31 mayo 2010

31 de Mayo - Estudio Devocional

Uno de los mayores honores atribuidos a un rey fue dado a Josías, quien…

“… hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en los caminos de David su padre, sin apartarse a la derecha ni a la izquierda… y leyó a oídos de ellos todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová”. 2 Crónicas 34:2, 30.

Pero los últimos cuatro reyes de Judá. Joacaz, Joacim, Joaquín y Sedequías, fueron todos malvados y llevaron a la nación en un camino de descenso moral, político y espiritual, con un final desastroso.

Durante los once años de su reino (2 Crónicas 36:11), Sedequías (también llamado Matanías), el hijo más joven de Josías, hizo lo malo ante los ojos de Jehová su Dios (2 Crónicas 36:12) y se rebeló contra el dominio de Babilonia porque pensaba que tenía el apoyo de Egipto.

Esta vez el Señor dejó a los israelitas en su propia ruina.

Nabucodonosor no tuvo misericordia y sitió a Jerusalén.

“… hasta que no hubo pan para el pueblo de la tierra”. 2 Reyes 25:3.

Los horrores de este pueblo que se moría de hambre por defender a Jerusalén están registrados en el libro de Lamentaciones 2:19 - Lamentaciones 4:3-10 - Ezequiel 5:10.

Los soldados de Nabucodonosor finalmente entraron por los muros del norte de la ciudad y sin misericordia mataron de igual manera a los jóvenes como a los ancianos.

Entonces…

“… quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalén, y consumieron a fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus objetos deseables”. 2 Crónicas 36:17-19 - 2 Reyes 25:4-11 - Jeremías 52:5-23.

Casi todos los que escaparon la mortandad fueron llevados como esclavos al exilio en Babilonia (2 Crónicas 36:20, 21).

Por su gran amor para con Israel y su pacto con Abraham, Isaac, Jacob y David, el Señor le dio una preciosa promesa al pueblo judío que su cumplimiento se está rápidamente acercando hoy en día.

Muy pronto ellos van a reconocer a Jesucristo el Nazareno como su Mesías.

“Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad. Y este será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados”. Romanos 11:25-27.

30 mayo 2010

30 de Mayo - Estudio Devocional

Después de la muerte del malvado rey Acaz, su piadoso hijo Ezequías llegó a ser rey y asumió el liderazgo de una nación donde la idolatría era muy popular y prevaleciente.

Además, su padre había sometido el reino de Judá al imperio de Asiria, que estaba rápidamente llegando a ser uno de los imperios más poderosos del mundo.

Con sus ejércitos que parecían ser invencibles habían tomado el control de Siria (Aram) y del reino del norte de Israel.

Además de todo esto, Senaquerib, el rey de Asiria, tenía el control sobre 46 ciudades con murallas adentro del reino de Judá.

Ezequías podía haberse lamentado por este desorden que él había heredado, podía haber odiado a su padre o culpar a Dios por la malvada condición moral y política que prevalecía por toda la nación.

Al contrario…

“… arregló Ezequías la distribución de los sacerdotes… el rey contribuyó de su propia hacienda para los holocaustos… Mandó también al pueblo que habitaba en Jerusalén, que diese la porción a los sacerdotes y levitas… porque Jehová ha bendecido su pueblo… ”. 2 Crónicas 31:2-10.

Ezequías observó la Pascua (2 Crónicas 30:1-27).

Él abrió otra vez el templo que su malvado padre idólatra había profanado y restauró la adoración del verdadero Dios.

Tal y como Ezequías, quien heredó serios problemas por las maldades de su padre, nosotros también a veces somos víctimas de los pecados de otras personas.

Pero los creyentes nunca tienen que temer el futuro o las situaciones desafortunadas del pasado.

No tenemos que involucrarnos en las equivocaciones de nuestros padres que hemos heredado, u otras situaciones fuera de nuestro control.

Los consejeros cristianos de hoy en día nos dicen que no hay ningún valor en pasar el tiempo pensando en los errores del pasado, o los errores de otras personas, lo cual nunca produce soluciones que nos ayudan y pueden traer la depresión, la sospecha y el odio para sí mismo y para otros.

Nos anima saber que, cuando Ezequías e Isaías oraron sin estar manchados por los malos sentimientos, el Señor los protegió.

Junto con el apóstol Pablo podemos decir…

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. Filipenses 3:13, 14.

29 mayo 2010

29 de Mayo - Estudio Devocional

Acaz tuvo una buena herencia de su piadoso padre Jotam (2 Crónicas 27:6).

Pero Acaz fue uno de los más malvados reyes en la historia de Judá.

“… y además hizo imágenes fundidas a los baales. Quemó también incienso en el valle de los hijos de Hinom, e hizo pasar a sus hijos por fuego, conforme a las abominaciones de las naciones que Jehová había arrojado de la presencia de los hijos de Israel… Por lo cual Jehová su Dios lo entregó en manos del rey de los sirios, los cuales lo derrotaron, y le tomaron una gran número de prisioneros que llevaron a Damasco, fue también entregado en manos del rey de Israel, el cual lo batió con gran mortandad”. 2 Crónicas 28:2, 3, 5.

Por la gran maldad del rey Acaz, el reino de Judá continuó sufriendo grandes pérdidas de su territorio.

Los edomitas pudieron ganar su independencia de Judá en el sudeste.

Los filisteos invadieron las ciudades al sudeste y las ocuparon (2 Crónicas 28:17, 18).

Miles de hombres de su reino fueron llevados a otras tierras como esclavos (2 Crónicas 28:5-17).

Con mucho dolor podemos decir que todas las derrotas de Acaz nunca le hicieron humillarse o arrepentirse.

Él rechazó furiosamente al Señor y ofreció sacrificios a los dioses de Damasco (2 Crónicas 28:23).

“Además de eso recogió Acaz los utensilios de la casa de Dios, y los quebró, y cerró las puertas de la casa de Jehová, y se hizo altares en Jerusalén en todos los rincones. Hizo también lugares altos en todas las ciudades de Judá, para quemar incienso a los dioses ajenos, provocando así a ira a Jehová el Dios de sus padres”. 2 Crónicas 28:24, 25.

En este trágico relato de Acaz, el rey de Judá, el Señor nos está advirtiendo sobre el terrible destino de aquellos que se alejan de él.

Así mismo como Acaz trató de impedir la adoración del único Dios verdadero, el mundo perdido, con todas sus atracciones del engaño, trata de impedir nuestra lealtad y obediencia al Señor.

Para poder vencer todos estos obstáculos y permanecer fieles al Señor necesitamos orar cada día.

“Dame entendimiento, y guardaré tu ley, Y la cumpliré de todo corazón. Guíame por la senda de tus mandamientos, Porque en ella tengo mi voluntad. Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia. Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino”. Salmo 119:34-37.

28 mayo 2010

28 de Mayo - Estudio Devocional

Después que Joás fue asesinado por sus siervos, su hijo Amasías llegó a ser rey de Judá (2 Crónicas 24:25-27 - 2 Reyes 12:21).

Cuando empezó su reino…

“Hizo él lo recto ante los ojos de Jehová aunque no de perfecto corazón”. 2 Crónicas 25:2 - 2 Reyes 14:1-6.

Los motivos confundidos en la vida de Amasías finalmente lo destruyeron.

En una ocasión él pagó a cien mil adoradores de ídolos del reino del norte de Israel para ayudarle a pelear contra Edom en un esfuerzo para recuperar un territorio perdido (2 Crónicas 25:6).

Después de esto un varón de Dios lo reprendió por no confiar en Dios completamente, porque sólo en Dios está el poder, o para ayudar, o para derribar (2 Crónicas 25:7, 8).

Amasías despidió al ejército de Israel y llegó a tener la victoria sobre los edomitas.

Pero, en vez de alabar al Señor por la victoria, él trajo también consigo los dioses de los hijos de Seir, y los puso ante sí por dioses, y los adoró, y les quemó incienso. Por esto se encendió la ira de Jehová contra Amasías (2 Crónicas 25:14-16).

“Desde el tiempo en que Amasías se apartó de Jehová, empezaron a conspirar contra él en Jerusalén… y allá lo mataron”. 2 Crónicas 25:27.

Uno de los reyes más prósperos en la historia de Judá fue Uzías, un hijo de Amasías que llegó al trono con dieciséis años de edad (2 Crónicas 26:1).

La clave a su éxito fue sin equivocación que él

“… persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días que buscó a Jehová, él le prosperó… su fama se extendió lejos, porque fue ayudado maravillosamente, hasta hacerse poderoso. Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso”. 2 Crónicas 26:5, 15, 16.

Sólo los sacerdotes eran aptos para ofrecer incienso a Dios, pero Uzías se negó a parar de hacerlo aun después de haber sido reprendido por Azarías y ochenta sacerdotes de Jehová (2 Crónicas 26:17).

Por consiguiente, Dios castigó a Uzías con lepra.

Aunque él había sido un gran rey, Dios aún lo juzgó, pues ningún hombre puede vivir fuera de la Ley.

Durante los últimos diez años de su vida y por razón de la lepra, Uzías fue echado de su propio palacio y también del templo.

Ningún otro pecado es tan engañoso y tan destructivo como el pecado de tener una opinión demasiada alta de sí mismo.

“Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”. Romanos 12:3.

27 mayo 2010

27 de Mayo - Estudio Devocional

Durante casi todo el reino de Josafat, él mantuvo relaciones amistosas con Acab, el rey idólatra del reino del norte.

El matrimonio de su hijo con la hija de Acab resultó en una herencia de líderes malvados en Judá.

La vida de Josafat debe servir como una advertencia a todos los que hoy en día dicen…

- Yo sé que Dios ha dicho que no debemos de tener relaciones con las personas incrédulas, pero yo no dejo que ellas me conmuevan.

Sin embargo…

Tal y como le pasó a Josafat, aunque no le afectó a él personalmente, él no pudo controlar la forma en que esa relación afectó a sus hijos y a sus nietos.

Después de la muerte de Josafat, su hijo Joram tomó el control del reino.

Él procedió a destruir toda la influencia piadosa del reino que su padre había dejado.

Él también…

“… mató a espada a todos sus hermanos… Y anduvo en el camino de los reyes de Israel, como hizo la casa de Acab; porque tenía por mujer a la hija de Acab, e hizo lo malo ante los ojos de Jehová… Además de esto hizo lugares altos en los montes de Judá, e hizo que los moradores de Jerusalén fornicasen, y a ello impelió a Judá”. 2 Crónicas 21:4, 6, 11.

Aunque el profeta Elías había vivido en el reino del norte, él le mandó una carta al malvado Joram, rey del reino del sur y lo reprendió de sus maldades, diciéndole…

“… Por cuanto no has andado en los caminos de Josafat tu padre, ni en los caminos de Asa rey de Judá, sino que has andado en el camino de los reyes de Israel… he aquí Jehová herirá a tu pueblo de una gran plaga, y a tus hijos y a tus mujeres, y a todo cuanto tienes; Y a ti con muchas enfermedades… al cabo de dos años… muriendo así de enfermedad muy penosa… ”. 2 Crónicas 21:12-19.

El piadoso Josafat no pudo reconocer las consecuencias trágicas que resultaron de su amistoso parentesco con Acab y también del matrimonio de su hijo con una mujer incrédula.

Los corazones de muchos padres creyentes se han angustiado por los resultados de permitir a un hijo o a una hija comprometerse con personas incrédulas.

Tales personas parecen ser muy buenas en muchas otras áreas de sus vidas.

Cada creyente joven, sea hombre o mujer, debe reconocer porque es que hay fuertes advertencias en contra al compromiso y al noviazgo con una persona incrédula.

“Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré”. 2 Corintios 6:17.

26 mayo 2010

26 de Mayo - Estudio Devocional

Josafat fue uno de los reyes más piadosos en la historia de Judá.

Él nombró a los levitas por todo el país para leerle al pueblo e instruirle en la Ley de Dios.

Él forzó a los seguidores de Baal y de Asera, con todos los sodomitas (homosexuales), fuera del país (1 Reyes 22:46 - 2 Crónicas 17:3-9).

Sin embargo…

Josafat cometió un gran error cuando se asoció con Acab, el rey idólatra del reino del norte.

Esa amistad los llevó al matrimonio del hijo de Josafat, Joram, con la hija de Acab, Atalía (2 Crónicas 18:1 - 2 Crónicas 21:6).

Acab entonces le preguntó a Josafat que se uniese a él para ir a una batalla contra Siria (Aram), para recuperar a una ciudad en la frontera llamada Ramot de Galaad (2 Crónicas 18:3).

¿Puedes imaginarte el piadoso Josafat festejándose con Acab y Jezabel, la esposa idólatra de Acab que adoraba a Baal, en el palacio de Acab?

Después que Josafat pidió que buscaran el consejo de Dios, un profeta intrépido llamado Micaías le profetizó al rey con denuedo y le dijo que él no iba a volver de la guerra vivo.

Descuidándose de la advertencia del profeta, Josafat se unió con Acab y casi perdió su propia vida.

Cuando estaban rodeados de los sirios (arameos), Josafat clamó y Jehová lo ayudó, y los apartó Dios de él (2 Crónicas 18:31).

“Josafat rey de Judá volvió en paz a su casa en Jerusalén”. 2 Crónicas 19:1.

Entonces Dios mandó al profeta Jehú para reprenderle.

“Y le salió al encuentro el vidente Jehú hijo de Hanani, y dijo al rey Josafat: ¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová? Pues ha salido de la presencia de Jehová ira contra ti por esto”. 2 Crónicas 19:2.

El matrimonio del hijo de Josafat, Joram, con la hija de Jezabel, abrió las puertas para que la adoración de Baal se estableciera en Judá y los llevó a la mortandad de todos los hijos y los nietos de Josafat, con la excepción de Joás, un niño de un año que fue escondido por Joiada el sumo sacerdote (2 Crónicas 22:10-22).

Ningún creyente, hombre o mujer, debe de tener relaciones de mucha amistad con una persona incrédula, ni siquiera teniendo en cuenta lo bueno que esa persona parezca, ni por muy seguro que el creyente esté, de que tal relación no llegará a nada malo.

“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”. Santiago 4:4.

25 mayo 2010

25 de Mayo - Estudio Devocional

El rey Asa era el nieto de Roboam y el bisnieto de Salomón.

Pero, en este caso, Asa rechazó sus ídolos paganos (2 Crónicas 14:1-7).

Asa fue animado por Azarías hijo de Obed (2 Crónicas 15:1).

Cuando Azarías habló…

“Cuando oyó Asa las palabras y la profecía del profeta Azarías hijo de Obed, fue cobró ánimo, y quitó los ídolos abominables de toda la tierra de Judá y de Benjamín, y de las ciudades que él había tomado en la parte montañosa de Efraín; y reparó el altar de Jehová que estaba delante del pórtico de Jehová. Después reunió a todo Judá y Benjamín, y con ellos los forasteros de Efraín, de Manasés, y de Simeón: porque muchos de Israel se habían pasado a él, viendo que Jehová su Dios estaba con él… Entonces prometieron solemnemente que buscarían a Jehová el Dios de sus padres, de todo su corazón y de toda su alma… Todos los de Judá se alegraron de este juramento; porque de todo su corazón lo juraban, y de toda su voluntad lo buscaban: y fue hallado de ellos; y les dio Jehová paz por todas partes”. 2 Crónicas 15:8, 9, 12, 15.

Asa no dejó ningún lugar para desacuerdos.

“Porque quitó del país a los sodomitas, y quitó todos los ídolos que sus padres habían hecho”. 1 Reyes 15:12.

“También privó a su madre Maaca de ser reina madre, porque había hecho un ídolo de Asera…. y Asa destruyó la imagen, y la desmenuzó, y la quemó en el torrente de Cedrón”. 1 Reyes 15:13 - 2 Crónicas 15:16.

Podemos estar seguros que, cuando alguien afirma los valores morales y espirituales, Satanás siempre está listo para instigar la oposición y entonces busca cómo hacer compromisos para devaluar las declaraciones positivas de fe de esa persona.

Mientras que sus riquezas y su poder se aumentaban, la dependencia en Dios que Asa tenía disminuyó.

“En aquel tiempo vino el vidente Hanani a Asa rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado de tus manos”. 2 Crónicas 16:7.

Hanani fue echado en una prisión por su fiel testimonio.

Pero sus palabras han impartido una medida de fe inconmensurable y un gran denuedo a todos nosotros que procuramos mantenernos fiel en medio de un mundo cruel.

“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él… ”. 2 Crónicas 16:9.

24 mayo 2010

24 de Mayo - Estudio Devocional

Cuando Salomón llegó a ser rey, David le había exigido…

“Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas”. 1 Reyes 2:3.

Tristemente, no encontramos un registro de que Salomón también le había exigido a su propio hijo, Roboam, leer la palabra de Dios y mantenerse fiel al Señor.

Tampoco hay mención alguna de que Roboam empezó su reino con sacrificios sobre el altar y con oraciones al Señor como lo había hecho su padre.

Lo que sí leemos es que, tres años después que Roboam tomó el trono…

“… dejó la Ley de Jehová, y todo Israel con él… E hizo lo malo, porque no dispuso su corazón para buscar a Jehová”. 2 Crónicas 12:1-14 - 2 Crónicas 11:17.

Los líderes de Israel se reunieron con Roboam con un pedido razonable, de disminuir los impuestos que su padre había puesto sobre ellos.

Ellos también pidieron que él diera fin al trabajo forzado que había continuado desde que ellos habían empezado a edificar los primorosos palacios, los establos y las casas para los carros militares, los lujosos parques y todas las otras estructuras espectaculares dentro del famoso reino de Salomón.

Si Roboam consentía a su pedido, los líderes le darían su promesa de lealtad.

La primera decisión de Roboam como rey fue un gran error.

Su intolerancia llevó a casi todas las tribus a apartarse y formar el reino del norte.

Roboam sólo se quedó con una pequeña parte de la original tierra prometida.

Solamente las tribus de Judá y de Benjamín se quedaron con él.

¿Cómo iba Roboam a tomar buenas decisiones?

Pues no dispuso su corazón para buscar a Jehová (2 Crónicas 12:14).

Observemos aquí que no dice… servir al Señor.

No era un mejor servicio que el Señor estaba esperando, pero sí esperaba que Roboam dispusiera su corazón para buscar a Jehová.

El mismo principio espiritual se mantiene verdadero hoy en día.

Aunque a veces, por ser negligentes, no lo podemos ver, si humildemente buscamos al Señor, nuestras vidas serán guiadas por su Espíritu para llevarnos a cumplir con su perfecta voluntad y su propósito.

“Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. Santiago 4:6.

23 mayo 2010

23 de Mayo - Estudio Devocional

“Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa”. 2 Crónicas 7:1.

Después de esa gran dedicación, el Señor otra vez se le apareció a Salomón de noche y le dijo…

“Si yo cerrare los cielos, para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”. 2 Crónicas 7:13, 14.

Consideremos cuidadosamente los requisitos establecidos por Dios para poder sanar nuestra tierra.

En primer lugar, Dios habla de… mi pueblo.

Esto implica nuestra necesidad de recibir a Cristo tal y como la palabra nos dice.

Entonces… si se humillare.

Su pueblo quiere decir, primeramente y lo más alto, confesarle que hemos despreciado su palabra, como si pudiéramos vivir por medio de nuestro mejor juicio sin necesitar sus consejos.

Cuando nos humillamos, esto también incluye el reconocer nuestros pecados, sentir la angustia por nuestros pecados y un arrepentimiento genuino de nuestros pecados.

Sólo Dios puede perdonar y hacer llegar ese gran perdón y la limpieza de todos los pecados cuando confesamos nuestros pecados (1 Juan 1:9).

Cuando Dios dice… y buscaren mi rostro, él quiere decir que diariamente tenemos que buscarle en su palabra para llegar a saber lo que significa vivir.

Mientras que leemos su palabra, el Espíritu Santo no solamente ilumina nuestro entendimiento para conocer su perfecta voluntad, pero él nos da el poder para vivir por ella.

Dios nos advierte…

“El que aparta su oído para no oír la ley, su oración también es abominable”. Proverbios 28:9.

Nosotros tenemos que considerar y preguntarnos…

¿Será para el honor de Dios lo que estoy buscando en oración, o es meramente para mi beneficio?

Nuestra gran necesidad es leer toda su palabra al mismo tiempo que oramos sobre ella.

Jesucristo nos dijo…

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Esto os mando: Que os améis unos a otros”. Juan 15:6, 7.

22 mayo 2010

22 de Mayo - Estudio Devocional

Los israelitas se reunieron alrededor de Salomón mientras que…

“Se puso luego Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendió sus manos. Porque Salomón había hecho un estrado de bronce, de cinco codos de largo, de cinco codos de ancho, y de altura de tres codos, y lo había puesto en medio del atrio: y se puso sobre él, se arrodilló delante de toda la congregación de Israel, y extendió sus manos al cielo… ”. 2 Crónicas 6:12, 13.

Era muy común para el pueblo de Dios levantar las manos en oración y en alabanza (Salmo 63:3, 4).

Las manos levantadas hacia el cielo es una señal de sumisión de un sincero corazón y de adoración.

Salomón empezó su oración, diciendo…

“Jehová Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia con tus siervos que caminan delante de ti de todo su corazón… para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre, y te teman así como tu pueblo Israel, y sepan que tu nombre es invocado sobre esta casa que yo he edificado”. 2 Crónicas 6:14, 16, 33.

Tristemente, sus pláticas no fueron evidentes en su conducta.

Salomón también había orado…

“Si tu pueblo Israel fuere derrotado delante de los enemigos, por haber prevaricado contra ti, y se convirtiere, y confesare tu nombre, y rogare delante de ti en esta casa, tú oirás desde los cielos, y perdonarás el pecado de tu pueblo Israel… para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre, y te teman… ”. 2 Crónicas 6:24, 25, 33.

Es también conmovedor saber que no hay ningún registro de que Salomón se arrepintió de sus pecados.

En algún lugar, en este mismo momento, en una cama de un hospital o en una celda de una prisión, enfrentándose a perder un trabajo o a las crueles experiencias de los problemas familiares, por todo el mundo hay personas arrepintiéndose de sus pecados, buscando en la palabra de Dios la dirección para sus vidas, y llegando a ser fortalecidos en su fe.

Es tan maravilloso conocer el gran amor que Dios tiene para con nosotros.

“mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo”. 1 Corintios 11:32.

Los mejores años de nuestras vidas pueden ser el resultado de algún fracaso, de alguna angustia, o de la soledad que muchas veces nos llevan a encomendar nuestras vidas al Señor.

Podemos llegar a ser las personas que Dios quiere que seamos.

El sufrimiento puede llegar por medio de Dios, por medio de Satanás, o por nuestras propias malas decisiones, pero Dios lo puede usar todo y así lo hará para nuestro bien si volvemos a él en fe.

“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse”. Romanos 8:18.

21 mayo 2010

21 de Mayo - Estudio Devocional

El rey Salomón empezó su reino en sumisión a Jehová su Dios (2 Crónicas 1:1).

“Y fue Salomón, y con él toda esta asamblea al lugar alto que había en Gabaón; porque allí estaba el tabernáculo de reunión de Dios, que Moisés siervo de Jehová había hecho en el desierto. Pero David había traído el arca de Dios desde Quiriat-jearim al lugar que él le había preparado; porque él le había levantado una tienda en Jerusalén. Asimismo el altar de bronce que había hecho Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, estaba allí delante del tabernáculo de Jehová, al cual fue a consultar Salomón con aquella asamblea. Subió, pues, Salomón allá ante Jehová, al altar de bronce que estaba en el tabernáculo de reunión, y ofreció sobre él mil holocaustos. Y aquella noche apareció Dios a Salomón y le dijo: Pídeme lo que quieras que yo te dé”. 2 Crónicas 1:3-7.

En 1 Reyes tenemos un detalle más completo de este evento.

“Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo te dé. Cuando Salomón despertó, vio que era sueño… ”. 1 Reyes 3:5, 15.

En este sueño…

“… Salomón dijo a Dios: Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque, ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande?... ”. 2 Crónicas 1:8-12.

Por medio de este sueño el Señor le estaba revelando a Salomón que su más grande necesidad era obedecer la palabra de Dios.

Siguiendo los sacrificios en Gabaón, Salomón empezó a acumular gran cantidad de carros y gente de a caballo (2 Crónicas 1:14 - 2 Crónicas 9:25 - 1 Reyes 4:26).

Sin embargo…

Dios había dado mandato que el rey…

“… no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Jehová os ha dicho: No volváis nunca por este camino”. Deuteronomio 17:16.

Pero Salomón, aun así, se casó con la hija del Faraón (1 Reyes 11:1).

Otra vez él profanó el nombre de Dios, quien había dicho…

“Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia”. Deuteronomio 17:17.

Salomón ignoró estos tres mandamientos.

Pero su más seria negligencia fue su indiferencia en cumplir el cuarto mandamiento dado a los reyes de Israel.

“Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra”. Deuteronomio 17:18, 19.

Lo más importante para cada uno de nosotros es el reconocer que Dios como nuestro creador tiene el derecho para reclamar nuestra sabiduría y nuestra habilidad y nuestro uso de ellas.

“Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia”. 2 Pedro 1:3.

20 mayo 2010

20 de Mayo - Estudio Devocional

Todo el tiempo que David reinó sobre Israel fue cuarenta años, siete años reinó en Hebrón y treinta y tres reinó en Jerusalén (1 Crónicas 29:27).

Ahora estaba al final de su vida.

En su último año de vida, David llamó a todos los capitanes militares y a los príncipes de las tribus.

Él les contó cómo fue que Dios había escogido a Salomón para edificar el templo y que su mayor interés estaba en…

“… guardad e inquirid todos los preceptos de Jehová vuestro Dios… ”. 1 Crónicas 28:8.

Entonces David le encargó a Salomón…

“… hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre”. 1 Crónicas 28:9.

David ofreció una de las oraciones más inspiradas en todas las escrituras diciendo…

“… Bendito seas tú, oh Jehová, Dios de Israel nuestro padre, desde el siglo y hasta el siglo. Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos. Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos. Ahora pues, Dios nuestro, nosotros alabamos y loamos tu glorioso nombre”. 1 Crónicas 29:10-13.

La oración del corazón sincero de David es un recordatorio para todos nosotros hoy en día de que el tiempo de orar siempre debe estar lleno de alabanzas y adoraciones mientras que exaltamos el nombre de Dios con acción de gracias por lo que él es para nosotros y lo que nos ha dado.

A la vez que reconocemos nuestra dependencia en Dios por todas las cosas, le vamos a alabar por sus provisiones.

Cuando abandonamos el tiempo diario para alabarle, nuestra adoración llega a ser un mero rito.

Cada día y bajo cualquier circunstancia debemos dar gracias en todo (1 Tesalonicenses 5:18).

Si murmuramos sobre nuestras circunstancias, entonces estamos expresando disgusto para con Dios y dudamos de su sabiduría y su amor para con nosotros.

Cuando nos arrodillamos, bajamos nuestras cabezas y extendemos nuestras manos, todas son expresiones para alabarle.

El Espíritu Santo inspiró a David para poder llegar a decir… alzad vuestras manos al santuario y bendecid a Jehová (Salmo 134:2).

“Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda”. 1 Timoteo 2:8.

19 mayo 2010

19 de Mayo - Estudio Devocional

“David y los jefes del ejército apartaron para el ministerio a los levitas, los sacerdotes, los cantores, los porteros, los tesoreros, y otros cargos (1 Crónicas 25:1 - 1 Crónicas 9:22-29) del templo a quienes les encargaron la responsabilidad de la adoración del templo.

Los porteros fueron llamados hombres robustos y fuertes para el servicio (1 Crónicas 26:8).

Estos eran los coatitas y los meraritas, descendientes de Leví (Génesis 46:11).

Los veinticuatro porteros cuidaban las puertas de día y de noche para no permitir que alguien sin autoridad tratase de entrar (1 Crónicas 26:17, 18).

Cada posición era igual y de suma importancia para mantener la adoración del templo tal y como ordenó el Señor.

Hoy en día, todo lo que se necesita hacer en la iglesia y en los ministerios dedicados a cumplir la gran comisión es también una responsabilidad sagrada de Dios.

Mucho antes, David había hecho planes para hacer a Jerusalén el centro religioso de Israel y llevar allí el arca.

Después que Uza murió por tocar el arca, ella había sido llevada a la casa de Obed-edom.

Cuando Obed-edom recibió el arca, él recibió mucho más que la palabra de Dios, él recibió la misma presencia de Dios que estaba sobre el propiciatorio (Éxodo 25:22 - 1 Samuel 4:4 - 2 Samuel 6:2).

La presencia del Señor trajo grandes bendiciones a la casa de Obed-edom.

En misma forma, la presencia del Señor bendecirá también nuestras familias y nuestras casas cuando la palabra de Dios es preeminente en nuestras vidas.

Algunas personas ignoran el señorío del Maestro y su derecho como dueño de sus vidas y no quieren reconocer su posición como administradores del Señor en sus talentos, en su tiempo.

Los cuales se deben usar para sus propósitos en vez de para nuestros placeres e intereses personales.

Dios nos da cada día y nos encarga todos estos dones para llegar a ser como Jesucristo y glorificar su nombre.

Lo que Dios ha puesto en nuestro cuidado puede llegar a ser de grandes bendiciones para otros, pero, si lo usamos para propósitos egoístas, entonces puede llegar a ser una maldición.

En nuestros devocionales familiares, vamos a darle gracias a nuestro Padre celestial por cada uno de nuestros hijos y vamos a ayudarles a que sepan que ellos son muy importantes para Dios.

“El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?”. Lucas 16:10, 11.

18 mayo 2010

18 de Mayo - Estudio Devocional

Salomón tenía unos 20 años de edad cuando él fue ungido rey.

Por razón de que los jóvenes no tienen los años de experiencia que sus ancianos tienen, ellos a veces subestiman las cosas que son de mayor importancia.

Consecuentemente, David no estaba satisfecho con sólo proveer los materiales que Salomón necesitaba para edificar el templo, por eso le dijo…

“Y Jehová te dé entendimiento y prudencia, para que cuando gobiernes a Israel, guardes la Ley de Jehová tu Dios. Entonces serás prosperado, si cuidares de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés para Israel. Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas, ni desmayes… Poned, pues, ahora vuestros corazones y vuestros ánimos en buscar a Jehová vuestro Dios; y levantaos, y edificad el santuario de Jehová Dios, para traer el arca del pacto de Jehová, y los utensilios consagrados a Dios, a la casa edificada al nombre de Jehová”. 1 Crónicas 22:12, 13, 18, 19.

Toda la acumulación de materiales que David hizo estaba ahora en las manos de su hijo.

Pero Salomón había ignorado el consejo espiritual que su padre David le había dicho de poner su corazón y su ánimo en buscar a Jehová vuestro Dios.

La construcción del templo debería de haber tomado primer lugar, pero Salomón puso sus intereses personales primero y no llegó a empezar a edificar el templo hasta el cuarto año de su reino.

Al contrario, él empezó a acumular carros militares y caballos y muchas esposas también (2 Crónicas 1:14 - 2 Crónicas 3:1, 2 - 1 Reyes 10:26 - 1 Reyes 11:4).

Esto fue una violación de la ley para los reyes de Israel (Deuteronomio 17:16-18).

El llamamiento que David le hizo a Salomón es todavía una necesidad para cada creyente.

La verdadera fe es demostrada por nuestro compromiso y obediencia a la palabra de Dios y nuestra dependencia en que él responderá todas nuestras oraciones, mientras que hacemos todo lo posible, para que se cumpla su voluntad.

Nosotros no podemos pensar que podemos dejárselo todo en las manos de Dios y sentarnos a esperar.

El Señor espera nuestra participación en todo lo que podemos llegar a hacer.

Jesucristo llama a cada creyente a…

“… buscad primeramente el reino de Dios y su justicia… ”. Mateo 6:33.

Entonces podemos considerar esto…

“¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?”. Santiago 2:21, 22.

17 mayo 2010

17 de Mayo - Estudio Devocional

Las oraciones y las alabanzas a Dios eran características eminentes en la vida de David.

Muchas veces se registró…

“David consultó a Dios… ”. 1 Samuel 23:2, 4 - 1 Samuel 30:8 - 2 Samuel 2:1 - 2 Samuel 5:19, 23 - 2 Samuel 21:1 - 1 Crónicas 14:10, 14.

Las oraciones en la vida de David fueron muchas veces palabras de alabanzas.

David oró…

“Jehová, no hay semejante a ti, ni hay Dios sino tú, según todas las cosas que hemos oído con nuestros oídos”. 1 Crónicas 17:20.

Aunque casi todos estamos conscientes de la importancia de la oración, pocos hacen de ella una parte indispensable de sus vidas.

Pero en verdad, la oración ha llevado a muchos creyentes a hacer decisiones correctas.

Al orar, nosotros estamos hablando con nuestro Padre celestial y al leer su palabra, él nos habla a nosotros.

A esto le llamamos una comunicación abierta en la familia de Dios.

La oración y el conocimiento de la palabra de Dios son conexiones indispensables para derramar el poder del Padre en responder a nuestras oraciones.

No hay ningún otro manual que sea mejor para aprender a orar o a leer la palabra de Dios que empezar en Génesis y terminar con Apocalipsis.

Es la actitud del necio orgullo decir que podemos decidir lo que no debemos de leer en su palabra, especialmente cuando el Señor claramente nos dice…

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil… ”. 2 Timoteo 3:16.

Si Dios nos dice que es “Toda” y que es “útil” y nosotros decidimos que no necesitamos leerla, entonces perdemos la oportunidad de recibir la mejor preparación para la oración que Dios ha dado.

Cuando reconocemos la Biblia como el mejor manual de oración para nuestras vidas, entonces es que le damos el lugar de más alta prioridad sobre todas las cosas importantes en el horario diario.

Vamos a abrir nuestras Biblias reverentemente, diariamente y en oración…

“para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza” Efesios 1:17-19.

Vamos a dejar que el motivo que domina nuestro deseo para leer la palabra de Dios sea…

“para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios”. Colosenses 1:10.

16 mayo 2010

16 de Mayo - Estudio Devocional

Muy pronto, después de establecer su capital en Jerusalén, David unió a toda la nación para una gloriosa celebración de alabanzas al Señor mientras traían el arca de Dios desde la casa de Obed-edom hasta Jerusalén.

Para demostrar su reverencia para con Dios y para reconocer que Dios es el gobernador supremo, David se humilló y dejó sus vestiduras de rey y se vistió con un efod de lino fino, la vestidura que los sacerdotes usaban cuando ministraban delante del Señor.

Al hacer esto, David públicamente dejo ver su sumisión a la autoridad del Rey supremo, expresando su adoración y alabanza a su Señor como el Dios Todopoderoso y el verdadero Rey de Israel.

En ese glorioso día, David le presentó a su coro un salmo de inspiración para cantar.

Todavía hoy en día este salmo eleva nuestro espíritu cuando adoramos a nuestro maravilloso Señor.

David proclamó al mundo…

“Alabad a Jehová, invocad su nombre, Dad a conocer en los pueblos sus obras. Cantad a él, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas”. 1 Crónicas 16:8, 9.

¿Hay alguna duda de por qué David fue un varón conforme al corazón de Dios? (1 Samuel 13:14 - Hechos 13:22).

Sí, nuestro Dios reina.

Él sigue siendo el soberano Dios y el mundo necesita oír nuestras alabanzas al Señor y nuestras pláticas de todas sus maravillosas obras.

David también se muestra como un hombre que oraba y por eso podemos ver muchas veces esta frase repetida.

“Entonces David consultó a Dios, diciendo… ”. 1 Crónicas 14:10, 14 - 1 Samuel 23:2, 4 - 1 Samuel 30:8 - 2 Samuel 12:1 – 2 Samuel 5:19, 23 - 2 Samuel 21:1.

Como resultado de estas básicas características que honran a Dios.

“… la fama de David fue divulgada por todas aquellas tierras; y Jehová puso el temor de David sobre todas las naciones”. 1 Crónicas 14:17.

Cuando nosotros murmuramos, eso es una victoria para el diablo y un insulto a Dios, pues estamos demostrando nuestra falta de fe.

“Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu fidelidad cada noche”. Salmo 92:1, 2.

15 mayo 2010

15 de Mayo - Estudio Devocional

David no pensaba que era posible que él llegara a ser rey de Israel, pues Saúl, el primer ungido rey de Israel, quien tenía mucha autoridad y muchos otros recursos, había decidido matarlo.

Saúl no era un hombre viejo y tenía hijos de los cuales se esperaba fueran los herederos del trono.

¿Cómo podía David esperar que esta celosa tribu de Efraín, una de las más grandes tribus, consintiera que David, de la tribu de Judá, fuese su rey?

¿Cómo iba a ser posible que la tribu de Saúl, los benjamitas, dejasen que se les quitara la monarquía?

David sufrió por muchos años sobre esta circunstancia tan difícil hasta que le pareció necesario huir otra vez a la tierra de los filisteos.

Pero entonces, Saúl sufre una muerte muy violenta y sucesivamente los ancianos y…

“Entonces todo Israel se juntó a David en Hebrón, diciendo: He aquí nosotros somos tu hueso y tu carne. También antes de ahora, mientras Saúl reinaba, tú eras quien sacaba a la guerra a Israel, y lo volvía a traer. También Jehová tu Dios te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel mi pueblo. Y vinieron todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y David hizo con ellos pacto delante de Jehová; y ungieron a David por rey sobre Israel, conforme a la palabra de Jehová por medio de Samuel”. 1 Crónicas 11:1-3.

Con respecto a esta situación, los problemas de David son paralelos a algunas de las situaciones que nosotros tenemos que enfrentar hoy en día.

De seguro, en el momento en que el Señor nos llama y nos da el deseo para cumplir algo para su honor, los obstáculos empiezan a aparecerse.

Puede manifestarse en una situación financiera sin esperanza, o simplemente en un sentimiento de incapacidad en darle cara a los problemas.

Para algunas personas, no se necesita mucha oposición para que se sientan vencidos.

Cualquiera que sea el caso, el obtener la victoria sobre estas dificultades puede parecernos una imposibilidad, tal y como le fue para David llegar a ser rey.

El Señor nunca le prometió a sus seguidores que el camino iba a ser fácil.

De hecho, el Señor Jesús dijo…

“… Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. Lucas 9:23.

El camino de la cruz es a veces largo, solitario y nunca es muy popular.

A la vez que reconocemos y nos sometemos a la autoridad de Cristo en nuestras vidas, pacientemente le miraremos para recibir de él la dirección y la fuerza.

“Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace”. Santiago 1:25.

14 mayo 2010

14 de Mayo - Estudio Devocional

Solamente una minoría pequeña quiso dejar las comodidades del nuevo reino de Persia y volver a Jerusalén para reconstruir el templo.

“Los primeros moradores que entraron en sus posesiones en las ciudades fueron israelitas, sacerdotes, levitas y sirvientes del templo… ”. 1 Crónicas 9:2, 3 - Nehemías 11:3.

El trabajo de los sirvientes del templo puede parecer un poco insignificante, pero era un trabajo muy esencial que se necesitaba hacer para el Señor.

La lealtad a su Rey celestial los hizo tener una buena voluntad para trabajar y servir donde era necesario.

De los levitas…

“Algunos de éstos tenían a su cargo los utensilios para el ministerio, los cuales se metían por cuenta, y por cuenta se sacaban”. 1 Crónicas 9:28.

Esta responsabilidad parece ser de poca importancia.

Algunos eran mayordomos, otros de ellos tenían el cargo de la vajilla, y de todos los utensilios del santuario, de la harina, del vino, del aceite, del incienso y de las especias (1 Crónicas 9:29, 30), los cuales quizás necesitaban más habilidades y aun otros tenían a su cargo las cosas que se hacían en sartén (1 Crónicas 9:31).

Todas eran labores ordinarias y para nosotros, puede que sea algo que no se necesitaba mencionar.

Pero Dios aprecia cada responsabilidad como indispensable y digna de ser registrada.

De esta forma, todas las obras colectivamente eran necesarias para cumplir el servicio al Señor en el tabernáculo.

“Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo… Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere”. 1 Corintios 12:4, 11.

Sin considerar la importancia o lo insignificante de nuestras habilidades, todo lo que hacemos es un sagrado encargo del Señor.

El Señor nunca espera que la persona que ha recibido un talento cumpla con las responsabilidades de la persona que ha recibido cinco talentos (Mateo 25:24-28).

Pero la persona que falta en responder a estas oportunidades oirá en el día del juicio a Jesús decir…

“… Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí”. Mateo 25:26.

Dios requiere que todos nosotros seamos fieles administradores de nuestras vidas y de las habilidades y oportunidades que Dios ha puesto a nuestro cargo.

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”. Colosenses 3:23.

13 mayo 2010

13 de Mayo - Estudio Devocional

Esta larga genealogía en estos capítulos, aunque parezca de poco interés, revela que Dios no mira a la humanidad como justamente una multitud de personas que se multiplican sobre la faz de la tierra.

El nombre de cada sacerdote, junto con su familia y la tribu a la cual pertenecía, fue cuidadosamente registrado.

En gratitud por su liderazgo espiritual, las otras tribus recibieron la responsabilidad de mantener a los levitas que vivían dentro de sus comunidades por medio de los diezmos y de las ofrendas.

Aquí vemos un impresionante contraste en el carácter de los hombres mencionados en estos capítulos.

Algunos estaban bien dedicados a sus responsabilidades dadas a ellos por Dios, mientras que otros despreciaban su santo y supremo llamamiento.

En la lista para primeramente considerar está el sumo sacerdote, quien tenía que ser escogido solamente de la familia de Aarón (1 Crónicas 6:3).

Aarón, Eleazar e Itamar fueron bien dedicados a su llamamiento como sacerdotes, pero los dos hijos mayores de Aarón, Nadab y Abiú, fueron matados por el fuego de Dios cuando ellos ignoraron el mandamiento de Dios.

Samuel fue un juez piadoso, pero… los hijos de Samuel: el primogénito Vasni, y Abías (1 Crónicas 6:28) fueron malvados.

Por muchos años, Abiatar fue un sumo sacerdote bien dedicado, pero después de un tiempo llegó a ser un traidor a David (1 Reyes 1:5-7 - 1 Reyes 2:26, 27).

Cuando miramos a nuestro alrededor, vemos a algunas personas que, al principio, parece que son benditos con talentos extraordinarios como estos cinco hombres aquí mencionados, pero en verdad, cuando fueron probados, ellos perdieron sus posiciones y oportunidades espirituales.

Dios está de igual manera ocupado con cada uno de nosotros hoy en día tal y como fue con los israelitas de aquel entonces…

“… y a sus ovejas llama por nombre, y las saca”. Juan 10:3.

Cada israelita que volvía del cautiverio de Babilonia fue individual y cuidadosamente registrado para asegurar su participación en la adoración en el templo (Esdras 2:2-63).

Para llegar a servir al Señor en la eternidad nuestros nombres tienen que estar inscritos en el libro de la vida.

“No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero”. Apocalipsis 21:27.

12 mayo 2010

12 de Mayo - Estudio Devocional

Dios comparó la pequeña tribu de Simeón que había escogido vivir en la tierra prometida con la tribu de Rubén, una de las más grandes tribus que no se establecieron en la tierra prometida.

“Asimismo quinientos hombres de ellos, de los hijos de Simeón, fueron al monte de Seir, llevando por capitanes a Pelatías, Nearías, Refaías y Uziel, hijos de Isi, y destruyeron a los que habían quedado de Amalec, y habitaron allí hasta hoy”. 1 Crónicas 4:42, 43.

Qué gran contraste es este con los poderosos…

“… hijos de Rubén primogénito de Israel… que se rebelaron contra el Dios de sus padres, y se prostituyeron siguiendo a los dioses de los pueblos de la tierra, a los cuales Jehová había quitado de delante de ellos; por lo cual el Dios de Israel excitó el espíritu de Pul rey de los asirios… el cual transportó a los rubenitas y gaditas y a la media tribu de Manasés, y los llevó a Halah, a Habor, a Hara y al río Gozán, hasta hoy”. 1 Crónicas 5:1, 25, 26.

Los hijos de Rubén escogieron vivir en los campos fértiles afuera de la tierra prometida al este del río Jordán, pero estaban lejos del tabernáculo, el cual era el único lugar que Dios había establecido para que su pueblo le adorare (Números 32).

Ellos escogieron lo que les daría buenas fortunas materiales en vez de la dirección y la protección espiritual.

La profecía de Jacob sobre Rubén se cumplió.

Por la primogenitura, los descendientes del hijo primogénito deberían siempre tener la preeminencia sobre las otras tribus.

Pero Jacob había profetizado…

“Rubén, tú eres mi primogénito… principal en poder. Impetuoso como las aguas, no serás el principal, por cuanto subiste al lecho de tu padre; entonces te envileciste, subiendo a mi estrado”. Génesis 49:3, 4.

El agua es una buena ilustración, pues, naturalmente, siempre busca el punto más bajo.

El agua también es inestable en que puede ser llevada por el viento y que también puede evaporizarse por medio del calor.

Los rubenitas son un buen ejemplo de algunas personas hoy en día que se involucran tanto en las cosas del mundo que no dejan ningún tiempo para servir a Dios o para leer su palabra.

Estas personas también consideran que el plan de Dios para sus vidas es de menos importancia cuando lo comparan con el deseo de satisfacer sus ambiciones y placeres personales.

No necesitamos temer el no tener suficientes talentos, o no tener fuerza suficiente, o no ser lo suficiente bueno.

Todo lo que Dios quiere que seamos o hagamos él es quien lo hace posible.

“Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos”. Jeremías 10:23.

11 mayo 2010

11 de Mayo - Estudio Devocional

Los primeros nueve capítulos de 1 Crónicas, con su lista de nombres, pueden que de primera vista no parezcan de mucha importancia.

Pero, en esta genealogía antigua se revela el perfecto plan de Dios y cómo él seleccionó las personas y el pueblo que estaban capacitados para servirle, empezando con…

“Adán, Set… Enós… Noé… Abraham… Isaac… e Israel”. 1 Crónicas 1:1, 3, 4, 27, 28, 34 - Génesis 5:1-32.

Aquí se presenta a Jacob por su nombre dado por Dios… Israel (Génesis 35:9-12).

Esta genealogía era de mucha importancia después del cautiverio de los israelitas.

Así, mostró cómo es que Dios continúa protegiendo a las familias en el linaje del Mesías, cual descendencia se puede trazar desde Adán y siguiendo con Abraham y con David.

En Lucas 3:23-38, leemos la genealogía de… el Postrer Adán, Jesucristo (1 Corintios 15:22, 45), trazándola por todos los nombres aquí escritos en los libros de Crónicas.

También de importancia fue que, si el nombre de un hombre no estaba inscrito en la genealogía de Leví, tal persona no podía ministrar en el templo.

Nuestro Señor está en estos días trayendo a sí mismo una…

“… nación santa, pueblo adquirido por Dios”. 1 Pedro 2:9.

No unidos por la genealogía de sangre humana que empezó con Adán, sino que estamos unidos por el renacimiento espiritual para ser parte de la familia de Dios por la sangre de… el Postrer Adán, Jesucristo.

Jesucristo es el Señor de nuestras vidas en todo aspecto.

Podemos estar seguros que todas las cosas que les pasan a los creyentes nunca son “accidentes”, pero sí son permitidos por el Señor, para prepararnos a ser las personas que él pueda usar para cumplir el propósito por cual él nos creó.

Mientras que leemos toda su palabra en oración, él nos va revelando continuamente su voluntad para nosotros.

Aunque a veces no entendemos la razón por los muchos sufrimientos que Dios permite que lleguen al creyente, su palabra nos dice bien claro que él tiene un propósito eterno por cada sufrimiento y que nuestra nueva vida en Cristo es el principio de la vida eterna.

Esta genealogía es un recordatorio de que muy pronto en el cielo se abrirán los libros finales.

Jesús prometió…

“El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles”. Apocalipsis 3:5.

10 mayo 2010

10 de Mayo - Estudio Devocional

Josías fue el último rey piadoso antes de la destrucción de Jerusalén.

“E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en todo el camino de David su padre, sin apartarse a derecha ni a izquierda”. 2 Reyes 22:2 - 2 Crónicas 34:2.

Él destruyó todas las prácticas idólatras en Jerusalén y en Judá.

“Y subió el rey a la casa de Jehová… y leyó, oyéndolo ellos, todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová… hizo pacto delante de Jehová, de que irían en pos de Jehová, y guardarían sus mandamientos… Además derribó los lugares de prostitución idolátrica que estaban en la casa de Jehová… ”. 2 Reyes 23:2, 3, 7.

Josías fue a más allá de Judá, hasta Betel, en el reino del norte controlado por Asiria, donde Jeroboam había edificado uno de los becerros de oro.

“Y quebró las estatuas, y derribó las imágenes de Asera… envió y sacó los huesos de los sepulcros, y los quemó sobre el altar para contaminarlo, conforme a la palabra de Jehová que había profetizado el varón de Dios… ”. 2 Reyes 23:14-16 - 1 Reyes 13:1-3 - profetizado unos 300 años antes.

“Entonces mandó el rey a todo el pueblo, diciendo: Haced la pascua a Jehová vuestro Dios, conforme a lo que está escrito en el libro de este pacto… Asimismo barrió Josías a los encantadores, adivinos y terafines, y todas las abominaciones que se veían en la tierra de Judá y en Jerusalén, para cumplir las palabras de la ley que estaban escritas en el libro que el sacerdote Hilcías había hallado en la casa de Jehová”. 2 Reyes 23:21, 24.

Los últimos cuatro reyes que siguieron a Josías fueron todos malvados, reyes títeres, establecidos y sujetos primeramente a Egipto y después a Babilonia.

Finalmente, Nabucodonosor marchó con su ejército hasta Judá y sitió a Jerusalén y los llevó al punto de morir por hambre.

Los babilonios forzaron a Sedequías a mirar cuando mataron a sus hijos.

“Degollaron a los hijos de Sedequías en presencia suya, y a Sedequías le sacaron los ojos, y atado con cadenas lo llevaron a Babilonia”. 2 Reyes 25:7.

La destrucción del gran glorioso reino de Judá y el templo de Salomón nos recuerda que aun la más grandiosa nación sobre la tierra hoy en día, con toda su riqueza, su poder militar y su defensa nuclear, por muy poderosa no podrá sobrevivir, sin importar las muchas oraciones del pueblo, si continúa ignorando la palabra de Dios (2 Reyes 23:25-27).

“El que aparta su oído para no oír la ley, su oración también es abominable”. Proverbios 28:9.

09 mayo 2010

9 de Mayo - Estudio Devocional

Ezequías fue uno de los mejores reyes en la historia de Judá, pero su hijo Manasés fue aun más malvado que su tatarabuelo Acaz, quien había cerrado el templo (2 Crónicas 28:24).

Manasés…

“… hizo lo malo ante los ojos de Jehová, según las abominaciones de las naciones que Jehová había echado de delante de los hijos de Israel. Porque volvió a edificar los lugares altos… Y edificó altares para todo el ejército de los cielos en los dos atrios de la casa de Jehová. Y pasó a su hijo por fuego, y se dio a observar los tiempos, y fue agorero, e instituyó encantadores y adivinos, multiplicando así el hacer lo malo ante los ojos de Jehová, para provocarlo a ira”. 2 Reyes 21:2-6.

La vida malvada de Manasés resultó en su propia derrota por el poderoso reino de Asiria.

“… por lo cual Jehová trajo contra ellos los generales del ejército del rey de los asirios, los cuales aprisionaron con grillos a Manasés, y atado con cadenas lo llevaron a Babilonia. Mas luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres. Y habiendo orado a él, fue atendido; pues Dios oyó su oración, y lo restauró a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Jehová era Dios”. 2 Crónicas 33:10-13.

El Señor le permitió volver a Jerusalén y establecerse otra vez como el rey.

Esta fue una respuesta a las oraciones de Manasés por la misericordia y el perdón y también a las oraciones de su piadoso padre Ezequías, el cual oró por muchos años antes de este evento.

Dios perdona aun los más viles pecadores cuando en verdad se arrepienten y oran por perdón.

Al ser restaurado como rey otra vez, Manasés inmediatamente destruyó los dioses falsos y los altares que previamente había construido y al mismo tiempo reedificó los altares de Jehová y estableció otra vez la adoración al Señor.

Pero Manasés no pudo revivir esos años de su malvado reino ya perdidos, ni aun pudo convencer a su propio hijo a rechazar sus ídolos y venir a adorar al Señor.

Esto nos muestra la irreversible ley que existe aun en la naturaleza.

“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”. Gálatas 6:7, 8.

Después de la muerte de Manasés, su hijo Amón restableció todas las perversas prácticas de la idolatría que su padre había inculcado durante la primera parte de su reino (2 Crónicas 33:22).

“Y anduvo en todos los caminos en que su padre anduvo, y sirvió a los ídolos a los cuales había servido su padre, y los adoró”. 2 Reyes 21:21.

“Y él (Jesucristo) es la propiciación (la expiación) por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”. 1 Juan 2:2.

08 mayo 2010

8 de Mayo - Estudio Devocional

“En el tercer año de Oseas hijo de Ela, rey de Israel, comenzó a reinar Ezequías hijo de Acaz rey de Judá. Cuando comenzó a reinar era de veinticinco años, y reinó en Jerusalén veintinueve años. El nombre de su madre fue Abi hija de Zacarías. Hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho David su padre”. 2 Reyes 18:1-3.

Cuando Ezequías llegó a ser rey, él no hizo las obras de su malvado padre Acaz, al contrario, él creyó a los profetas de Dios, incluyendo al menos popular, Miqueas.

Ezequías no solamente se benefició del ministerio de Miqueas, sino también recibió mucho ánimo espiritual del profeta Isaías.

“El quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel; y la llamó Nehustán. En Jehová Dios de Israel puso su esperanza; ni después ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá. Porque siguió a Jehová, y no se apartó de él, sino que guardó los mandamientos que Jehová prescribió a Moisés”. 2 Reyes 18:4-6.

Ezequías guio a la nación a guardar la Pascua y renovar el pacto con Jehová.

“Hubo entonces gran regocijo en Jerusalén… ”. 2 Crónicas 30:26, 27.

Las reformas espirituales bajo Ezequías siguieron con una gran reorganización de la administración completa de los acontecimientos religiosos y de la vida cotidiana del reino.

De Ezequías aprendemos que el pueblo es bendito y las oraciones son contestadas, cuando la palabra de Dios es obedecida.

La mayor oposición a las reformas bajo Isaías, Miqueas y Ezequías no vino del mundo pagano alrededor de Judá, sino de los falsos profetas que estaban adentro de su mismo país y también de los que adoraban a los ídolos que habían sido introducidos mucho antes por el rey Salomón.

Muchos líderes religiosos hoy en día parece que no hacen nada para animar al pueblo a abandonar sus pecados, a vivir vidas santas y a leer la Biblia.

Pero, al contrario, ellos predican sólo lo que satisface a los deseos físicos.

Otros gritan… hay que cooperar con la mayoría, hay que participar, hay que ser tolerante, no se puede ser extremista, hay que estar en onda con los tiempos modernos, no se debe ofender a nadie, dejemos que cada uno crea lo que mejor le parece.

Pero aun vemos los pocos fieles del Señor que batallan diariamente para ser…

“… irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo… ”. Filipenses 2:15, 16.

07 mayo 2010

7 de Mayo - Estudio Devocional

Temiendo al poder de Asiria que crecía, Peka, el rey de Israel, hizo alianza con Rezín, rey de Aram (Siria) (2 Reyes 15:37).

Juntos, ellos trataron de forzar a Acaz, rey de Judá, a unirse a ellos.

Cuando Acaz se negó, el rey de Aram (Siria) y el rey de Israel, vinieron a hacer guerra contra Jerusalén.

“Entonces Rezín rey de Siria y Peka hijo de Remalías, rey de Israel, subieron a Jerusalén para hacer guerra y sitiar a Acaz; mas no pudieron tomarla”. 2 Reyes 16:5.

Para desquitarse, Acaz hizo alianza con Tiglat-pileser rey de Asiria, para atacar a Siria y a Israel.

Esto le costó mucho…

“Y tomando Acaz la plata y el oro que se halló en la casa de Jehová, y en los tesoros de la casa real, envió al rey de Asiria un presente”. 2 Reyes 16:8.

Durante este tiempo, el rey del imperio de Asiria conquistó al pequeño reino de Aram (Siria) y mató a Rezín su rey (2 Reyes 16:9).

Tiglat-pileser también derrotó a las tribus de Rubén y Gad y la media tribu de Manasés que vivían al este del río Jordán.

Entonces tomó el control de la parte norte del valle del Jordán, e hizo de Galilea y Galaad provincias de Asiria (2 Reyes 15:29 - 1 Crónicas 5:23-26 - ver Isaías 9:1).

Todo lo que se quedó de las diez tribus de Israel al norte fue la capital de Samaria y los campos alrededor de Efraín.

El cautiverio y la dispersión del reino del norte por todo Asiria fue porque ellos…

“… servían a los ídolos, de los cuales Jehová les había dicho: Vosotros no habéis de hacer esto. Jehová amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos los profetas y de todos los videntes, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo prescribí a vuestros padres, y que os he enviado por medio de mis siervos los profetas. Mas ellos no obedecieron… ”. 2 Reyes 17:12-23.

Los israelitas vivían como si Dios no existiera.

Tenemos que acordarnos que, quién sea o qué sea lo que está recibiendo nuestra lealtad, eso llega a ser un ídolo, sea una persona, un propósito, o una posesión.

Jesucristo nos dijo…

“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”. Mateo 7:13, 14.

06 mayo 2010

6 de Mayo - Estudio Devocional

Después de la muerte de Joás, Jeroboam II reinó sobre el reino de Israel al norte en Samaria por 41 años (2 Reyes 14:16-29).

Sin embargo…

“… hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y no se apartó de todos los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel”. 2 Reyes 14:24.

La inmoralidad y la idolatría se multiplicaban durante el reino de Jeroboam II.

Finalmente, Dios mandó al profeta Amós, desde el reino de Judá en el sur, para ir a Betel y profetizar la destrucción del reino de Jeroboam (Amós 7:9).

Los profetas Oseas y Amós hablaron en contra la decadencia religiosa y moral que tomó lugar durante el reino de Jeroboam (Oseas 6:4-10 - Oseas 10:1-15 - Amós 2:6-8 - Amós 3:13 - Amós 5:27).

Por cerca de 30 años la nación se había gozado de una medida de paz, prosperidad y el prestigio político sin igualdad desde los tiempos de David y Salomón.

Jeroboam…

“… restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual él había hablado por su siervo Jonás hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer”. 2 Reyes 14:25.

Tristemente, la prosperidad de Israel no motivó al pueblo a adorar al Señor.

Parece que ellos le atribuyeron su prosperidad a los ídolos.

De esa manera, la inmoralidad y la violencia continuó penetrando la nación (2 Reyes 17:13-17).

Después de la muerte de Jeroboam, la anarquía predominó en Israel y el pueblo rápidamente se degeneró.

Zacarías, el hijo de Jeroboam subió al trono (2 Reyes 14:29) y reinó sobre Israel sólo seis meses (2 Reyes 15:8).

Esta fue la cuarta y la última generación de la casa de Jehú (2 Reyes 15:12).

Unos treinta años después de la muerte de Jeroboam, las palabras del profeta se cumplieron.

El reino del norte fue destruido y su pueblo fue llevado al cautiverio a Asiria (2 Reyes 17:1-18).

La prosperidad de lo material muchas veces nos engaña, así como le pasó al rey Jeroboam II.

No podemos medir el carácter de los hombres por los años que han vivido, ni por la prosperidad que han alcanzado.

Ciertamente el bien de Dios nos guiará, en gratitud, para llegar a cumplir con la voluntad de Jesucristo nuestro Señor.

“el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”. Colosenses 1:13.

05 mayo 2010

5 de Mayo - Estudio Devocional

Cuando Atalía, la hija de Acab y Jezabel, recibió el mensaje que su hijo, el rey Ocazías, había muerto, ella se apoderó del trono de Judá y se nombró reina.

Para estar segura de que nadie iba a quitarle el trono, mató despiadadamente a todos sus nietos.

Ella pensó también que había destruido a todos los descendientes de David (2 Reyes 11:1 - 2 Crónicas 22:10).

Sin embargo…

Dios intervino y salvó al niño Joás, de un año de edad, la única conexión al linaje y dinastía de David y al linaje de Jesucristo (2 Reyes 11:1-3 - 2 Crónicas 22:11-22).

“Pero Josaba hija del rey Joram… lo ocultó de Atalía… Y estuvo con ella escondido en la casa de Jehová seis años; y Atalía fue reina sobre el país”. 2 Reyes 11:2, 3.

Joás estuvo bajo el cuidado de Joiada el sumo sacerdote.

Pero cuando Joás tenía como siete años de edad…

“Sacando luego Joiada al hijo del rey, le puso la corona y el testimonio, y le hicieron rey ungiéndole; y batiendo las manos dijeron: ¡Viva el rey!”. 2 Reyes 11:12.

El estruendo del pueblo llegó a los oídos de Atalía, la cual llegó corriendo al atrio del templo y pudo oír a Joiada, el sumo sacerdote, decirle a su guardia que la ejecutaran.

“Entonces Joiada hizo pacto entre Jehová y el rey y el pueblo, que serían pueblo de Jehová; y asimismo entre el rey y el pueblo… ”. 2 Reyes 11:17, 18.

“Y Joás hizo lo recto ante los ojos de Jehová todo el tiempo que le dirigió el sacerdote Joiada”. 2 Reyes 12:2 - 2 Crónicas 24:2.

Sin embargo…

“Muerto Joiada, vinieron los príncipes de Judá, y ofrecieron obediencia al rey; y el rey los oyó. Y desampararon la casa de Jehová el Dios de sus padres, y sirvieron a los símbolos de Asera y a las imágenes esculpidas. Entonces la ira de Dios vino sobre Judá y Jerusalén por este su pecado. Y les envió profetas, para que los volviesen a Jehová, los cuales les amonestaron; mas ellos no los escucharon”. 2 Crónicas 24:17-19.

“Y se levantaron sus siervos, y conspiraron en conjuración, y mataron a Joás en la casa de Milo, cuando descendía él a Sila”. 2 Reyes 12:20.

Este relato de Joás ilustra que cuando ponemos a un lado la palabra de Dios los resultados de las miserias siempre son muchos.

Los malvados siempre vienen…

“… con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos”. 2 Tesalonicenses 2:10.

04 mayo 2010

4 de Mayo - Estudio Devocional

Después de la muerte de Acab, su hijo Ocazías subió al trono en Israel por dos años y después subió otro hijo, Joram y reinó por doce años.

Estos dos reyes favorecieron la adoración a Baal, lo cual había sido iniciado por su malvada madre Jezabel.

Durante este tiempo la adoración a Baal también se había hecho popular en el reino de Judá en el sur a causa de su rey, llamado también Joram.

Este rey se había casado con la hija de Jezabel llamada Atalía y su hijo, también llamado Ocazías (como su tío), fue malvado igual.

Durante este período de decadencia espiritual, el Señor estaba preparando a Jehú, el comandante militar de los ejércitos del norte, como un instrumento para traer su juicio.

Mucho antes, Dios le había revelado a Elías que Jehú sería el próximo rey de Israel (1 Reyes 19:16).

A lo mejor unos 20 años habían pasado desde la profecía de Elías hasta que el Señor dirigió a Eliseo a mandar a un joven profeta a Ramot de Galaad, en el lado este del río Jordán, donde estaba Jehú con su ejército.

El profeta ungió a Jehú como el rey de Israel y el ejecutor, llamado por Dios, para matar a Joram, el malvado rey de Israel y a toda la descendencia del rey Acab.

Jehú llevó todo su ejército violentamente hasta llegar a Jezreel, allí mató a Joram, rey de Israel, y también a Ocazías, rey de Judá.

Entonces Jehú mandó a tirar a Jezabel por una ventana y la atropelló con sus caballos.

Así se cumplió lo profetizado en 1 Reyes 21:23 por Elías tisbita.

“… comerán los perros las carnes de Jezabel… ”. 2 Reyes 9:33-37.

Jehú, muy celoso, ejecutó a toda la familia de Acab en Samaria.

Sin embargo…

Atalía (1 Reyes 21:17-24), la hija de Jezabel, continuó la adoración de Baal como reina en Judá.

Jehú orgullosamente le dijo a Jonadab…

“… Ven conmigo, y verás mi celo por Jehová… ”. 2 Reyes 10:16.

Pero el celo de Jehú se convirtió en cumplir solamente con sus propios propósitos.

“Mas Jehú no cuidó de andar en la ley de Jehová Dios de Israel con todo su corazón, ni se apartó de los pecados de Jeroboam, el que había hecho pecar a Israel”. 2 Reyes 10:31-32.

Esto nos muestra que es posible que una persona sea usada por Dios y aún no llegar a someterse a Cristo como el Señor de su vida.

Los hipócritas sirven al Señor para cumplir sus propios intereses.

Pero debemos enseñarles…

“… que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa (vida) en santidad y honor… Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación”. 1 Tesalonicenses 4:4, 7.

03 mayo 2010

3 de Mayo - Estudio Devocional

Ben-adad, el rey de Aram (Siria), no podía haber olvidado que, cuando los soldados arameos (sirios) trataron de capturar a Eliseo, ellos fueron cegados milagrosamente y fueron llevados por Eliseo adentro de las murallas de la capital, la ciudad de Samaria.

Los soldados entonces estaban encerrados en la ciudad y a la misericordia del rey de Israel.

Sin embargo…

Al mandato de Eliseo, el rey…

“… les preparó una gran comida; y cuando habían comido y bebido, los envió, y ellos se volvieron a su señor. Y nunca más vinieron bandas armadas de Siria a la tierra de Israel”. 2 Reyes 6:23.

“Después de esto aconteció que Ben-adad rey de Siria reunió todo su ejército, y subió y sitió a Samaria… ”. 2 Reyes 6:24, 25.

Esta poderosa ciudad de Samaria, que había sido una fortaleza muy lujosa, ahora se enfrentaba a todo lo terrible de una extendida sequía.

El rendirse a Aram (Siria) sería una muerte segura para el rey Joram y esclavitud para su pueblo.

Pero, si se quedaban adentro de las murallas de la ciudad el pueblo terminaría muriendo de hambre y algunos aun llegarían al canibalismo.

Esta espantosa condición era el resultado de la desobediencia de Israel, tal y como Dios se lo había advertido de antemano (Levítico 26:14-29).

Cuando parecía que ya no había esperanza, el Señor trajo al rey Joram cara a cara con Eliseo, quien proclamó…

“Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria”. 2 Reyes 7:1.

Uno de los oficiales del rey se burló de él diciendo…

“… Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello”. 2 Reyes 7:2.

La profecía se cumplió milagrosamente cuando Dios, en su gran misericordia, les mandó un gran miedo a los corazones de los hombres del ejército sirio y ellos rápidamente abandonaron su campamento dejando atrás sus alimentos, lo cual fue de gran abundancia para los israelitas.

Pero el oficial del rey fue pisoteado a muerte en la carrera precipitada por los alimentos (2 Reyes 7:17).

¡Los creyentes obedientes no necesitan temer el día de mañana!

Al contrario, podemos regocijarnos en las promesas de Dios, quien…

“… suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. Filipenses 4:19.

02 mayo 2010

2 de Mayo - Estudio Devocional

Desesperado por ser sanado, Naamán se presentó delante del rey Joram en Israel con…

“… diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos. Tomó también cartas para el rey de Israel, que decían así: Cuando lleguen a ti estas cartas, sabe por ellas que yo envío a ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra”. 2 Reyes 5:2-6.

El rey Joram no tenía fe en Dios y pensó que el rey Ben-adad estaba buscando una excusa para declararle guerra.

“Cuando Eliseo el varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió a decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel”. 2 Reyes 5:8.

Cuando Naamán obedeció la palabra del profeta, fue sanado milagrosamente.

Eliseo rechazó la gran recompensa que Naamán le ofreció.

Pero Giezi, su siervo avaro, pensó que Dios le había dado la oportunidad para hacerse rico.

Probablemente él no pensó que era un gran pecado hacerse de riquezas que él no se merecía de alguien que era profano y no lo necesitaba.

“Y siguió Giezi a Naamán; y cuando vio Naamán que venía corriendo tras él, se bajó del carro para recibirle, y dijo: ¿Va todo bien?”. 2 Reyes 5:21.

Giezi entonces le dijo esta mentira…

“… Bien. Mi señor me envía a decirte: He aquí vinieron a mí en esta hora del monte de Efraín dos jóvenes de los hijos de los profetas; te ruego que les des un talento de plata, y dos vestidos nuevos”. 2 Reyes 5:22.

El proyectista pensó que él podía apurarse y llegar otra vez a casa antes de que Eliseo se diera cuenta que él no estaba.

Después que Giezi llegó, Eliseo le preguntó…

“… ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido a ninguna parte. El entonces le dijo: ¿No estaba también allí mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro a recibirte? ¿Es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas? Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre. Y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve”. 2 Reyes 5:25-27.

Giezi perdió la oportunidad de honor de ser el próximo profeta de Dios.

Al contrario, se convirtió en un leproso.

Cuando Giezi fue probado, se descubrió su verdadero carácter de ser un hipócrita codicioso.

Hagámonos esa misma pregunta que Eliseo le hizo a Giezi…

¿Es tiempo de tomar (hacer) plata?

Queriendo decir…

¿Cuál es la meta en tu vida?

¿Cómo vas a responderle a Cristo, quien dijo…

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia… ”. Mateo 6:33.

01 mayo 2010

1 de Mayo - Estudio Devocional

Diez años antes de haber sido trasladado al cielo Elías, en un carro de fuego, el Señor le había dicho…

“A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron. Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto”. 1 Reyes 19:16, 19.

Cuando Elías lo llamó a juntarse a él, Eliseo era un próspero agricultor joven.

El aceptar el llamamiento de Elías a ser su siervo significaba que Eliseo tenía que abandonar su familia, sus amigos y también su seguridad monetaria.

Sus amigos probablemente pensaban que ser el siervo de un profeta sería una ocupación solitaria y despreciable.

Pero, Eliseo conocía los verdaderos valores de la vida e inmediatamente convirtió su arado en leña…

“Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía”. 1 Reyes 19:21.

Las acciones de Eliseo muestran que la clave para ser útil en el reino de Dios está en responder inmediatamente a nuestras oportunidades de servir al Señor, sin importar lo grande o lo insignificante que parezca ser la tarea.

Poco antes de ser trasladado al cielo Elías, Eliseo otra vez mostró su discernimiento espiritual y su lealtad a Dios, lo cual le hizo apto para ser el sucesor de Elías.

“Y dijo Elías a Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado a Bet-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron, pues, a Bet-el”. 2 Reyes 2:2.

Eliseo había decidido seguir con Elías en su viaje desde Gilgal hasta Betel, después a Jericó y hasta cruzar el río Jordán (2 Reyes 2:3-8).

Como Eliseo, las circunstancias nos han puesto donde estamos hoy en día para determinar la sinceridad de nuestra dedicación al Señor.

“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”. 1 Corintios 15:58.

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