contaminen las cosas del hombre natural, del alma.

Una conciencia es sensible porque no tiene contaminación, no está corrompida, es pura.

Si estamos siempre en contacto con Dios, totalmente vueltos a él y firmes, sin contaminación, somos sensibles.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Antes, en todas estas cosas… ©

“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”. Romanos 8:37.

¿Estas herido, física, emocional, o mentalmente?

¿Sabias que puedes aumentar o disminuir la intensidad del dolor por la manera en que lo manejas?

He aprendido de mi experiencia y de la palabra de Dios, que es posible ser vencedor en vez de victima.

La clave es saber que la victoria esta en Cristo.

Si tu y yo podemos aprender a depender de Dios y recibir de él lo que necesitamos, podemos verdaderamente hacer todas las cosas en Cristo Jesús, quien nos fortalece.

Dios es más que suficiente para cualquier situación.

Él ha prometido capacitarnos y ayudarnos.

Al acercarnos a él para tener comunión, pasando tiempo con él, conversando con él de una manera simple y familiar, empezamos a recibir fuerza de él.

Lo más importante que aprendí era que tenía que depender del Señor para su fuerza.

También entendí que no debía hablar ni pensar en el problema, a menos que fuera absolutamente necesario.

Lo que sea que estas enfrentando ahora, fija tus ojos y tu pensamiento en Cristo y no en la situación.

¡Recuerda!

Eso también pasara.

Amén.

Dios Te Bendiga.

09 octubre 2009

Yo deshice como una nube tus rebeliones… ©

“Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí”. Isaías 44:22.

La opresión que el pueblo de Dios sufrió en el exilio no tiene otra causa que su desobediencia al pacto.

Pero los tiempos se cumplen y Dios el Señor, el liberador, no mantiene por siempre su enojo.

Él ama más de lo que castiga.

Pero después de tanto padecimiento…

¿Quién cree que el Señor todavía va a obrar?

De allí que el profeta debe insistir, ya que los planes de Dios no son simple palabrería de falsos profetas que dicen lo que la gente quiere escuchar.

Los planes de Dios son liberadores, no porque un grupo de iluminados estadistas que conocen la política internacional, ahora se dan cuenta de que la situación va a cambiar y el pueblo va a retornar a su tierra.

Los planes de Dios son liberadores, porque a través de sus siervos, los profetas, nunca privó de la verdad a su pueblo y sus dirigentes.

Y aún en tiempos de aparente paz y tranquilidad, de solvencia y bienestar, los profetas jamás dejaron de denunciar el delito, el robo, la opresión y el abuso, especialmente entre los propios conciudadanos.

Como tampoco el Señor, el liberador, privó jamás a su pueblo de la promesa de un futuro reino mejor.

Por eso el Señor es liberador, porque no se olvida e insiste en sus propósitos de crear cielo nuevo y tierra nueva, para que un pueblo nuevo y la humanidad toda, viva feliz.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Y lo hizo así Noé… ©

“Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó”. Génesis 6:22.

Hay relatos del pasado que nos ayudan a vivir en el presente.

La tierra se había corrompido.

Los pensamientos del corazón del ser humano eran continuamente el mal.

Ante este panorama desolador poco habría por hacer, pocas esperanzas para actuar.

Seguramente Noé había intentado soluciones.

Pero eran épocas en que había que actuar aún fuera de lo esperado.

Hacer un arca por futuros diluvios no era precisamente algo normal.

Y tal vez lo más difícil no era hacer un arca gigante sino soportar los comentarios de la gente…

- No va a andar.

- Yo no lo haría así.

- Qué ridículo….

Sin embargo…

Noé actuó porque tenía una visión más allá de lo inmediato, que era ciertamente desolador, al punto de entristecer a Dios (Génesis 6:6).

La visión era una salida en el futuro.

En estos días la maldad ha crecido también, al punto de hacer llorar a Dios.

En estos tiempos se escuchan, de diferentes ámbitos, propuestas para curar las dolencias de la humanidad.

Sin embargo…

Pareciera que la gran mayoría de estas soluciones no llega al fondo del problema.

Ante esto mucha gente se cierra y no escucha, no ve y no quiere participar en la búsqueda de una vida mejor.

Podría ser algo comprensible.

Pero este relato nos muestra cómo justo en estos casos las soluciones que se necesitan escapan a todo lo esperado y previsible.

Estos tiempos requieren de una visión hacia el futuro que nos anime, como Noé, a pensar y actuar más allá de lo esperado y normal.

Oremos por aquellos que están buscando nuevas soluciones en estos tiempos.

Amén.

Dios Te Bendiga.

08 octubre 2009

Y despertando José del sueño… ©

“Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS”. Mateo 1:24, 25.

José, un hombre justo, está abierto a lo que Dios espera de él, aunque esto pueda ir en contra de las costumbres y aún de las leyes mismas.

Justicia, misericordia y amor se unen para permitir que el mundo tenga un redentor, el Cristo.

Ser justo no es aplicar las leyes inflexiblemente sobre las demás personas.

Significa asumir un compromiso por la vida.

José recibe en sueños la comprensión de lo que debe hacer.

Ha entendido que Dios espera algo de él en la situación incómoda en la que se encuentra.

Acepta su voluntad, opta por la vida, por asumir como propio al pequeño ser que vendrá al mundo y que por las leyes de la naturaleza no tiene que ver con él.

Pero la ley de Dios tiene que ver con los pobres, los indefensos, los que no tienen posibilidades a la luz del mundo, ni siquiera tienen derecho a nacer porque no han sido legalmente concebidos.

José hace la milla extra… asume al niño como suyo, lleva a María a vivir a su casa, cuando el niño nace, le pone nombre… Jesús, el salvador.

José ha sido el primer salvo por este niño indefenso, salvado del legalismo que busca la autojustificación, siendo partícipe con Dios en favor de los débiles, los ilegales de nuestro mundo.

José ha extendido su casa para cobijar esta situación ilegal, entendiendo que es en estos gestos que la voluntad de Dios se manifiesta.

Hoy también debemos pensar en los ilegales de nuestro mundo.

Al negarles lugar o aplaudir medidas en su contra, lo hacemos también contra el Hijo de Dios que José supo asumir como propio.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Sean gratos los dichos… ©

“Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío”. Salmo 19:14.

Las palabras son contenedores de poder.

Tienen poder para crear o destruir.

Pueden demoler o construir, animar o desanimar.

No es aceptable delante de Dios cuando usamos nuestra boca para hacer daño o destruir.

Las palabras bien elegidas pueden cambiar nuestra vida.

Piénsalo, podemos usar nuestra boca y el poder de las palabras para sanar relaciones o destruirlas.

Las palabras adecuadas pueden afectar nuestro futuro de una manera positiva.

Podemos encontrar lo que dice la palabra de Dios acerca de sus promesas y el futuro de nosotros como creyentes, entonces profetizaremos acerca de nuestro futuro.

Podemos empezar a llamar las cosas que no son, como si fuesen.

Tomar palabras de fe y alcanzar el reino espiritual para traer de la bodega de Dios la manifestación de las cosas que él ha prometido.

Sabemos que las palabras pueden ser usadas adecuadamente o no.

Nuestra boca debe pertenecer al Señor y debemos ser disciplinados con lo que sale de ella.

Debemos hablar sus palabras y usar nuestros labios para comunicar su mensaje.

Que tus palabras sean un instrumento para animar y no para desanimar.

Amén.

Dios Te Bendiga.

07 octubre 2009

Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz… ©

“Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová”. Isaías 54:1.

La esterilidad se veía, en el tiempo del Antiguo Testamento, como un castigo de Dios.

La mujer estéril no valía nada.

Era lo peor que le podía pasar a una mujer casada.

Una mujer estéril era una persona “muerta”.

El profeta Isaías elige el ejemplo de la mujer estéril que tendrá hijos para decir que cuando Dios actúa en el mundo las cosas cambian totalmente.

María, la madre de Jesús lo precisó con las palabras…

“Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes, Y a los ricos envió vacíos”. Lucas 1:52, 53.

Creer en el Dios que fue proclamado por Jesús, significa creer en un Dios que viene al mundo para cambiarlo.

Pero el cambio no cae como la lluvia del cielo.

El cambio sucede de la misma forma que Jesús cambió nuestro mundo.

Proclamando el evangelio, ayudando a la gente, compartiendo los bienes del mundo, viviendo en amistad con los demás.

Da gritos de alegría, mujer estéril.

Dios quiere transformar las cosas en el mundo, para que la desesperación se vuelva esperanza, el odio amor, la guerra paz.

Cada vez que ayudamos a vivir el cambio, podemos experimentar la resurrección ya en la tierra.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Prosigo a la meta… ©

“prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. Filipenses 3:14.

¿Alguna vez Dios te ha indicado que debes hacer algo y tenias la intención de hacerlo, pero, todavía no lo has hecho?

Las buenas intenciones no se traducen en obediencia.

No has obedecido hasta que hayas hecho lo que Dios te pidió.

Te animo a empezar a moverte en la dirección correcta.

A orar acerca de tus metas.

Si no tienes una definida, búscala y mientras tanto, asóciate con alguien que tenga una meta, un propósito.

Acércate a una persona de propósitos claros y metas altas y quizás llegues a imitarle.

Comienza a moverte en la dirección adecuada.

Habla cosas positivas acerca de ti y de tu vida, cree que Dios te puede utilizar.

¡Se entusiasta!

¡Es mejor que estar aburrido!

Si Dios te ha dado una visión, debes comprometerte a realizarla, guiado por el Espíritu Santo.

Establece metas a corto y largo plazo y entonces acércate hacia esas metas diariamente en oración y en acción.

Las visiones no se realizan en un solo día, así que tienes que tener paciencia y seguir avanzando, aunque no haya evidencia visible del éxito por mucho tiempo.

¡Empieza y no te rindas!

Amén.

Dios Te Bendiga.

06 octubre 2009

Porque han visto mis ojos tu salvación… ©

“Porque han visto mis ojos tu salvación, La cual has preparado en presencia de todos los pueblos”. Lucas 2:30, 31.

Cuando alguien ve algo extraordinario, no puede contener el impulso de contarlo.

Un accidente de tránsito, un robo, un incendio o un nacimiento, los primeros pasos del nieto, una visita esperada.

Cualquier hecho que conmueve de alguna manera nuestros sentimientos, se transforma en algo que merece ser compartido.

Y cada vez que se cuenta algo que nos ha tocado profundamente, mantiene su fuerza y sigue siendo intenso, especial, único.

La historia de algo que ha calado hondo en nuestra vida nunca es una historia vieja, nunca pierde vigencia, siempre es novedad.

Simeón tenía muchos años, pero nunca le faltó esperanza y aún en su ancianidad mantenía fresca su capacidad de asombro.

Él es testigo de un hecho maravilloso, que conmueve su ser de una manera increíble.

Y su alegría es tanta que no puede contener el canto ni la oración.

“Porque han visto mis ojos tu salvación… ”. Lucas 2:30, 31.

Seguramente hemos contado alguna vez una experiencia fuerte que nos tocó vivir o presenciar.

Eso nos permite ejercitarnos en el don de la comunicación y nos ayuda a establecer vínculos, a saber expresarnos, a fortalecer la comunidad de amigos o la familia de la fe.

¡Qué lindo sería que con la misma pasión pudiéramos contar la historia de los hechos maravillosos de Dios!

¡Qué bueno sería si con la misma emoción supiéramos compartir lo que el Señor nos ha hecho!

¡Qué enorme bendición sería si, con la misma intensidad con que sabemos expresar una alegría o una buena noticia, quisiéramos expresar nuestra fe en un Dios que va dibujando su salvación a la vista de nuestros propios ojos!

Que Dios te anime para contar, para dar testimonio de todo lo bueno que él hace por ti y por su pueblo cada día.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Porque donde están dos o tres congregados… ©

“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. Mateo 18:20.

El texto que encabeza esta meditación es preciosa promesa de la presencia de Jesús en medio de su pueblo, pero no viene solo, lo que antecede tiene que ver con el perdón, con la reconciliación, con aquellos problemas de relaciones interpersonales que nos dejan atados o nos hacen libres al solucionarlos.

No es posible la presencia de Jesús si no podemos perdonar.

Si al ir a reunirnos, llevamos el corazón pesado por una rencilla, una ofensa, un malentendido con un hermano o hermana, no hay acuerdo en el cuerpo de Cristo y él no está.

Me llama la atención que la reconciliación no debe empezar por el que ofende, sí por el ofendido y ésta no es la norma de conducta habitual.

- Si uno se siente herido, que venga quien me hirió a pedir perdón, faltaba más que sea yo quien vaya a hablar.

Eso decimos casi siempre.

Jesús propone un esquema inverso y no solo eso, también da grados diferentes de acercamiento y diálogo, como para agotar todos los caminos posibles hacia la reconciliación.

“De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo”. Mateo 18:18.

Les invito a pensar…

¿Cuántas situaciones no desatamos aquí, que nos atan para siempre?

¿Cuántos perdóname hemos dejado de decir?

¿Cuántos te perdono no salieron jamás de nuestros labios?

¿Seguiremos atados, anudados en nuestro espíritu por no intentar la reconciliación?

Que la gracia y el perdón que hemos recibido en Cristo, nos impulse a la humildad y el acercamiento, para gozar así de su presencia y no entorpecer la armonía de su cuerpo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

05 octubre 2009

Las casadas estén sujetas a sus propios maridos… ©

“Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor… Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”. Efesios 5:22, 25.

No hay nada más maravilloso que un buen matrimonio, ni más miserable que una relación que no funciona.

Muchos matrimonios caen en las dos categorías, pero aun más, algunos son mediocres.

¿Por qué?

¿Podría ser que han pasado tiempo sin darle mantenimiento a su relación, sabiendo que todo necesita reparación?

Mi esposa y yo estamos muy enamorados y tenemos un matrimonio excelente.

No obstante, hemos aprendido que para que siga funcionando, tenemos que darle atención regular.

Dios nos ha ayudado a entender que cualquier cosa que no crece, esta en proceso de morir.

Hay que mantener el matrimonio fresco.

¡Diviértanse!

¡Ríanse juntos!

Trabajen juntos, pero no se olviden de jugar también.

Un equilibrio apropiado debe mantenerse, o el adversario entrara para causar problemas.

No inviertan todo su tiempo para hablar de problemas.

Usen la sabiduría.

No enfrenten asuntos explosivos cuando uno de los dos (o los dos) esta cansado o no se siente bien.

Recuerden que el amor cubre multitud de pecados.

Pequeñas muestras de cariño alimentaran tu amor y ayudaran a olvidarse de las faltas y las debilidades del otro.

¡Has tu parte para tener un matrimonio excelente!

Amén.

Dios Te Bendiga.

Jehová me llamó desde el vientre… ©

“… Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria”. Isaías 49:1.

No hay mérito alguno de nuestra parte en ser personas de fe.

No hay una cualidad superior a otros, lo cual nos quita toda pretensión de ser “modelos” de lo que fuere.

No somos parte de una comunidad de fe porque seamos “mejores” que los demás, sino porque hemos sido llamados.

El llamado es un acto que proviene de Dios mismo antes que nuestro propio ser tuviera la oportunidad de establecer su propia importancia.

Por lo tanto no estamos en condiciones de juzgar a las demás personas en cuanto a lo que son, sino que hemos sido llamados para ser señales de esperanza de un mundo nuevo.

Hemos sido llamados a ser fieles a un modelo diferente, de relacionamiento entre los seres humanos, comenzando por cuestionarnos nuestras propias actitudes a la luz de Jesucristo.

Quien no vino para ser servido sino para servir, vivir en lo cotidiano la presencia del Dios que sana, salva y libera, en el marco de la comunidad de fe.

Dios se revela comunitariamente para que no caigamos en la confusión entre su voluntad y nuestras propias interpretaciones individualistas de esa voluntad.

Dios hecho persona humana, que nos ha llamado desde antes de nuestro nacimiento, nos ha invitado a ser señales para otros, de un mundo diferente por medio de la señal visible de una nueva comunidad.

Un mundo justo, un mundo solidario, un mundo donde todos tengan lugar alrededor de la mesa donde lo poco alcanza para todos.

No hay mérito alguno de nuestra parte en esto, sólo estar abiertos a la invitación que hemos recibido.

Amén.

Dios Te Bendiga.

03 octubre 2009

Hermanos míos, tomad como ejemplo… ©

“Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor”. Santiago 5:10.

La paciencia es para Santiago uno de los valores importantes en la vida de la comunidad.

Paciencia para, en medio de la oposición y el descreimiento, no dejar de proclamar que Dios en Cristo Jesús ha venido a establecer en forma definitiva su reino de paz, de justicia, de amor, ya comenzando aquí y ahora.

Hoy en nuestras comunidades hay muchas personas que con paciencia y sufrimientos, no dejan de cultivar su fe, su vida comunitaria, la educación y el cuidado de sus hijos y están ahí, como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y todo lo que hace prosperará.

La paciencia y el sufrimiento no son virtudes a cultivar para mantener la injusticia, la violencia y el ocultamiento hipócrita que producen enfermedad y muerte.

La paciencia y el sufrimiento de los profetas no surgen de una situación de sometimiento incambiable, sino es el valor y la resistencia que Dios mismo da a sus hijas e hijos, cuando el reclamo de liberación brota de sus propios labios.

¿Cuántas situaciones de violencia anidan en hogares aparentemente felices?

Situaciones que explotan y erróneamente son diagnosticadas por sus consecuencias como problemas de depresión, psicológicos, o problemas de salud física.

Tener paciencia y soportar los sufrimientos, tiene sentido solo si luchamos para superar los males que nos aquejan, los denunciamos, o tratamos de sobrellevarlos con dignidad, en la perspectiva del amor y de las luchas de Cristo mismo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Haya, pues, en vosotros este sentir… ©

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres”. Filipenses 2:5-7.

¡Qué raro!

Tuvo la posibilidad de trabajar en la construcción de una central nuclear ganando una fortuna y lo rechazó.

Le ofrecieron casa, coche, tres meses de vacaciones, retiro a los 55 años y una buena jubilación a cambio de trabajar en el departamento de exportación de armas livianas y lo rechazó.

La propusieron de candidata a presidente de la nación con la condición de no revisar ningún contrato de privatización ni préstamos solicitados en períodos anteriores y no lo aceptó.

Era juez y le sugirieron “cajonear” los expedientes de un importante juicio a un funcionario a cambio de ser juez supremo de la nación.

No lo aceptó.

Hoy trabaja como abogado en su antiguo estudio defendiendo a los trabajadores despedidos por reestructuración de empresas.

¡Increíble!

Poder vivir muy bien, sin sobresaltos y no aceptar, tener todo el poder del mundo y rechazarlo, poder levantar o bajar el pulgar con toda impunidad y llegar a ello por el costo que esto tiene para otros.

¡Admirable!

Los otros reconocen en ese desprendimiento el cuidado y respeto de la naturaleza y de las generaciones futuras, sueñan con dirigentes honestos que están para servir, no para ser servidos.

Los otros ven en esa actitud de coherencia el camino hacia una mayor justicia para una convivencia entre todos.

El Dios escondido actúa con mucha fuerza, claridad y coherencia.

No lo vemos…

¿No será por qué lo buscamos en el poder, la fama, lo espectacular?

¿No será que el mundo está al revés?

Jesús vivió poniendo arriba lo que está abajo y abajo lo que está arriba.

Amén.

Dios Te Bendiga.

02 octubre 2009

Escapa por tu vida; no mires tras ti… ©

“… Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas”. Génesis 19:17.

En circunstancias similares en que tantos hermanos y hermanas deben abandonar su patria para sobrevivir, el texto nos invita a no mirar hacia atrás para salvar la vida.

En otras situaciones vividas a diario, donde la inseguridad y la violencia aumentan cada día y el futuro se vislumbra incierto, cuesta sinceramente mirar hacia adelante.

Sin embargo…

No es posible vivir del pasado.

Hay quienes gastan su tiempo y sus energías lamentándose acerca de los viejos y buenos tiempos donde aparentemente todo era mejor.

El texto de hoy, donde la mujer de Lot mira para atrás y se convierte en estatua de sal, muestra cómo el pasado muchas veces puede paralizar o inmovilizar.

Ya Jesús decía que quien pone su mano en el arado y sigue mirando para atrás, no sirve para el reino de los cielos.

El pasado no deja de ser importante.

Forma parte de la historia y de nuestra vida y sirve en tanto podemos aprender de quienes sabiamente se esforzaron por legarnos lo que hoy somos y tenemos.

Como Iglesia, por ejemplo.

Pero también sirve, sobre todo, para corregir, rectificar y mejorar lo que no aportó a nuestro crecimiento y enriquecimiento como cristianos.

Por eso debemos, al estilo de Pablo, fijarnos metas y proponernos objetivos.

Mirar siempre hacia adelante y pelear cada día la batalla de la fe para llegar a esa meta.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis… ©

“Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne”. Gálatas 5:16.

Hay que pagar un precio por andar en el Espíritu.

Tenemos que decir no a algunas cosas que nos gustaría tener y decir si a algunas cosas que no preferimos.

Tenemos que seguir la dirección del Espíritu Santo por medio de nuestro espíritu.

Para andar en el Espíritu, tenemos que estar llenos del Espíritu.

Esto se hace por la continua selección de los pensamientos, la conversación, la compañía, la música y los pasatiempos adecuados.

Para hacer la voluntad de Dios, tenemos que estar dispuestos al sacrificio.

Si nuestra carne desea caminar en un sentido y el Espíritu de Dios nos guía en otro, una decisión de obedecer provocara sufrimiento en la carne.

Las buenas noticias son que, si escogemos andar en el Espíritu diariamente, moriremos a egoísmo y ganaremos la libertad para servir a Dios.

Experimentaremos justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

Viviremos en victoria, sin importar lo que venga en contra de nosotros.

Invierte ahora para tu futuro… camina en el Espíritu.

Empieza a tomar las decisiones correctas.

Persiste y espera ser bendecido.

Amén.

Dios Te Bendiga.

01 octubre 2009

Completad mi gozo, sintiendo lo mismo… ©

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”. Filipenses 2:3, 4.

Qué bueno es saber que no estás solo.

Qué bueno es sentir que otros te acompañan.

Qué bueno es poder desahogar las penas con quienes tienen la virtud de escuchar.

Qué bueno es poder protestar a Dios cuando el dolor es demasiado grande.

Qué bueno es caer y quebrarse cuando sabes que alguien está dispuesto a levantarte.

Qué grandioso es cuando juntos ponemos el hombro.

Qué grandioso es cuando juntos dejamos nuestros propios intereses.

Cuando juntos ignoramos el orgullo.

Qué grandioso es cuando juntos nos olvidamos de la competencia.

Qué profundo cuando todo esto lo vivimos juntos para aliviar el sufrimiento.

Qué profundo cuando todo esto lo vivimos juntos para dignificar un poco a los que nos rodean.

Qué profundo cuando todo esto lo vivimos juntos para ver por dónde pasa la vida.

Qué profundo cuando todo esto lo vivimos juntos para descubrir que en el dolor hay vida y esperanza.

Y qué excelso cuando descubrimos que en todo esto se manifiesta el rostro de Dios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Derribando argumentos… ©

“derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”. 2 Corintios 10:5.

La mente es el campo de batalla.

Estamos en una guerra espiritual que debemos pelear con armas espirituales.

Usando estas armas, refutamos las mentiras del enemigo, los argumentos, las teorías, los razonamientos y cualquier otra cosa que trate de exaltarse en contra de la verdad de la palabra de Dios.

Tenemos que llevar nuestros pensamientos cautivos y no permitirnos el lujo de recibir y meditar acerca de cualquier pensamiento que nos llega a la cabeza.

Tenemos que disciplinarnos para “pensar acerca de lo que estamos pensando”.

Esto requiere de ejercicio y práctica.

El arma principal que usamos para la guerra es la palabra de Dios aplicada en varias maneras… predicada, enseñada, cantada, confesada, meditada, escrita y leída.

La palabra de Dios tiene un efecto purificador en nuestras mentes en todas las formas en que la usamos.

Antes tenía una mente negativa, vagando y cuestionando.

Ahora, después de muchos años de poner en práctica la palabra y con la ayuda del Espíritu Santo, puedo decir con confianza…

“… Mas nosotros tenemos la mente de Cristo”. 1Corintios 2:16.

Tú puedes ganar la batalla en tu mente, cada fortaleza puede ser destruida y cada decepción puede ser revelada.

¡No aceptes menos que la libertad total!

Amén.

Dios Te Bendiga.

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