Salmo 1:3 NVI

“Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera!”. Salmo 1:3 NVI

La ilustración escogida por el salmista del árbol plantado junto al río es representativa del cristiano que está fundado firmemente en la palabra de Dios.

Un árbol plantado junto al río siempre tiene un terreno húmedo donde crecen sus raíces y raíces fuertes dan como resultado firmeza y buena alimentación.

La humedad necesaria para llevar los nutrientes hasta las ramas más altas del árbol está siempre presente en abundancia y por eso sus hojas jamás se marchitan y el árbol se mantiene en constante crecimiento y en continua fructificación.

¿Cómo está tu alimentación de la palabra de Dios?

¿Estás recibiendo nutrición adecuada o por el contrario te hayas en prolongado ayuno?

¿Estás creciendo o te encuentras en período de estancamiento?

¿Te estás alimentando como niño recién nacido de la leche pura de la palabra?

¿Puedes ya asimilar alimento sólido?

No descuidemos la lectura diaria de la palabra de Dios.

Éste es nuestro principal alimento y sin él estaremos estancados en nuestro crecimiento espiritual.

Avancemos hacia la madurez y produzcamos mucho fruto para dar cumplimiento al propósito eterno para el cual fuimos creados.


Amén.

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