31 diciembre 2009

Estoy maravillado de que tan pronto… ©

“Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente”. Gálatas 1:6.

La pregunta que te brota espontáneamente al leer esto es…

¿En qué andaban los gálatas?

En cualquier cosa, esa parecería ser una respuesta adecuada.

Pero te pregunto…

¿Crees que esto se limita a un hecho histórico, sucedido en un lugar, con un grupo determinado de gente y se terminó?

No lo creas, esto es mucho más actual y vigente de lo que te supones.

Vamos a ver… prueba de eliminar la palabra gálatas de toda esta cosa y haz o hazte la misma pregunta que Pablo formula.

¿Cómo te suena?

¿Verdad que muy actual?

Es que hoy también los Pablos deben asombrarse de que tan pronto los creyentes hayan abandonado al que los llamó por su gracia para pasarse a otro evangelio.

¿Otro evangelio?

¿Qué otro evangelio podría haber hoy sin que los cristianos se den cuenta?

Humanista, científico, psicológico, filosófico, esotérico… muchos otros mas.

Amén

Dios Te Bendiga.

30 diciembre 2009

Entonces el reino de los cielos será semejante…©

“Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo… Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes”. Mateo 25:1, 14.

Los creyentes experimentan estos dos aspectos debido a que tienen una condición doble… una parte se relaciona con la vida y la otra, con el servicio.

Ningún creyente debe descuidar estos dos aspectos, al contrario, es necesario prestar a ambos la atención debida a fin de tener una vida y un servicio útiles.

En lo que corresponde a la vida, somos vírgenes, en lo que corresponde al servicio, somos esclavos.

Para las vírgenes el Señor es el esposo, pero para los esclavos él es el amo.

De manera que no solamente nosotros tenemos una condición doble, sino que también el Señor la tiene.

Por una parte, él es nuestro esposo adorable, pero por otra, él es nuestro amo estricto.

Debemos permitir que este principio deje una impresión profunda en nosotros, en relación al aspecto de vida, tenemos que ser renovados desde nuestro interior, en relación al aspecto del servicio, tenemos que ser muy activos prácticamente.

En ocasiones, estamos tan ocupados con las actividades que descuidamos la renovación interior, pero otras veces, nos preocupamos tanto por la vida interior que no trabajamos adecuadamente.

Esta condición equivale a ser como una torta no volteada (Oseas 7:8).

De un lado estamos quemados como el carbón y del otro lado, estamos crudos, no se puede comer ninguno de los dos lados.

Debemos ser como una torta volteada y bien horneada de ambos lados.

Si trabajamos mucho, el Señor nos dirá que debemos reposar, pero si descansamos mucho, el Señor nos dirá que debemos trabajar.

Amén.

Dios Te Bendiga.

29 diciembre 2009

Entonces les soltó a Barrabás… ©

“Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado. Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la compañía; y desnudándole, le echaron encima un manto de escarlata, y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos! Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza. Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle”. Mateo 27:26-31.

“Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. Y sentados le guardaban allí. Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS. Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda. Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza, y diciendo: Tú que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz. De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los fariseos y los ancianos, decían: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él. Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios. Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él. Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”. Mateo 27:35-46.

Aunque todos los hombres eran injustos a partir del versículo 45 de Mateo 27, Dios intervino de una manera justa.

La hora sexta corresponde a las doce del día y la hora novena a las tres de la tarde.

El Señor estuvo crucificado desde la hora tercera, es decir, las nueve de la mañana (Marcos 15:25), hasta la hora novena, esto es, las tres de la tarde.

Sufrió en la cruz durante seis horas.

En las primeras tres horas fue perseguido por los hombres por haber hecho la voluntad de Dios.

Durante las últimas tres horas fue juzgado por Dios para efectuar nuestra redención, en este período Dios lo consideró como nuestro sustituto, quien sufrió por nuestro pecado (Isaías 53:10).

Las tinieblas cubrieron toda la tierra (Mateo 27:45) porque nuestro pecado, nuestros pecados y todas las cosas negativas estaban siendo juzgadas allí, fue por causa de nuestro pecado que Dios lo desamparó (Mateo 27:46).

Para el tiempo del versículo 45 de Mateo 27, los hombres concluyeron todas sus injustas acciones contra el Señor.

En ese momento Dios inició su juicio sobre este Salvador crucificado y lo desamparó.

Mateo 27:46 dice…

“Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”.

Dios desamparó a Cristo en la cruz porque él tomó el lugar de los pecadores (1 Pedro 3:18), es decir, él llevó nuestros pecados (1 Pedro 2:24 - Isaías 53:6) y fue hecho pecado por causa de nosotros (2 Corintios 5:21).

Amén.

Dios Te Bendiga.

28 diciembre 2009

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados… ©

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. Mateo 11:28.

Cuando nos agotamos y estamos sobrecargados, a tal punto que sentimos que no podemos soportarlo más…

¿Qué podemos hacer?

Jesús dijo…

“Venid a mí… ”. Mateo 11:28.

Pero…

¿Que debemos hacer cuando venimos a él?

¡Debemos venir a recibir!

Si pedimos y pedimos y seguimos pidiendo, pero nunca recibimos, entonces nos frustramos.

Jesús quiere que tengamos gozo.

Una de las razones principales por las cuales no recibimos es que, lo que ha sido planificado para nosotros es gratis y seguimos tratando de merecerlo.

Jesús ya pago el precio.

El nuevo pacto es de acuerdo con la gracia.

Está basado en la bondad de Dios y la obra que Cristo ya cumplió, no por nuestros propios méritos o nuestras buenas obras.

Tomar algo significa… asir con la mano una cosa.

Recibir algo significa… tomar uno lo que le dan o le envían.

Cuando tomamos algo, lo logramos con lucha y esfuerzo.

Cuando recibimos algo, lo obtenemos cuando somos un receptor, tomando lo que otra persona nos ofrece.

Recibe lo que Jesús te da.

Ven a su presencia para beber de su perdón, de su amor, de su misericordia y gracia.

Todo lo que necesitas ya está disponible, empieza a recibir.

Amén.

Dios Te Bendiga.

27 diciembre 2009

¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! ©

“¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo… Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad”. Salmo 84:1-2, 10.

¿Dónde está tu corazón?

¿Están tu corazón y tu carne anhelando más de Dios?

¿Te deleitas estando en la presencia del Señor?

¿En dónde te gustaría estar… en el mundo o en la casa del Señor?

Probablemente estarás pensando para qué son todas estas preguntas.

Son para que averigües donde está tu corazón.

Yo puedo pasar todo el día en la presencia de Dios.

Él es mucho mejor que cualquier cosa que este mundo pueda ofrecer.

No existe hombre, mujer u objeto en este mundo que se pueda comparar con lo que Dios ha hecho, está haciendo o lo que hará por mi.

En la presencia de Dios es donde yo necesito estar diariamente.

¿Alguna vez has estado enfermo?

Por supuesto que lo has estado.

Se siente uno cansado y sin ganas de hacer nada.

Yo estuve enfermo la semana pasada, esto me hizo ver lo mucho que necesitaba apoyarme en Dios para fortalecerme.

Claro que ni mi cuerpo ni mi cerebro tenían energía, pero mi espíritu estaba vivo.

Dios nos hace fuerte en nuestras debilidades.

Así que…

¿Dónde quieres estar hoy?

Amén.

Dios Te Bendiga.

26 diciembre 2009

Derribando argumentos y toda altivez que se levanta… ©

“derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”. 2 Corintios 10:5.

Si vamos a glorificar a Dios, tenemos que manifestar excelencia.

Una vida de excelencia empieza con pensamientos y actitudes excelentes.

Todo fruto tiene una raíz.

La raíz de nuestras acciones son nuestros pensamientos.

Las palabras vienen de los pensamientos.

Las actitudes comienzan con los pensamientos y las emociones tienen su raíz en ellos.

Escoger la excelencia en los pensamientos es algo privado.

Nadie excepto Dios y el individuo saben exactamente lo que sucede en su mente.

Yo lo llamo pureza interior.

Los cristianos debemos entusiasmarnos en buscar la pureza interior.

En 2 Corintios 10:5 el apóstol Pablo nos enseña a derribar todos los pensamientos que no están de acuerdo con la palabra de Dios.

Está diciendo, en esencia… mantengan sus mentes reservadas solamente para los pensamientos de Dios (su palabra).

Dios desea la verdad en lo íntimo.

Te animo a empezar a prestar atención a tu vida de pensamientos.

Tus palabras, estados emocionales y tus actitudes tienen raíces en ella.

Dedica tu ser por completo a Dios.

Vive como propiedad privada, reservado(a) solamente para Dios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

25 diciembre 2009

El nacimiento de Jesucristo fue así… ©

“El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo”. Mateo 1:18.

El nacimiento virginal es una suposición implícita en todo lo que la Biblia dice acerca de Jesús.

Rechazar el nacimiento virginal es rechazar la deidad de Cristo, la exactitud y la autoridad de la Biblia y muchas otras doctrinas relacionadas que son el fundamento de la fe cristiana.

Nada es más importante que el nacimiento virginal para comprender quién es Jesucristo.

Si negamos que Jesucristo es Dios, hemos negado la esencia misma del cristianismo.

Todo lo demás que la Biblia enseña acerca de Cristo depende de la verdad que celebramos en Navidad… que Jesucristo es Dios encarnado.

Si la historia de su nacimiento es simplemente una leyenda inventada, entonces lo es el resto de lo que la Biblia nos dice de él.

El nacimiento virginal es tan importante como la resurrección en la comprobación de su deidad.

No es una verdad optativa.

Cualquiera que rechace la deidad de Cristo rechaza absolutamente a Cristo, aunque aparente lo contrario (1 Juan 4:1–3).

Amén.

Dios Te Bendiga.

24 diciembre 2009

Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre… ©

“Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”. Juan 16:24.

Dios quiere que la oración produzca gozo.

Cada creyente verdadero quiere tener comunión con él, hablar con él y dejar que él se involucre en cada detalle de su vida.

Hay multitudes que pasan sus vidas pensando que tienen que orar y por lo tanto no se dan cuenta de lo que quieren orar.

Como seres humanos, fuimos creados por Dios para tener libertad y no para el legalismo.

Debemos ser guiados por el Espíritu Santo y no por las demandas de la ley.

Si queremos tener gozo en la oración, debemos estar dispuestos a seguir al Espíritu Santo.

Él trae variedad a nuestra vida de oración.

Podemos tener comunión con el Señor todo el día y presentarle distintas peticiones, además de expresar gratitud y alabanza.

En mi vida personal de oración, hay días en que intercedo, otros días estoy alabando y adorando, otras veces, simplemente disfruto de la presencia de Dios, gozando el tiempo con él.

No pongas a Dios en una cajita.

Él tiene muchas maneras de guiarte, si le permites ser el guía y tú el seguidor.

Amén.

Dios Te Bendiga.

23 diciembre 2009

Porque nuestra lucha no es contra seres humanos… ©

“Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales”. Efesios 6:12 NVI

Los ataques de Satanás contra la iglesia son de una naturaleza distinta a lo que eran en los tiempos antiguos, diferentes en el sentido de que son más intensos que nunca.

El enemigo no usara las mismas tácticas una y otra vez, porque una vez que se descubran, ya no serán efectivas.

Como nunca antes hay gente que sufre tremendos ataques en su mente.

Muchos de los hijos de Dios están recibiendo ataques de enfermedades.

Otros experimentan crisis financieras.

Algunos sufren ataques de pánico.

¿Cómo puedes luchar contra el diablo quien es la fuente de estos ataques?

Permanecer en Cristo y tener comunión con él es una de las mejores maneras de hacer la guerra espiritual, escóndete en Dios y su presencia te protegerá.

La palabra de Dios es una espada de doble filo, tu mente es el campo de batalla, cuando Satanás te dice algo, vuelve a hablarle con la palabra de Dios.

Caminar en el amor es otra forma de guerra espiritual, es imposible ganarle a Satanás mientras vives un estilo de vida egoísta.

¡Usa tus armas espirituales!

Amén.

Dios Te Bendiga.

22 diciembre 2009

Así que, hermanos, teniendo libertad… ©

“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne”. Hebreos 10:19, 20.

¡Podemos tener una relación intima con Dios!

Para gozar de la presencia de Dios en nuestras vidas y para asegurarnos de su presencia, debemos pasar tiempo con él diariamente, conociéndole y acercándonos más a él en compañerismo.

Podemos hacer cosas que ayudan a experimentar su presencia, pero también es posible hacer otras que impiden esa bendición.

Por ejemplo, si caminamos en la paz y en el amor de Dios, tanto en recibir su amor como permitir que ese amor fluya a través de nosotros hacia otros experimentamos más de su presencia.

A cualquier persona que realmente desea conocerlo más, el Señor le mostrará cómo lo puede hacer.

Debemos encontrar las cosas que nos acercan a Dios y ponerlas en práctica.

Podemos ocultar e impedir nuestro sentido de la cercanía de Dios cuando seguimos nuestros deseos carnales y nuestros propios planes, sin consultarlo a él, o también cuando nos esforzamos en hacernos aceptables para él.

Nuestros esfuerzos deben ser más bien orientados a la búsqueda de Dios mismo, tratando de conocerlo más, de escuchar su voz mejor y de vivir en obediencia a sus preceptos.

Podemos disfrutar de su presencia o experimentar las presiones del mundo.

Podemos sentir su presencia o ceder a los deseos de la carne.

Podemos gozar de su presencia o sufrir la esclavitud del legalismo religioso.

La vida detrás del velo es maravillosa… entra.

Amén.

Dios Te Bendiga.

21 diciembre 2009

Jehová nuestro Dios nos habló en Horeb… ©

“Jehová nuestro Dios nos habló en Horeb, diciendo: Habéis estado bastante tiempo en este monte. Volveos e id… ”. Deuteronomio 1:6, 7.

Mientras tengamos actitudes del desierto, continuaremos viviendo en el desierto.

Jesús murió para que pudiéramos tener entrada en la tierra prometida… la tierra de la abundancia.

Era solamente un viaje de once días a la tierra prometida, pero los israelitas vagaron cuarenta años murmurando, gruñendo, quejándose, culpando a Moisés y a Dios por sus problemas (Deuteronomio 1:1-7).

La falta de progreso se debió a la actitud que asumieron durante el viaje.

Si tomamos una buena actitud frente a una situación difícil tenemos por lo menos 90% de la batalla ganada.

Podemos vencer cualquier cosa, si tenemos una actitud pura.

Siempre habrá pruebas en la vida, pero cuando confiamos en Dios y seguimos haciendo lo que él nos pide, seremos más que vencedores.

No tengas miedo de caminar en la luz.

Mientras Dios trae a la luz tus faltas para exponerlas y removerlas, puede ser incomodo.

Este tipo de incomodidad, es temporal.

Dios te ama mucho y tiene un plan excelente par tu vida.

Sigue al Espíritu Santo y él te guiara rápidamente a través del desierto a la tierra prometida.

¡Toma el camino por el cual Dios te guía, no transites por tu propio atajo!

Amén.

Dios Te Bendiga.

19 diciembre 2009

Pero los afanes de este siglo… ©

“pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa”. Marcos 4:19.

Para vivir la vida espiritual, tenemos que estar dispuestos a morir a la vida material.

Una de las razones principales que impide que la gente esté arraigada en la palabra de Dios, es que están fuertemente aferrados a este mundo.

Quieren una vida cerca de Dios, pero no están dispuestos a dejar de lado las cosas de este mundo.

Hay una vida tan superior a cualquier cosa que ofrezca el mundo que no hay comparación, pero tenemos que morir a nuestro ego y a todas sus exigencias para experimentarla.

Tenemos que morir a nuestras propias maneras de hacer y de ser, las maneras carnales de hacer y de ser, las maneras carnales de manejar situaciones.

Tenemos que morir también a nuestros propios pensamientos y a nuestra forma de hablar tan superficial, egoísta y conflictiva.

Tenemos que aprender a vivir más allá de nuestros sentimientos.

El balance final es que Dios persigue la carne sin descansar y está decidido a liberarnos de su control.

Tenemos que morir para vivir, pero es algo positivo.

Atrévete a morir para vivir.

Amén.

Dios Te Bendiga.

18 diciembre 2009

No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo… ©

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él”. 1 Juan 2:15.

Habiendo estado esclavizados al pecado, aceptamos con naturalidad que las cosas pecaminosas son satánicas.

Pero…

¿Creemos también que las cosas del mundo son satánicas?

Muchos de nosotros, creo, dudamos aún de esto.

Sin embargo…

Con cuánta claridad nos afirma, la escritura que…

“Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno”. 1 Juan 5:19.

Satanás bien sabe que, hablando en términos generales, es vano e inútil procurar enlazar a los verdaderos creyentes por medio de cosas que son positivamente pecaminosas.

Se darán cuenta del peligro y lo eludirán.

De modo que ha ingeniado una red seductora, tan hábilmente confeccionada que atrapa hasta los hombres más inocentes.

Huimos de los deseos pecaminosos y hacemos bien, pero cuando se trata de cosas tan inocuas como la ciencia, el arte y la educación, con qué facilidad perdemos nuestro sentido de valores y caemos presa de su seducción.

Sin embargo…

La sentencia de juicio de nuestro Señor implica claramente que todo lo que constituye “el mundo” está en desacuerdo con el propósito de Dios.

Sus palabras “ahora es el juicio de este mundo” (Juan 12:31), implican claramente la condenación de todo lo que forma parte del cosmos y no se habrían pronunciado si en realidad no hubiese algo radicalmente malo en él.

Aún más, cuando Jesús prosigue diciendo…

“… ahora el príncipe de este mundo será echado fuera”.

No está enfatizando una mera relación íntima entre Satanás y el sistema del mundo sino el hecho de que su condenación está ligada con la suya.

¿Reconocemos que Satanás es hoy el príncipe de la educación, de la ciencia, de la cultura y de las artes y que éstas, con él, están condenadas?

¿Reconocemos que él es el gobernador efectivo de todas las cosas que forman parte del sistema del mundo?

Cuando se menciona un salón de baile o un club nocturno, nuestra reacción como creyentes es de inmediata desaprobaci6n.

Para nosotros son “el mundo” por excelencia.

Sin embargo…

Cuando (yendo al otro extremo), se discuten temas de ciencia médica o servicio social, quizás no haya reacción alguna.

Estas cosas reciben nuestra aprobación tácita y quizás nuestra ayuda entusiasta.

Y entre estos dos extremos hay una hueste de cosas que varían grandemente en la influencia que ejercen para bien o mal, entre los cuales no nos pondríamos de acuerdo sobre donde trazar una línea exacta.

Sin embargo…

Debemos enfrentar el hecho de que el juicio ya ha sido pronunciado por Dios, no sobre ciertas cosas que pertenecen a este mundo, sino imparcialmente sobre todas ellas.

Amén.

Dios Te Bendiga.

17 diciembre 2009

¿A dónde me iré... ? ©

“¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra”. Salmo 139:7-10.

Actualmente proliferan en el mundo la depresión y la ansiedad, incluso la depresión crónica, tan agobiante que la gente pierde todo deseo de vivir.

Cuando uno es víctima de un ataque de depresión, a veces cuesta saber qué hacer o cómo afrontarlo.

Pero aunque te dé la impresión de haber descendido al mismísimo infierno y a veces el mundo actual eso parece, el Señor estará contigo ahí también.

Lo que más te ayudará a mantenerte optimista y positivo, libre del dominio de la depresión, o a salir del hoyo al que has sido arrastrado por ella, será mantener una buena conexión con Dios leyendo su palabra y acudiendo a él en oración.

El amor del Señor siempre está a tu disposición.

Incluso en los momentos en que te sientes abatido, muy desanimado o deprimido y no te parece posible que el Señor te ame o se preocupe por ti, él te sigue amando.

Algo fundamental que debes recordar es que no es Dios quien te desalienta y te deprime, sino el diablo.

Lo que éste persigue es separarte de Dios y una de las tácticas que más utiliza para lograr su propósito es decirte que Dios no te ama.

Primero consigue que te deprimas acerca de alguna otra cosa, con frecuencia algo insignificante que él exagera un montón, y luego trata de hacerte dudar de Dios e incluso te pincha para le eches a Dios en cara que no acudiera de inmediato a rescatarte.

Te tienta a dudar del amor de Dios, a dejar de creer que él se interesa por ti.

Hasta te incita a dejar de creer que existe.

Por lo que más quieras, no te tragues esas mentiras.

Aférrate a tu fe y ten confianza en el Señor.

A la hora de la verdad, Jesús es tu única esperanza y el único que te ayudará a superar las dificultades que actualmente afrontas y las que con seguridad se te presentarán más adelante.

Quienes optan por aferrarse a su fe en los momentos difíciles descubren que es posible conservar la fe y que Dios, en efecto, los ayuda a superar sus problemas.

Puede que no suceda de forma inmediata, como habrían deseado o como se lo pidieron, pero en última instancia Dios se encarga de que las cosas marchen mejor que si hubieran afrontado la situación por su cuenta abandonando su fe.

Y así se dan cuenta de que su fe puede ayudarlos a superar las dificultades y que su conexión con Dios por medio de la fe es el arma más eficaz que poseen para combatir la depresión.

De modo que si te asaltan sentimientos de depresión, melancolía o desesperación, si llegas a pensar que Dios no te ama o si estás triste por la razón que sea, no trates de superarlo por tu cuenta.

Reconoce que la depresión es un ataque espiritual inducido por el enemigo y plántale cara firme en espíritu.

A menudo conviene solicitar oración y aliento a personas que te conocen, te aman y comprenden la batalla espiritual que estás librando.

Pero aún en el caso de no tener a quién acudir, clama a Dios e invoca su ayuda.

Él estará a tu lado listo a socorrerte.

Tú no eres más fuerte que el diablo, pero Dios sí.

Pídele que acuda en tu defensa… y lo hará.

Él te ama y está más que dispuesto a luchar por ti.

Amén.

Dios Te Bendiga.

16 diciembre 2009

Entonces, ¿para qué sirve la ley? ©

“Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa… ”. Gálatas 3:19.

Hay veces en que nuestros juicios son cuestionados y con razón.

A veces emitimos un juicio sin antes obtener toda la información que deberíamos, otras veces nos apresuramos a juzgar basándonos en nuestras emociones.

No es fácil juzgar correctamente, especialmente cuando la persona que lo hace no es sincera consigo misma en el proceso.

Como jueces nos resulta casi imposible tener compasión por alguien que ha sido encontrado culpable de un delito.

Si nuestro Padre celestial pensara igual que nosotros, todos estaríamos condenados.

Bien podría Dios dejar que nuestro pecado nos condenara…

“Porque la paga del pecado es muerte… ”. Romanos 6:23.

Sin embargo…

Él no dejó que el veredicto terminara allí, sino que decidió enviar a su Hijo para rescatarnos.

¿Cuál es la diferencia entre la sentencia de muerte y la liberación?

Sólo hay una respuesta… la gracia de Dios.

Nosotros merecemos tanto el favor y perdón de Dios, como el peor criminal merece el perdón por su crimen.

A los ojos de Dios, el pecado, sea grande o pequeño, es pecado y por tanto merece ser castigado.

En este mundo, el criminal recibe y debe pagar, el castigo que la ley demanda.

Pero para quien confía en el sacrificio que Cristo hizo en la cruz, el castigo que la ley de Dios demanda ya ha sido pagado con la sangre del cordero.

Invitemos a otros a que se acerquen a la cruz de Cristo, de donde fluye la gracia de Dios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

15 diciembre 2009

Y Jehová respondió a Samuel… ©

“Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”. 1 Samuel 16:7.

¿Cómo mides el valor de una persona?

¿Por su dinero, por su posición, fama, aspecto, la educación, o su éxito?

No se como responderías a esta pregunta pero yo quiero decirte como Dios mide el valor de una persona.

La palabra de Dios, dice que Dios no ve al hombre como él lo ve a él.

Porque para el hombre la apariencia externa es importante, para el Señor nuestra apariencia interna (corazón) es lo más importante.

En el corazón de una persona encontramos el carácter, su valor y su espíritu.

En ese caso…

¿Cuál será tu medida delante de Dios?

Si hoy te hicieran un examen del corazón…

¿Cual seria el resultado?

Dios te da la oportunidad de tener un corazón limpio, puro, a través de la fe en el Señor Jesucristo.

¡Buenas noticias!

¿Verdad?

Que distinta visión, tenemos hoy después de ver al hombre a través de la fe en Jesucristo, su valor es de gran estima y comenzar a valorar a otros como Dios lo hace.

Amén.

Dios Te Bendiga.

14 diciembre 2009

Tú tienes dominio sobre la braveza del mar… ©

“Tú tienes dominio sobre la braveza del mar; Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas”. Salmo 89:9.

¿Alguna vez has visto las noticias y te has preocupado por la hambruna existente, los terremotos, huracanes, tornados, incendios forestales y los volcanes?

¿Alguna vez te has preguntado que harías si estuvieras manejando y vieras un tornado gigante viniendo por detrás de tu carro?

¿Te has preguntado que harías si quedaras atrapado en un bote en medio del océano y un huracán pasara?

Algunas veces el clima puede parecer extremadamente aterrador y fuera de control.

Incluso a veces, pareciera que el clima tiene mente propia y que nada lo puede controlar.

Las noticias no pueden cambiar el clima, porque es una fuerza de la naturaleza.

Los seres humanos tampoco pueden cambiar el clima.

Podemos intentar prepararnos para ello haciendo nuestras construcciones más fuertes.

Podemos utilizar un radar para detectar patrones del clima y podemos escapar protegiéndonos en los sótanos.

Pero el clima está fuera de nuestro control.

La única persona que puede controlar las fuerzas de la naturaleza es Dios.

Dios creó las fuerzas de la naturaleza.

Dios creó el clima.

Él hizo la tierra, así como el viento que sopla en los océanos.

Él hizo la lava que fluye bajo tierra y es arrojada por los volcanes.

Él controla el agua que devasta la tierra con inundaciones.

Algunas de nuestras historias bíblicas favoritas muestran a Dios en control del clima.

Fue Dios el que lanzó el gran viento y la tormenta al mar cuando Jonás lo desobedeció y abordó el barco que lo llevaría lejos de donde Dios quería que fuera.

Fue también Dios quien calmó las aguas del mar cuando los marineros arrojaron a Jonás al océano.

Aunque José interpretó el sueño del Faraón, fue Dios quien provocó la hambruna que azotó Egipto por siete años.

Cuando Josué fue en contra de los Amorreos, fue Dios el que detuvo el sol en medio del cielo por todo un día.

Estas historias nos dan gran esperanza y consuelo cuando el clima tormentoso se acerca.

Si Dios pudo detener el sol y calmar las aguas y si Dios es así de poderoso y así de grandioso, puedes descansar seguro de que nada te va pasar a menos que él lo permita.

Puedes confiar en que ningún clima, tornado, volcán, huracán, terremoto ni nada podrá tocarte o hacerte daño a menos que él lo permita.

Amén.

Dios Te Bendiga.

13 diciembre 2009

Vended lo que poseéis, y dad limosna… ©

“Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”. Lucas 12:33, 34.

Nadar contra la corriente y si ésta es fuerte, además de ser un ejercicio nada sencillo, puede ser peligroso.

Sin embargo…

Jesús nos está invitando a esto… a nadar contra la corriente.

En medio de una sociedad marcada por su amor desenfrenado por el dinero, la propuesta es despreocuparnos de él.

En medio de actitudes de egoísmo, la sugerencia es que compartamos y seamos solidarios con los necesitados.

En medio de un sin fin de propuestas para “asegurar” el futuro por medio de la acumulación, se nos insta a ocuparnos de fortalecer nuestra comunión con Dios.

Aunque lo compartamos, el planteamiento de Jesús, es un desafío serio.

El endiosamiento del dinero como valor fundamental de la vida humana es categórico y por tanto no deja espacios para otras propuestas.

Además por medio de sus campañas publicitarias se nos ofrecen un sin número de seductores y atrayentes paquetes, que procuran ligarnos al consumismo como fin en si mismo.

Jesús nos propone poner nuestro corazón en otros valores, en otros vínculos.

Nuestra riqueza no debe estar sustentada en bienes o cuentas bancarias, sino en una vida que nos pone en relación con otros y donde los bienes pueden servir para establecer relaciones más justas y donde el bienestar y felicidad están directamente vinculados al de nuestro prójimo.

Al fin de cuentas los bienes pueden esfumarse y…

¿Qué nos queda?

Lo que habremos construido en relaciones humanas y nuestra confianza en Dios.

Que el afán por el dinero no nos quite la riqueza de cultivar nuestra relación con Dios en el seno de una comunidad de fe, de construir sólidos vínculos familiares, de disponer de espacios de búsqueda de mejores condiciones de vida tanto para nuestros prójimos como para el cuidado de la creación que Dios ha puesto bajo nuestra responsabilidad.

Amén.

Dios Te Bendiga.

12 diciembre 2009

Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender… ©

“Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido”. Éxodo 32:1.

Vivimos en un país donde cada persona tiene la libertad de seguir cualquier religión, mientras que esta libertad de culto no le perjudique a otro ciudadano.

Tener libertad de elegir significa poder aceptar, como también rechazar las enseñanzas que los demás nos presentan.

Nosotros, los cristianos, basados en las enseñanzas de la Biblia, creemos que el primer mandamiento de la ley de Dios no nos permite la práctica de lo que se denomina idolatría, a saber, considerar o adorar a una criatura como si fuese realmente Dios.

En el Antiguo Testamento tenemos un ejemplo claro de eso narrado en el libro de Éxodo 32.

Moisés, el líder del pueblo de Israel, subió al monte Sinaí para recibir los mandamientos de Dios, mientras el pueblo solicitaba a Aarón, hermano de Moisés, que hiciera a un dios.

Después de recaudar entre el pueblo una cantidad de oro suficiente, él hizo lo mismo con un becerro, que pasó a ser adorado como si fuera un dios.

Como resultado de esta idolatría, casi todo el pueblo de Israel fue destruido por el propio Dios.

La voluntad de Dios es bien clara con respecto a la idolatría.

En el Libro de Éxodo, complementando el primer mandamiento, el dice…

“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios… ”. Éxodo 20:4, 5.

Que todos nosotros, conociendo con claridad la voluntad de Dios, nunca nos postremos delante de imágenes para adorarlas o rendirles culto.

Que nuestra adoración y nuestro culto sean siempre dados a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

Amén.

Dios Te Bendiga.

11 diciembre 2009

Y Jehová dijo a Caín… ©

“Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?”. Génesis 4:9.

Quizás una de las cosas que mas duele ver en el evangelio es cuando un hermano muy querido por nosotros se regresa al mundo.

Las razones por las que muchos regresan al mundo son muchas, desde querer satisfacer los deseos carnales, hasta el descuido espiritual o pastoral de una persona.

Ahora bien…

¿Será que es solo responsabilidad del pastor el cuidar de las personas que se congregan en nuestras iglesias?

Sinceramente te digo que no, recuerda que todos nosotros somos un solo cuerpo y por ende tenemos que velar el uno por el otro.

¿Cuántos de nosotros hemos visto como nuestro hermano se esta alejando poco a poco del evangelio y no hemos hecho nada?

¿Estará bien quedarse con los brazos cruzados, mientras la gente se regresa al mundo?

Definitivamente no.

Pero…

¿Qué estas haciendo tú para evitar que tu querido hermano se aleje de los caminos de Dios?

Imagínate por un momento una escena bíblica, donde el protagonista eres tú, con el papel de Caín y de repente viene Dios y te dice...

- ¿Dónde esta tu hermano?

¿Qué le contestarías?

- ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?

En pocas palabras…

¿Qué tengo que ver yo con, donde este o como se encuentra?

El problema de muchos en las iglesias, es que son muy individualistas, es cierto que la salvación es personal, así como también la relación que mantenemos con el Señor, pero parte de mantener una comunión continua con Dios es el velar porque el cuerpo de Cristo este sano.

Es hora de ir a buscar a aquel hermanito que no esta llegando a tu congregación.

Es hora de restaurar a aquel que ves caído.

Es hora de ir a visitar a la hermanita enferma o que esta pasando por duros momentos, ese es el verdadero evangelio, esa es la verdadera hermandad.

¿Para que decirle a alguien hermano, sino lo amas como tal?

Ve y busca al caído.

Ve y busca al desanimado.

Ve y busca al afligido, o esperaras que venga el Señor y te diga…

- ¿Dónde esta tu hermano?

Dios quiere que actuemos como verdaderos hermanos, mas allá de cualquier excusa, tenemos que comenzar a actuar con hermandad genuina.

Amén.

Dios Te Bendiga.

10 diciembre 2009

Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre…? ©

“Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?”. Lucas 14:28.

Cuando construimos nuestro hogar a menudo pedimos créditos y tomamos préstamos que nos ayudan a alcanzar nuestros objetivos.

Un nuevo dormitorio, un nuevo automóvil o una televisión son adquiridos sin tener en cuenta que luego se podrán convertir en una deuda.

Algo nos empuja a tenerlo ya, a pensar que es sumamente necesario para nuestra vida diaria y que es imposible esperar más.

Descontrol y auto complacencia es lo que provoca que actuemos de esta manera loca.

¿Pero qué existe detrás de esto?

El espíritu de la deuda.

Ese poder invisible que controla nuestras emociones y desestabiliza nuestro ambiente familiar.

Al no poder pagar, surgen las presiones, estallan las discusiones en la pareja y el maltrato a los hijos.

Y todo esto…

¿Por qué?

Por no sentarnos a calcular cuál sería el costo futuro de nuestras acciones.

Debes saber que la influencia para entrar en deudas es espiritual, para ser más claro, la deuda es un espíritu.

Debes tomar dominio sobre él en el nombre de Jesús para luego tomar dominio sobre tus acciones, así te será más fácil.

El poder de la deuda puede ser quebrado en tu vida hoy.

Luego de que tomes control sobre el espíritu, deja de pedir prestado.

Has una lista de todas tus deudas y empieza a pagarlas una a la vez.

Amén.

Dios Te Bendiga.

09 diciembre 2009

Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ©

“Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo?”. Salmo 15:1.

Existen respuestas que pueden cambiar nuestra vida.

Un “sí” o un “no” pueden ser determinantes.

Explicaciones a situaciones que no entendemos pueden hacer no solo que salgamos de una ignorancia momentánea sino que aprendamos una lección de vida que jamás olvidaremos.

Por obvio que parezca lo que voy a comentarles, existe un requisito previo a que obtengas cualquier respuesta… debes formular la pregunta.

Si quieres obtener respuestas, debes de tener preguntas.

Las preguntas requieren humildad, implican aceptar nuestra necesidad en algo.

Eso es lo que está haciendo David en el Salmo 15.

Está haciendo una pregunta que revela necesidad.

Su necesidad de “habitar” y “morar” con Dios.

Observa que él va más allá de entrar y mantenerse un momento.

Sus preguntas se refieren a estar constantemente en dicha presencia.

Estas preguntas se refieren a la necesidad de vivir diaria y continuamente en la presencia de Dios.

Piensa durante un momento lo que el lugar donde vives representa (o debería de representar).

Se trata del lugar donde descansas, del lugar donde esperas encontrar apoyo, el lugar donde buscas refugio y seguridad.

Eso es lo mismo que David pregunta…

¿Qué hacer para suplir diariamente las necesidades que tiene el corazón?

Aún sin conocer la respuesta, la pregunta de David enseña mucho.

Fundamentalmente por el hecho de hacia quién fue dirigida esa pregunta.

Pues es en Dios que encontrarás paz a tu vida, seguridad en tu porvenir, amor genuino y no condicional.

Realmente el lugar perfecto para querer vivir todos los días.

Amén.

Dios Te Bendiga.

08 diciembre 2009

Porque ciertamente te libraré, y no caerás a espada… ©

“Porque ciertamente te libraré, y no caerás a espada, sino que tu vida te será por botín, porque tuviste confianza en mí, dice Jehová”. Jeremías 39:18.

- ¡Permíteme ser nada y que Cristo sea todo en todo!

Esta es una profunda declaración de confianza en el Señor de la vida, en aquel que hace nuevas todas las cosas y también nos invita a examinarnos cómo vivimos nuestra fe.

Podemos enfrentar situaciones similares a las de Jeremías y en nuestra desesperación y necesidad algunas veces tomamos las promesas de Dios como si fueran un repelente contra el mundo, lo exterior, lo malo, lo extraño, lo diferente.

Ser cristianos nunca ha sido una póliza de seguros.

Es por eso que la palabra dice que Dios envía la lluvia y el sol sobre los buenos y los malos también.

Todos tenemos momentos buenos a lo largo de nuestras vidas, pero también días difíciles.

Dios nos da la seguridad, de que él sabe lo que está sucediendo en nuestras vidas porque él también lo vivió y lo vive con nosotros.

Jesucristo experimentó toda clase de emociones desde lo más lindo y gratificante, hasta lo más difícil y triste.

El versículo 18 es un desafío a seguir teniendo confianza en Dios, cualquiera que sea la situación que enfrentemos, sabiendo que no estamos solos, sino que somos comunidad, uno en Cristo, también este versículo es aliento porque Dios recompensará a cada uno de sus hijos e hijas.

Permitamos que Cristo sea todo en nuestras vidas y no tengamos miedo del presente o del mañana porque Dios ya está allí.

Amén.

Dios Te Bendiga.

07 diciembre 2009

Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento… ©

“Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”. Juan 9:1-3.

La enfermedad no respeta clase social, cuando llega a la vida del ser humano, ni el mucho dinero que puedan tener puede solucionar muchas veces lo que la enfermedad provoca.

Pero que lindo es saber que aun cuando no somos multimillonarios tenemos de nuestra parte a un Dios sanador y que es Todopoderoso es decir, no hay nada imposible para él.

Lo que sucede en la mayoría de casos es que cuando estamos frente a la enfermedad, nuestra fe decae, vemos al gigante de la enfermedad frente a nosotros y nos olvidamos del poderoso gigante que pelea nuestras batallas y es ahí en donde deberíamos recapacitar y entender que la enfermedad es nada mas una oportunidad mas para que el poder de Dios se manifieste en nuestras vidas.

Es por esa razón que posiblemente estés pasando una enfermedad que te ha robado la paz, quizás un ser querido tuyo esta pasando unos feos momentos en los cuales la enfermedad se ha apoderado de su cuerpo, pero en esta hora quiero decirte que Dios tiene el poder suficiente como para sanar cualquier tipo de enfermedad que se presente.

Pero si bien es cierto Dios puede sanar esa enfermedad, nosotros debemos de creer y confiar totalmente en él.

Jamás Dios se podrá mover en medio de un ambiente de incredulidad, la incredulidad mata la fe y la duda derrota a la confianza, es por esa razón que debemos desechar de nuestra vida toda forma de duda, inseguridad e incredulidad, si tu crees en el poder de Dios, debes de comenzar a desechar todo aquello que te va a llevar a dudar de ello.

Amado(a) hermano(a), Jehová es nuestro sanador y por lo tanto esta dispuesto a manifestarse en tu vida o en la vida de la persona por la que tanto estas clamando, pero para ello el único requisito es tener fe, esa fe que llevara a mover la mano de Dios y a derrotar todo espíritu de enfermedad.

Sin fe es imposible agradar a Dios y yo le agregaría…. sin fe es imposible recibir una sanidad o un milagro de parte de Dios.

Es momento de comenzar a confiar en aquel que todo lo puede.

Es momento de desechar la duda y la incredulidad de tu vida.

Es hora de activar nuestra fe.

Esa fe que se necesita para entender que si esa enfermedad esta ahí, es nada mas para que el poder de Dios sea manifiesto.

Amén.

Dios Te Bendiga.

06 diciembre 2009

Cuando estas cosas comiencen a suceder… ©

“Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca”. Lucas 21:28.

En los últimos años, uno de los temas favoritos de autores de libros y de películas de ficción ha sido el fin del mundo.

Algunos dicen que el mundo será destruido por una gran guerra, mientras que otros afirman que la polución provocada por el propio hombre hará la vida imposible en todo el planeta.

Existen también los que hablan de un choque de otro planeta contra la tierra y quienes afirman que una gran crisis económica, como la que estamos viviendo en nuestros días, será la causa principal del fin del mundo.

Cuándo y cómo será el último día, nadie lo sabe.

Pero la Biblia sí afirma claramente que tal día ha de venir.

Jesús, en la condición de Dios que todo lo sabe, apunta a la destrucción de Jerusalén, habla de días de castigo como en Lucas 21:22 donde dice…

“Porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas”.

Y traza un paralelo de un futuro lleno de estas señales.

Muchas de las señales anunciadas, en verdad ya están desde que el mundo existe y siguen estando hasta los días de hoy.

Entre tanto, las previsiones que hablan de grandes guerras, de terremotos, de grandes cambios en la luna, en el sol y en las estrellas, no tienen como objetivo causarnos desesperación y miedo.

Al contrario, estos “avisos” de Jesús quieren darnos consuelo y amparo en medio de la vida agitada que vivimos, así como dice en Lucas 21:28.

“Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca”.

Jesús quiere darnos la total seguridad que aún en situaciones de miedo, él está presente.

Los cielos y la tierra van a pasar, pero él permanece para siempre.

La alegría que tenemos por ser salvos, sólo podemos tenerla mediante la fe en la obra de Cristo, que todo sufrió y todo pagó con el precio más alto que pudo existir, su propia vida, que nos dio por su gracia, muriendo en nuestro lugar.

Ahora, unidos a su poder divino sobre todo el universo, aguardamos con esperanza su regreso y nuestra libertad total.

Comencemos con pequeños pasos y mientras podamos, vayamos sembrando la esperanza y el amor en este mundo que aún es y siempre seguirá siendo de Dios.

Poco a poco veremos que bellas flores, indicadoras de un mundo mejor, empezarán a florecer.

Amén.

Dios Te Bendiga.

05 diciembre 2009

Blogy-iPlantilla Tres Columnas

Aquí esta la solución para que aparezca el Calendario en esta Plantilla: Blogy-iPlantilla Tres Columnas

Colocar el siguiente código:

Cuando Jesús nació en Belén… ©

“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle”. Mateo 2:1, 2.

Parece extraño preguntar…

- ¿Dónde está el rey?

Hoy en día, con los videos, las fotografías y el Internet, a los grandes personajes, estrellas y autoridades les resulta difícil pasar desapercibidos.

Pero en los tiempos de Jesús nada de eso existía.

Los únicos apasionados de Jesús en este texto eran los sabios de oriente que querían encontrarlo para adorarlo.

Y no les fue muy difícil encontrarlo, ya que la estrella los guió a Belén de Judea, donde ese rey había nacido.

Pero ese rey no era un rey cualquiera.

Los sabios fueron a adorarlo porque ese niño era la palabra encarnada (Juan 1:14), la imagen del Dios invisible (Colosenses 1:15), aquél que había venido a morir por nosotros para que todo aquel que en él crea no se pierda sino tenga vida eterna (Juan 3:16).

Así que ahora sabemos quién era ese Rey.

Pero…

¿Dónde lo podemos encontrar hoy?

¿Necesitamos una estrella para qué nos guíe a él?

No.

Este Rey va a venir una vez más y cuando así lo haga, no será necesaria una estrella para encontrarlo, porque todos lo verán con sus propios ojos (Apocalipsis 1:7).

Amén.

Dios Te Bendiga.

04 diciembre 2009

De Jehová es la tierra y su plenitud… ©

“De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan”. Salmo 24:1.

Durante mucho tiempo se consideró a la tierra como el centro del universo.

Se creía que todo cuanto existía en el sistema solar, incluyendo el sol mismo, giraba en torno a la tierra.

Aquel que se atreviera a decir lo contrario era considerado un loco hasta hereje.

Los religiosos de aquel tiempo llegaron incluso a llevar a un arresto domiciliario permanente a Galileo Galilei luego de atreverse a decir que esa teoría era errónea y que era la tierra quien giraba alrededor del sol.

Las palabras “y sin embargo se mueve” al finalizar el viciado juicio en su contra siguen siendo aún famosas en nuestro tiempo.

¿Has cometido ese error en lo personal alguna vez?

No me refiero al de creer la tierra como el centro del universo, sino en la trampa que podemos caer de considerarnos a nosotros mismos como el centro de atracción de los demás.

Si lo has hecho, bienvenido al club.

Centrar la atención en nosotros mismos es una trampa que diariamente tenemos por delante y se necesita de una disposición de corazón para poder librarla.

Considerar nuestros problemas como los mayores, nuestras necesidades como las únicas, nuestros deseos como los únicos con derecho a ser satisfechos, nuestra vida como lo más importante de toda la creación.

Duele reconocerlo, pero si bien hemos sido puestos en una posición privilegiada dentro de la creación y tenemos un Dios lleno de amor que se enfoca en nuestro bienestar, no es alrededor de nosotros que gira todo cuanto acontece.

Somos parte de un sistema y no el centro del mismo.

Nuestra vida en sí misma es parte de un todo que gira alrededor de Dios.

Dios es el centro de todo cuanto acontece y desea que podamos humildemente reconocer esto y tener el enfoque correcto de nuestra vida en relación a lo que en ella acontece.

No pienses que lo que sucede en tu vida son elementos aislados o casuales.

Siendo Dios el centro de todo cuanto está creado y aún por crear, nuestras circunstancias colaboran como eslabones de una cadena que persiguen el objetivo de unirnos a él.

De la misma manera que el Sol es un punto de atención para todos los elementos del sistema solar, de esa misma manera Dios se presenta en nuestras vidas como un punto de atención que resplandeciente puede brindarnos la luz y guía necesaria para poder llevar nuestra vida de la mejor manera.

Enfocarnos en nosotros mismos no sólo es inútil en la búsqueda de soluciones a nuestros problemas, sino que nos aleja de nuestro propósito principal en esta vida.

Tú y yo estamos llamados a ser piezas claves en un plan maestro ideado en el cielo por un Dios que desea llenar de amor a toda la humanidad.

Tú y yo tenemos delante de él una responsabilidad, pero no la podremos realizar a cabalidad mientras no le hagamos a él el centro de nuestra vida en todas las áreas, el Dios de todos nuestros momentos, el Dios de nuestras necesidades.

No dejes pasar la oportunidad de unirte a él en la ejecución de su voluntad, pues te darás cuenta que con o sin nosotros se mueve.

Amén.

Dios Te Bendiga.

03 diciembre 2009

Echando toda vuestra ansiedad sobre él… ©

“echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”. 1 Pedro 5:7.

Es imposible decir que como seres humanos nunca hemos atravesado situaciones en las cuales nos hemos sentido preocupados o ansiosos.

Es más, creo que en éstos tiempos tan difíciles que vivimos, en que la inseguridad, violencia, pecado, escasez, enfermedad, etc., gobiernan el mundo, es muy normal que en más de una ocasión, sintamos preocupación, pero la palabra nos dice en éste versículo que debemos echar toda nuestra ansiedad sobre Cristo, porque él tiene cuidado de nosotros.

Me encanta la palabra “toda” pues indica que no hay nada que no podamos darle a nuestro Dios, ninguna carga que tengamos que llevar por nosotros mismos, esto incluye problemas económicos, familiares, espirituales, morales, etc.

Es una prueba para nuestra fe, el poder descansar en él, nuestro Dios y Padre, pues si nuestros padres terrenales tienen cuidado de nosotros, siendo ellos imperfectos…

¿Cómo no lo hará nuestro Padre celestial quien es santo y perfecto?

Definitivamente, la vida nos presentará dificultades, obstáculos y pruebas pero, qué bueno es tener un gran Dios en quién podemos confiar y a quien podemos acudir en cualquier momento sabiendo que nos escucha y es suficientemente poderoso para contestarnos y ayudarnos sin importar lo difícil que esa situación nos parezca.

¿Qué tan grande es tu problema?

¿Sientes que no hay salida o solución?

Bueno, entonces tengo buenas noticias para ti, eso no es cierto.

El diablo se encarga de preocuparnos y hacernos sentir más ansiosos de lo debido.

Quiere que nuestra fe esté puesta en aquello que podemos realizar por nuestras propias fuerzas y eso es imposible pues, siempre habrá algo que no está en nuestras manos el resolver.

Somos simples seres humanos, no súper hombres y si confiamos en nuestros logros, dinero, trabajo, títulos académicos, etc., simplemente un día nos desilusionaremos y nos daremos cuenta de nuestra pequeñez.

¿Cual es entonces la respuesta?

Lo más sencillo sería poner en práctica éste versículo pero…

¿Estamos dispuestos a confiar como niños en nuestro Padre?

Esto no es solo renunciar a nuestra autosuficiencia sino también el humillarnos y aceptar que sin nuestro Dios, no somos nada, no podemos hacer nada, somos inútiles sin su ayuda.

Si estamos dispuestos a aceptarlo, pero sentimos que la fe nos falta en algunos momentos, oremos a nuestro Padre para que nos fortalezca y nos llene de esa fe que tanto necesitamos.

La oración tiene poder, no debemos dudar en que él cumple sus promesas.

Él es Dios y no miente.

Nunca lo ha hecho y no lo hará ahora.

Así que, sigamos adelante en nuestro caminar pues a nuestro lado tenemos al que nunca ha sido vencido, ni lo será.

¿No es maravilloso?

Amén.

Dios Te Bendiga.

02 diciembre 2009

El fin de todo el discurso oído es este… ©

“El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre”. Eclesiastés 12:13.

No hay en toda la Biblia, un discurso más corto y más gráfico.

Salomón era sin duda, un gran y elocuente orador.

Termina el libro de Eclesiastés con un resumen magnífico de lo que es esencial para el hombre.

Salomón prueba todo en la vida y nada le satisface.

Obtiene riquezas, trabaja, se divierte, compra y vende, tiene logros estupendos, tiene mujeres, siervos, empresas, poder, fiestas, propiedades pero nada lo satisface.

Nunca es totalmente feliz.

Nadie en la historia de la humanidad va a poder lograr lo que logró Salomón.

Y este hombre que lo tuvo todo (y cuando digo todo, significa absolutamente todo) tiene finalmente esta sabía reflexión.

Hay veces que uno piensa que si tuviera esto o aquello, sería feliz y no tendría problemas.

Es una constante del hombre (y de la mujer) el querer siempre más.

Nada alcanza, siempre deseamos algo extra.

Y es nuestra excusa para justificar nuestro malestar.

Me falta el pantalón de marca, me falta la camisa que usan en la tele, me falta un mejor trabajo, me falta remodelar mi casa, siempre me falta algo.

Pero el hombre que lo tuvo todo, nos dice, que no importa lo que nos falte, aunque lo tengamos, igual no vamos a estar satisfechos.

Hay sólo una cosa que brinda satisfacción a la persona y es el temor a Dios.

La realización de una persona no esté en lo que obtiene materialmente, sino en su relación con Dios, que es abstracta.

Pero justamente aquí es donde está el gran secreto.

No hay verdadera felicidad fuera de Dios.

Puede ser que tengas momentos muy divertidos, pero la verdadera felicidad, la satisfacción permanente, sólo la tienen aquellos que temen a Dios, lo respetan y obedecen sus mandamientos.

Y no ven sus mandatos como una serie pesada de normas prohibitivas, sino como consejos de amor, para vivir mejor.

Respetar lo que Dios manda, garantiza una vida satisfecha.

Salomón te desafía a vivir de esa manera.

Aun con los problemas cotidianos y las luchas y las dificultades, porque la felicidad no depende de lo que nos rodea, depende de Dios.

Amén.

Dios Te Bendiga.

01 diciembre 2009

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios… ©

“Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra”. Salmo 46:10.

Cada día que pasa parece que estamos más ocupados que antes.

A muchos de nosotros no nos alcanza el tiempo para hacer todo lo que tenemos que hacer.

Como resultado, han proliferado los negocios que ofrecen sus servicios al paso, como bancos, lavanderías y restaurantes de comidas rápidas.

Uno prácticamente puede hacer lo que quiera sin tener que perder tiempo en estacionar y caminar.

Lo que me tomó totalmente por sorpresa fue escuchar que ahora, en algunos lugares, también ofrecen servicios fúnebres al paso.

Sí, has leído bien.

Uno puede dar sus respetos a alguien que ha fallecido con sólo ir a la funeraria, hacer la línea correspondiente y pasar por la ventanilla por donde se puede ver al ser querido.

Se me ocurre que si uno está demasiado ocupado como para dedicar unos minutos para visitar a personas que uno quiere o aprecia, simplemente, está demasiado ocupado.

Con Dios es distinto.

La crucifixión y resurrección de Jesucristo es prueba de que Dios nunca está demasiado ocupado para nosotros, sino que siempre está dispuesto a escucharnos, a cuidarnos y a rescatarnos.

La pregunta que queda por hacernos, es…

¿Estamos nosotros, sus hijos, demasiado ocupados para dedicar unos minutos a estar con él?

Si la respuesta es afirmativa, entonces estamos demasiado ocupados y debemos hacernos tiempo para escucharle hablarnos y decirnos cuán importantes somos para él y cuánto nos ama.

Les aseguro que quienes han aprendido a apartar regularmente un tiempo para escuchar al Señor, han descubierto que esos momentos son los mejor invertidos del día.

Les invito a que ustedes también lo hagan.

Aminora la marcha y escucha al Señor.

Amén.

Dios Te Bendiga.

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